Y EL NIÑO PINTÓ UNA FLOR ROJA CON ELTALLO VERDE.
C. Rogers entiende que la personalidad sólo puede desarrollarse dentro de la relación con los demás, en la cual surgen procesos de revisión y
V. García García y B Marcos (1997) describen tres etapas en el proceso de aprendizaje grupal, observadas en grupos escolares cubanos, las que
5.3.1. Metodología para facilitar el Aprendizaje Formativo en cada una de las etapas y fases del aprendizaje grupal.
5.3.2.2. Etapa de Trabajo Grupal
¿Cómo proceder en esta etapa y en cada una de sus fases?
• Caldeamiento:
Es un tiempo de pre-tarea que es conveniente legalizar, ya que generalmente el grupo requiere de unos minutos de intercambio para comenzar adecuadamente la actividad. Este momento permite percatarse
del estado en que se encuentra el grupo, lograr su relajación o animación, su motivación inicial; retomar lo aprendido y lo que falta por aprender, establecer los vínculos entre ambos y precisar los objetivos y la tarea a realizar. Las funciones fundamentales que ejerce el profesor son las de interpretar y coordinar la dinámica grupal.
Al inicio de la actividad el profesor debe comprobar el estado de ánimo que tiene el grupo; si comprueba que, por cualquier motivo, predomina un ambiente de excitación ajeno a la clase puede aplicar alguna técnica de relajación, si lo que predomina es cansancio o disociación, aplicaría alguna de las técnicas de animación, sea específica, es decir, relacionada directamente con el contenido de la clase o inespecífica. Lo importante es lograr que el grupo establezca un clima psicológico proclive al contenido a tratar en la clase.
También, esta fase permite crear una disposición positiva hacia el aprendizaje, aspecto importante que debe mantenerse durante toda la actividad. Diversos procedimientos pueden ser utilizados para esto; por ejemplo, una vía es la de plantear un problema de la realidad cotidiana o profesional, para resolver el cual el grupo no cuenta con la adecuada preparación, preparación que recibiría en la clase o en el sistema de ellas que se inicia; es importante aclarar que el o los problemas utilizados deben tener un carácter real, así como una relación directa con los objetivos trazados en la asignatura, a fin de lograr una ciencietización de la necesidad e importancia de aprender el contenido para resolverlos. Otra vía que puede utilizarse es la participación en la determinación del objetivo a alcanzar en la clase (si no se hizo en la conclusión de la clase anterior; en cuyo caso se retomaría lo acordado) y, en consecuencia, en los contenidos a dominar durante la actividad.
Otro procedimiento que puede utilizarse es la reducción de los miedos y temores ante lo nuevo, a través de su discusión abierta y de dar toda la información sobre los marcos en que pueden moverse libremente y sobre cómo orientarse.
Lo importante es hacer consciente al grupo de la necesidad y legalidad de la tarea de la clase, ya que esto permite que la asuma responsablemente, aun cuando puede que no sea tan atractiva.
Para que lo anterior quede claro, se presenta un ejemplo concreto:
"Un profesor de Física en una ESBU llega al aula para comenzar sus turnos de clase. Los alumnos están hablando animadamente acerca de la prueba de Español, que acaban de concluir en el turno anterior, y confrontando sus respuestas, hay discrepancias acerca de lo que había que hacer en una o dos preguntas; al tocar el timbre de inicio del turno, el grupo sigue inquieto y comentando en voz baja sobre lo mismo mientras se pasa la lista.
Viendo el estado de excitación que presentan los alumnos, el profesor comenta sobre esto. Después de un silencio, algunos expresan que, en general, están muy preocupados por el resultado, pues es una prueba parcial que puede definir la nota y el criterio del profesor de la asignatura acerca del grupo. El profesor de Física les dice que está seguro de que la situación no es tan terrible como ellos creen y que van a salir bien, pero, viendo lo nerviosos que están, les propone hacer una técnica de relajación, a lo cual accede el grupo.
Una vez logrado el cambio en el estado de ánimo grupal, el profesor les pide hacer una ronda de comentarios acerca de lo que más les llamó la atención, o les provocó más inquietud, qué les gustó más y qué menos y qué recordaban de la clase anterior. Después de que se vierten todos los criterios, el profesor retoma lo dicho por uno de los miembros acerca de que al final de la clase se definió lo que iban a tratar en esta clase y lo que debían alcanzar en ella; y los pone en situación de precisar con más claridad este aspecto.
En una elaboración conjunta, al final del debate (que fue de corta duración), quedaron definidos los objetivos y el contenido de la clase actual, referidos a los conceptos de peso y peso específico y a la importancia que en la vida cotidiana tiene su uso."
