El Sabio Liu Tun Ping dijo: “El Circuito Psíquico fue revelado por los Seres de Luz que guiaron el nacimiento de los cuerpos físicos de la primera humanidad para que constituyeran una forma apropiada para la expansión de la Conciencia”.
Esta es una Enseñanza que viene transmitiéndose desde Huang Ti y Kuan Yin hasta Yin Hsi (el discípulo de Lao Tse) quien ha sido el promotor de este conocimiento hasta los días actuales.
Cuando se impulsa el Movimiento Psíquico circular de la Clara Luz Psíquica a través del Circuito Psíquico Menor o microcósmico que bordea el cuerpo físico (por adentro y por afuera), llegan a Despertar y a Madurar toda la Potencia contenida del Cielo y de la Tierra (Campo de Cinabrio Superior e Inferior), y todo el potencial latente de Luminosidad y Oscuridad contenida en el Campo de Cinabrio Medio. Dependiendo, claro está, del grado de centralización de los pensamientos, de la idea impulsora de fusión y de la Conciencia.
De tal manera que cuando comienza a manifestarse este Poder y Fuerza Mágica, surge en medio del Ser un espacio que no es parte del Ser, un espacio en el cuerpo físico que no es parte del cuerpo, y cuando este espacio cobra identidad y se identifica con el Vacío de la Existencia Cósmica, surge en medio del Vacío Absoluto un espacio lleno como parte del Ser, como proyección del cuerpo psíquico. Desde luego que todo esto es procesado en el estado de Conciencia Despierta, que cuando logra identificarse con la Unidad del Uno indivisible, adquiere una identidad inmortal.
Luego de una práctica prolongada, la Fuerza Psíquica se volverá radiante y luminosa. Sólo a partir de entonces comienza a revertirse el Movimiento Psíquico del Fuego mediante la perseverancia en la idea retrógrada. Después de bajar la mente y el corazón al bajo vientre, seguidamente, es necesario fijar el centro de la polaridad Yang en el entrecejo; y a partir de entonces, la Fuerza Psíquica multiplicada (o Perla Simiente), comienza su autogestación. Esto es semejante a la unión que se establece entre la mujer y el hombre para concebir una nueva vida. Justamente, este es el momento en que se precisa una gran paz mientras se aguarda el nacimiento del Feto Espiritual o Feto Embrionario Psíquico que dará impulso al Ser Espiritual saliente por Bai Hui.
Esta es la Etapa del devenir alquímico del Fuego. Pues si el Fuego sube, se consume y se pierde, mientras que si baja, aumenta y se conserva. Se denomina a esta etapa: “Sublimación de los Tres Fuegos”.
Significativamente, el Sentido primordial de la Flor de Oro se ajusta a este principio por el cual se proyecta el Movimiento Psíquico invertido o retrógrado.
Cuando las pulsaciones del Fuego (Corazón Carnal y Mente o Sentimientos) y las pulsaciones del Agua (Riñones o Energía Sexual) y Fuego Vital se desgastan (ascendiendo el primero y descendiendo el segundo), la Alquimia es imposible de efectuar. Sólo cuando el Alquimista que se ha vencido a sí mismo, podrá lograr hacer descender las tensiones de las numerosas preocupaciones, y podrá hacer ascender la fuerza subliminal de la pasión.
El Circuito Psíquico o Pequeña Circulación Celestial no sólo se limita a la conformación del cuerpo físico, puesto que además, refleja la delimitación del Cuerpo Psíquico, al mismo tiempo que también refleja el Movimiento Psíquico del Universo manifiesto en cada entidad, por lo que aúna y fusiona las dimensiones y espacios macro y microcósmico; de este modo, el lapso de una sola respiración cósmica implica, cientos de años de vida para el período efímero de los seres humanos.
Así, toda la Naturaleza participa del Circuito Psíquico Menor o movimiento microcósmico.
