El Maestro Liu Tun Ping dijo: “Son innumerables las señales que indican el progreso de la Alquimia”.
En primer lugar, el Adepto Alquimista debe haber comprendido que todo ser existencial ha de alcanzar su propia liberación incondicionada para fusionarse con la Unidad del Todo substancial que es anterior a toda proyección.
Al lograrse la quietud natural y placentera del cuerpo, surge una sensación de felicidad, de tal manera que se presenta un notable aumento energético. En esto se enraíza el Circuito Psíquico de la esencia canalizada.
Cuando se vacía el corazón, el sentimiento abraza la vida y al mundo entero. Esta es la señal de que el Centro del Corazón se abre y se expande sin condicionamiento.
Cuando la Esfera Lumínica (Luna de Plata) se manifiesta en lo alto del Corazón Celestial, indica que el silencio y la esencia se han fijado.
Estos son algunos indicios que demuestran el momento a partir del cual el Circuito Psíquico de la Esencia prevalece sobre la materia. Y cuando se percibe el Ser radiante, vigoroso y lleno de luz, y cuando el Ser espiritual se vuelve consciente como contenido soberano del templo magnificente, aquí es cuando madura definitivamente el Circuito Psíquico de la Esencia.
El Clásico sobre la “Contemplación Tr ascendente” resume lo siguiente: “El Gran Fuego se sumerge en las profundidades del Océano, del que brotan poderosas fuerzas que avanzan entre filas de árboles”. Esta es la imagen de la “Culminación Completa” del Hexagrama 63: El Fuego debajo del Agua.
Por lo tanto, de esta manera las Fuerzas de Lo Creativo y Lo Abismal se unifican en la misma dirección alquímica de la Esencia Trascendente.
Y las señales indicadoras de este proceso se expresan a través del grato silencio, la placentera quietud y el incomparable vacío.
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GuangHui FaHuo
El Retor no de la Luz y su Método de Existencia
La Fuer za impulsor a del Cir cuito Psíquico
Maestr ía en la Aplicación de la Realización Alquímica EL MODO VIVIENTE DEL CURSO CIRCULAR DE LA LUZ
I Maestr ía en la Aplicación de la Realización Alquímica
La última fase, antes de entrar de lleno en los niveles de la trascendencia, se caracteriza por una maduración concreta en el arte de la Alquimia que permite relacionar sus principios en todo momento y circunstancia con total dominio y maestría.
Tenemos que la primera fase corresponde a la del neófito que aspira a la Realización de la Alquimia Interior, y que para avanzar hacia ella precisa modificar hábitos nocivos y alejarse de las situaciones desequilibrantes, tomar distancia de los modelos mediocres y dejar a un costado los apegos hacia cualquiera de los “atractivos” materialistas que se imponen en la vida moderna.
En una segunda fase el principiante se ha vuelto un practicante avanzado y, por lo tanto, tendrá que enfrentarse a pruebas mayores, todas relacionadas directa o indirectamente con la alquimia y el mundo interior, asociadas con la mente, los sentimientos y la conciencia. Lo que para las personas que desconocen la Alquimia serían apenas meras complicaciones externas para el alquimista que ha penetrado en la segunda fase derivada de las prácticas avanzadas son desafíos internos que asumiéndolos desembocan en la transformación pretendida con la alquimia.
En esta segunda fase es donde se presentan las vivencias psíquicas extrasensoriales, donde comienza a madurar el sentido de la Alquimia, y es cuando se conjugan distintos impedimentos psíquicos, como una reacción del alma que comienza a depurar su bagaje ancestral.
En cambio, en la tercera y última fase, antes de entrar en los niveles de la trascendencia, el practicante avanzado se ha vuelto maestro, un gran maestro alquimista, por lo que es un afinado receptor de las potentes influencias espirituales, por medio de las cuales la Alquimia se ha vuelto una forma de vida por lo que ninguna situación o circunstancia mundana puede perturbarlo o arrastrarlo fuera de su propio centro y eje de conciencia, ya que han sido superadas todas las reacciones internas provocadas por las influencias externas.
En esta tercera fase, la última, y antes de ir más allá de ella en el desenvolvimiento de la expansión de la conciencia, quien ha despertado a la Sabiduría Ancestral del Taochi puede sostener la Circulación Psíquica Sublimada a lo largo del Microcircuito Menor o Alquímico en todo momento y lugar sin interrupción o alteración, lo que da cuenta de su estado espiritual y demuestra la maestría alcanzada. Por eso se dice que en esta fase opera la maestría de la iluminación.
II Maestr ía en la Aplicación de la Realización Alquímica
La aceptación de lo que toca vivir es una de las principales consecuencias de la maestría derivada del proceso transformador de la Alquimia.
