Manuel toussaint fue el historiador que exploró e
inauguró los estudios artísticos de los monumen-
tos dominicos de la Mixteca Alta. Muchas de sus
aportaciones han seguido teniendo vigencia, se han
repetido, han sido verificadas, sustentadas y hasta ampliadas por un sinnúmero de autores. Su prime-
ra visita a la iglesia de Yanhuitlán la llevó a cabo
en 1923.59 el fruto de esas investigaciones in situ se puede leer en “Santo Domingo de Yanhuitlán”
(1923), artículo incorporado más tarde en Paseos
coloniales (1939),60 y a las Iglesias de México. Vol. VI:
La arquitectura religiosa en la Nueva España durante el siglo xvi (1927).61 ambos textos tuvieron carácter
de divulgación y no fueron una monografía pura, sino que traían descripciones de viaje y apreciacio-
nes retóricas personales junto con los registros de
los bienes artísticos. Esta aproximación literaria
de toussaint se convirtió a la larga en su distintivo, puesto que en el Arte colonial en México (1948), gran compendio de la arquitectura, pintura y escultura
de todo el virreinato, el autor manifestó que “...el
templo de Yanhuitlán es un monumento de pri-
mer orden que podría encontrarse en cualquier
ciudad europea”.62 a su juicio, el convento parecía un edificio “románico”, aunque “...no es una forta-
58Ibid., p. 220.
59 Marcus Whiffen, prefacio del texto de Robert J. Mullen, La arquitectura y la escultura de Oaxaca 1530s-1980s, México,
codex editores, 1992, vol. I, p. vii.
60 Manuel toussaint, Paseos coloniales (1939), México, unAm, iie, 1962. 61 Manuel toussaint, Iglesias de México, op. cit.
62 Manuel toussaint, Arte colonial de México (1948), México, unAm, iie, 1962, p. 52.
s capilla abierta de coixtlahuaca (fotografía: elsa arroyo, 2007)
y 32
leza como los templos franciscanos porque hasta
la cerca almenada del atrio ha desaparecido...”.63 Con respecto a esta reflexión, cabe advertir que sí hubo una barda atrial almenada, según refirieron
bernabé cobo y Francisco de burgoa en el siglo
xvii.64 Empero para Toussaint, el cambio estilís-
tico entre la arquitectura franciscana65 y la domini- ca, al parecer, consistió sólo en las almenas.
la interpretación de toussaint se distinguió también por la constante asociación del arte vi-
rreinal con las obras europeas, lo cual fue una
manera de legitimar el valor artístico de las crea-
ciones americanas. Ello lo llevó en algunos casos a descalificar por ejemplo las estatuas ubicadas en
los nichos de la portada principal de Yanhui tlán,
que en su apreciación no tenían “ningún valor artístico”.66
para el estudio del convento yanhuiteco, tous-
saint se apoyó en las crónicas e incluso aseveró:
“La iglesia de Yanhuitlán consérvase hoy exac-
tamente como la describe el padre burgoa el año
de 1669.”67 No obstante, el investigador identificó algunas de las transformaciones del edificio. Como
una muestra, baste citar que supuso que las ins-
cripciones “1718” y “1720”, que se distinguen hoy
en la parte exterior del ábside, quizá indicaran los años de una reparación, en la que se pudo haber
tapiado el vano de una capilla —ahora inexisten-
te— que había entre el retablo mayor y el muro
del ábside, conforme lo registró Burgoa.68 esta hi-
pótesis fue sostenida por autores posteriores como
Gabriela García Lascuráin.69
si bien los escritos de Francisco de burgoa fue-
ron la fuente primordial de toussaint, éste no con-
fió en absoluto en las palabras de aquél. Se dio a la tarea de indagar y confrontar las afirmaciones del
cronista en cuanto a la procedencia de los artistas
que trabajaron en Yanhuitlán, que según el domi- nico vinieron de El Escorial.70 de igual manera,
dudó de la participación de andrés de concha en las obras de ese real monasterio, ya que la primera piedra se colocó en 1563 y sólo tenía los cimientos
en 1575. Como consecuencia, el maestro sevillano
no pudo colaborar como pintor de el escorial de-
bido a que en este último año ya estaba en Nueva España. No obstante, para reajustar esta incon-
gruencia de datos, toussaint planteó la hipótesis de que el artista en cuestión pudo ser ayudante de
los arquitectos del monasterio.71
Para la historia constructiva del edificio religioso
de Yanhuitlán fue trascendental que toussaint ob-
servara que la actual portada principal del templo
no era la primitiva, sino del “siglo xvii”,72 dado que
advirtió la falta de continuidad en la línea de la mol- dura que a la altura de las ventanas rodea el templo.
