FINES Y LOS MEDIOS DEL DOIPP?
3. NICOLAS BARRAGAN: UN INSPECTOR EFIMERO
Después de ver cómo los espacios del inspector se definieron tanto discursivamente como materialmente en un ambiente determinado, se puede empezar a ejemplificar con el caso de Nicolás Barragán.
En primer lugar, digamos que la experiencia de este sujeto, más allá de ser especial, resulta curiosa, de él, posiblemente escuchamos por primera vez y única en el texto de Jane Rausch, “La educación durante el federalismo”:
“Sobresaliente entre estos reformadores fue Nicolás Barragán. Como alcalde de Zipaquirá (Cundinamarca), Barragán obligó al cabildo a expedir normas sobre educación y forzar su obediencia. Al ser elegido Presidente del Comité Local de Vigilancia, obtuvo 89 firmas de personas comprometidas a respaldar decidida y enérgicamente las escuelas. Barragán dictaba algunas clases y regalaba el transporte a por lo menos un
estudiante que viviera demasiado lejos para caminar”.158
157
Escuela Normal. (1878. Julio 11). DEPARTAMENTO de Zipaquirá, Informe del inspector escolar, correspondiente al mes de mayo de 1878. Bogotá. Pp. 1284.
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Como bien se puede distinguir con la anterior presentación, Barragán pudo ser conocido como personaje público, y es lo que se quiere ver a continuación.La forma en que Barragán desarrolló gran parte de su carrera como un inspector y cómo al paso de esta extenuante labor fue formando una idea que expresaba los pensamientos y los miedos de gran parte de los instruccionistas con respecto a la instrucción pública y la educación de los niños humildes.
¿Cuándo se empieza hablar sobre Barragán? Los artículos de “El Maestro de Escuela” lo sitúan el 27 de Marzo de 1872 en una carta escrita por el presidente del consejo de Zipaquirá al gobierno central. Su aparición podría tildarse de “modesta”, ya que para entonces se estaban determinando las comisiones territoriales y “a cargo del señor Nicolás Barragán la que se forma de los distritos de Pacho, Gachetá, Gachalá y
Ubalá”159.
Antes de esto Barragán tiene una leve participación en una de las reuniones de comienzo de 1872, en febrero, pero solo es nombrado. Sabemos que durante ese año se encargó de los territorios antes nombrados y que antes de Mayo dejó de trabajar en el distrito de Pacho. Para entonces su titulo no era el de Inspector, sino el de consejero, encargado de la quinta comisión que se conformaba de los distritos antes mencionados. Al igual que los encargados de los otros distritos, Barragán presentaba las mismas problemáticas:
“…el señor Barragán presentó i el Consejo aprobó la siguiente moción:
“Pídanse al señor Director de Instrucción pública del Estado, útiles para las escuelas de niños de Ubalá i Tausa i para la de niñas de Gachetá, la primera de las cuales está ya abierta i las otras dos en vías de serlo, por cuanto que la factura de los recibidos no están incluidas dichas escuelas”… “El mismo señor consejero fijó la siguiente proposición: Haciendo una notable falta para regularizar la asistencia de los niños a las escuelas,
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El Maestro de Escuela. (1872. 27 de Marzo). CARTA del presidente del consejo de Zipaquirá Estados Unidos de Colombia- Estado soberano de Cundinamarca- Presidencia del consejo de instrucción pública del departamento- Numero 6-Zipaquirá-7 de marzo de 1872.. Bogotá. Pp. 20.
73 solicítese del Consejo fiscal el reglamento de apremios i multas que según
el artículo de la leí Orgánica del ramo debe expedir”160
También realizaba las mismas actividades, promoviendo la eficiencia y buen comportamiento en los niños a través de estímulos públicos como el siguiente:
“Nota del señor Nicolás Barragán, miembro del Consejo departamental de instrucción pública de Zipaquirá, al joven Domingo Méndez…Por las listas de asistencia que ha remitido a mí el señor Director de esa escuela, correspondiente a los meses de enero, febrero i marzo del presente año, que he recibido hoi, he visto que usted ha sido el más puntual en la asistencia a ella, pues que no ha faltado sino medio día en todo ese tiempo, i con lejítima excusa.
