Aires, ocupando una superficie de 4.935 km2 y cuya configuración espacial adopta una forma subrectangular orientada hacia el sudeste. Sus vértices se encuentran entre los paralelos de 36° 50’ 30” y 37° 49’ 30” de latitud sur y entre los meridianos de 58° 36’ 40” y 59° 46’ 50” de longitud oeste (Sánchez et al. 1999). El Partido se encuentra atravesado por la Ruta Nacional N° 226 y las Rutas Provinciales N° 74 y 30. Limita al norte con el partido de Azul y Rauch, al este con Ayacucho, al sudeste con Balcarce, al sur con Lobería y Necochea y al sudoeste con el partido de Benito Juárez. A su vez, se encuentra a 350 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a 288 km de la ciudad de La Plata (Figura 3).
Figura 3. Localización del partido de Tandil. Fuente: Vazquez y Zulaica (2012).
Según el último levantamiento demográfico publicado por el INDEC (2010), el partido de Tandil posee una población de 123.871 habitantes, siendo que casi el 90% de los mismos viven en la ciudad cabecera. El desarrollo urbano ha alcanzando el pedemonte y sectores inferiores de laderas serranas.
El mencionado partido se caracteriza, entre otros aspectos, por la importancia que tienen en su economía la agricultura y la ganadería. Ambas actividades ejercen primacía sobre el resto de las actividades en cuanto a la superficie utilizada. Según FCEc-SEPyD (1999),
la actividad ganadera ocupa el 31% de la superficie y la agricultura el 39%; el 30% restante se distribuye entre otras actividades primarias, como así también, secundarias y terciarias.
El clima de Tandil se caracteriza por ser templado donde predominan vientos del sector norte, noreste, este, sur y suroeste, siendo los veranos e inviernos muy marcados, donde los primeros son muy calurosos y los segundos más frescos con precipitaciones mensuales menores a los 50 mm (Picone, 2014). Las heladas son frecuentes durante el invierno con un promedio de 200 días libres de heladas (Mateucci et al. 2012).
El Partido recibe la influencia del anticiclón del Atlántico sur que aporta las masas de aire cálidas y húmedas y del anticiclón del Pacífico sur que transporta aire frío y seco (Campos y Picone, 2014).
A su vez, la temperatura media anual es de 13,4 °C con precipitaciones anuales que alcanzan los 845,2 mm concentradas en los meses de enero y marzo. En ese sentido, el régimen pluviométrico de la ciudad corresponde al tipo Atlántico, ya que durante el verano se concentran el 33% de las precipitaciones (Picone, 2014). Según Bernasconi (1947), el mínimo de precipitaciones se encuentra entre los meses de julio y agosto. Según Sánchez et al. (1999), el partido de Tandil se encuentra conformado por tres compartimentos ecológicos: Serranías , Llanura Periserrana y Llanura Distal (Figura 4). Tal como lo expresan los autores antes mencionados, las Serranías ocupan un área de 56.000 ha en el partido de Tandil (11,3%). Están formadas por cumbres que se encuentran más o menos empinadas, lomadas amplias longitudinales asociadas a techos convexos y laderas altas y pronunciadas. A su vez, poseen alturas mayores a los 200 m.s.n.m cuyos máximos son de 500 m y presentan afloramientos rocosos en las zonas de laderas y cúspides (Foto 1).
Bordeando a este compartimento, se encuentra otro denominado Llanuras Periserranas que ocupa un área total de 260.300 ha (52,7 %). El mismo está compuesto por llanuras de relieves más o menos ondulados. También contienen lomadas bajas. Sus alturas rondan entre los 200 y 300 m en sus contactos con las Serranías y en cercanías al relieve plano alcanzan los 170 m. En cuanto a las pendientes, comprenden un porcentaje entre el 2 y 10%. Presentan pequeños sectores con afloramientos rocosos y pedregosidad en superficie cerca de las alturas más bajas del relieve. El área está compuesta por material loéssico situado sobre costra calcárea o tosca (Foto 2).
