de la Compañía de Jesús (siglos XVII-XVIII)
rosa tribaldos soriano
Universidad de Alicante
introducciÓn
Existe un abultado número de investigaciones sobre la Compañía de Jesús y las misiones o reducciones que desarrollaron en América del Sur entre los siglos XVII y XVIII, especialmente, respecto de la evangelización realizada entre la población guaraní1. Sin embargo, al adentramos en su estudio, existe
una fuerte carencia de análisis y de una producción teórico-crítica sobre las mujeres indígenas guaraníes, así como la reconstrucción o adaptación identitaria de género llevada a cabo estratégicamente dentro del sistema misional. Contamos con una amplia bibliografía que ha trabajado dicha cuestión en la que se abordan cuestiones relacionadas con la integración económica, los roles laborales, las prácticas religiosas/ procesos de sincretismo, o la instauración de un sistema político hasta el momento ajeno a dichas sociedades (entre otros aspectos), pero ésta apenas hace referencia al papel determinante de las mujeres, figura de aculturación por antonomasia que ante estos cambios cobra aún más relevancia, cara a la transformación sistémica que tuvo la imbricación de las misiones en la vida tanto de las mujeres, como de su sociedad envolvente. Cambios que a pesar de ser determinantes, como todo hecho cultural, han sido, y aún siguen siendo, dinámicos y de ningún modo esencialistas o detenidos en el tiempo. Las mujeres guaraníes aún son protagonistas de dicha endoculturación2, quedando demostrado en sus prácticas cotidianas todavía
presentes y cambiantes en la contemporaneidad en la que desarrollan su identidad de género.
De esta forma, consideramos que es necesaria la subsanación de dicha carencia analítica e interpretativa, a saber, el estudio y seguimiento del desarrollo de vida que las mujeres guaraníes tuvieron a lo largo de la estancia misionera y los cambios sufridos ante la aparición e integración de elementos de conveniencia que implantó e imprimió una cultura recién llegada pero hegemónica (europea, católica, patriarcal) sobre un mapa social preexistente (la cultura guaraní). Por tanto, nos centramos en los diferentes tipos de cambios que se implantaron, la forma en que se introdujeron (y que se recibieron), así como los sentidos y significados que les imprimieron estratégicamente y con una agencia innegable, la comunidad femenina guaraní ante la llegada de y de convivencia con los misioneros de la Compañía de Jesús.
3 Cabeza de Vaca, A. Núñez: Naufragios y Comentarios, Madrid-Calpe, 1971; Schmidel, U.: Viaje al Río de la Plata (1534-1554), Buenos Aires: CABAUT y Cía., 1903.
4 Lozano, P. S.J.: Historia de la Compañía de Jesús en la Provincia del Paraguay, Madrid, 1754; Techo, N. S.J.: Historia de la Provincia del Paraguay de la Compañía de
Jesús, 5 tomos, Madrid: Ed. A. de Uribe y Manuel Tello, 1897.
5 Nimuendajú, C.: Los mitos de creación y de destrucción del mundo como
fundamentos de la religión de los Apapokuva-Guaraní, Lima: Centro Amazónico de
Antropología y Aplicación Práctica, 1978; Cadogan, L.: Ayvu Rapyta. Textos míticos
de los Mbyá- Guaraní del Guairá, Asunción: Biblioteca Paraguaya de Antropología,
Vol. XVI, Fundación “León Cadogan”, CEADUC-CEPAG, 1997; Cadogan, L., Melià, B., Gauto, V. y Medina, A.: Ywyra ñeery, fluye del árbol la palabra: sugestiones para
el estudio de la cultura guaraní, Asunción: Ed. Centro de Estudios Antropológicos
de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, 1971; Susnik, B.: Los
aborígenes del Paraguay II. Etnohistoria de los guaraníes. Época colonial, Asunción:
Museo Etnográfico “Andrés Barbero”, 1979-1980.