Cuando el ser humano nace, Aquello que es la Esencia Trascendente se refleja en una individualidad aparentemente separada de la Unidad, del Uno indivisible o Tao; de este modo, la persona que se mantenga inconsciente del proceso cósmico dentro suyo, no será capaz de contemplar esta Esencia ni una sola vez a lo largo de su vida. De este modo, la oportunidad de iluminarse se pierde, significando que no se producirá la identificación con el Estado Uno de la inmortalidad.
Cuando esta identificación no se produce en vida, la Conciencia individual se desintegra. Mientras que por otro lado, cuando el Alquimista alcanza este grado de Conciencia, la misma Conciencia individual adquiere una identidad inmortal que se fusiona con la Unidad desde el preciso instante de la identificación.
En el Clásico Len Yeng Budista se afirma: “Por la concentración de la Conciencia, la Energía puede elevarse, pero por la concentración de los deseos se derrumba”.
Sólo a través del Movimiento Psíquico invertido se enaltece la Conciencia.
El Clásico Taoísta “Cor r espondencias Secr etas” (Yin Fu Ching), afirma: “La Liberación se encuentra en la Mente Superior fijada en el entrecejo”.
Y en el Clásico Taoísta Su Wen del Emperador Amarillo (Huang Ti) se afirma:
“La Energía Básica procreadora debe sublimarse para poderla fijar en lo alto del Cielo, en el espacio Vacío de la Conciencia Superior”.
Con sólo Meditar diariamente un cuarto de hora según la manera indicada en los Arcanos Ancestrales se logra trascender el devenir de todas las Eras y se produce la Liberación de los mil nacimientos en este plano. Claro que sólo puede lograrse en el Vacío de la mente, con la ausencia de todo pensamiento. Para ello es menester la práctica asidua y determinada.
El Alquimista recorre el camino desde la periferia al centro, desde la multiplicidad a la unidad, de lo mucho al uno, del movimiento a la quietud, sin dejar un margen para que se instaure la brecha de la dispersión indisoluble. Por consiguiente, en cada Meditación se debe estar inmerso de principio a fin en la Unidad absoluta del Todo.
Por supuesto que durante la práctica de la Meditación, se presentan altibajos energéticos, ya sea de mayor o menor intensidad provocando frío o calor, incomodidad o placer. De todas maneras, sea como fuera la vivencia personal, la práctica debe alcanzar el estado que refleja la amplitud del cielo y la profundidad del mar, proporcionando el sentimiento de que todos los métodos y técnicas son completamente fáciles de practicar.
Sólo así se llega a la realización alquímica por la que deviene el Ser Espiritual.
Los muchos Guías y Maestros de la humanidad han enseñado que sin la centralización (contemplación, reflexión y meditación), la Alquimia no prospera.
Kung Tsé se refirió a esto como: “La Sabiduría que desemboca en la auto Realización”. El Buddha lo denominó como: “La Visión del Corazón”. Mientras que Lao Tse lo reveló como: “Contemplación Interna”.
Durante la meditación debe dirigirse la atención a eso esencial que somos más allá de la forma, lo cual éramos antes de adquirir un cuerpo. Esta Visión se halla en la firme flama de Tsu Chiao (entre cejo – Corazón Celestial).
El modo de practicar la meditación, es dirigiendo los ojos hacia la punta de la nariz mientras se mantienen los párpados entreabiertos. Pero los pensamientos deben concentrarse en el Corazón Celestial. Uno abajo y el otro arriba.
Pensamientos y sentimientos deben dirigirse hacia el espacio Vacío, y hacia el espacio del Silencio y de la Quietud alternativamente, según sea la etapa correspondiente de sublimación.
Hay que sentarse derecho y cómodo, ubicando el centro de la vida firmemente asentado, o sea, ubicando el centro Hui Yin base enraizado en la tierra.
Contemplación y fijación son las dos palabras claves de la Flor de Oro, porque el Movimiento Psíquico es la fijación, mientras que la potencia energética es la contemplación, la Luz. Contemplación sin fijación significa que se tiene la Energía pero sin circulación. Mientras que fijación sin contemplación trasluce la presencia del Circuito sin energía.