• Orientación de la tarea:
En esta fase el profesor garantizará la formación de la base orientadora de la acción de cada uno de los estudiantes. Su función fundamental es orientar.
Esto puede realizarse de diferentes maneras: la orientación puede darla el maestro o puede hacerla buscar a los alumnos, o pueden elaborarla juntos, en dependencia de la complejidad de la materia, de las características de los estudiantes y de las condiciones del aprendizaje, pero el hilo conductor, que dirige el maestro, ha de propiciar que el alumno forme una imagen completa de la acción y de su resultado, incluyendo en estos resultados los cambios que como persona se producirán en él.
Esta imagen debe incluir conocimientos, métodos y procedimientos generales que le permitan a los alumnos orientarse por sí mismos en el estudio, enfrentamiento y solución de los casos particulares de la ciencia que estudia. Ha de servir de guía para la posterior ejecución y control. Para ello la orientación tiene que incluir todos los elementos que garanticen que el estudiante comprenda los objetivos, los conocimientos que se necesitan para ejecutar la acción, los procedimientos u operaciones que es necesario tener en cuenta para lograr un resultado eficiente, así como las condiciones en que se debe realizar y los criterios
y formas de evaluación. Todo esto garantiza la formación de una imagen completa de la acción y de su resultado que posibilite la ejecución y el autocontrol de las acciones por el estudiante.
Es importante que el profesor propicie la participación activa, creadora e independiente del estudiante en la formación de la parte orientadora de la acción, la cual se logra cuando el alumno participa en la determinación de los objetivos, según sus necesidades y las exigencias sociales, cuando asimila la información en un proceso de colaboración con el profesor, con el grupo o de manera independiente y de forma similar llega a determinar los procedimientos para la ejecución y su control, todo lo cual evita el formalismo y el mecanicismo en la apropiación del contenido.
El momento de orientación de la tarea puede ser breve o bastante largo, depende de la tarea de que se trate, de la actividad en cuestión y de lo aprendido por el alumno previamente. En las primeras actividades del programa este momento es por lo general más extenso, por cuanto el alumno se vincula por primera vez a los contenidos de la materia y el papel del maestro es mucho mayor en la elaboración de la orientación. Pero en la medida en que avanza el mismo, el estudiante necesita cada vez menos ayuda y es capaz de elaborar por sí mismo, incluso, la orientación general, con una pequeña ayuda de su profesor.
Este momento es sumamente importante, ya que en él se forman las bases necesarias para poder realizar la tarea. El grupo tomará consciencia del porqué la llevará a cabo, qué hará, cómo lo hará, con qué recursos, en qué condiciones y en qué tiempo. Además, será consciente de cómo será evaluada su marcha y resultado. Esto no significa que se formará en los alumnos un algoritmo rígido e inviolable para llevar a cabo la acción, y mucho menos que el mismo sea idéntico para todos.
Por el contrario, el carácter general de la orientación posibilitará que el alumno se apropie de modelos generales de acción que les permitan orientarse por sí mismos en las tareas particulares de aprendizaje que han de realizar. Por ejemplo, en las asignaturas de Psicología, que reciben los alumnos del Instituto Superior Pedagógico para la Educación Técnica y Profesional, estos se apropian de una metodología para el diagnóstico, de una metodología para la facilitación de la dinámica grupal y de una metodología para diseñar las actividades docentes para lograr en ellas un crecimiento personal en sus alumnos, que constituyen sistemas de procedimientos generales que deberán adecuar a las situaciones específicas de aprendizaje que enfrentarán, incorporándoles su sello peculiar, su estilo personal y su forma propia de pensar y actuar. Es decir, se les orienta para que busquen su propia orientación y se orienten de modo individual y personal en dichas situaciones.
Un ejemplo más detallado de lo anterior lo encontramos con esos mismos estudiantes en el semestre en que se apropian de la metodología para la facilitación de la dinámica grupal en situaciones de aprendizaje: uno de los elementos de esta metodología se relaciona con las funciones del
facilitador lo cual constituye uno de los temas a tratar. Este tema tiene un sistema de clases, con diferentes formas organizativas, que contribuyen a que los alumnos formen la orientación general que les permita facilitar. En la primera clase del tema el trabajo del grupo se centra en la reflexión acerca de por qué es necesario que ellos, como futuros maestros- facilitadores, dominen las funciones propias de este rol, cuán necesario es o no, lo cual establece la relación con sus motivos. Para esto se apoyan en lo ya conocido y, a partir de esto, se establece el para qué del dominio de las funciones. Para esto el profesor puede utilizar diversos procedimientos y técnicas, como pueden ser "Cadena de asociaciones" o "Miremos más allá".