A partir de nuestras hipótesis (reestructuración de roles de hombres y mujeres; resignificación de las representaciones y de las prácticas culturales femeninas en el contexto de las misiones; construcción de una sensibilidad religiosa propia; presencia y participación de mujeres activas y rebeldes al sistema misionero a pesar de aparecer en las fuentes jesuitas como seres sumisos, etc.), el trabajo de campo y el estudio analítico en profundidad, nos proponemos la generación de una serie de conclusiones respecto de una cuestión compleja y multivalente, que no sólo podrá organizar tipológicamente los cambios desarrollados a partir de este “encuentro”, sino ofrecer un estudio, a partir de la casuística documental y etnográfica, de las modificaciones más relevantes o que más impacto produjeron entre la comunidad guaraní femenina. De igual forma, siendo que los roles de género deben conceptualizarse de forma relacional, el seguimiento de estos cambios también nos conducirá a poder aproximarnos al impacto que tuvieron las modificaciones sociales, políticas, religiosas, económicas, culturales, etc., en la sociedad guaraní inmediata. Finalmente, nos interesa profundizar la forma que adquirieron estas formas iniciales de adaptación a la llegada de una cultura, hasta entonces desconocida en su totalidad, tras la expulsión de la Compañía hasta el presente: qué fosilizaciones pervivieron, qué prácticas o costumbres se descartaron completamente, qué pautas se sostuvieron en el tejido social o evolucionaron hasta configurarse como tales en la actualidad, entre otras cuestiones.
fuEntEs Para EL Estudio dE Las MuJErEs indÍgEnas
Respecto a las fuentes utilizadas en nuestra investigación, debemos advertir que son escasas y ofrecen poca información sobre la comunidad femenina guaraní, por lo que generalmente debemos acudir a otro tipo de fuentes y disciplinas. La mayoría de los datos que nos aporta la documentación consultada, en términos etnográficos, son los referidos a los siglos XVI y XVII. Tienen la característica de ser parciales, puesto que la visión que nos muestran es la del hombre blanco, ya sea la ofrecida por los conquistadores, cronistas y viajeros3, o la de los sacerdotes y misioneros4. Por el contrario, han sido las investigaciones antropológicas
entre las parcialidades guaraníes actuales las que más luz han dado sobre la forma de vida de las mujeres indígenas, destacando especialmente los trabajos de Curt Nimuendajú, León Cadogan, Bartomeu Melià y Branislava Susnik5, permitiendo conocer aspectos de su cultura, hasta entonces desconocidos, que pueden
ser aplicados a nuestro objeto de estudio. No se trata de buscar simples coincidencias, ya que entre los guaraníes actuales y los denominados guaraníes “históricos” media un largo proceso de interferencias exteriores que ha producido cambios significativos; sino de procurar las categorías fundamentales para una reestructuración que muestre lo auténticamente guaraní y por tanto una mayor comprensión del sistema misional, los trabajos anteriormente citados entre otros, permiten recurrir a este recurso con seriedad.
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índice
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VERSiÓn paRa iMpRiMiR
Capítulo 9 Fuentes y metodología para el estudio de las mujeres guaraníes en las misiones de la Compañía de Jesús (siglos XVII-XVIII) Rosa Tribaldos Soriano
6 “Razón que de su Visita General da el Dr. Dn. Manuel Antº de la Torre Obispo de el Paraguay al Real y Supremo Consejo de Indias. Año de 1761”, Asunción del Paraguay, 28 de septiembre de 1761. En: Aguerre Core, F.: “La visita general de la Diócesis del Paraguay realizada por el Ilmo. D. Manuel Antonio de la Torre (1758- 1760)”, Revista Complutense de Historia de América, 1999, 25:111-138.
7 “Instrucción para afervorizar en el ministerio de los indios” y “Modo de establecer residencias de Misiones”, ambas del P. Aquaviva en los años 1603 y 1604 respectivamente, en Hernández, P. S. J.: Organización social de las doctrinas
guaraníes de la Compañía de Jesús, Tomo 1, Barcelona: Ed. Gustavo Gili, 1911, 577-
579.
8 En las Cartas Anuas se narran los hechos más notables que se realizaron por la Compañía de Jesús a través de la evangelización. En ellas se encuentran los informes regulares que los superiores provinciales enviaban al padre general de la Compañía residente en Roma. Se basaban en la información aportada por los superiores de las Residencias, Colegios, Universidades y Misiones, incluyendo largos fragmentos de cartas remitidas por los propios misioneros particulares del lugar, presentando la ventaja de ofrecer un cuadro general de las situaciones distintas en que se encuentran los jesuitas según los distintos lugares y momentos de sus relaciones con la comunidad indígena. Conforman un vasto cuerpo que cubre un amplio espacio temporal ininterrumpido que abarca desde los inicios de la Provincia Jesuítica del Río de la Plata, 1609, hasta 1762, año próximo a la expulsión definitiva de los jesuitas de los dominios de la corona hispánica.
9 Ruiz de Montoya, A. S. J.: Conquista espiritual hecha por los religiosos de la
Compañía de Jesús, en las provincias del Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape, Madrid,
1639; Sepp, A. S. J.: Relación de viaje a las misiones jesuíticas. Edición crítica de las obras del padre Antonio Sepp S. J., misionero en la Argentina desde 1691 hasta 1733, a cargo de Werner Hoffmann, 2 tomos, Buenos Aires: Editorial Universitaria, 1971.