La puntualidad con que usted ha asistido a la escuela revela que usted es un
niño formal, pundonoroso161, i que ama i desea la educación. Por tanto, yo
lo felicito en nombre del Consejo de Instrucción pública de este Departamento i en el mío, i lo éxito a que continúe mereciendo elojios, no solo por su puntual asistencia, sino también por su aprovechamiento y
buena conducta”162
Él lograba ejemplificar gran parte de los empleados de la Instrucción pública. Para 1873 en la última sesión del Consejo de Instrucción pública del departamento de Zipaquirá, Barragán aprovechó para pedir apoyo al consejo en su auto candidatura como inspector de las escuelas de Zipaquirá, objetivo que logró. A la par, propuso diferentes puntos que nos indican cuales fueron sus tendencias sobre la Instrucción pública; por un lado, planteó poner en todas las escuelas del departamento “cuadros de honor” en donde, no solo los empleados de la Instrucción pública, sino también personajes distinguidos y corporaciones fuesen resaltados por colaboraciones a la educación pública:“Los Directores de las escuelas harán leer estas inscripciones con alguna frecuencia a los
160 El Maestro de Escuela. (1872. Marzo 29). ZIPAQUIRÁ, Actas de las sesiones del consejo. Bogotá.
Pp. 56.
161 Decoroso, honrado, amable.
74 alumnos, recomendando a su memoria y gratitud los nombres consignados en ellas. En
los días de exámenes públicos este cuadro será convenientemente adornado”163.
Por otro lado, proponía que a cargo de la Comisión de vigilancia de cada distrito y con ayuda de las autoridades locales:“Solicitarán… alimentos, vestidos i alojamientos gratuitos para el mayor número posible de niños pobres que vivan en el campo i
tengan obligación de concurrir a las escuelas”164y siendo el caso que ayudaran dichas
personas por razones “caritativas”, dar aviso a las autoridades correspondientes para que los nombres de dichos personajes “dadivosos” aparecieran en las páginas de los periódicos oficiales.
A la par, pedía la concesión de dos territorios para el desarrollo de actividades escolares o para la implantación de una escuela; el primero conocido como “demarcación salina” y el segundo, una casa abandonada cerca de a la plaza de Los Chorros de la población de Zipaquirá. Además de pedir al gobierno central, por medio de la Comisión de Vigilancia y el Director de Instrucción pública, la información sobre “bienes nacionales existentes en los distritos que puedan ser aplicados a la instrucción pública, a fin de
que dicha Dirección se sirva de hacer de tales documentos el uso conveniente”165.
Las acciones con relación a las instituciones privadas y las familias adineradas solo muestran una forma en la cual Barragán quería ayudar a la Instrucción y sus precarios fondos: promoviendo las acciones filantrópicas, pero también señalaba una cercanía con dichas esferas y la necesidad de fondos privados para solventar los procesos educativos locales.
Por otro lado, la obtención de terrenos para las escuelas que pudiesen tomarse sin mayor costo fue otro de los puntos fuertes de la labor de Barragán en los distritos a su cargo, y sería una preocupación constante a lo largo de su carrera.
A partir del 31 de Enero de 1873 Barragán es nombrado como “Inspector especial” de las escuelas de Zipaquirá y para ese mismo año realiza uno de los proyectos más ambiciosos que se relacionaron con el desarrollo de la Instrucción pública en Zipaquirá, la apertura de la biblioteca pública:
163 El Maestro de Escuela. (1873. Febrero 28). ULTIMA sesión del consejo de instrucción pública del
departamento de Zipaquirá. Bogotá. Pp. 263.
164 El Maestro de Escuela. HECHOS DIVERSOS. 263.
75 En la ciudad de Zipaquirá, a 7 de Septiembre de 1873, siendo el día señalado para la apertura de la Biblioteca pública mandada establecer por acuerdo de fecha 29 de junio del presente año, se constituyeron en el local destinado al efecto los señores: doctor Dámaso Zapata, Director de la Instrucción pública del Estado…Al tiempo de la celebración de este acto había en la Biblioteca cuatrocientos cincuenta i cuatro volúmenes i un
gran número de folletos, periódicos…etc”166.
