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MARCO TEÓRICO

2.2. BASES TEÓRICAS

2.2.1. APRENDIZAJE COOPERATIVO: INTRODUCCIÓN

2.2.1.5. FORMACIÓN DE EQUIPOS DE TRABAJO COOPERATIVO

Es importante en primer lugar hacer una distinción de la diferencia que existe entre el trabajo desarrollado en forma individual y lo que se logra a través de la formación de equipos de trabajo cooperativo, de manera que se pueda visualizar claramente la fortaleza que tiene el segundo.

La diferencia entre equipos cooperativos y los grupos de trabajo individual puede ser resumida de la siguiente manera:

Tabla 1

Diferencia entre los equipos cooperativos y los equipos de trabajo individual Equipo de aprendizaje cooperativo Grupo de trabajo individualista

Interdependencia positiva No hay interdependencia positiva

Responsabilidad individual La responsabilidad individual no es segura

Habilidades cooperativas directamente enseñadas.

Habilidades cooperativas espontáneamente ejercidas. Liderazgo compartido y reparto de

responsabilidades.

Liderazgo generalmente nombrado y no se reparten necesariamente las responsabilidades

Contribución de todos los miembros al éxito del equipo.

El éxito del grupo a veces solo está en manos de uno, o de algunos, de sus miembros.

Observación y retroalimentación por parte del profesor al equipo que trabaja de forma cooperativa.

El profesor no sigue o lo hace ocasionalmente al desarrollo del trabajo en grupo.

41 En todo proceso de enseñanza aprendizaje es importante poner énfasis en las necesidades del estudiante para estar seguros de que la instrucción impartida es efectiva. Esas necesidades incluyen el sentirse seguro e importante en el ambiente de aprendizaje, tener claras las metas de aprendizaje, contar con el tiempo necesario para integrar ese aprendizaje, entender el proceso desarrollado y recibir la retroalimentación necesaria. Si los estudiantes perciben que es así, su motivación para aprender incrementa. En efecto, los estudiantes son más propensos a tomar riesgos y a explorar el nuevo conocimiento si se sienten cómodos y apoyados por quienes los rodean. Necesitan saber exactamente el rol que desempeñan en una actividad y tiempo para reflexionar sobre el material al que han estado expuestos en el desarrollo de la tarea.

La formación de grupos para el aprendizaje es muy valiosa porque les proporciona una oportunidad significativa para aprender el uno del otro, negociar el significado y mejorar sus destrezas sociales. No existe un número definido para la formación de los grupos. El número de integrantes varía de acuerdo a diferentes consideraciones, como: el objetivo que se quiere alcanzar, de la edad de los estudiantes, del tipo y cantidad de material o recursos disponibles y del tiempo con el que se cuente para realizar la tarea, sin embargo se considera prudente formar grupos de entre 3 y 6 miembros.

Se forman preferiblemente grupos heterogéneos de trabajo tomando en cuenta criterios como: nivel de habilidad, sexo, condición socio-económica, estilos de aprendizaje, inteligencias múltiples, niveles de rendimiento educativo de tal manera que cada grupo cuente con una amplia variedad de estudiantes de quienes se pueden aprender más rápido y mejor (Johnson, D.W. y Johnson, F.P. 2003).

La formación de grupos heterogéneos también permite tomar en cuenta el tipo de tarea que se va a realizar y los niveles de competencia de los estudiantes, así se puede unir a los buenos con los menos académicos de lo cual se logra como ventaja, por una parte sobrepasar los problemas de segregación y discriminación que muchas veces se da en las aulas de toda institución educativa, así como generar un ambiente en el que los más diestros obtienen mayor provecho al enseñar y apoyar a sus compañeros, y quienes tienen las destrezas menos desarrolladas se benefician y aprenden de quienes los superan.

42 Pujolás (2008) fundamenta la necesidad de establecer grupos heterogéneos de trabajo cooperativo, en la seguridad de que la diversidad de una educación y una escuela inclusivas es algo natural y enriquecedor y que debe ser atendida fortaleciendo las diferencias. Además, se trabaja sobre aspectos importantes como la generación de interdependencia positiva dentro del grupo, pues el éxito de uno depende de la habilidad y dedicación que ponga el otro en la tarea, así como el éxito del otro depende de la inversión personal y cognitiva de uno. En los grupos de este tipo se establecen claramente los niveles de compromiso que cada miembro tiene para la consecución satisfactoria de las metas (Briones Pérez E. y Carmen Tabernero Urbieta 2005).

La formación de grupos heterogéneos para el trabajo cooperativo, da oportunidad a los integrantes del grupo para obtener, seleccionar y elaborar información con base en la interacción con otros. Quienes están inmersos en esta interacción despliegan su espíritu crítico pues emiten opiniones, las defienden, las evalúan y sacan conclusiones tanto de sus propios criterios como del de los demás y aprenden a respetar esos razonamientos y la identidad cultural de los demás. De esta forma se convierte en artífices de su propio conocimiento que lo van construyendo autónomamente.

Por supuesto siempre existe la presencia del maestro que actúa como dinamizador de las actividades e incluso participa en las discusiones de los grupos para encaminar y guiar. Sin lugar a dudas, la formación de grupos heterogéneos permite la contribución a mayor escala, en vista de que se cuenta con diferentes y diversidad de manifestaciones sobre un asunto en particular para tener mayor amplitud y elementos de juicio para la toma de decisiones y resolución de problemas. Cada miembro del grupo tiene la oportunidad de desempeñar el papel directivo, así como de apoyo pues sus roles van rotando en cada lección, lo cual les proporciona un reto que debe cumplir y los niveles de desempeño que cada uno tenga permitirá alcanzar las metas grupales e individuales (Gillies, R.M. y Ashman, A.F. 2003).