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Feminist Identity Composite – FIC (Fischer et al., 2000)

Capítulo 3. La medición de las actitudes y la identidad feminista

C) Feminist Identity Composite – FIC (Fischer et al., 2000)

Seguramente una de las más importantes en términos de identidad feminista por su uso y controversia. La realización de este instrumento nace de la demanda realizada por Enns & Hackett (1990) y Hackett, Enns & Zetzer (1992) sobre la necesidad de contar con instrumentos más sofisticados para la medida del desarrollo de la identidad feminista. Hasta la fecha solo se habían desarrollado dos escalas basadas en el modelo teórico del desarrollo de la identidad de Downing y Roush (1985), la Feminist Identity Development Scale (FIDS) por Bargad & Hyde (1991) y la Feminist Identity Scale (FIS), por Rickard (1987). La escala FIDS mostró problemas en los resultados psicométricos de los estadios de Síntesis y de Compromiso activo, así como una débil fiabilidad en la subescala de Síntesis. Por otro lado, Rickard sólo diseñó un instrumento con 4 estadios de los 5 propuestos por Downing y Roush, puesto que creía que el estadio de Compromiso activo era una manifestación comportamental de su estadio anterior – Síntesis – y por lo tanto no debía ser medido.

Fischer, et al., (2000) realizaron un primer estudio para comprobar los aspectos psicométricos de ambas escalas (FIDS y FIS). Para ello dispusieron un colectivo participante de 191 mujeres estudiantes de Psicología en una universidad Norteamericana de entre 18 y 34 años (media: 19,4), en su práctica totalidad caucásicas (90%) a las que aplicaron ambas escalas. La fiabilidad que mostraron las escalas fue, podríamos decir, complementaria entre las dos escalas empleadas (en los estadios que una escala puntuaba con una fiabilidad débil, la otra mostraba una buena fiabilidad). En los resultados de la escala FIDS la fiabilidad para cada estadio fue de .74; .69; .66; .48; .81, y para la escala FIS .54; .78; .74; .70 (recordemos que el quinto estadio no está representado en esta segunda escala). Un elemento extraño fue encontrar que en algunos casos las correlaciones de una subescala con su homóloga del otro instrumento no correspondían. Es decir, en el caso del primer estadio, “Aceptación pasiva”, ambas escalas (FIDS y FIS) correlacionaban. Y en cambio, los estadios “Apoyo Social-Emanación” y “Síntesis” de la FIS correlacionaban más fuertemente con el quinto estadio, “Compromiso activo” de la FIDS que con sus estadios homólogos de esta escala, y así en otros casos. Se contactó con un jurado de 5 personas (que conocían y dominaban el enfoque de Downing y Roush (1985), pero que desconocían los instrumentos desarrollados a partir de su teoría) a las que se les ofrecieron todos los enunciados de las escalas FIDS y FIS y se les pidió que les asignaran un estadio de los cinco del modelo teórico de Downing y Roush a los enunciados presentados. Para la escala FIDS, el jurado coincidió en sus respuestas en un 92% de los casos. Para la escala FIS el jurado, al reorganizar los enunciados, coincidió en el 81% de las ocasiones. Los y las autoras de esta investigación expusieron varios argumentos sobre la necesidad de desarrollar una nueva escala seleccionando lo mejor de cada una de las preexistentes. Escogieron los ítems más relevantes y estadísticamente más ajustados de cada instrumento y elaboraron uno

nuevo, con 19 ítems extraídos de la escala FIDS y 20 de la FIS. En esta nueva escala, nombrada como Feminist Identity Composite (FIC) el 94% de los ítems correlacionaban de forma directa con su subescala. Se aplicó un análisis factorial encontrando 5 factores, correspondientes a los 5 estadios propuestos por Downing & Roush. Los ítems que no correspondían a ninguno de los 5 factores y los ítems que no correlacionaron de forma directa con su estadio, fueron eliminados de la escala, obteniendo, finalmente, un instrumento de 33 ítems. La escala se puntuó según el grado de acuerdo en una escala de 5 valores tipo Likert. Para el estudio psicométrico de esta nueva escala se contó con 295 mujeres de entre 17 y 65 años (media: 37,26), un 91% eran caucásicas y el 97% de ellas se declaraba heterosexual. El 68,8% eran estudiantes universitarias. Las alphas de Cronbach obtenidas para cada uno de los niveles del desarrollo de la identidad feminista fueron: Aceptación Pasiva, .75; Revelación, .80; Apoyo Social-Emanación, 84; Síntesis, 68; Compromiso Activo, .77. La media de este coeficiente es de .77 (superior a las medias de las alphas de la escala FIDS, .66; y la FIS, .69 por separado). La validez convergente fue obtenida a través de la aplicación de otros instrumentos como OMEIS- R (Adams, Bennion & Huh, 1989), SSE (Klonoff & Landrine, 1995), BIDR (Paulhus, 1994) (citados en Fischer, 2000), y un ítem propio referente a la implicación de las mujeres en las organizaciones. Los resultados fueron los previstos, confirmando así la validez convergente. Se realizó, también, un análisis factorial que encuadró todos los ítems con en su subescala correspondiente del modelo de Downing & Roush (1985).