La lengua debe apoyarse suavemente en el paladar, el esfínter debe mantenerse contraído suavemente y la respiración por la nariz debe volverse rítmica pero muy lenta.
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J INHUA
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GuangHui XiDiao
El Retor no de la Luz y el Cambio del Aliento
Cir cuito Psíquico y Ritmo Respir ator io
Acciones y Reacciones de la Voluntad Consciente
Tr ascendencia del Aliento Psíquico del Micr ocir cuito Celestial CURSO CI RCULAR DE LA LUZ
Y RITMIFICACIÓN DE LA RESPI RACIÓN
I Tr ascendencia del Aliento Psíquico del Micr ocir cuito Celestial Acciones y Reacciones de la Voluntad Consciente
El Ye o Yeh (la Ley de Causalidad) también conocido como: “la reacción de la acción” youweiye o Causa y Efecto (yinguo), fundamentado en el principio de reciprocidad, como la relación existente entre el Yin y el Yang o viceversa, entre el YangYin, está popularmente difundido como karma, se produce naturalmente sin necesidad de ninguna intervención para que se expresen los resultados y consecuencias de todo actuar, sentir y pensar.
Por esta razón, en cuanto a lo relacionado con la alquimia interior, buscar un efecto determinado y esforzarse por alcanzarlo significa que no se comprende en absoluto la Ley del Yeh.
Los alquimistas mantienen desde antaño una pauta que jamás descuidan: “No perder el tiempo tras ciertos resultados de la sublimación porque ellos se producen naturalmente en el momento preciso que tiene que suceder de acuerdo con el Yeh, y de ninguna manera debido a las pretensiones o deseos personales”.
Esta es la actitud wei wuwei frente a la vida y a los acontecimientos de la Alquimia que es propia de todo caminante de Tao. Porque, incluso, es justamente el “Arte de las Causas” lo que modificará y mejorará los efectos.
Existe un canto taoísta que dice así:
“Quánbu Jin, Quánbu Shi, Quánbu Quan Jin Shi Quan”
Esta es la “Marcha Taoísta de la NoAcción” en su versión abreviada. También conocida como: Marcha de la NoAcción para la Gran Liberación.
Y su traducción literal es:
Su versión completa dice así:
WU WEI XING J IN ZHOU (Nei Zai Da J ie Tuo)
“Wan W u J ie Cun Zai, Wan W u J ie Shu Yu, Wan Wu Ru Quan Yong, J ie Gui Qi Ben Xing.
Esta canción se encuentra fundamentada en una de las enseñanzas esotéricas cantadas (orales) más trascendentes del taoísmo filosófico. (Las enseñanzas esotéricas antiguas eran transmitidas sólo oralmente y a través de canciones taoístas: Xuange 玄歌).
Y esta canción en particular distinguió principalmente a los taoístas del FengLiu (espíritu romántico o espíritu extasiado), que impulsaron la filosofía del Wu Wei (actitud perfecta).
El Maestro JiZhenCheng nos ha obsequiado una hermosa pintura caligráfica de dos metros de altura, realizada por él mismo luego de una prolongada meditación purificadora, la que refleja la belleza imponente de la Marcha de la NoAcción para la Gran Liberación, en su versión completa, a saber:
La enseñanza de este canto se aplica notablemente a la actitud Wei wuwei que debe asumirse frente a la Ley de causalidad, Yeh, para crecer interiormente y no estancarse ante las reacciones, consecuencias y efectos del mismo devenir.
Asimismo, todo este planteo de la no intervención en cuanto a la persecución de resultados también se aplica (y sobre todo) a la metodología del Aliento Psíquico que termina resultando en la Esencia del Microcircuito Celestial, pues, para obtener tal resultado es menester el ritmo de una respiración sin intensión o inintencional, porque incluso sinintención pudiera llegar a ser en la alquimia una intención.
