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Un factor perceptivo-oroanizativo en el que saturaban los subtests de cubos, rompecabezas y figuras incompletas.

Esquema 2. Modelo de la diferenciación propuesto por Witkin, Goodenough y Oltman , 1979.

3- Un factor perceptivo-oroanizativo en el que saturaban los subtests de cubos, rompecabezas y figuras incompletas.

Partiendo de esta clasificación de Cohén, Goodenough y Karp (1961), examinaron a dos grupos de niños comprendidos entre los 9.5-10.5 años y 11.5-12.5 años de edad. Los resultados pusieron de manifiesto que las distintas pruebas usadas para estimar la dependencia- independencia de campo saturaban en el factor perceptivo- organizativo, o analítico, no haciéndolo en el factor verbal ni en el de atención-concentración. Los autores concluyeron:

La falta de relación entre la independencia de campo y la capacidad verbal, tal y como vienen expresada en los tests de vocabulario, sugiere que la relación encontrada repetidamente entre la independencia de campo y la capacidad de reestructuración no puede ser explicada sobre la base de una mayor capacidad general de las personas Independientes de campo en relación con las personas dependientes de campo (pp. 92-93).

A pesar de estas afiirmaciones de Witkin y Goodenough son muchos los trabajos que han encontrado relación entre la dependencia-independencia de campo y la inteligencia, medida a través de tareas que no exigen habilidad reestructuradora.

independientes de campo no diferian en sus resultados globales en las pruebas de inteligencia o en las partes que implicaban habilidades verbales o capacidad de atención, sino "en aquellas partes de los tests de inteligencia que requieren habilidad analítica" (p.l79).

De todas formas la polémica relación entre la dependencia-independencia de campo y la inteligencia ha seguido y se ha recogido en diferentes trabajos. En la última revisión de Witkin y Goodenough (1981), se sigue considerando a la dependencia-independencia de campo como un estilo cognitivo, pero se señala que la reestructuración cognitiva es una dimensión aptitudinal y que está relacionada con las medidas de inteligencia. Hablan de 11 estudios en los que se examinaron las relaciones entre pruebas de vocabulario, EFT y RFT. La correlación entre las puntuaciones de las pruebas de vocabulario y el EFT, fue significativa y muy baja (r = .14). La correlación con el RFT fue muy cercana a cero (r = .04). A la vista de estos datos, los autores afirman que el estilo cognitivo dependencia-independencia de campo y la comprensión verbal no están relacionados.

Zigler (1963) trabajando con sujetos dependientes e independientes de campo en tareas de aprendizaje mecánico y de razonamiento verbal, comprobó que los independientes de campo puntuaban mejor que los dependientes en ambas tareas. Concluyó que la dependencia-independencia de campo es una medida de la inteligencia general. En el mismo sentido se manifestaba Coopeinnan (1980).

Dubois y Cohén (1970) sugirieron que la dependencia- independencia de campo es un componente de la inteligencia más bien que algo distinto de ella. Basaban su afirmación en las correlaciones obtenidas entre diversas pruebas de aptitud verbal y nvimérica y de rendimiento académico

(lenguaje, arte y música), que tienen escasa relación con tareas de deserunascaramiento. Las correlaciones de estas tareas con el EFT eran de .56 y con el RFT de .35. Sus resultados indican que el RFT puede estar menos

"contaminado" por la inteligencia que el EFT. Estos autores cuestionaron la hipótesis de que la relación entre la dependencia-independencia de campo y la inteligencia es explicable por la aptitud de reestructuración perceptiva. Proponen que se investiguen las relaciones que existen entre las medidas de habilidad y las de dependencia- independencia de campo.

Vernon (1972) señalaba que la mayor proporción de varianza común de los tests como el EFT o CEFT, usados para medir la dependencia-independencia de campo, es atribuible a diferencias en inteligencia general y que la dependencia- independencia de campo participa de la inteligencia y la habilidad espacial. Comentaba, además, que el RFT parece medir un factor distinto, "que no es definido por los tests de factor espacial usados en esta investigación" (p. 382).