Estas llanuras se encuentran en contacto con otras menos inclinadas y chatas las cuales conforman el compartimento de la Llanura o Planicie Distal ocupando 177.200 ha (35,9%). Está compuesta por relieves planos con concavidades internas y posee altitudes mínimas entre 112 y 115 m; y máximas entre 160 y 170 m. A su vez, no posee afloramiento y pedregosidad, excepto en algunas lomadas. Suspaisajes contienen una escasa declividad que es menor al 0,2% y posee pendientes de formas inconstantes por las irregularidades suaves del relieve. Se sitúa sobre el relleno sedimentario de una fosa tectónica de hundimiento como consecuencia de la combinación de la sucesión de ingresiones marinas y depósitos eólicos en tiempos anteriores (Tricart, 1973). Según lo establece éste autor, la Llanura Distal hace que el Sistema de Tandilia contacte con la Depresión del Salado, constituyendo un fragmento del extremo meridional de la Pampa Deprimida (Foto 3).
Los suelos que predominan en el partido de Tandil pertenecen al orden de los Molisoles (SAGyP-INTA, 1989).
En las Serranías, los suelos poseen contactos líticos muy próximos a la superficie, es decir que son poco profundos. El espesor del material edáfico ronda entre los 5 y 30 cm. En ese sentido, se caracterizan por ser parte del subgrupo de los Hapludoles líticos, donde existen impedimentos en la infiltración ante excesos de agua (Sánchez et al. 1999; Sánchez, 2005).
Foto 1. Serranías del partido de Tandil.
Foto 3. Llanura distal del partido de Tandil.
En la Llanura Periserrana dominan los molisoles de régimen údico de humedad, donde existen paisajes edáficos con perfiles profundos y someros, debido a la presencia de costras calcáreas y/o rocosidad, que pertenecen al Gran Grupo de los Argiudoles y al Subgrupo de Argiudoles típicos, ocupando el 70% del compartimento (Sánchez y Zulaica, 2002).
En el caso de la Llanura Distal, existe depositada en sus suelos, una gran proporción de limos y arcillas. También se encuentran costras calcáreas interrumpiendo su formación superficial. Sin embargo, poseen moderadas a buenas condiciones de drenaje interno y superficial. Son suelos del Orden de los molisoles, con presencia de Argiudoles típicos como Subgrupo en las planicies bien drenadas. En los bajos dulces de este compartimento, existen suelos pobremente drenados donde presentan un condicionamiento por parte de la química del sodio. En este compartimento difunden suelos clasificados como Natracuoles típicos (Sánchez et al. 1999; Sánchez y Zulaica, 2002).
Además de sus diferencias topográficas los tres compartimentos ecológicos comprenden tierras con contrastes en sus potenciales de escurrimiento superficial (Verellen y Sánchez, 2009).
El sistema general de drenaje es de diseño dendrítico, donde al oeste de los pedimentos se observa una zonas de drenaje ortogonal y al este de la ciudad se puede apreciar una zona donde los arroyos se inflitran y el escurrimento superficial no está encauzado (Picone, 2014).
El sistema de Serranías define abundantes cabeceras de la red hidrológica local con alcance regional, donde sus vertientes y caudales están orientados hacia el sector norte, noreste y este por medio de ríos y arroyos poco caudalosos como el Chapaleofú, Langueyú, Las Chilcas, Tandileofú y Napaleofú, los cuales no constan de un desagüe hacia el Océano Atlántico. Sus causes derivan en pendientes chatas que se encuentran en el norte y noreste del Partido con tendencia a anegamientos, con lo cual, se han realizado captaciones de los mismos a través de canales artificiales. Las vertientes meridionales están orientadas hacia el sur y sureste donde se establecen arroyos y ríos de caudales mayores con desagüe al Océano Atlántico como es el caso del arroyo Quequén Chico (Sánchez et al. 1999).
Las vías de escurrimiento nacientes en la Llanura Periserrana son generalmente influentes. Sin embargo, en ciertas ocasiones pueden ser efluentes en los sectores vecinos al compartimento de las Serranías y en las zonas con contacto lítico y petrocálcico próximos a la superficie (Sánchez et al. 1999). En la Planicie Distal los arroyos tienden a desvanecerse y generar anegamientos (Verellen y Sánchez, 2009). Siguiendo a los autores antes mencionados, establecen que en el caso de la Llanura Distal, los relieves son tan suaves que resultan insuficientes para concentrar el escurrimiento superficial. En esta zona pueden generarse algunos escurrimientos producto de aguas subterráneas poco profundas que emergen en la depresión, donde los causes son influentes y luego tienden a insumirse a través de la infiltración.