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7. FIBROMIALGIA Y EMBARAZO.
En mi experiencia en pacientes he tratado a cinco madres que seguían mi tratamiento antes de quedarse embarazadas y que continuaron con el durante su embarazo y lactancia. Es importante saber que el tratamiento que propongo no causa ninguna repercusión desfavorable en el feto.
Como su nombre indica, el embarazo, embaraza, estorba, enreda. El feto añade productos de desecho al torrente sanguíneo materno, lo cual complica el trabajo del hígado de la madre. Por otro lado si en la madre existe la presencia de más productos tóxicos de los deseables en la sangre, estos circulan también por el feto, por lo tanto es deseable poner especial atención en el tratamiento de la fibromialgia.
De mis pacientes tratadas durante el embarazo y lactancia. Una ha tenido un hijo, otra una hija, las otras tres tuvieron dos hijos. Los embarazos fueron dos de “fábula”. Los demás sin complicaciones como por ejemplo mastitis o eclampsia. Durante el embarazo hubieron muy pocos vómitos, excepto en las dos “de fábula” que ni siquiera tuvieron náuseas. Ni un vómito en ninguna de las dos, en ningún momento del embarazo.
La madre no tratada verterá más tóxicos en la sangre materna y así, por lo menos en parte, afectará al feto. Por esto, es mejor tratar la fibromialgia de la paciente, de forma que así circularán menos tóxicos por la sangre de la madre y ello indirectamente es mejor para el feto. El uso de la vacuna antimicrobiana solo tiene el efecto de aumentar las defensas de la madre. Es muy importante remarcar que la medicación que tomará la madre para su fibromialgia, no causa ninguna repercusión desfavorable en el feto.
Si uno de los padres sufre fibromialgia y el otro no. El feto puede haber adquirido la enfermedad o no. En cualquier circunstancia recomiendo que la madre afectada se trate durante el embarazo y a ser posible quede embarazada cuando ya está bien de la FM. Si el padre padece la enfermedad, tratar a la madre, que no está afectada, carece de sentido. No es contagiosa. En el feto, no es factible averiguar si padece la enfermedad, ello se verá ya algo crecido pasado el nacimiento. Si el hijo/a no lo ha heredado, no padecerá fibromialgia en el resto de su vida.Si la ha heredado, la padecerá sea en grado leve, mediano o grave y ello independientemente de la intensidad de la enfermedad del padre o de la madre que la transmite.
De los ocho hijos nacidos durante el tratamiento, uno estudió casi al mismo tiempo brillantemente dos carreras y trabaja en un puesto de mucha responsabilidad. Otro estudió una carrera, la más difícil de ingeniero de entre las que se estudian en París y poseyó un coeficiente intelectual muy elevado. Murió al despeñarse practicando escalada. Dos se desenvuelven en la vida. Otros cuatro son pequeños todavía para saber si tienen o no la enfermedad
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8. FIBROMIALGIA Y INFANCIA
Afortunadamente en la actualidad, una vez admitida por la sociedad en general la existencia de esta enfermedad que no se demuestra por radiografías o análisis, pero que es altamente invalidante, se empiezan a realizar estudios sobre su incidencia en la población infantil.
Yo solo he tratado unos pocos casos. Hay que tener en cuenta que no se diagnostica FM sin hacer numerosas preguntas dirigidas pensando en éste tipo de reumatismo y sin buscar focos infecciosos crónicos
Los niños afectados que he tratado tenían en común que son inteligentes y muy mandones. En clase atienden a intervalos. Así, aunque son brillantes en los periodos de atención, aparecen lagunas en la adquisición de conocimientos. Estos niños o niñas un día hacen un problema algo complicado muy bien y el día siguiente dos y dos hacen 79, por ejemplo. Acumulan ceros y notas brillantes. Con cierta frecuencia esto les suele hacer perder un curso.
Son niños muy movidos, nerviosos, inquietos, testarudos, impacientes y muestran un pronto de genio. Lo que tienen que hacer lo quieren hacer con toda prisa. Lo que piden, lo quieren ya, rápido, al instante e insisten. Lo quiere “antes de ahora”, me dijo una paciente hablando de su hijo. Otra me dijo “lo quiere ayer”.
Estos niños suelen tener uno de los padres (o ambos) o un familiar directo, que puede ser nervioso, inquieto, testarudo, porfiado(que disputa obstinadamente), irritable, tener un pronto de genio, impaciente, meticuloso para según qué, demasiado trabajador, suele molestarle que le cambien sus cosas de sitio y puede haber tenido, de vez en cuando, algún dolor, varios o ninguno. El niño puede padecer las mismas características. Suelen ser pegajosos y algunos muy cariñosos o ambas cosas.