por tanto, dedujo acertadamente que la portada
63 Manuel toussaint, Paseos coloniales, op. cit., p. 19.
64 Francisco de burgoa, Geográfica descripción..., op. cit., f. 137.
65 con respecto a la arquitectura franciscana, cabe recordar que en los estudios anteriores de revilla y baxter se había observado el aspecto militar que incluye el uso de almenas como rasgo distintivo de los conjuntos conventuales franciscanos. Véase Manuel G. Revilla, op. cit.; sylvestre baxter, La arquitectura hispano colonial en México (1901), introducción y notas de Manuel Toussaint, México, s.e., 1934.
66 Manuel toussaint, Paseos coloniales, op. cit., p. 20. 67Ibid., p. 19.
68Ibid., p. 23.
69 Gabriela García Lascuráin, Apéndice 2 “La iglesia y el convento de Yanhuitlán” del texto de Teresa Mora Vázquez y
María sara Molinari soriano: Tradición e identidad. Semana Santa en Yanhuitlán, p. 86. 70 Manuel toussaint, ibid., p. 20.
71 Manuel Toussaint, “Notas sobre Andrés de la Concha”, en Revista mexicana de estudios históricos, t. I, núm. 1, enero- febrero, 1927, pp. 26-39. Esta suposición de Toussaint no se puso en tela de juicio sino hasta 1979, cuando Tovar de Teresa confrontó con la documentación y aseveró que concha no aparecía en ninguna nómina de artistas y arquitectos del real monasterio. Véase Guillermo Tovar de Teresa, Pintura y escultura del Renacimiento en México, México, inAh, 1979, cap. IV.
oeste fue un agregado posterior, cuyo diseño dejó
impacto en otras construcciones dominicas.73
toussaint equiparó el templo de Yanhuitlán con
otros edificios de los hermanos predicadores de la misma región geográfica. En su apreciación, las
iglesias de Yanhuitlán y coixtlahuaca se asemeja-
ban en planta y bóvedas, pero se distinguían en las portadas; asimismo, entre dichas iglesias y la capilla vieja de teposcolula se observaba gran semejanza en cuanto a los detalles ornamentales, lo cual hizo
suponer al autor que las tres obras eran del mis-
mo arquitecto.74 esta idea, manifestada en los años veinte, fue ampliada en el texto de 1948. Además,
agregó que el convento de tlaxiaco era una obra semejante a los tres monumentos aludidos, por lo
que todos los atribuyó a un mismo arquitecto.75
en lo que atañe a la portada norte del templo de
Yanhuitlán, toussaint la asoció con la obra agus-
tina de Acolman por ser “platerescas”, aunque al
mismo tiempo observó otras herencias europeas
como capiteles “renacentistas” y ventanas de tradi- ción “gótica”.76 también es sugerente que el autor
haya considerado dicha portada norte como obra inconclusa, dado que los medallones de las enjutas
presentan la superficie lisa sin relieve.77
diego angulo íñiguez, autor de la Historia del
arte hispanoamericano (1945), trató de distinguir la particularidad de las manifestaciones novohispa- nas dentro de su propia postura hispánica. Bus-
có constantemente antecedentes formales del arte virreinal en las obras españolas y estableció un
víncu lo —inclusive una filiación— entre los artis- tas peninsulares y novohispanos. Supuso por ende
que andrés de concha era discípulo de luis de
vargas y hermano o pariente de diego de la con-
cha. Así también, en su opinión, la portada norte s capilla abierta de teposcolula (fotografía: Gerardo hellion, 2007)
73 Manuel toussaint, Paseos coloniales, op. cit., p. 20. 74 Manuel toussaint, Iglesias de México, op. cit., pp. 47-49. 75 Manuel toussaint, Arte colonial de México, op. cit., p. 51.
