• No se han encontrado resultados

EVANGELICAL HISPANA

In document Renovación nº 60 Agosto 2018 (página 44-46)

SEGÚN EL PROFESOR DE ANTIGUO TESTAMENTO de la Facultad de Teología Evangélica de la Cruz Chispeante, Natanael Baleia, a Jo- nás se lo tragó un pez. Anna White- mind, conocida especialista y licen- ciada en el gélido Seminario de Fair Bannks, pero que trabaja como misionera en un pueblecito soleado de la costa de Cádiz, afirma que hay pruebas bíblicas concluyentes de que Dios creó el mundo en siete días. Por su parte, el teólogo (por aclamación popular, aunque no pudo asistir a ninguna de las clases del Seminario Unido del Cristo Exaltado) Paco Gata, ha escrito un libro explicando que Moisés redac- tó el Pentateuco porque la Biblia lo dice. El profeta Juan Patmos, que recibe directamente los títulos teo- lógicos gracias al Espíritu Santo, demostró en el pasado encuentro de hombres heterosexuales con Biblia negra y corbata azul, que sin lugar a dudas estamos viviendo los últimos tiempos tal y como claramente rela- ta el libro del Apocalipsis. Éstas son solo cuatro muestras del alto ni- vel teológico del evangelicalismo

“made in Spain” que tiene como máxima: “Si sabes leer… eres un gran teólogo”.

¡Qué haríamos sin personas tan for- madas como éstas que conocen tan bien la Biblia y que nos transmiten sus enseñanzas de manera pura y sin mancha! Gracias a ellas el evan- gelicalismo está manteniéndose como el último remanente fiel que hace frente a la poderosísima ideo- logía de género. Allí están ellos, y algunas de ellas, expulsando a dies- tro y siniestro a quienes se atrevan a poner en entredicho la autoridad de la Biblia. Su guerra es sin cuar- tel, y además de hacer manifesta- ciones, intentan llegar a lugares de influencia política para imponer la Santa Palabra de Dios (que sin duda se equivocó haciendo nacer a su Hijo en casa de unos donnadies, cuando podría haberlo hecho en la cuna del Emperador Julio César, y así le hubiera sido mucho más sen- cillo imponer políticamente el Reino de Dios). Lo más destacable de las puntas de lanza de la teología patria es que no se han dejado lle-

var por los discursos ideológicos de la izquierda más radical, y se man- tienen a lo suyo, luchando contra degenerados peligrosos que quieren destruir el orden, la familia y la Iglesia; en vez de (por ejemplo) perder sus energías en denunciar la corrupción política, o el empobreci- miento de la población. No, ellos no van a caer en el engaño, saben que su enemigo más importante no es la incoherencia, sino dos perso- nas del mismo sexo retozando fe- lizmente una encima (o detrás) de la otra a la hora de la siesta.

La próxima semana El Concordato Evangélico Hispano de la Biblia Totalmente Abierta, entregará un premio al Doctor en Teología por la

Universitat Evangèlica de Castell- defels Pau Llest, por haber demos- trado que a Daniel no se lo comie- ron los leones porque, además de en un dibujo que tuvo que colorear en la escuela dominical cuando era pequeño, lo pone en la Biblia. Me he enterado de este importantísimo premio, porque mis amigos Chen- cho y Dimas, a los que conocí en un encuentro de Cristianos Explo- radores cuando teníamos cinco años, pero con los que no volví a coincidir hasta que el año pasado los reconocí bailando en el pódium de la discoteca Furor Gay; me lo dijeron la semana pasada. Me lla-

maron para explicarme que han de- jado lo del pódium, lo de las disco- tecas, y también lo de ser gais. Lo de acostarse juntos todavía no lo han dejado del todo, pero están se- guros que con oración, un poco de tiempo, y la ayuda de la profetisa Elisa Mg Boses (que estudió en la

Facultad Pentecostal Filipina de Torremolinos especializada en pro- fetismo y curaciones divinas); deja- rán de hacerlo. Y cuando les pre- gunté por qué querían dejar de acostarse juntos, me respondieron que porque la Biblia lo dice. Ade- más, me invitaron a la entrega de premios en Castelldefels para que conozca a Pau Llest, Elisa Mg Bo- ses, y a Marcelo Atraente; que es un exgay brasileño guapísimo con el que han creado un trío para can- tar, bailar y adorar a Dios. Se supo- ne que ese tal Marcelo ha hecho también un posgrado en la Univer- sidad Rey Juan Carlos (milagrosa- mente no hacía falta asistir a las clases ni hacer exámenes), demos- trando que Satanás existe, porque lo dice la Biblia, y además es gay. Esto último, aunque no lo diga ex- plícitamente la Biblia, lo deduce por lo peligroso que es su tridente para todos los hombres de bien.

Nada, que no me ha hecho falta es- perar hasta la próxima semana para conocer a tan ilustres personajes de

la teología hispana, que ya me he decidido a estudiar teología en al- guno de los reputadísimos centros superiores de teología evangelical del Estado. Y aunque me niego a hacerme heterosexual (al menos por el momento), si me lo pregun- tan, pondré en sus formularios de inscripción que sí lo soy. Quiero formar parte de la nueva ola teoló- gica hispana que bucea en las pro- fundidades bíblicas para extraer to- das sus enseñanzas. De hecho, esta misma tarde he empezado a leer la Biblia y he descubierto cosas in- creíbles, yo que siempre he sido un amante de la naturaleza, me he que- dado anonadado al saber que Dios salvó de una gran inundación a to- dos los animales de la Tierra ha- ciéndoles entrar en un arca… En realidad a todos no, solo a una pa- reja de cada, al resto incluyendo a los seres humanos, los fulminó. Pero bueno, parece ser que se lo merecían. Dios siempre sabe lo que hace. No sé si este descubrimiento me permitirá entrar en segundo o tercer curso directamente en alguna facultad que tenga denominación de origen evangelical, pero por si acaso voy a pedir que me hagan un examen que valore mi nivel inicial.

 En tres años me veo Doctor en Teología… y de ahí a escribir en las mejores revistas evangelicales y ser invitado a dar grandes conferen- cias, hay solo un paso. Quiero ser- vir al Señor… y estoy dispuesto a leer y leer la Biblia, a aprenderme sus versículos de memoria, y el nombre de cada uno de los perso- najes que intervienen. Quiero ganar todos los esgrimas bíblicos, y dejar boquiabierto al personal. Después montaré una iglesia, y llamaré a Chencho, Dimas y a Marcelo Atraente, para que amenicen con su música y sus bailes el tiempo de alabanza, antes de que yo suba al púlpito y predique la verdad que pone en la Biblia a todo el mundo que quiera escucharme. R

Carlos Osma es protestante, licenciado en Ciencias Matemáticas, diplomado en Ciencias Religiosas y Posgrado en Diálogo Interreligioso Ecuménico y Cultural. Colabora con la Associació de Families LGTBI. Está casado y tiene dos hijas.

homoprotestantes.blogspot.com.es

NUEVA OLA

TEOLÓGICA

EVANGELICAL HISPANA

Historia y Literatura Historia y Literatura

LECLERC ERA CONOCIDO de muchos por hablar en diferentes ocasiones contra las imágenes, además le habían visto entrar en la ciudad al alba. Las autoridades le prendie- ron y confesó su crimen al mismo tiempo que conjuraba al pueblo que adorara solo a Dios. El discurso excitó todavía más a la gente que quisieron que muriese enseguida y le condenaron a morir vivo y le arrastraron hasta el lugar de la ejecución.

Allí le esperaba una escena espantosa. La crueldad de sus acusadores les hizo pensar en todo aquello que pudiera hacer el suplicio más horrible. Cerca del patíbulo calentaron unas tenazas que servirían para desahogar su rabia. Leclerc muy tranquilo oía el clamor salvaje de los frailes y del pueblo. Empeza- ron por cortarle el puño derecho, luego con las tenazas ardientes le arrancaron la nariz, luego con el mismo utensilio, le torturaron los dos brazos hasta romperlos, para acabar quemándole las tetas. Mientras la crueldad de sus enemigos se encarnizaba sobre su cuerpo, Leclerc recitó con voz serena y fuer- te el Salmo 115:4-8: “Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tie- nen boca mas no hablan, tienen ojos mas no ven…”. Después de todas esas torturas fue quemado a fuego lento como ordenaba la condena.

Los adversarios triunfaban. Los frailes fran- ciscanos, al haber reconquistado el púlpito, sembraban mentiras y frivolidades, como de costumbre. Los convertidos de la ciudad ya no podían reunirse como antes y empezaron a encontrarse de escondidas, una vez en una casa, otra vez en una cueva o en un bosque. Allí el que era más conocedor de las Escritu-

In document Renovación nº 60 Agosto 2018 (página 44-46)