Es decir, cuando se acentúa la intención positiva en el ritmo de la respiración (sobreconcentración) se bloquea todo resultado alquímico, y cuando se declina a una intención negativa respecto al ritmo de la respiración (se cae en la dispersión y distracciones constante) malográndose así todo resultado alquímico.
Por lo tanto, el ritmo armonioso de la respiración que no es afectada por ningún tipo de intención (ni positiva ni negativa) por lo que no se espera ningún tipo de resultado, es la actitud más indicada para optimizar la transformación alquímica.
Sin embargo, si el “Arte de la Causas” decae en una sofisticada manipulación de la Ley de Causalidad para obtener los resultados deseados mediante la vía de la nointervención, esto mismo será la causa de un desastre alquímico y un estancamiento psíquicoespiritual. El punto es que demasiada atención bloquea la circulación natural del Ch´i y la falta de atención no la impulsa a circular.
Lo importante es unificarla y sensibilizar la atención para percibir la sensación ascendente de la bioenergía psíquica en armonía con una respiración ajustada a un ritmo suave y muy lento. Esta respiración debe ser captada por la visión interior más no debe ser oída, es decir, la misma debe ser sumamente silenciosa.
Cuando esta respiración de ascenso y la sublimación de la misma alcanza su cenit, entonces se transforma y se vuelve puramente psíquica (más allá de la respiración celular). La respiración burda parece detenerse y entonces la respiración celestial asume el comando de la vitalidad espiritual.
La respiración psíquica se mueve junto a la respiración imperceptible, de allí su importancia suprema en el proceso alquímico. La respiración imperceptible es inaudible, la nariz no sabe de la entrada ni de la salida del aire, sólo la fina percepción de la conciencia reconoce la inspiración y la espiración. El pecho y los pulmones no llegan a moverse cuando la respiración imperceptible se vuelve respiración celular, y ésta, a su vez, es trascendida por la respiración psíquica; y si el pecho y los pulmones se mueven, lo hacen tan lenta e imperceptiblemente que para las sensaciones corporales es como si no se movieran.
Así es el camino para que la respiración psíquica se torne existencial (respiración celestial o espiritual).
Pero, nada de esto se consigue sin la centralización de la mente y la unificación del pensamiento focalizado, y sin la relajación total y la tranquilidad absoluta, sin la suficiente apertura interior, sensibilidad del corazón y amplitud mental. Nada se consigue si primeramente no maduran estos aspectos.
Esta maduración y trascendencia en el arte de las respiraciones alquímicas confirma que la transformación básica y primaria ya ha sucedido, y que la transformación superior se encuentra encaminada; el siguiente paso es establecer desde esta plataforma la profunda conexión psíquica con lo esencial para fusionar la conciencia con la unidad existencial... la Unidad de la Existencia.
La respiración imperceptible combinada con la apertura interior constituye el portal por donde se ingresa al estado intermedio entre el mundo onírico y la vigilia, entre la introspección y extroversión, entre lo interior y lo exterior.
Al lograr la conexión con lo esencial, que precisamente es aquello que trasciende toda forma, todo condicionamiento conceptual, todo límite impuesto por las circunstancias temporales, y a su vez, dicha conexión con lo esencial es conciencia expandida de la unidad existencial, por lo que el sentido último de la vida se torna una clara realidad.
En el “Estado Intermedio” donde la mente se dilata, el espíritu se sensibiliza, es posible vislumbrar la clara realidad subyacente detrás de toda manifestación, la cual ha sido señalada por incontables maestros e inmortales (iluminados) de la antigüedad.
El punto está en poder ampliar el estado intermedio entre el estado onírico y la vigilia.
II Acciones y Reacciones de la Voluntad Consciente
Cuando la Esencia Burda es sublimada y asciende como Esencia Pura o psiquismo enaltecido después de haber sido depurado de toda turbiedad o vibración densa, y se logra concentrar la tercera mente (o mente superior) en la Cámara Luminosa del Palacio Celestial, en Tsuchiao, se despliegan muchos de los poderes latentes, de las fuerzas dormidas, de todo el poder potencial de la Verdadera Naturaleza Interior, y se suscitan numerosas experiencias extrasensoriales, vivencias metafísicas, captaciones místicas, e incluso se produce la apertura total del Estado Intermedio por el cual se afina todavía mucho más la conexión espiritual para expandir la Conciencia hacia los múltiples estadios trascendentales de la Existencia.