76 Manuel toussaint, Iglesias de México, op. cit., p. 50; Paseos coloniales, op. cit., p. 20. 77 Manuel toussaint, Paseos coloniales, op. cit., p. 20.
y 34
del templo de Yanhuitlán es un ejemplo de la per-
sonalidad artística novohispana, la cual consistió en la integración de dos corrientes opuestas: una,
de lujo decorativo, llamada “plateresca”; y otra, de- nominada “bramantesca”. Según él, en Yanhui tlán “...triunfa el plateresco en balaustres, flameros,
medallas y veneras, adopta ya los casetones con las puntas de diamante, propios del claroscuris- mo del Bajo Renacimiento mexicano...”78 angulo,
quien se interesó por estudiar el aspecto formal de la obra, encontró semejanzas compositivas entre las portadas norte de Yanhuitlán y la del oeste
de la iglesia agustina de Actopan.79
la apreciación formalista de angulo contrastó con la aproximación de George Kubler, quien en su Arquitectura mexicana del siglo xvi (1948), exami-
nó la empresa constructiva conventual desde los
puntos de vista político, social, demográfico, ma- terial, técnico y artístico. Entre varias de sus ideas acerca del edificio objeto de estudio, cabe desta-
car que, para él, fray antonio barboso (muerto en 1608), hermano lego de origen portugués y
maestro de obras en cuilapan, pudo haber parti-
cipado en la construcción del complejo con ventual
de Yanhuitlán.80 esta propuesta fue retomada por
elisa vargas lugo,81 pero las opiniones más acep-
tadas de Kubler son tres. La primera se refiere a la
adaptación de la plataforma prehispánica al terra-
plenar el cimiento del conjunto religioso, postula-
do que se apoyó en una comunicación con John
McAndrew.82 la segunda tiene que ver con la
influencia de las obras de Rodrigo Gil de Hon-
tañón, tanto en las proporciones de la planta de la iglesia, como en la forma del contrafuerte que
refuerza el presbiterio.83 la tercera se sustenta en
las semejanzas de diseño de las portadas del norte y de la sacristía de la iglesia de Yanhuitlán con la de la sacristía y claustro de san Marcos de león,
obras de Juan de Badajoz en España.84 por otra
parte, Kubler sugirió una posible alteración en el
templo, ya que “...el coro actual no es, necesaria- mente, el descrito por Burgoa”, el cual databa de la década de 1560-1570.85
Joseph Armstrong Baird, Jr., en The Churches of Mexico 1530-1810 (1962), apuntó que la portada
principal del templo de Yanhuitlán, de fines del si-
glo xvii, ostentaba un remate mixtilíneo, añadidu-
ra del xviii. Además, asoció el edificio con obras
de diferente marco cronológico y geográfico, por
lo cual anotó una semejanza formal entre el con-
trafuerte o estribo del lado norte del templo domi-
nico y el túnel con arco del templo de los Brujos en Uxmal, Yucatán. También comparó la portada
que da al claustro del convento yanhuiteco con la
porciúncula del templo franciscano de Xochimil-
co y, aparte de opinar sobre la buena proporción de aquél, comentó que no fue tan grande ni alto
como las hechuras claustrales agustinas, caracte-
rística debida a su localización en zona sísmica.
no obstante, la equiparación de baird, que más
han aceptado los autores posteriores, es la que es-
tableció entre la portada poniente del templo de
78 diego angulo íñiguez, op. cit., t. I, pp. 284-285, 361. 79Ibid., pp. 365-366.
80 George Kubler, Arquitectura mexicana del siglo xvi, edición de 1992, p. 132. Con respecto a este texto también se consultó la edición de 1983.
81 elisa vargas lugo, Las portadas religiosas de México, México, unAm, iie, 1969, p. 183. 82 George Kubler, op. cit., edición de 1992, pp. 181-182, 362.
83Ibid., p. 286. Con respecto al estribo de Yanhuitlán, Kubler encontró una analogía con los contrafuertes que refuerzanel presbiterio en Tlaquiltenango, Oaxtepec y Totolapan. También sostuvo que éstos a su vez tenían como antecedente español las obras de la mezquita remodelada de santiago, en cáceres, extremadura, construidas por rodrigo Gil de hontañón en la fachada lateral.
84Ibid., pp. 512-514. 85Ibid., p. 303.