10 “Reglamento general de Doctrinas enviado por el Provincial P. Tomás Donvidas, y aprobado por General P. Tirso”. En: Hernández, P. S. J.: Organización social de las
doctrinas guaraníes de la Compañía de Jesús, Tomo 1, Barcelona: Ed. Gustavo Gili,
1911, 592.
11 Iturri, F. J. S. J.: Breve relación de lo sucedido en el arresto de los padres y
hermanos del colegio de Asunción del Paraguay en el año de 1767 y Peramás, J. M.
S. J.: Diario del Destierro o La expulsión de los Jesuitas de América en tiempos de
Carlos III. En: Page, C. A.: Memoria de los jesuitas expulsos de la antigua Provincia del Paraguay, Asunción: CSIC, Fundación Carolina y CONICET, 2011, 71-88 y 209-315
respectivamente.
12 Sobre el término “reducción” ver Rotlt, H.: Una joya en el oriente boliviano, Bolivia: Ed. Del Vicariato Apostólico de Ñuflo de Chávez, 1988, 15.: “término de origen latino que procede de la frase “ad ecclesiam et vitam civilem essent reducti”, es decir, que se iniciará a los indios en la vida civil y eclesiástica”. Igualmente el misionero A. Ruiz de Montoya en su Conquista Espiritual explica el concepto de “reducción”: pueblos de Indios, que viviendo a su antigua usanza en montes, sierras, y
valles, en escondidos arroyos, […], los redujo la diligencia de los Padres a poblaciones grandes, y a vida política y humana, a beneficiar algodón con que se vistan, 6.
13 Melià, B., “El “modo de ser” guaraní en la primera documentación jesuítica (1594-1639)”. En: Melià, B., El guaraní conquistado y reducido. Ensayos de etnohistoria (3ª ed.), Asunción del Paraguay: Biblioteca Paraguaya de Antropología, Vol. 5, CEADUC, 1993, 93-120.
14 Deckmann Fleck, E. C.: “Rostros femeninos e corpos piedosos- representações femininas em Montoya”, Anais Eletrônicos do IV Encontro da ANPHLAC- Salvador, 2000, 1-13; Cavilha Mendes, I. L.: “Cuña hecó çandahé: representações das mulheres indígenas no Vocabulario y Tesoro de la lengua guaraní do padre Antonio Ruiz de Montoya”, Anais do Colóquio Nacional de Estudos de Gênero e História- LHAG/ UNICENTRO, 2013, 482-493.
Principalmente han sido usadas las informaciones aportadas por los miembros de la Compañía de Jesús, concretamente aquellos que entre las misiones pasaron su vida o al menos estuvieron en ellas. Es el caso de las noticias dadas por los obispos en sus visitas a las misiones6, las normativas o libros de órdenes
de los diferentes padres superiores de la Compañía7, las Cartas Anuas8, las obras contemporáneas de
misioneros9, memoriales e instrucciones de los padres provinciales donde aparecen las normas específicas
para las reducciones10, así como los diarios de jesuitas expulsos11. Respecto a estas fuentes, debemos
tener en cuenta a la hora de su lectura las características propias del sistema reduccional12 y por tanto, su
análisis debe de contemplar la ideologización de las mismas, así como no perder de vista que presentan, en muchos casos, una intención marcadamente apologética, pensando en un lector europeo (generalmente jesuita) que debía quedar edificado con el heroísmo de los jesuitas y maravillado con el modo de ser tan curioso de los indígenas, por lo que, en lo que respecta a las Cartas Anuas, ofrecen unas descripciones de carácter subjetivo, influidas por la mentalidad marcadamente religiosa del escritor, siendo precisamente muy esclarecedor en este aspecto el caso de las mujeres, ya que se pretende evidenciar que de “salvajes” pasaron a “civilizadas” gracias a la labor evangelizadora de los misioneros.