A esto se llama dentro del proceso alquímico: “La Trascendencia del Aliento Psíquico del Microcircuito Celestial”. Y al presentarse esta fase de transformación incomparable, distintas facultades especiales de la mente superior entran en actividad, las que van desde expresiones paranormales hasta proyecciones mágicas, por eso la Alquimia Interior de la Bioenergía Psíquica o Neidan Taochi, o bin, conforme a esta corriente del Camino conocida también como Taochi Shench´iching, resulta ser la Ciencia y arte principal de los Shamanes Taoístas.
Esta es una de las causas por la cual el alquimista avanzado puede lograr con facilidad aquello que para los aficionados al tao y principiantes de la alquimia parece prácticamente imposible, como el hecho de permanecer en total Quietud e Inmovilidad trascendental, o profundizar el absoluto Silencio real, fundirse en la plenitud del Vacío verdadero y entregarse incondicionalmente a la Nada sublime propia de la Existencia esencial.
III Tr ascendencia del Aliento Psíquico del Micr ocir cuito Celestial Acciones y Reacciones de la Voluntad Consciente
CIRCUITO PSÍ QUICO Y RITMO RESPIRATORIO
El Maestro Liu Tun Ping dijo: “Es sumamente necesario evitar buscar los resultados, pues, perseguirlos traba toda realización. Los resultados surgen por sí solos, sin buscarlos ni ansiarlos”.
En el Primer Estadio de Liberación se presentan dos obstáculos: La inercia y la dispersión. Para superar estos obstáculos hay que centralizarse en el ritmo de la respiración.
La respiración debe ser imperceptible y más silenciosa que el silencio mismo. En esto se basa el primer estadio de la Liberación. Cualquier sonido que surja esclaviza la energía a su fuga permanente.
La respiración silenciosa (Civil o del Sabio) reduce el fuego pasional del corazón y apacigua el fuego de las neuronas, siendo éste el estado óptimo para la Meditación.
El Despertar del espíritu se produce porque, en principio, el corazón ha perecido en cuanto al movimiento negativo se refiere.
Cuando se muere a lo superficial, se vive para lo subliminal. El renacimiento en lo esencial deviene de la muerte a lo absurdo. La Vida Primordial surge al abandonar lo artificial.
No obstante, matar al corazón no significa asumir una condición de inercia, pereza, insensibilidad o indiferencia, sino por el contrario, significa asimilar la captación de la Unidad que se enaltece en la más elevada Conciencia. Y esto significa una gran responsabilidad en pleno ejercicio.
Fijar la respiración en el sentimiento de vacío es superar el estado desintegrador de la dispersión. La inercia y dispersión inconsciente es lo más difícil de contrarrestar; el modo es aplicándose a la respiración rítmica sin somnolencia ni agotamiento. Si el practicante bosteza durante el curso de la meditación o durante los ejercicios de respiraciones, es la señal de que aun se encuentra demasiado perturbado y que tendrá que armonizarse y superar dicho desgaste evidente o cansancio antes de iniciar la alquimia más esencial más que a través de este mecanismo natural de liberar tensiones (que es bostezar). De lo contrario puede ser desastroso para su vida personal el hecho de practicar la alquimia sin la debida preparación.
Con el corazón sereno se alcanza la respiración más pura, es decir, el aliento vital sublimizado, y con la respiración subliminal se alcanza la paz profunda del corazón.
El estado de maduración del Circuito Psíquico Menor (la Pequeña Circulación Celestial) u Órbita Microcósmica, se establece cuando se logra silenciar incluso el sonido insonoro de la respiración silenciosa.
En este punto culmina la Alquimia Interior del Primer Estadio donde se