Yanhuitlán y la de santo domingo de la ciudad
de oaxaca, ya que para él, fueron obras contempo-
ráneas tanto en el diseño como en la ejecución.86
José Gorbea trueba, arquitecto e investiga-
dor del inAh, presentó una monografía titulada
Yanhuitlán (1962), donde retomó y desarrolló los postulados kublerianos; es decir, sostuvo la idea
de que el edificio se levantó sobre una platafor-
ma prehispánica,87 y reafirmó el posible impac-
to de Gil de hontañón en las proporciones de la
planta de la iglesia, sin considerar el ábside.88 las
novedades de la investigación radicaron en volver
a plantear la postura de Toussaint al desmitificar
la intervención de los artistas de el escorial en la fábrica conventual de Yanhuitlán;89 en plantear
la idea de que en el área sur poniente del convento
se encontraba originalmente el tecpan —lugar don-
de se reunían los indígenas con el fin de arreglar
asuntos con los caciques—, que luego se adaptó como hospedería con un gran salón con chimenea
de tipo “renacentista” y varias habitaciones;90 y so- bre todo en analizar el sistema constructivo. En
efecto, Gorbea explicó la distribución del peso de la iglesia y la técnica constructiva consistente en
muros conformados con dos paramentos de pie-
dra cortada rellenos con mampostería corriente.91
al respecto, opinó que en Yanhuitlán se unían los
sistemas estructurales “romano” y “ojival”,92 con
lo cual demostró que la apropiación de diferentes
tradiciones no consistió sólo en los aspectos com-
positivo y decorativo, como había señalado angu-
lo, sino también en las técnicas y materiales.
en 1964, ross parmenter publicó Week in Yan-
huitlán con el fin de presentar su diario de viaje y
croquis del convento de Yanhuitlán realizados en
septiembre de 1953.93 el texto propuso una historia
oral, ya que mostró su vivencia personal y entrevis-
tas no sólo con la gente de la población, sino también
con Jorge enciso, entonces director del inAh. Asi-
mismo, consignó los testimonios verbales sobre las
luchas entre liberales y conservadores, la confisca-
ción de los bienes de la iglesia, las leyes de reforma
y la Intervención Francesa. En el aspecto constructi-
vo, los entrevistados mencionaron una gran muralla que tenía arcos de medio punto en el lado poniente;
la edificación del palacio de gobierno; y la recons-
trucción del acueducto, obras todas del siglo xix.
otro autor norteamericano que contribuyó al estudio del convento de Yanhuitlán fue John
s claustro de Yanhuitlán, ca. 1940 (archivo de la cnmh
del inAh, núm. de inventario: 0193-014. Datos de catálogo: obra de A.G. ca. 1956)
86 Joseph Armstrong Baird, Jr., op. cit., pp. 123-124.
87 José Gorbea trueba, Yanhuitlán, México, inAh, Departamento de Monumentos Coloniales, 1962, p. 8. 88Ibid., pp. 28-29.
89Ibid., p. 8. 90Idem.
91Ibid., pp. 13, 26. 92Ibid., p. 26.
y 36
McAn drew. En The Open-Air Churches of Six- teenth Century Mexico (1965), apuntó varias ideas nuevas, como la del programa urbanístico de la
región Mixteca, que radicó en que la plaza se en-
contrara atrás de los edificios religiosos de Te-
poscolula, Yanhuitlán y tejupan94 (del mismo
modo, Mullen advirtió esta singular disposición en el lado oriente de las iglesias de Yanhuitlán
y Teposcolula).95 propuso también la posibili-
dad de que el atrio no hubiera tenido posas ni capilla abierta, por lo cual ésta pudo situarse en la portería,96 hipótesis que compartió con Mar- tha Fernández.97 igualmente, en su apreciación,
los conventos de Yanhui tlán y de coixtlahuaca se asemejaban en el atrio construido sobre una plataforma; en las bóvedas de nervadura; en los detalles ornamentales del templo y en el diseño de la portería, toda vez que pudieron colaborar
las mismas personas en ambas fábricas.98 Final-
mente, encontró similitudes decorativas en las obras conventuales de tlaxiaco, cuilapan, etla,
Huitzio y hasta Tehuantepec.99
elisa vargas lugo, en Las portadas religiosas de
México (1969), realizó un estudio formal de la igle-
sia de Yanhuitlán vinculando su fachada con la de
santo domingo en la ciudad de oaxaca, como ha-
bía dicho Baird años atrás. En su consideración, ambas portadas eran de un “barroco culto”.100 en
este calificativo se reflejó la discusión de las déca-
das de 1960 y 1970 en torno a la distinción entre el
arte “culto” y el “popular”.
