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Capítulo I. El comercio agropecuario a nivel mundial, regional y nacional

II.6. Evolución de las exportaciones en el período 2007-2015

En base a datos de la OMC, el dinamismo exportador experimentado por el país desde 2002 no se reflejó en un incremento sustancial de la participación argentina en las exportaciones globales. Esto se explicó por el auge del comercio internacional, el cual se mantuvo hasta la recesión global y retomó el crecimiento luego de 2011, aunque de manera menos acelerada. La participación de Argentina en las exportaciones globales comenzó a reducirse a partir de ese mismo año, en que representó un 0,46% del total mundial, hasta ubicarse en el 0,34% hacia 2015. Esta disminución se relacionó con la baja en los precios de los productos básicos, en general, y de las exportaciones argentinas, en particular.

En efecto, tomando como referencia los datos publicados por el INDEC, las exportaciones totales del país en 2007-2015 experimentaron fuertes variaciones, lo que puede observarse en el Gráfico N° 5. Luego de un prolongado período de crecimiento, que alcanzó un valor de 70.018 millones de USD en 2008, las ventas externas sufrieron una brusca caída a raíz de la crisis financiera internacional, ubicándose en 2009 en los 55.672 millones de USD. No obstante, a partir de ese año las exportaciones retomaron la tendencia positiva, la cual se interrumpió en 2011, luego de un pico de 82.981 millones de USD. Desde entonces comenzaron a disminuir pronunciadamente, ubicándose a fines del gobierno de Fernández de Kirchner en 56.783 millones de USD, valor similar al de inicios del período.

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Gráfico N° 5: Exportaciones totales. Argentina, 2007-2015. En millones de USD corrientes

Fuente: Elaboración propia en base al INDEC.

En relación a la balanza comercial, ésta se mostró superavitaria en todos los años del período estudiado, con la excepción de 2015. Entre 2007 y 2010, el excedente registrado superó los 11.000 millones de USD anuales, llegando a un pico de 16.885 millones de USD en 2009. No obstante, debido a la mencionada disminución de las exportaciones en este año (del 20%), este superávit se debió a la caída todavía más pronunciada de las importaciones (del 32%).

En 2013, el excedente comercial se redujo drásticamente, totalizando 1.521 millones de USD, y continuó registrando valores bajos hasta 2015, en que se obtuvo un déficit por 3.419 millones de USD. Esto implicó la interrupción del superávit comercial luego de catorce años y se debió en gran parte a la mengua de las exportaciones, observable desde 2012, en el marco de la caída de los precios de commodities.

En cuanto a la participación en las exportaciones de los grandes rubros, los Productos Primarios representaron alrededor del 23% del total exportado entre 2007 y 2015, como se desprende de la Tabla N° 2. Por su parte, las MOA iniciaron el período con una participación alta, del 34%, que ascendió hasta ubicarse en el 41% a finales del mismo. En conjunto, ambas categorías aumentaron su participación del 56% al 64% en 2007-2015, lo que da cuenta del gran peso del sector agroexportador a lo largo del período.

83 Por otro lado, las MOI partieron de una cuota inicial del 31% y aumentaron levemente su participación hasta 2011, pero desde entonces disminuyeron. Este crecimiento, a diferencia de las MOA y los Productos Primarios, se debió más al incremento de las cantidades exportadas que al aumento de los precios externos.

Por último, el rubro de Combustibles y Energía fue el que mostró el peor desempeño en las exportaciones, significando el 12% de lo exportado por el país en 2007, porcentaje que se redujo al 4% en 2015. Esto se debió a la caída de los saldos exportables desde 2007 como respuesta al mayor requerimiento interno.

Tabla N° 2: Participación de las exportaciones por grandes rubros. Argentina, 2007-2015. Rubro 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 PP 22% 23% 17% 22% 24% 24% 23% 21% 23% MOA 34% 34% 38% 33% 33% 33% 36% 39% 41% MOI 31% 32% 34% 35% 35% 35% 34% 34% 32% C+E 12% 11% 12% 10% 8% 9% 7% 7% 4%

Fuente: Elaboración propia en base al INDEC.

En un nivel de análisis más profundo, se puede observar el comportamiento de los principales productos exportables del país. En base a datos publicados por el Observatory of Economic Complexity (OEC), dependiente del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en 2007 la harina de soja representó el 10% del total exportado, el aceite de soja el 7,9%, el poroto de soja el 6,1%, el maíz el 4,1% y el trigo el 3,7%. Hacia 2015, la harina de soja ascendió al 17% y el aceite de soja se redujo al 6,8%, lo que se debió principalmente a que China dejó de comprar este producto en 2010 (La Nación, 20/05/2010)46. Por su parte, el poroto de soja ascendió al 7,4%, el maíz aumentó al 5,7% y el trigo descendió al 1,8%. En conjunto, el complejo sojero representó el 30% del total exportado hacia finales del período, registrando un notorio aumento frente al 24% obtenido en 2007.

Si se observan los destinos de las principales exportaciones, se comprueba que los relativos a la harina de soja y el maíz se encontraron bastante diversificados. En el

46 Si bien luego de seis meses las compras chinas de aceite de soja se reanudaron, éstas no gozaron del

mismo dinamismo experimentado por otros productos de menor valor agregado, como el poroto o la harina de soja.

