1) Expresiones referenciales formadas por SSNN sin determinante
El punto de vista de que los nombres sin determinante destaquen la intensión, frente a la extensión de los determinados, no impide que puedan ser considerados como expresiones referenciales. En los ejemplos siguientes:
98. Ha vendido arcilla a todas las empresas cerámicas. 99. Llegan soldados de toda Europa.
Sería antinatural deducir que lo que se vendió es una abstracción de las propiedades de la arcilla o que lo que llegó fueron abstracciones del concepto de soldado. El hecho de que no se haya explicitado la cantidad exacta de arcilla o el número exacto o aproximado de soldados no nos impide reconocer que se está haciendo referencia a una cierta cantidad de materia que se vendió y a un conjunto de soldados que llegaron.
No obstante, esta consideración puede resultar intuitiva o subjetiva. La prueba de que se trata de expresiones referenciales
la hallaremos al aplicar el criterio objetivo de posibilidad de correferencia. La existencia de expresiones referenciales introducidas por sintagmas nominales sin determinante la podemos constatar en los ejemplos siguientes:
100. Poned agua a hervir en un cazo limpio y dejadla que hierva diez minutos por lo menos; también necesitaré penicilina: que vaya Hilario al hospital y la traiga [...]
(El año del diluvio, pág. 112)
Donde el oyente o el lector interpretarán que los pronombres de dejadla y la traiga hacen referencia al agua y a la penicilina, respectivamente.
Por tanto, podemos concluir que el hecho de que los sintagmas nominales no estén determinados no les impide introducir referentes de discurso y constituirse como antecedente de otras expresiones referenciales.
Para justificar el hecho de que estas expresiones son referenciales y salvaguardar al mismo tiempo el papel referencial de la función determinativa, algunos lingüistas franceses han propugnado la existencia de un determinante en la estructura profunda de la oración que funcionaría como un especificador del GN, al que llamaron artículo cero.25
Según Anscombre (1991), puesto que la función determinativa consiste en dotar de referencialidad a los grupos nominales, debe defenderse la existencia de un artículo cero que dé cuenta de los casos en que sintagmas nominales sin determinante son referenciales.
Si ce qui caractérise la fonction déterminative est l’introduction de potentialités référentielles, force est donc de conclure à l’existence en français d’un déterminant zéro.
(Anscombre, 1991:103)
Los estudios van dirigidos a determinar los casos en que existe artículo cero y distinguirlos de los casos en los que hay ausencia de determinante. De esta manera, se diferenciaría entre las expresiones portadoras de referencia (las que tienen determinante más las que tienen artículo cero) frente a las que no son portadoras de referencia (ausencia de determinante). Estas últimas constituirían casos de expresiones no referenciales.
Estos estudios muestran que la semántica del nombre, por ejemplo, el ser un nombre de masa, o sus propiedades aspectuales, o la función desempeñada en la oración, por ejemplo, el tener función atributiva, producen la ausencia de determinante en la estructura superficial, aunque el artículo cero persiste en la estructura profunda y por ello mantienen sus propiedades referenciales.
Según Anscombre (1991), los grupos nominales con determinante cero se relacionan de una parte con los nombres de masa y de otra con las propiedades aspectuales entre el grupo nominal y el determinante, de forma similar a las que se mantienen entre la flexión del imperfecto y el verbo. Es decir, que la semántica del nombre determina al menos parcialmente sus posibilidades de combinación con un determinante. En este sentido, la existencia de un artículo cero en la estructura profunda se debe comprobar por dos medios: la posibilidad de inserción de otro artículo y la obligatoriedad de insertar un
adjetivo en estos grupos. Respecto a la primera propiedad, los GGNN con determinante cero se pueden agrupar en 4 clases:
1) Las expresiones fijas o idiotismos. Satisfacen mal o no satisfacen el principio de composicionalidad y son por tanto semánticamente opacas. Son reticentes a las modificaciones sintácticas.
2) Los giros de la misma forma superficial, que tienen valor interjectivo. No son productivos en absoluto. Son un tipo de locuciones donde nunca aparece el artículo. Por ejemplo: crier grâce, faire vinaigre, dire amen.
3) Una serie limitada, poco productiva: être dommage, avoir
(besoin + confiance + conscience + envie + faim + froid ...
4) Un grupo más productivo donde se manifiesta la presencia de un determinante cero: demander confirmation, élever
protestation, faire diversion, donner bonne conscience, avoir rendez-vous...
El grupo 4) se distingue de los anteriores por las siguientes propiedades:
1) La no opacidad semántica.
2) La productividad.
3) La introducción de un determinante no significa un cambio de sentido importante.
4) La posibilidad de ciertas operaciones sintácticas, en particular la pasivización y la inserción adjetival.
Estas explicaciones nos ayudan a caracterizar desde un punto de vista estructural los GGNN con artículo Ø, pero no nos ayudan a distinguirlos, a priori, de otros GGNN sin determinante de ningún tipo. Tampoco nos ayudan a comprender por qué en algunas ocasiones un GN puede aparecer con determinante o sin determinante y ser portador de referencialidad en ambos casos. Además, resulta difícil defender la tesis de que la función determinativa consiste, al menos en parte, en otorgar potencialidad referencial si algunos GGNN son referenciales sin que esta función sea explícita en ellos.
La introducción de un artículo cero en la estructura profunda, inexistente en la estructura superficial, puede resultar útil en el momento de representar formalmente la semántica de las oraciones. La representación de una expresión referencial quedaría marcada por el artículo cero, con la forma “Ø”; mientras que en la representación de una expresión no referencial no habría ningún determinante.
Independientemente de su utilidad desde el punto de vista de la representación formal, lo cierto es que tal artículo no aparece en la oración de forma explícita y, sin embargo, los hablantes son capaces de deducir la referencialidad de esas expresiones, es decir, comprenden que con esas expresiones se busca referir a algo.
Si los rasgos que permiten a los hablantes reconocer la referencialidad de esas expresiones no es el determinante, puesto que no es explícito, sino la semántica del nombre, su función sintáctica, sus propiedades aspectuales u otros rasgos de las expresiones o de las oraciones, parece más natural y también más objetivo, desde el punto de vista lingüístico, afirmar que son esas características, y no un “ficticio” artículo cero, la causa de la referencialidad.
En todo caso, el papel fundamental que estas teorías otorgan a la determinación, hace establecer una primera distinción entre sintagmas nominales con determinante que siempre son referenciales y sintagmas nominales sin determinante, que a veces son referenciales y a veces no. Las causas que justifican la referencialidad de los sintagmas nominales sin determinante se establecen ad hoc.
En cambio, la hipótesis de la argumentalidad del verbo justifica todos los casos de referencialidad y prevé la referencialidad de las expresiones tanto cuando éstas tienen determinante como cuando no lo llevan.
2) Sintagmas nominales con determinante que no