robert James Mullen, en su tesis doctoral,
Dominican Architecture in Sixteenth-century Oaxaca, publicada en 1975, estudió las relaciones artísticas
entre las obras dominicas de esa zona. Observó
las analogías entre los conventos de teposcolula, coixtlahuaca y Yanhuitlán y, con base en dávila
Padilla, los adjudicó a fray Francisco Marín.101 en
su opinión, la celebración del capítulo provincial
en Yanhuitlán en enero de 1558 fue un aconteci-
miento clave en la historia constructiva, ya que para entonces, la iglesia y el convento estaban con cluidos; se discutió sobre la aplicación de la
traza moderada en las edificaciones dominicas; y se dio por concluida la actual portada norte.102 sin
embargo, el ábside del templo debió terminarse en 1570, ya que andrés de concha y Gonzalo de
las Casas firmaron el contrato del retablo mayor en 1567.103 a concha, además, le atribuyó el dise- ño de la actual portada principal.104 así también,
Mullen, seguidor de las ideas kublerianas, sostuvo
la influencia de Gil de Hontañón en la arquitec-
tura novohispana, pero al mismo tiempo cuestionó
la consideración según la cual el arquitecto espa-
ñol propuso el ratio 1:5 como proporción entre an-
cho y largo en las iglesias de una sola nave, puesto
94 John Mcandrew, The Open-Air Churches of Sixteenth Century Mexico: atrios, posas, open chapels, and other studies, cambridge, Massachusetts, Harvard University Press, 1965, p. 223.
95 Robert J. Mullen, op. cit., p. 117. 96 John Mcandrew, op. cit., p. 283.
97 Martha Fernández, “La arquitectura monástica de la orden de Santo Domingo” (1982), en Historia del arte mexicano, t.
5 (arte colonial i), México, sep, Salvat, 1986, p. 669. 98 John Mcandrew, op. cit., p. 492.
99Ibid., p. 554.
100 elisa vargas lugo, op. cit., p. 186.
101 Robert J. Mullen, Dominican Architecture in Sixteenth-century Oaxaca, phoenix, center for latin american studies, ari- zona State University, Friend of Mexican Art, 1975, pp. 127, 129.
102Ibid., pp. 40, 97, 139.
103 este documento del archivo de protocolos de sevilla fue localizado por celestino lópez Martínez y presentado en
George Kubler y Martín soria, Art and Architecture in Spain and Portugal and their American Dominions, 1500 to 1800, baltimore, Penguin Books, Inc., 1959.
que en el caso de Yanhuitlán, el ancho mide 14.5 metros y el largo, 62.5 metros, por lo que el ratio es 1: 4.3.105
en lo que atañe a la fachada principal de la iglesia de Yanhuitlán, en el mismo año de 1975 en que se publicó el texto de Mullen, se detectaron
los vestigios de una portada anterior a la actual.
el acontecimiento sucedió durante los trabajos de
restauración y conservación del templo bajo la di-
rección del arquitecto alfredo pavón rodríguez del inAh. Con ello se comprobó la observación
que toussaint había hecho en 1927, respecto a que
la portada principal del templo no era la primitiva. Brozon MacDonald hizo público el descubrimien- to en el artículo “La primitiva portada de la iglesia
del convento de santo domingo de Yanhuitlán,
Oax.” (1979), en el que presentó una descripción
del procedimiento del rescate, así como los ma- teriales gráficos que se dibujaron y fotografiaron durante el mismo.106 Además, identificó la porta- da descubierta con la “primitiva” o “primera”, que
dató entre 1558 y 1570, mientras que la existente la situó alrededor de 1575 y la adjudicó a concha
retomando la idea de Mullen. El descubrimiento
de la portada oeste provocó que el arquitecto tu-
viera conciencia de las diferentes fases constructi- vas del edificio.107
Martha Fernández, en su tesis de maestría
“Maestros mayores de arquitectura en la ciudad
de México en el siglo xvii” (1981),108 que se pu-
blicó con el título de Arquitectura y gobierno virrei- nal. Los maestros mayores de la ciudad de México. Siglo