84 primer caso, hacia principios del período analizado preponderaron compradores europeos como España, los Países Bajos e Italia, y hacia 2015 países del Sudeste Asiático como Indonesia y Vietnam. Este último también fue uno de los principales importadores de maíz en el período analizado, junto con Malasia, Argelia y Egipto.

No obstante, en los casos del poroto de soja y el trigo la situación fue diferente. En cuanto al poroto de soja, se comprueba que el 77% de este producto fue exportado a China en 2007, porcentaje que ascendió al 82% hacia fines de período, lo que implicó una concentración cada vez mayor de la canasta exportadora hacia ese país. Por su parte, el aceite de soja también presentó altos niveles de concentración, comprando China el 34% de las ventas de este producto en 2007. Sin embargo, esto se modificó sustancialmente desde 2010, año a partir del cual China fue cediendo participación frente a India, país que concentró el 46% de las exportaciones de este producto en 2015 (China solo el 9,3%). Respecto al trigo, en 2007 el 54% de las exportaciones fue destinado a Brasil, porcentaje que aumentó hacia 2015, alcanzando el 83%.

La tendencia hacia una mayor concentración de las exportaciones también puede observarse a partir del Índice Herfindahl-Hirschmann (HHI)47, publicado por el Instituto para la Integración de América Latina y el Caribe (BID-INTAL), el cual creció entre 2007 y 2015 del 0,15 al 0,2.

De lo anterior se concluye que la estructura exportadora no experimentó cambios sustanciales a lo largo del período analizado. La misma continuó demostrando una fuerte dependencia de las exportaciones de productos agropecuarios, con una mayor participación relativa de productos derivados con bajo contenido tecnológico, como las harinas y aceites. Por su parte, los Productos Primarios mantuvieron los niveles de participación debido al aumento de la producción agrícola, a las innovaciones tecnológicas en el sector y al contexto favorable ocasionado por el alza de los precios internacionales y los altos niveles de demanda, principalmente por parte de China. De

47 Este índice se calcula a partir de la suma de proporciones al cuadrado de cada producto en las

exportaciones totales. Un país con una cartera de exportaciones perfectamente diversificada tendrá un índice cercano a 0, mientras que un país con una sola exportación, tendrá un valor de 1.

85 esta manera, a lo largo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no se consolidó un nuevo perfil de inserción exportadora.

II.7. Conclusiones parciales

La relevancia del sector agroexportador a lo largo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner estuvo dada por la dinámica de los precios internacionales de los commodities, los cuales favorecieron un ingreso singular de dólares por exportaciones entre 2003-2012. Las administraciones kirchneristas, adhiriendo a un modelo neodesarrollista de crecimiento, procuraron aprovechar estos recursos a través de la promoción de la inversión pública y el sostenimiento de un tipo de cambio alto, con el objetivo de estimular el consumo, así como de proteger a la industria para el mercado doméstico. Hasta la disputa en torno a los derechos de exportación, en 2008, el sector agroexportador acompañó esta dinámica.

No obstante, el progresivo deterioro de las condiciones económicas, sumado a un contexto internacional crecientemente adverso, incrementaron las tensiones entre los grupos dominantes y el gobierno. El consenso basado en el empleo y el consumo sufrió una ruptura, y el fin de la bonanza de los commodities, en 2012, terminó con la abundancia de divisas. El agotamiento del ciclo de crecimiento se hizo evidente, ante la reaparición de problemas estructurales como la restricción externa, la fuga de capitales y la inflación.

A su vez, a pesar de los objetivos planteados en torno a una diversificación de la canasta exportadora, la política económica seguida por el gobierno no logró modificar sustancialmente aspectos como la concentración y extranjerización del sector agropecuario (si bien, como se vio, estos procesos tampoco se exacerbaron), o la especialización de las exportaciones en el complejo sojero. Sumado a esto, el sector manufacturero siguió dependiendo de las divisas generadas por el campo.

Por último, en el plano internacional, la diversificación de los vínculos comerciales no conllevó grandes cambios en el perfil exportador del país. Si bien las manufacturas industriales alcanzaron un crecimiento relativo, sobre todo en los envíos a otros países en desarrollo, la especialización basada en productos primarios de bajo valor agregado continuó caracterizando al comercio exterior.

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Capítulo III. Política económica y política exterior durante los primeros dos años de gestión de Mauricio Macri (2015-2017)

III.1. Introducción

Durante el presente capítulo se hace referencia al primer bienio de gobierno de Mauricio Macri: 2015-2017. Teniendo en cuenta los objetivos de esta investigación, se considera que en este período es posible atisbar un cambio en la política económica y exterior del Estado, sin pretender hacer un balance acabado de una gestión que todavía se encuentra en curso.

El capítulo inicia con un repaso de los principales lineamientos políticos y económicos que caracterizan a los modelos de desarrollo neoliberal. A continuación, se prosigue con el análisis del gobierno de Mauricio Macri, abordando en primera instancia la situación doméstica y la política económica desplegada por la alianza gobernante. En segundo lugar, se describe la estrategia de política exterior en sus dimensiones diplomática y financiera, así como la inserción comercial internacional y el análisis de las exportaciones agropecuarias en el período. Finalmente, se esbozan algunas conclusiones parciales sobre los dos años de gobierno estudiados.