Roberge y Flexer (1981) examinaron a 450 chicos que cursaban 6s, 7s y 82 curso con el GEFT, una prueba de

inteligencia general y pruebas de lectura y matemáticas. Las puntuaciones de dependencia-independencia de campo correlacionaban con las de la prueba de inteligencia (r =

.45), con las de lectura (r = .38), cálculo aritmético (r = .55), conceptos matemáticos (r = .61), y solución de problemas aritméticos (r = .61). Todas las correlaciones fueron significativas (p < .001). Un análisis factorial reveló la existencia de dos factores generales; un factor I, de inteligencia general, en el que la dependencia- independencia de campo saturaba con un peso de .54, y un factor II de habilidad verbal (vocabulario y habilidad lectora), en el que la dependencia-independencia de campo saturaba con un peso de -0.03. El hecho de que la dependencia-independencia de campo saturase en el mismo factor que las medidas de inteligencia o de éxito académico, aunque con un peso menor, lleva a los autores a opinar que la dependencia-independencia de campo no parece ser un factor distinto de la inteligencia general.

Testu (1985) encontró que los independientes de campo obtenían puntuaciones significativamente más altas que los dependientes de campo en la Echelle Collective de Niveau Intellectuel: ECNI (Benedetto, 1967; Benedetto y Clerc, 1969). Los sujetos independientes de campo obtenían un CI de 112.3; los dependientes de campo de 97.7. Las diferencias entre ambos son significativas (p < .01).

Kirchner (1987) obtuvo correlaciones significativas que oscilaban entre .31 (p < .01) y .50 (p < .001) entre los subtests de cubos, rompecabezas y figuras incompletas y las puntuaciones en el CEFT, como medida de la dependencia-independencia de campo. Asimismo, las puntuaciones en esta prueba correlacionaban significativamente con las escalas de conceptualización (p < .01) y de clasificación de objetos (p < .01) pero no con

la escala de análisis categorial de la Echelles d'Efficience Intellectuelle: EDEI (Perron-Borrelli, 1977).

Amador,Forns y Kirchner (1988) obtuvieron correlaciones significativas entre la inteligencia, medida a través del D-48, (Anstey, 1979) y la dependencia- independencia de campo, medida con el GEFT, en grupos de sujetos universitarios. Estas correlaciones tenían un matiz diferencial según la capacidad reestructuradora de los sujetos. En el grupo de sujetos de alta capacidad reestructuradora, las correlaciones entre las puntuaciones del GEFT y el D-48 no alcanzaban significación estadística, mientras que en el grupo con menor capacidad reestructuradora, la correlación era altamente significativa (r = .44; p < .001). Parecidos resultados obtienen Forns, Amador y Roig (en prensa) con niños de 2s curso de EGB. En este caso se utilizó el CEFT como medida de la dependencia-independencia de campo y las escalas de McCarthy (1983) como medida de la eficiencia cognitiva. El grupo de menor capacidad reestructuradora presenta correlaciones más altas con las habilidades intelectuales

(r = .41; p < .01) mientras que en el grupo de mayor aptitud reestructuradora las correlaciones no alcanzan significación estadística (r = .27; p > .05). En un trabajo anterior de dos de estos autores (Forns y Amador, 1990), las puntuaciones obtenidas en el CEFT, correlacionaban positiva y significativamente (p < .05) con las de las escalas perceptivo-manipulativa y numérica, pero no con las escalas verbal, mnemónica y motora de la prueba de McCarthy.

Quizá la postura más extrema dentro de esta polémica es la representada por McKenna (1984). Para este autor el EFT no es una medida de estilo cognitivo sino de habilidad cognitiva. Recoge datos de los trabajos de Arbuthnot

en duda que el RFT y el EFT sean medidas intercambiables de un mismo factor, ya que estas pruebas saturan en diferentes factores. De su revisión de una veintena de trabajos diferentes que utilizan el EFT, CEFT o GEFT como medida de la dependencia-independencia de campo y diversas pruebas de inteligencia: escalas de Wechsler, Stanford- Binet, Otis, Raven y una variedad de tests de habilidades espaciales concluye que el EFT no es una medida de estilo cognitivo sino de habilidad cognitiva, dadas las correlaciones significativas encontradas entre esta medida, las pruebas de inteligencia general y las de habilidad espacial. Sugiere que los trabajos que usan el EFT como medida de estilo cognitivo deben ser reinterpretados en términos de constructos tales como habilidad general, visualización espacial o habilidad fluida, en el sentido de Horn y Cattell (1966).

Las investigaciones de Linn y Kyllonen (1981) sugieren que las medidas de dependencia-independencia de campo, tales como el EFT, son similares a las pruebas de inteligencia fluida, mientras que las del tipo RFT, que implican la percepción de la vertical, pueden medir una dimensión diferente.

Son muchos más los trabajos que encuentran que las diferentes medidas de la dependencia-independencia de campo están relacionadas con medidas verbales y manipulativas de inteligencia: por ejemplo, Massari y Massari (1973); Sherman (1974); Weisz, O'Neill y O'Neill (1975); Satterly

(1976); Parasnis y Long (1979); y Chuman (1980). Las correlaciones entre la dimensión dependencia-independencia de campo y la inteligencia oscilan entre .40 y .60.

La segunda postura en torno a la relación entre la dependencia-independencia de campo y la inteligencia sostiene que ambas variables son independientes, que no

están relacionadas.

Para Ausburn y Ausburn (1978) los estilos cognitivos están escasamente relacionados con la medidas de habilidad cognitiva general. Creen que "la relación entre habilidad general y estilo cognitivo es cuestionable y generalmente demasiado pequeña para tener significación" (p. 340).

Hoffman (1978) opinaba que la dependencia- independencia de campo es diferente de la inteligencia general y que las correlaciones encontradas entre ambos tipos de medidas, pueden ser debidas a la similitud de las tareas empleadas para medir estas variables.

Bigelow (1971) no encontró relaciones significativas entre las puntuaciones del CEFT y las del Peabody Picture Vocabulary Test.

Berger y Golberger (1979) encontraron correlaciones muy bajas y no significativas entre las puntuaciones obtenidas en el vocabulario reducido del WAIS, el RFT (.04) y el EFT (.01).

Satterly (1979) trabajó con medidas de estilos cognitivos (dependencia-independencia de campo y nivelamiento-agudización), de inteligencia general y de éxito académico en matemáticas, lenguaje y geografía. Su análisis factorial reveló la existencia de cuatro factores distintos: inteligencia general, dependencia-independencia de campo, nivelamiento-agudización y habilidad verbal. Opina que sus resultados dan "algún soporte a la independencia del estilo cognitivo de la inteligencia general" (p. 180). A parecidas conclusiones llega un trabajo de Watkins y Astilla (1980)

160 niños de tercer curso, obtuvieron correlaciones muy bajas y no significativas (menores de .030) entre la dependencia-independencia de campo, la escala Stanford- Binet (Terman y Merril, 1973) y la Escala Manipulativa de Leiter (Leiter, 1966).

Parecidos resultados, de ausencia de correlación entre el estilo cognitivo dependencia-independencia de campo y la inteligencia, se pueden encontrar en los trabajos de Robinson y Bennink (1978); Fernández Ballesteros y Maciá

(1981); Frank (1983) y Corsi-Cabrera y Gutiérrez (1991).

Como se puede apreciar, los resultados son contradictorios y los diferentes trabajos apoyan una u otra postura. Parece necesario que se realicen nuevas investigaciones en las que se atienda, especialmente, a los instrumentos escogidos para evaluar la dependencia- independencia de campo, y a la relación que estos mantienen con la inteligencia. Se trataría, en definitiva, de probar las sugerencias de Witkin y Goodenough (1977b) de que 1) el RFT mide el constructo dependencia-independencia de campo, tal como fue definido originalmente, mejor que el EFT; y 2) que el EFT se solapa con medidas de habilidad espacial, pero el RFT no. Estos estudios deberían unir las dos pruebas con medidas de la dependencia-independencia de campo, y compararlas con pruebas de eficiencia intelectual. En la presente investigación se usan estas dos medidas de la dependencia-independencia de campo, junto con una prueba de inteligencia general.

7. BASES BIOLÓGICAS Y SOCIOCÜLTÜRALES DEL ESTILO COGNITIVO