A partir de estas reflexiones y conclusiones, el grupo determina que tienen que estudiar lo referido al contenido de las funciones, en qué consisten y cuáles son las operaciones que las constituyen, para lo cual el profesor puede sugerir la utilización de la técnica de "La reja", en trabajo en equipos, con materiales con el contenido científico, con una tarea que consiste en determinar el contenido esencial de las funciones. El resultado se debatiría en plenario.
En una segunda actividad se trabajaría por el grupo en cómo realizar la primera función durante las clases, para lo cual el profesor puede proponer la utilización de recursos como "Las Dramatizaciones" en todas sus variantes: Juego de Roles, Juegos Profesionales, etc. a fin de que se puedan manifestar las distintas operaciones que constituyen la acción de la función de que se trate, ejercitarse y aclarar y superar todas las inquietudes y dificultades.
Posteriormente, se procedería de igual manera con el resto de las funciones. Finalmente, se realizaría una actividad de seminario, donde el grupo discutiría acerca de la aplicación de estas funciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje, los procedimientos que se pueden aplicar y también elaboraría los miedos y temores de los integrantes con relación a su adecuada manifestación por su parte.
Todo lo anterior permitiría que cada alumno pudiera aprender lo referente a las funciones de tal manera que dominara, además de la importancia de ese contenido para su labor futura, cómo se ejecutan (sistema de operaciones que las constituyen), cuándo y en qué condiciones y, por tanto, conocería cuáles son los parámetros que les permitiría autocontrolarse durante su aplicación en su práctica cotidiana; todo lo cual los dota de una imagen completa de lo que tienen que realizar.
Al ser parte de una orientación general, como es el caso de la metodología de la facilitación, ante cada situación concreta de clase cada uno se orientaría por sí mismo y, con los elementos que posee elaboraría su propia base orientadora. Esto se comprueba durante la realización de las prácticas laborales, donde el grupo, de modo individual y en equipos, pone en práctica lo aprendido y discute acerca de lo logrado y lo que no y
el porqué y cada uno se traza metas de superación de sus dificultades, para lograr una formación óptima
Desde esa orientación general, los alumnos deberán ir encontrando su manera personal de enfrentar el logro del objetivo, para lo cual seleccionarán las actividades que realizarán, las proyectarán del modo que deseen y las llevarán a cabo a partir de su propio estilo personal, utilizando los recursos que de acuerdo a sus personalidades al objetivo y contenido de la clase que impartirán y al grupo con el cual trabajarán consideren más convenientes. Buscarán su propia orientación y se orientarán de manera individual e independiente en las situaciones particulares de la práctica pedagógica.
El maestro debe comprobar si los estudiantes tienen una imagen clara y precisa de la acción y de su resultado, que les permita pasar al siguiente momento, es decir, si han formado una base orientadora de la acción completa, generalizada e individual (BOA III según P. Ya. Galperin). Si no es así, tomará las medidas pertinentes para lograr que este momento del aprendizaje adquiera su carácter consciente, responsable, personológico, transformador y cooperativo.
• Realización de la tarea:
Es la fase de trabajo individual y/o grupal; permite ejecutar las acciones a partir de la orientación formada. Las funciones fundamentales del maestro son las de interpretar y coordinar la dinámica grupal y evaluar el aprendizaje.
Coordinará la realización de la tarea por el grupo, garantizando las condiciones necesarias y suficientes para llevarla a cabo y dirigirá los esfuerzos de cada uno de sus miembros hacia el logro de los objetivos trazados, exigiendo el cumplimiento de lo acordado en el encuadre inicial, en un ambiente relajado y agradable y observará atentamente cómo transcurre la dinámica grupal e interpretará los fenómenos observados que considere significativos para la tarea de aprendizaje, a partir de la elaboración y confirmación de hipótesis acerca del significado y las posibles causas y explicaciones de las mismas, las que discutirá operativamente en el grupo, si lo considera necesario, para producir un cambio en la dinámica a favor del avance en la tarea propuesta.
En la medida en que los alumnos realizan la tarea de aprendizaje grupal, el maestro ha de facilitar el proceso de interiorización de las acciones de aprendizaje, el que permitirá la apropiación de conocimientos, habilidades y hábitos, así como la formación de acciones intelectuales y de estrategias y estilos cognitivos de búsqueda, enfrentamiento y solución
de problemas profesionales y/o de la vida cotidiana, entre los que se incluyen situaciones de autoperfeccionamiento.