El intentar cambiar lo que toca vivir es un indicador de que la maestría aún no ha surgido; el resistir al devenir natural de las circunstancias, el negarse a aceptar el desenvolvimiento natural de las leyes, el no aceptar la propia participación en la construcción de los hechos de vida, son claros indicios de una maestría aún no florecida que no amaneció.
La total entrega sin ninguna resistencia a lo que tenga que ser y una aceptación plena sin resignación al producto de nuestro existir, es auténtica maestría, mientras que el rechazo a lo que de todas maneras será, refleja la ausencia de maestría.
Sin embargo, cuando el practicante avanzado es capaz de modificar la calidad de su vibración interior y es capaz de mejorarla cuando decae o enaltecerla cuando ésta se deteriora, entonces, semejante capacidad de cambio y transmutación permanente es considerada maestría en términos de la Alquimia del Neidan Taochi.
Cuando se reacciona frente a las circunstancias y el practicante se mimetiza con los vaivenes del devenir sin preservar su centro de conciencia y olvidándose de su camino, se dice entonces que lejos se encuentra aún de vivenciar la maestría.
Cuando el alquimista responde a todas las demandas y distracciones externas, y es atraído por lo que está de moda o por lo que la mayoría considera como lo más importante del momento, se vuelve casi imposible mantener el centro de Conciencia expandida o la conexión con lo esencial y el sentido de la Alquimia Transformadora.
Cumplir con las responsabilidades y estar en el mundo de la vida externa no significa dejarse atrapar por el Yeh del entorno, sino que bien podría ser la oportunidad de probar que la Alquimia puede ser sostenida en toda circunstancia, ya sea durante la meditación energética o bien realizando cualquier otra tarea y compromiso asumido de la vida diaria; y, por otro lado, ésta sería la manera de comenzar a transformar el propio karma (yeh).
Sin embargo, esta capacidad de mantener el centro de conciencia y la claridad del camino en cualquier situación o circunstancia que toque vivir (aun luchando y en conflicto) no es algo que se vaya a darse por sí solo. Porque el hecho de no olvidar los valores y principios de la Alquimia en los momentos más apremiantes y difíciles es una maestría que precisa ser nutrida a diario a partir de la práctica constante, de la reflexión permanente y del pensamiento elevado cotidiano. Incluso, esta misma presencia terminará desvaneciendo toda lucha y conflicto aunque el mundo prosiga su propio rumbo.
Practicar apenas unas horas semanales y estudiar de vez en cuando no es suficiente para impulsar la sublimación esencial para penetrar en la tercera fase. Esto sería suficiente para la primera fase que atañe al principiante pero no para la tercera relacionada con la maestría.
A esta altura de la Alquimia son imperiosas las visualizaciones alquímicas por la noche antes de dormir, practicadas incluso en la cama al apagar la luz; también son esenciales las prácticas del método alquímico en los horarios que benefician al Ch´i (antes del amanecer y luego de la media noche), y, por supuesto, la aplicación del proceso alquímico durante todo el día en el lugar que fuera y en la situación que sea.
No hay inconveniente alguno de mantener la práctica constante, porque, cuando la bioenergía se ha sublimado y el psiquismo se ha elevado por la práctica del Taochi, ya no es necesario atenerse a las pautas destinada a los principiantes puesto que de cualquier modo puede conducirse el proceso transformador de la Alquimia, sea sentado o de parado, acostado o de cabeza si fuese requerido... porque la Esencia Espiritual sobreactivada siempre asciende por TunMo (tumo) y desciende por RenMo (Vaso Gobernador y Vaso de Concepción); y en un nivel avanzado circula espontáneamente por sí misma, sin ningún tipo de esfuerzo, impulso voluntario o intencionalidad. Por eso es que el movimiento psíquico de la “Rueda Hidráulica” Hoche continúa su ritmo de manera incesante en todo momento y lugar preparando la majestuosa circulación del recorrido alquímico.
La mente se vuelve nítida como un lago en una noche muy calma de luna llena donde no corre ni la más mínima brisa, sobre el que se refleja el intenso resplandor; así se torna el espíritu ante los sucesos de la vida cotidiana, simplemente refleja las cosas tal cual son y con ninguna se identifica, porque su identidad se ha vuelto como el de las figuras que las nubes forman en el firmamento. El Vacío es su Padre y la Nada es su Madre, mientras que el Silencio y la Quietud son sus maravillosos tesoros que guarda en el corazón (como dice Lao Tse).
III Maestr ía en la Aplicación de la Realización Alquímica
LA FUERZA IMPULSORA DEL CIRCUI TO PSÍQUI CO
Según dijo el Maestro Liu Tun Ping: “Cuando se logra avanzar por el Circuito Psíquico de manera tangible y vivencial, no deben descuidarse las acciones necesarias de la vida cotidiana”.