País: EEUU Participantes N= 295

Edad 37,26 años Sexo Mujeres

Perfil Un 68,8% era alumnado universitario

Fiabilidad - Estadio I: α = .75 - Estadio II: α = .80 - Estadio III: α = .84 - Estadio IV: α = .68 - Estadio V: α = .77

Validez Buena validez convergente

Aspectos que mide Modelo del desarrollo de la identidad feminista (Downing & Roush, 1984): - Aceptación pasiva - Revelación - Apoyo Social-Emanación - Síntesis - Compromiso activo

Tabla 12. Síntesis instrumento de Fischer, et al. (2000)

Una crítica que realizaron los y las autoras de esta investigación es que el modelo de Downing & Roush (1985), sólo se centra en un tipo de feminismo, haciendo, quizá, puntuar de forma negativa a mujeres feministas que no coincidan con la corriente feminista provista en la escala. Sin embargo, la mayor crítica que se le hace a este instrumento es que no parece medir la identidad feminista de las personas participantes, sino que refleja las actitudes que éstas tienen del feminismo (Eisele & Stake, 2008; Saunders & Kashubeck-West, 2006; Zucker, 2004). En 2006 Saunders & Kashubeck-West aplicaron la escala propuesta por el equipo de Ann Fischer. Los resultados obtenidos por esta investigación situaron al 78,4% en el estadio de Síntesis (.66), un 12,7% se situó como Emanación-Emancipación (.89) y 5,7% en el estadio de la Aceptación Pasiva (.74) y ninguna persona se situó en el estadio de Revelación (.78). Sólo un 11,4% se auto-identificaba como feminista, un 20% afirmaba que probablemente era feminista y un 16,3% que no lo era. Poco más tarde Yoder, et al. (2007) utilizaron el instrumento creado por el equipo de Fischer. En sus resultados sólo se muestra el índice de fiabilidad del estadio de Síntesis, que obtuvieron un .65. Sus resultados en general mostraron que a mayor grado de

identidad feminista (a mayor puntuación en la escala), mayor grado de asertividad sexual. Yakushko (2007) utilizó los 33 ítems del cuestionario FIC y obtuvo una fiabilidad máxima de .90 y una mínima de .68, en los estadios de Síntesis y Apoyo Social - Emanación respectivamente. Algunos de sus resultados indicaron que a mayor edad mayor grado de identificación feminista. También se observó que las mujeres en los estadios más altos de identificación feminista también puntuaban más alto en bienestar. Miriam Liss y Mindy Erchull (2010) decidieron utilizar la totalidad de la escala. Se obtuvieron unas alphas aceptables .86 aceptación pasiva; .71 revelación; .77 Emanación-Emancipación; .58 Síntesis; .86 Compromiso activo. Observaron una correlación positiva entre los resultados de esta escala con el hecho de tener implicación en movimientos sociales y haber sufrido discriminaciones de género. Sin embargo, ambas autoras criticaron duramente la escala, cuestionando si realmente podía ser utilizada para medir el desarrollo de la autoidentificación feminista. Yoder, et al. (2011) utilizaron la escala por su capacidad de mostrar en una sola aplicación la relevancia de cada uno de los estadios de Downing & Roush (1985) para un individuo en un determinado momento. En sus resultados se afirma la correlación de los resultados de la escala Women’s Movement Scale (Fassinger, 1994) con los estadios de Revelación, Emanación, Síntesis y Compromiso activo de Fischer, et al. (2000). Además comprueba que a mayor nivel de auto- identificación feminista también se da un mayor nivel de activismo. En la publicación referente a esta investigación no se dan los coeficientes de fiabilidad.

D) Otros enfoques cuantitativos en la medida de la identidad feminista