En este proceso, el maestro exigirá el máximo de independencia y autonomía del estudiante, pero preparándolo con herramientas intelectuales y prácticas que le permitan ir apropiándose, con una pequeña ayuda, de la experiencia histórico-social. En este sentido, el profesor ha de ser flexible y tolerante, permitiendo el despliegue de las potencialidades de cada alumno, con el fin de contribuir a la ampliación de su zona de desarrollo próximo y evitar la formación de acciones puramente ejecutivas, reproductoras exactas de los modelos y propuestas adultas, que no exigen reflexión ni modificación personal. Estimulará el aprovechamiento de los recursos personológicos de sus alumnos en función del éxito en la tarea.
Lograr una postura activa y transformadora de los alumnos es esencial para que el aprendizaje sea transformador. Esto requiere que la tarea exija a los alumnos la reflexión, la valoración crítica, la incorporación de ideas o propuestas personales, la solución, si es posible novedosa, del problema a resolver, entre otros aspectos que pueden estimular el cuestionamiento y la modificación de la realidad y de sí mismo.
La decisión de realizar el trabajo individual primero y por equipos después, o viceversa, o la elección de una de estas formas de organizar al grupo para llevar a cabo la tarea depende de la complejidad de la tarea, de la preparación de los alumnos, de las características de estos y de la propia esencia de la tarea de aprendizaje grupal e individual. Una tarea muy compleja puede realizarse primero en pequeños grupos, en los que, con el aporte de todos, se solucione mejor y más rápidamente y permita a los menos aventajados intercambiar y discutir vías diversas de enfrentar y resolver los problemas, que les prepare para realizarla de manera individual e independiente posteriormente. No obstante, si el grupo tiene una buena preparación y sus miembros manifiestan un alto desarrollo intelectual la tarea, aunque compleja, puede hacerse individualmente y confrontarse en los pequeños grupos después. Los momentos de intercambio con otros son sumamente importantes para lograr un aprendizaje consciente y cooperativo y conviene propiciarlos antes de pasar a la fase de debate grupal en plenario.
El maestro estará al tanto de cómo cada alumno lleva a cabo las acciones e irá controlando las características de la acción y del Aprendizaje Formativo, así como los indicadores de Crecimiento Personal. Se tratará de que los estudiantes tengan todo el tiempo un rol activo, participativo, transformador y de que tomen parte en las decisiones que, en relación con los cambios del proceso, sean tomadas. El maestro debe garantizar esto, independientemente de que la tarea se lleve a cabo de forma individual o por equipos.
Controlará además si los alumnos se autocontrolan y cómo realizan este autocontrol. En este sentido es conveniente pasar por los puestos de
trabajo, observar si todo marcha bien, si están realizando la tarea correctamente, si los resultados que van obteniendo se corresponden con la imagen de la acción que se formó en la fase de orientación de la tarea y preguntar si hay dudas. Si se evidencia algún problema se sugiere preguntar a los alumnos cuál es la base orientadora de la acción que formaron y a partir de esto pedirles que analicen la correspondencia de lo que están realizando con la imagen de lo que deben hacer.
Esto propiciará el autocontrol, así como la conciencia del proceso y resultado del aprendizaje. A su vez permite al maestro evaluar la marcha de este proceso, a partir de las dificultades detectadas y de sus posibles causas, haciendo participar a los alumnos mediante su propia autoevaluación. Finalizada la tarea puede pedir a unos equipos que evalúen el trabajo de los otros, lo que reforzaría la conciencia del proceso de aprendizaje y de los aspectos que pueden haber influído en él.
Una vez dominado el método general, cada estudiante podrá utilizar diferentes métodos y técnicas particulares, de carácter personal, derivados de la metodología general, para enfrentar la solución de los problemas específicos que pueda ir detectando en las actividades del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Este momento de realización de la tarea puede llevarse a cabo en una actividad, o requerir varias actividades. Los métodos de enseñanza se adecuarán a las exigencias de la tarea y permitirán su óptima realización. Se pueden emplear diversos métodos pedagógicos así como cualquier sistema de procedimientos que posibilite el logro de los objetivos, aunque aquellos métodos que permitan modelar, desempeñar roles o dramatizar posibles situaciones futuras, resultan idóneos para los propósitos del Aprendizaje Formativo.
Esto es así por cuanto las actividades tienen una fuerte carga vivencial, tanto por la implicación personal de los estudiantes, como por el contenido que se aborda en ellas, que no es sólo racional, sino también emocional, que implica acciones y reacciones afectivas, conocimientos y