De acuerdo con las Enseñanzas de los Guías ancestrales: “Cuando se suscitan las circunstancias deben ser aceptadas sin resistencias, sin descuido y sin luchar para desmedro de las circunstancias”.
De esta manera, cuando los sucesos naturales son superados a conciencia, la Esencia ya no se desgasta ni es afectada por lo externo, y con esto puede ser utilizada toda su Fuerza para el autoconocimiento y la autorrealización.
Cuando el Adepto Alquimista actúa en la vida naturalmente sin oposición a las leyes de la naturaleza que rigen, entre otras cosas, la psicología individual y el devenir de las sociedades, significa que la Fuerza del Circuito Psíquico interior es trasladada al mundo exterior sin afecciones. Esta es la Segunda Clave primordial o Secreto de la Flor de Oro.
Cuando se alcanza la madurez energética, de tal manera que pueda meditarse al menos media hora diaria con total gozo y satisfacción, se abre el Circuito Psíquico al Cielo y “caen copos de nieve” sobre la conciencia despierta.
Esto es la iluminación del Segundo Estadio de Liberación.
La trascendencia del consecuente destino procede de la inacción o acción perfecta de la noacción que deriva del desapego a los resultados. Cuando el Circuito Psíquico de la Esencia se armoniza tanto en la tierra como en el cielo, el ser humano alcanza a despertar todo su potencial latente sin restricción alguna. ~∙~ ~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~<º>~∙~ ~∙~
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8 Tao Yao J ue
La Fór mula del Camino Remoto
Clave par a la Pr oyección Tr ascendente de la Esencia
El Método M ístico del Camino Tr ascendente
FÓRMULA MÁGICA PARA EL VI AJ E A LA LEJ ANÍ A
I El Método Místico del Camino Tr ascendente
Son cuatro las premisas que le permiten al Shen arribar al estado de sublimación esencial de la Bioenergía potencial Ching y de metamorfosis substancial del psiquismo innato Ch´i.
Estas son: SILENCIO – VACÍO – QUIETUD – PLENITUD
Silencio, Vacío y Quietud que desembocan en la Plenitud... en la plenitud del ching. Correspondientes a la Existencia Esencial que configura el Palacio Celestial, el Palacio Humano, y el Palacio Terrestre. Pudiendo alcanzar mediante la práctica de estas cuatro premisas, también la suficiencia del ch´i y la prosperidad del shen (espíritu). Las Cuatro Palabras Claves de la Maestría alquímica son: a) Secreto. b) Intimidad. c) Atesorar. d) Disimular. En cuanto a: Guardar el Secreto de la Alquimia Neidan, practicándola en la Intimidad, Atesorando sus virtudes en el corazón y Disimulando los logros obtenidos para pasar desapercibido.
“Los adeptos a las artes arcanas no las revelan frívolamente. De hecho, las ocultan tan bien que lo que hacen parece ordinario. Generalmente se acepta que los antiguos sabios y reyes realizaban lo que hacían con virtud y valor. Pero, ¿quién puede decir que no se servían de las artes arcanas?”
Al completar la maduración del Ching, su aumento y desborde, entonces se impulsa el ascenso de la Esencia Sublimada, que como un vapor resplandeciente, penetra los estadios divinos desde donde retorna en forma de néctar vivificante, que como una lluvia energética reconstituyente, otorga vigor y vitalidad, que como ambrosía o elixir sagrado, infunde salud y larga vida, y como blanca nieve ilumina la conciencia.
Al centralizarse en el tercer Palacio se percibe la esfera luminosa dentro y fuera de la cámara de luz. Ella envuelve el cuerpo y, al mismo tiempo, se mantiene a la distancia. La que está afuera es la que envuelve el cuerpo y la que está adentro es la que se mantiene a la distancia, y viceversa, la que está adentro es la que envuelve el cuerpo y la que está afuera se mantiene a la distancia, porque adentro y afuera es lo mismo para la Esencia de la esfera luminosa. Sólo se trata de una sola esfera luminosa, correspondiente al fuego espiritual de la Madre Cósmica.
El “Viento” de fengfu, es el espacio de los ancestros, y se mueve en el “Lago” de tsuchiao. Se trata del mensaje de los antepasados que se proyecta en la visión del porvenir.
Los poderes temporales del tiempo, cuánto más extremados, más es lo que fijan la presencia en el presente.
La proyección es el retorno, y el volver y regresar es avance y progreso. Todo es cuestión de permanecer centrado y de no dejarse atraer por la periferia.
Se afianza la circulación por el Palacio Celestial con la energía del tantien inferior.
