Capítulo I. El comercio agropecuario a nivel mundial, regional y nacional
I.4. El sector agroexportador en Argentina
I.4.2. Relevancia del sector en la economía nacional y en el comercio
El peso del sector agroexportador en la economía argentina es considerable, en la medida en que goza de un nivel de productividad sustancialmente alto en comparación con sus competidores a nivel internacional (Cámara Argentina de
40 Comercio y Servicios [CAC], 2016), e influye significativamente en el PBI, la recaudación tributaria nacional y los dólares ingresados por exportaciones.
En 2016, ante un PBI de 8 billones de pesos, las cadenas agroalimentarias aportaron el 10,4% del total (el equivalente a $840.035 millones). Si se desglosa al sector en Productos Primarios y MOA, se comprueba que estos significaron el 6,3% y el 4,1% del PBI, respectivamente. En cuanto a la recaudación tributaria de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), las cadenas agroalimentarias contribuyeron con el 9,2% del total (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina [FADA], 2017).
A su vez, como puede observarse en el Gráfico N° 2, el sector agropecuario genera un ingreso de divisas mayor que otras actividades y es el único que no presenta déficit comercial (en tanto las cadenas agroindustriales se caracterizan por un nivel reducido de importaciones frente a otras actividades económicas), por lo que el superávit de esta actividad compensa gran parte del déficit comercial total percibido por el país.
Gráfico N° 2: Exportaciones, importaciones y saldo comercial, por rubro. Argentina, 2016. En millones de USD
Fuente: FADA en base al INDEC.
A pesar de esto, en los últimos años se observa una tendencia decreciente en el ingreso de dólares por exportaciones agropecuarias, la cual es atribuible a la caída de los precios de los productos básicos. En 2016, la entrada de dólares por tonelada exportada fue de apenas 394 USD, cifra similar a la de mediados de 2007 pero que distó de los
41 bajos niveles anteriores al auge de los commodities (FADA, 2017). Esta evolución se muestra en el Gráfico N° 3.
Gráfico N° 3: Valor de la tonelada exportada por las cadenas agroalimentarias. Argentina, 1997-2016. En USD/tn
Fuente: FADA en base al INDEC.
Si se analizan las exportaciones por grandes rubros publicadas por el INDEC, se comprueba el peso decisivo de los productos agropecuarios: la suma de las exportaciones de Productos Primarios y MOA arroja una participación del 60% en el total exportado, en promedio, entre los años 2007 y 2017. Sin embargo, en los últimos años la participación fue aún mayor, explicando el 67% de los dólares ingresados por exportaciones en 2016. Como se verá más adelante, en 2017 esta cifra se redujo, pero continuó estando en valores elevados en comparación con la década anterior. Dentro del sector, se comprueba que la participación de las MOA en las exportaciones es mayor que la de los Productos Primarios, generando en promedio el 37% del total del valor exportado entre 2007 y 2017, frente a un 23% de los Productos Primarios (el 40% restante corresponde a MOI y combustibles y energía).
En el Gráfico N° 4 se muestra la evolución de la participación en las exportaciones de los grandes rubros para el período 1991-2015. Las exportaciones totales aumentaron progresivamente desde 2002, registrando valores récord para todos los rubros de exportación en 2008, tendencia que se vio interrumpida con la crisis financiera internacional. Los efectos de la misma se hicieron visibles en la pronunciada caída registrada en 2009, que en el caso de los productos agropecuarios afectó más a los Productos Primarios que a las MOA. Desde entonces, las exportaciones retomaron su
42 crecimiento, hasta el estancamiento de 2012 y su posterior reducción, que se prolongó hasta 2015. En 2016 y 2017, como se analizará en el Capítulo III, las exportaciones totales se recuperaron, aunque solo parcialmente.
Gráfico N° 4: Exportaciones por grandes rubros. Argentina, 1991-2015. En millones de USD
Fuente: Departamento de Economía CAC en base al Ministerio de Hacienda e INDEC.
En relación al comercio mundial de mercancías, se observa que la participación de Argentina es muy reducida, tendencia que se acentuó en los últimos años. Siguiendo los datos publicados por la OMC, en 2017 la misma fue de apenas el 0,33% en las exportaciones y del 0,37% en las importaciones. En este mismo año, del total de las exportaciones del país, un 64% correspondió al sector agropecuario: los principales bienes exportados fueron productos de reducido valor agregado, como porotos de soja y sus derivados (harinas y aceites), maíz y trigo. Por su parte, las manufacturas industriales representaron el 84,2% del total importado. A esta marcada especialización productiva se sumó la concentración de los destinos de las exportaciones totales: en 2017, Brasil recibió el 15,9% de las ventas argentinas, la Unión Europea el 14,9%, Estados Unidos el 7,7% y China el 7,4%, mientras que el 54% restante fue destinado a otros países.