Puede costarles recordar la letra de una canción que otros condiscípulos recordaban bien. En el colegio a menudo les atrapan al correr y en alguna ocasión tiene que parar antes de llegar a un destino decidido de antemano (final del patio, por ejemplo).Suelen haber padecido numerosas infecciones, con una o varias crisis de acetona coincidiendo con infección cada vez.
Los niños incluso los más pequeños que aún no andan, se muestran inquietos en la cama. Una madre ponía a su bebe en cama en buena posición y tapado con la sábana y la manta y estas dos piezas retenidas en su parte cercana a la cabecera con una pinza a cada lado para que no se desabrigara. Lo encontraba por encima de la sábana y manta, las pinzas en su sitio, quizás una soltada, el niño con el trasero encima o cerca de la almohada, la cabeza a media cama y en posición fetal de piernas y brazos o sea plegados y cerca del cuerpo. Ya más mayorcitos, parece que haya habido una batalla campal en la cama, con sábana y manta revueltas, el niño está más o menos atravesado en la cama, su cabeza puede colgar por un lado de la cama. La mesita de noche ha sido barrida mandando lamparita, reloj, etc. por el suelo y ello sin que el niño se haya enterado de nada. Éste sigue profundamente dormido mientras lo efectúa.
Algunos de estos niños han presentado sonambulismo. Se sientan en la cama estando dormidos, ponen los brazos horizontales y extendidos a cada lado o al frente, los mueven algo y se vuelven a echar de forma brusca en la cama y un brazo puede golpear a la persona que
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duerme al lado, en la misma cama y continúan durmiendo. Al día siguiente no recuerdan nada. Otros se levantan de la cama, andan sin un rumbo demasiado fijo y alguno ha intentado abrir la puerta del piso para irse en pijama, pies desnudos incluso en invierno.
En la FM es relativamente frecuente que en la infancia las niñas, y con menor frecuencia los niños, se orinan en la cama de forma involuntaria, continuando a partir de los 5 años (enuresis
nocturna), en algunos casos persiste hasta quedar embarazada. No es diaria pero suele ser
frecuente.
Alguna vez los niños padecen un dolor nocturno en un sitio, ya sea pie, tobillo, rodilla o ingle, que les despierta o duele la cabeza. Este último tiende a aparecer al volver del colegio más que de noche, en la infancia. El dolor les despierta (intensidad cuatro) y lloran. Se les da 100-200 mgrs de ácido acetilsalicílico y vuelven a dormir. Ello lo efectuarían incluso sin dicho medicamento. No todas las madres disponen de un medicamento adecuado para su hijo por la noche. Para dar una idea, ello ocurre entre tres veces al año y una vez cada cinco años.
Los padres suelen consultar por ello. Se buscan reflejos, signo de Kernig, se mueven piernas y brazos, se escucha el tórax, y se palpa el vientre. No se suele hallar nada anormal así. Se puede pensar en dolores de crecimiento. Éstos suelen aparecer ya cerca de la pubertad aprovechando un estirón de crecimiento según Marañón, la existencia de dolores de crecimiento es excepcional en el niño pequeño. Se debe descartar la leucemia, la enfermedad de Osgood-Schlater y por supuesto la FM.
El diagnóstico de dolores de crecimiento complace mucho a los padres que se tranquilizan. No requiere tratamiento alguno. ¡Fantástico! Es lo que desean oír, pero los niños afectados por FM les duele porque ya padecen focos infecciosos crónicos sea en las amígdalas de la garganta, en los senos del lado de las fosas nasales, en oídos medios, en el comienzo del intestino grueso (el ciego y apéndice) etc.
Ignorar el diagnóstico verdadero, condena al hijo/a a una serie de consecuencias:
• Si padecen otitis media crónica, irá ensordeciendo con lentitud, sin enterarse nadie excepto
si se practica una audiometría o se explora como se indicó. Pero, es que no existen otros síntomas que la evidencien. El foco infeccioso crónico del oído medio no suele molestar, aunque puede hacerlo.
• Aunque no estén afectados los oídos, no atenderá bien en clase, con riesgo de perder un curso o dos. Por ello, durante la segunda enseñanza, se pasan horas encima de los libros, con un codo a cada lado, pero por momentos la cabeza no se entera. Son estudiantes “de codos”.
• Padecerá una artrosis de la articulación que dolió de niño. Si no se trata y dicha artritis persiste, que es lo corriente, irá estropeando la articulación con lentitud por ser crónica y a menudo con pocas molestias locales o ninguna.
• Se le desarrollará el reuma con dolores, cansancio, vértigos, calambres, punzadas, etc. a menudo varios o muchos años después.
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Si estos niños se tratan de forma adecuada, sus molestias se resuelven y no se desarrollan patologias crónicas.. A menos que exista ya una pérdida auditiva irreparable.
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