Después de 1875 ve sus contribuciones resaltadas y admiradas por todas las instancias de la Instrucción pública al recibir un reconocimiento a nivel Estatal:
La asamblea lejislativa del Estado soberano de Cundinamarca
Teniendo en Consideración:
1. Que el señor Nicolás Barragán se ha dedicado con una rara consagración i vivo entusiasmo al servicio gratuito de la Instrucción primaria;
2. Que a esfuerzos del espresado señor Barragán se han establecido siete escuelas públicas en el distrito de Zipaquirá, las cuales le hacen honor al Estado; i que con la cooperación del señor Julián Mendoza ha procurado últimamente una utilidad de mil pesos a favor de las espresadas escuelas; i 3. Que el Estado debe enaltecer i premiar a los individuos que se singularicen en tan jenerosa i civilizador labor…
LA ASAMBLEA LEJISLATIVA DE CUNDINAMARCA AL AMIGO DE LA EDUCACIÓN
SEÑOR NICOLAS BARRÁGAN”167
166 ZAPATA. D. (1873. SEPTIEMBRE 30). Distrito de Zipaquirá: apertura de una biblioteca pública. En
El Maestro de Escuela. Bogotá. Pp. 429- 431.
167 Salgar. E. (1875. Diciembre 4). Lei 81 del 17 de noviembre de 1875, por la cual se reconocen los
servicios del señor Nicolas Barragan ha presentado a la instrucción primaria del Estado. En El Maestro de Escuela. Bogotá. Pp. 941.
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Después de sus colaboraciones en diferentes cargos públicos y honorarios entre la Instrucción pública y de su participación excepcional por ayudar de modo determinante la educación, a finales de 1877, recibe el titulo de Inspector del Departamento de Zipaquirá168 y por ende, el control de todos los distritos en él comprendidos.
Extrañamente, con todos sus esfuerzos y sus reconocimientos, el recién encargado inspector de la población de Zipaquirá decide retirarse del trabajo y dejar encargado al señor Roberto McDouall, como lo propuso al Consejo fiscal de la Instrucción pública, solo un mes después de su posesión en el trabajo169.
Se podría presumir que la labor como Inspector de Zipaquirá se convirtió en un problema no solo para Barragán sino también para McDouall y el resto de la comunidad ya que, de nuevo se cambia al Inspector del poblado:
Departamento de Zipaquirá
NOMBRAMIENTO
Por renuncia admitida al señor Roberto McDouall, el Consejo fiscal de educación pública nombró al señor Alejandro McDouall Inspector en propiedad
del Departamento escolar de Zipaquira170.
Solamente 5 meses después el señor Alejandro McDouall renuncia alegando diferentes roces con el Director General de la Inspección pública el señor Dámaso Zapata, sobre todo por quejas sobre la situación del Departamento con relación a la Inspección pública y cómo esto se había convertido en la responsabilidad del inspector aunque este dijera que los problemas eran anteriores a su nombramiento, en palabras del propio McDouall:
“Yo hubiera deseado encontrar siquiera medianamente arregladas las cosas cuando me hice cargo de la Inspección; pero en más de un año i medio que las escuelas permanecieron cerradas i habiendo sido ocupados casi todos los pueblos de este Departamento por diferentes guerrillas, hubo en el ramo de escuelas una completa desorganización i para volverlas a
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El Maestro de Escuela. (1877. Diciembre 15). NOMBRAMIENTO de inspectores escolares de los departamentos de Bogotá Zipaquirá, Norte, Occidente, Tequendama y Guaduas. Bogotá. Pp 1151.
169 El Maestro de Escuela. (1878. Enero 14). Inspecciones escolares de Tequendama y Zipaquirá.
Bogotá. Pp. 1160.
77 arreglar como se encontraban antes de la guerra se necesita tiempo i de mucha paciencia…Siento inmensamente que en los pocos días que he estado funcionando como Inspector no haya podido satisfacer las exigencias de esa Dirección; pero mi conciencia me dice que he hecho cuanto es posible hacer en el cumplimiento de mi deber i si ha habido omisiones, por las cuales merezca censura, esto no ha dependido de falta de consagración i buenos deseos sino de causas enteramente ajenas de mi voluntad.
Así, se puede ver como en casi 6 años de trabajo, el señor Barragán se hace de una fama por sus contribuciones a pesar de todos los problemas que se generaron el Departamento de Zipaquirá con relación a la guerra de 1876; es esta fama la que le permite tener una opinión autorizada y que esta sea publicada en el periódico Estatal.