Esto es el Poder de la Bioenergía que asiste a la plenitud psíquica y a la prosperidad del Shen. Cuando la interactividad materialista se agota entonces evoluciona enormemente la espiritualidad. Porque siempre detrás de la forma se halla la noforma esencial. El desarrollo de la Materia está condicionado según los límites de la extensión psíquica, porque cuanto más amplias sean estas extensiones más se perfecciona la materialidad. Por eso se dice que la física termina donde comienza lo psíquico, y a esto se le llama metafísica.
También sucede justo lo contrario, es decir, el Poder Psíquico está supeditado en gran parte a la Fuerza Vital, precisamente al grado de vigor, a la salud y a la calidad óptima de la bioenergía.
Y entonces se revela el Misterio de todos los misterios, determinado por el hecho de que mediante la trascendencia de la materia corporal, se entra en el cuerpo de la Existencia inmortal.
Esta es la clave para la proyección ilimitada del retorno infinito a la eternidad de la Esencia.
Aquello que no tiene nombre es lo esencial, porque los nombres no mencionan nada real; sólo puede ser mencionado lo que cada quien interpreta a su manera pero nunca puede ser descrito lo esencial.
“La mutación no puede ser captada bajo forma alguna. Al transformarse se convierte en uno, y éste al transformarse se convierte en siete, y el siete en nueve. El nueve es el término de la transformación, y luego retorna al principio al convertirse en uno. Este uno es el principio de la transformación de las formas. Lo puro y ligero se eleva y da origen al cielo. Lo impuro y pesado desciende y da lugar a la tierra. Del Qi armónico intermedio nacen los hombres. Así es como el cielo y la tierra contienen las esencias vitales, y los diez mil seres se transforman y nacen.” Del maestro taoísta Lie Tse (Liezi) Traducción Iñaki Preciado (7 y 9, símbolos del Joven Yang y Viejo Yang del I Ching).
Así, la trascendencia no es un punto de llegada a ningún lugar ni a ningún estado en particular, porque si lo fuera, no sería trascendencia.
Despertar la Verdadera Naturaleza interior, es precisamente darse cuenta de que ella está en todas partes.
Comprender la Unidad en la multiplicidad, es, básicamente, la maestría. Porque esa Unidad es lo esencial y la Esencia de todas las cosas. Y hablar de maestría, es hablar de Iluminación.
“Para la persona iluminada, el mundo es ilimitado. Se esconde en el reino en el que no hay principio ni fin, y vaga tranquilamente donde aparecen y desaparecen la infinidad de cosas. Purifica su naturaleza original, cultiva su energía y mantiene su virtud. Unificado con las leyes de la naturaleza, se funde con el orden natural de las cosas. De este modo, no es dañado su espíritu y las cosas externas no pueden penetrar en él ni hacerle daño.”
Del maestro taoísta Lie Tse (Liezi) Traducción Eva Wong
La Verdadera Naturaleza Interior de los seres humanos es Esencia en su estado puro; la Unidad existencial es Esencia primordial; el Despertar de la Conciencia es Esencia en su dimensión más trascendental, y expandir esa Conciencia es Esencia retornando a su origen esencial. Y la Esencia de Vida y la Esencia Espiritual, como unidades cardinales de la Alquimia Interior, es lo esencial.
La identificación total y absoluta con esta Esencia es el origen de una nueva entidad consciente, de un Nuevo Ser que vibra en una dimensión subliminal, y como la Esencia es Eterna, del mismo modo la Nueva Entidad es Inmortal.
Tan pronto se establece la conexión psíquica que induce a la identificación con la Conciencia Concienciada, se fusiona la Esencia Interior con la Esencia de la Existencia.
La Luz de Niwan se funde con la Luz Sublime del Espíritu y la de éste con la Iluminación Cósmica.
Parecen sumamente esotéricas o metafísicas estas premisas y dan a entender que representan claves misteriosas, o bien, se da por hecho de que se trata de elaboradas fantasías; sin embargo, ellas son las pautas que señalan el Viaje de la Alquimia desde el primero hasta el último paso, desde el momento que se inician los primeros vislumbres de la conciencia a partir de la relajación psicofísica, de la centralización del pensamiento y apaciguamiento emocional para la multiplicación de la bioenergía vital, hasta el despertar pleno de la conciencia a través de la elevación del psiquismo para la maduración y expansión de la conciencia hasta su fusión con el Ser esencial de todas las cosas.
Este es todo el Viaje a la Lejanía del Neidan Taochi, de principio a fin. Por lo tanto, sabiendo en dónde comienza, cómo se desarrolla y hacia adónde apunta, al alquimista sólo le resta transitarlo.
Digamos que la expresión: “Viaje a la Lejanía del Neidan Taochi” significa literalmente traducido: “Viaje a la Lejanía a través del Elixir Interior del Camino Bioenergético”. La traducción de cada palabra de Neidan Taochi es: