Ilustración de la sonda espacial Gaia sobre una imagen del cielo. ESA/ESO Las cifras son mareantes, aunque sean solo una pequeñísi-
ma parte de las del Universo completo. Mil setecientos mi- llones de estrellas ha medido la sonda espacial Gaia y ha transmitido los datos a la Tierra, donde la Agencia Europea del Espacio (ESA) acaba de hacerlos públicos. Los datos son el nuevo cofre del tesoro para los astrónomos, que con ellos pueden navegar virtualmente por el espacio en tres di- mensiones, conociendo la distancia y observando los movi- mientos verdaderos de las estrellas de la Vía Láctea, que se ve desde la Tierra, inmersa en ella, como una alargada nube difusa en el cielo nocturno. De todo ello esperan ex- traer mucho más conocimiento sobre la formación y evolu- ción de nuestra galaxia y de sus habitantes. También los no astrónomos pueden acceder a este viaje espacial basado en la realidad con las herramientas de visualización que la ESA ha desarrollado.
Además de los datos sobre las estrellas, Gaia ha tomado, con sus dos telescopios, medidas de alta precisión del mo- vimiento de 14.000 asteroides en nuestro vecindario, el Sistema Solar, que permiten calcular sus órbitas y verificar si supondrán alguna vez un riesgo para la Tierra. También ha mirado mucho más allá de la Vía Láctea, midiendo la situación de medio millón de cuásares, galaxias muy leja- nas que tienen un agujero negro supermasivo en su centro y que constituyen el marco de referencia para las coordena- das celestes de todos los objetos del nuevo catálogo.
Los datos del catálogo no se limitan a la situación de las estrellas en el Universo, también incluyen información so- bre el brillo y el color (y sus cambios) de muchas de ellas, su temperatura superficial y el efecto del polvo interestelar. “Incluso en el vecindario del Sol, que es la región que creíamos que conocíamos mejor, Gaia está revelando datos nuevos e interesantes”, explica Timo Prusti, director cientí- fico del proyecto.
Lo mejor de la astronomía, un avance histórico en el cono- cimiento del Universo en todas las escalas, la inauguración de una nueva era de la arqueología galáctica, son algunas de las definiciones que se ofrecen sobre este masivo au- mento del conocimiento que suponen los nuevos datos de Gaia. La sonda fue lanzada en 2013 y sigue funcionando, oscilando alrededor del punto de Lagrange 2, a 1,5 millo- nes de kilómetros de la Tierra en dirección opuesta al Sol, y controlada desde el centro ESOC de la ESA en Darms-
http://www.publico.es/ciencias/navegar-millones-estrellas-via-lactea-posible.html
tadt (Alemania). La adquisición de datos se hace a través de tres estaciones terrestres, una de las cuales está en Espa- ña, en Cebreros (Ávila). Cerca está el centro científico ESAC de la ESA en Madrid, que coordina los datos cientí- ficos.
La elaboración de este catálogo excepcional a partir de los datos originales de las observaciones supone la colabora- ción internacional de 450 científicos e ingenieros infor- máticos de 20 países, entre ellos España. En este caso los datos se obtuvieron entre el 25 de julio de 2014 y el 23 de mayo de 2016. “Es una misión espacial ambiciosa que de- pende de una gran colaboración humana para interpretar un enorme volumen de datos muy complejos”, dice Gunther Hasinger, director científico de ESA. “Demuestra la nece- sidad de proyectos a largo plazo para garantizar el progreso en la ciencia y tecnología espaciales e implementar misio- nes todavía más atrevidas en las próximas décadas”… (Todo en enlace de abajo). R
La Vía Láctea, en color verdadero, vista por Gaia./ESA
POR: MALEN RUIZ DE ELVIRA www.publico.es
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U N I V E R S O
astromia.com
Vuelos y viajes espaciales
4. El Proyecto Gemini de la NASA
EN EL AÑO 1965, dos años despuésde finalizar el Proyecto Mercury, la NASA puso en marcha el Programa Gemini. Aunque no tuvo tanto segui-
miento entre la opinión públi- ca como el primero, fue defi- nitivo para el posterior y exi- toso programa Apolo, que consiguió poner a un hombre en la Luna.
El Programa Gemini tenía como fin varios objetivos. En primer lugar, las actividades conocidas como EVA (Extra- Vehicular Activities), que consistían en la estancia de los astronautas fuera de la cápsula es- pacial, en este caso en la Luna. El se- gundo objetivo consistía en adquirir
experiencia en los encuentros espaciales entre naves. Es de- cir, las operaciones de separa- ción entre el módulo que que- daba orbitando alrededor de la Luna y el que aterrizaba en ella, y su posterior acopla- miento para regresar a la Tie- rra.
También se estudió el objeti- vo de conseguir mantener a los astronautas en el espacio hasta dos semanas. A lo largo de 20 meses despegaron de Cabo Cañaveral, en Florida, 10 misiones Gemini, con-
virtiendo los vuelos espaciales en algo casi rutinario.
Mejoras en la cápsula Gemini en rela- ción a la Mercury
Respecto a la cápsula del Proyecto Mercury, las naves del Programa Ge- mini fueron notablemente mejoradas. Entre las principales mejoras, se con- siguió un aumento del 50 por ciento de capacidad en la cabina, permitien- do la estancia de dos astronautas. También se aumentó la capacidad de carga, se incorporaron asientos eyec- tables y se mejoró la maniobrabilidad. El aumento en la capacidad de alma- cenamiento permitió que las misiones fuesen más largas, gracias a la posibi- lidad de cargar células de combustible de reemplazo para la generación de energía eléctrica.
Las misiones Gemini sirvieron para que los astronautas aprendieran a tra- bajar y a vivir fuera de las naves, en el espacio. También les permitió que realizasen sus primeros paseos espa- ciales y que pudiesen trabajar las ope- raciones de encuentro y acoplamiento. La última misión del Programa Gemi- ni comenzó el 11 de noviembre de 1966 y terminó el día 15 del mismo mes. A bordo viajaban los astronautas James A. Lovell, Jr. y Edwin E. Buzz Aldrin. R
Navegar por millones de estrellas de la
Vía Láctea ya es posible
La sonda espacial Gaia hace el mapa de 1.700 millones de astros y 14.000 asteroides cercanos.
Ilustración de la sonda espacial Gaia sobre una imagen del cielo. ESA/ESO Las cifras son mareantes, aunque sean solo una pequeñísi-
ma parte de las del Universo completo. Mil setecientos mi- llones de estrellas ha medido la sonda espacial Gaia y ha transmitido los datos a la Tierra, donde la Agencia Europea del Espacio (ESA) acaba de hacerlos públicos. Los datos son el nuevo cofre del tesoro para los astrónomos, que con ellos pueden navegar virtualmente por el espacio en tres di- mensiones, conociendo la distancia y observando los movi- mientos verdaderos de las estrellas de la Vía Láctea, que se ve desde la Tierra, inmersa en ella, como una alargada nube difusa en el cielo nocturno. De todo ello esperan ex- traer mucho más conocimiento sobre la formación y evolu- ción de nuestra galaxia y de sus habitantes. También los no astrónomos pueden acceder a este viaje espacial basado en la realidad con las herramientas de visualización que la ESA ha desarrollado.
Además de los datos sobre las estrellas, Gaia ha tomado, con sus dos telescopios, medidas de alta precisión del mo- vimiento de 14.000 asteroides en nuestro vecindario, el Sistema Solar, que permiten calcular sus órbitas y verificar si supondrán alguna vez un riesgo para la Tierra. También ha mirado mucho más allá de la Vía Láctea, midiendo la situación de medio millón de cuásares, galaxias muy leja- nas que tienen un agujero negro supermasivo en su centro y que constituyen el marco de referencia para las coordena- das celestes de todos los objetos del nuevo catálogo.
Los datos del catálogo no se limitan a la situación de las estrellas en el Universo, también incluyen información so- bre el brillo y el color (y sus cambios) de muchas de ellas, su temperatura superficial y el efecto del polvo interestelar. “Incluso en el vecindario del Sol, que es la región que creíamos que conocíamos mejor, Gaia está revelando datos nuevos e interesantes”, explica Timo Prusti, director cientí- fico del proyecto.
Lo mejor de la astronomía, un avance histórico en el cono- cimiento del Universo en todas las escalas, la inauguración de una nueva era de la arqueología galáctica, son algunas de las definiciones que se ofrecen sobre este masivo au- mento del conocimiento que suponen los nuevos datos de Gaia. La sonda fue lanzada en 2013 y sigue funcionando, oscilando alrededor del punto de Lagrange 2, a 1,5 millo- nes de kilómetros de la Tierra en dirección opuesta al Sol, y controlada desde el centro ESOC de la ESA en Darms-
http://www.publico.es/ciencias/navegar-millones-estrellas-via-lactea-posible.html
tadt (Alemania). La adquisición de datos se hace a través de tres estaciones terrestres, una de las cuales está en Espa- ña, en Cebreros (Ávila). Cerca está el centro científico ESAC de la ESA en Madrid, que coordina los datos cientí- ficos.
La elaboración de este catálogo excepcional a partir de los datos originales de las observaciones supone la colabora- ción internacional de 450 científicos e ingenieros infor- máticos de 20 países, entre ellos España. En este caso los datos se obtuvieron entre el 25 de julio de 2014 y el 23 de mayo de 2016. “Es una misión espacial ambiciosa que de- pende de una gran colaboración humana para interpretar un enorme volumen de datos muy complejos”, dice Gunther Hasinger, director científico de ESA. “Demuestra la nece- sidad de proyectos a largo plazo para garantizar el progreso en la ciencia y tecnología espaciales e implementar misio- nes todavía más atrevidas en las próximas décadas”… (Todo en enlace de abajo). R
La Vía Láctea, en color verdadero, vista por Gaia./ESA
POR: MALEN RUIZ DE ELVIRA www.publico.es
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