A pesar de la reducida participación en el comercio mundial, Argentina ocupa un lugar destacado en relación a los principales productores y exportadores mundiales de productos agropecuarios. En base a los datos publicados por el USDA y Oil World Statistics, este país se ubicó en la campaña 2017/18 como el primer exportador mundial de harina y aceite de soja, el segundo productor de biodiesel en base a aceite de soja y el
43 tercer productor y exportador de porotos de soja. Figuró, a su vez, como el quinto productor y el cuarto exportador mundial de maíz, el tercer exportador mundial de harina de girasol y de aceite de girasol, y el décimo exportador mundial de trigo.
En relación a la participación argentina en las exportaciones mundiales agropecuarias, se observa que el país se ubicó en 2015 como el segundo exportador neto, con un superávit de más de 32.000 millones de USD (CEPAL, 2017a), y figuró séptimo en la lista de 2016 con los principales exportadores mundiales, generando el 2,3% de las ventas, por detrás de competidores como la Unión Europea en su conjunto (37,7%), Estados Unidos (10,4%), Brasil (4,9%) y China (4,8%) (OMC, 2017). No obstante, hacia 2017 el país pasó a ocupar el décimo puesto, en consonancia con la disminución de las exportaciones agropecuarias (OMC, 2018a).
En cuanto a los principales destinos de las exportaciones agropecuarias, se observa desde comienzos del siglo un proceso de transformación, en la medida en que socios tradicionales como la Unión Europea y Brasil cedieron terreno frente al mercado chino. Siguiendo el análisis de Bekerman y Dulcich (2013) sobre el desempeño comercial argentino por grandes rubros de exportación, se observa que gran parte de este desplazamiento se debió a los Productos Primarios, ya que China incrementó sustancialmente sus importaciones de porotos de soja argentinos desde 2002, en desmedro de los compradores europeos. A pesar de esta situación, el mercado europeo continuó absorbiendo gran parte de las exportaciones argentinas de pescado (45% de las ventas de Productos Primarios al bloque) y maíz (25%). Por su parte, se produjo una desaceleración de las exportaciones de trigo destinadas a Brasil, complejo que goza de gran relevancia en la relación comercial con la potencia regional.
En contraposición, el desempeño comercial de las MOA argentinas fue superior con la Unión Europea que con el resto de los principales socios comerciales. Esto se debe, principalmente, a las importaciones europeas de subproductos de la molienda de soja utilizados para la alimentación animal. Las MOA también demostraron un crecimiento en la relación comercial con China, el cual se explica mayoritariamente por el aceite de soja, cuyas exportaciones crecieron a un 31% promedio anual en el período
44 2000-201019. De esta manera, la dependencia de los mercados europeo y chino, y el enorme peso del complejo sojero en las exportaciones a estos destinos, explican gran parte del desempeño positivo de las MOA. En la relación con Brasil, las exportaciones de MOA no resultan tan significativas debido a la estrategia de este país de desarrollar su industria alimentaria (Bekerman y Dulcich, 2013).
En cuanto a las MOI, desde comienzos del siglo se han dado importantes cambios en el desempeño comercial con los principales socios, principalmente debido a la expansión de China como actor relevante del comercio internacional. Este país desplazó progresivamente a la Unión Europea, a Estados Unidos y (en menor medida) a Brasil como origen de las importaciones de bienes de capital e insumos, generando un persistente desempeño comercial negativo para la Argentina. En el caso de Brasil, si bien las ventas argentinas hacia este país se componen en gran medida de MOI (principalmente exportaciones automotrices), el balance también resulta negativo debido al peso en las importaciones argentinas de los automóviles, autopartes y maquinaria de uso especial brasileños (Bekerman y Dulcich, 2013).
De lo anterior se desprende que la relevancia actual del sector agroexportador está dada por su peso en la economía nacional, evidenciado en su participación en el PBI, su aporte a la recaudación tributaria y el ingreso de dólares por exportaciones que genera. A su vez, las exportaciones agropecuarias argentinas han adquirido un alto nivel de competitividad según los estándares internacionales, especialmente las MOA, y los bienes agropecuarios son determinantes en las relaciones comerciales con los principales socios, fundamentalmente con Brasil, China y la Unión Europea. Todos estos aspectos favorecen la preeminencia de los productos agropecuarios en el perfil exportador argentino. No obstante, esta situación se relativiza cuando se observa la reducida participación del país en el comercio mundial de productos agropecuarios y la significativamente menor participación en el comercio mundial de mercancías.