Siguiendo al lingüista y antropólogo Bartomeu Melià13, lo mejor de la documentación etnográfica
de los jesuitas respecto a la parcialidad guaraní se concentra entre los años 1594 y 1639, tomando como referencia límite la obra Conquista Espiritual hecha por los religiosos de la Compañía de Jesús, en las Provincias del Paraguay, Paraná, Uruguay y Tape (1639) del padre Antonio Ruiz de Montoya, siendo la única crónica contemporánea de las iniciales reducciones y por tanto, la primera crónica de la evangelización. Viene a ser un memorial, casi autobiográfico, de las actividades de Montoya entre guaraníes, ilustrando con detalle las diversas situaciones políticas y culturales que se generaron a lo largo de su estancia en las misiones. Igualmente nos legó el Tesoro de la lengua guaraní (1639) y el Arte y Vocabulario de la lengua guaraní (1640), dos obras claves a través de las cuales podemos ver la creación de neologismos, así como términos y conceptos católicos traducidos al guaraní para una mayor comprensión de la doctrina, pero teniendo en cuenta que muchos de esos significados, como virginidad, infierno o monogamia, no existían en la lengua nativa. En estas obras podemos analizar cómo las indígenas percibían su cuerpo y su sexualidad, e incluso las modificaciones o transformaciones impuestas por el catolicismo y su influencia en estas mujeres, siempre teniendo en cuenta que el autor refleja en sus léxicos la mentalidad de la época14.
Igualmente deben destacarse las Instrucciones del P. Diego Torres (la primera del año 1609 para el Guayrá, y la segunda de 1610 para los misioneros del Guayrá, Paraná y Guaycurúes), como las primeras órdenes que hablan sobre cómo formar una reducción, la necesidad de aprender la lengua guaraní,
15 ÑAÑEZ, Guillermo Daniel, Cartas Anuas de la provincia del Paraguay 1637-
1639, f. 48. En: Guillermo Daniel Ñañez –viacuco– [en línea]. 1 de marzo de 2011 [consulta: 4 de febrero de 2015]. Disponible en:
http://viacuco.blogspot.com.es/2011/03/cartas- anuas-de-la-provincia-del.html
16 En las Congregaciones Marianas únicamente se admitía a aquellos hombres y mujeres que se distinguían por su “edificante vida cristiana”, consagrándose al perpetuo servicio de la Madre de Dios, llamándose esclavos de la Virgen.
17 Cartas Anuas de la Provincia Jesuítica del Paraguay 1641 a 1643, Documentos de Geohistoria Regional nº 11, Resistencia: Instituto de Investigaciones Geohistóricas, 1996, 86.
disposiciones sobre “la cultura, trato y ayuda de los indios”, la construcción de iglesias, advertencias frente a las mujeres, junto a otra serie de normativas respecto a la construcción de las reducciones y la forma de vida que debía instalarse.
A partir de 1639, la propia documentación jesuítica (especialmente la información que aportan las Cartas Anuas) pierde valor en términos etnográficos, ya que no solamente han pasado treinta años desde la creación de la primera misión (San Ignacio Guazú, 1609) y por tanto hay cierta estabilidad en lo que concierne a la evangelización, instalación y asimilación católica por parte de la comunidad indígena, sino porque a partir de ese momento las problemáticas existentes en las misiones serán más bien dificultades políticas y territoriales, destacándose especialmente las destrucciones acometidas por los paulistas o bandeirantes que desde el Brasil bajaban a las reducciones para hacer acopio de indígenas y llevárselos para su explotación como mano de obra esclava. Por tanto, la información que nos proporcionan las fuentes a partir de estas fechas será diferente a la anterior, reflejándose especialmente ahora los cambios producidos en la mentalidad guaraní.
En lo que respecta a las mujeres, en esta documentación podemos encontrar multitud de casos ejemplarizantes de castidad donde las guaraníes se defienden ante las “deshonestidades” de los hombres, como en el caso narrado de la reducción San Ignacio Guazú:
Caminaba sola cierta mujer, cuando cortó sus pasos un individuo malo. No tenía otra cosa para defenderse aquella mujer que su crucifijo, […]. Agarró el santo Cristo y lo pasó por delante de la cara del joven, diciendo: ¿Te atreverás a cometer tus maldades, en presencia de esta cruz, mojada con la sangre divina por nuestros pecados? Se avergonzó aquel, vencido por la sobrenatural firmeza de esta mujer, y se retiró15.
Aparecen también referencias a niñas que desde pequeñas quedan consagradas al servicio de la Virgen en la Congregación Mariana16; jóvenes arrepentidas de sus pecados; mujeres fallecidas que vuelven a la
vida dos o tres días después para describir el cielo y el infierno a sus familiares, y al pueblo en general, convenciéndolos así de la necesidad de mantenerse en la fe cristiana y obediencia a los padres:
[…] de suerte que la dejó por muerta cuasi ocho horas; pasadas éstas volvió en sí la mujer, muerta, pero en ese tiempo la Virgen Santísima me ha hecho mil favores, y entre ellos no es el menor haberme mandado me confiese de algunas faltillas, que yo no me acordaba, y me ha ordenado que a sus esclavos y congregantes les hablase de su parte y dijese que le eran de grande gusto las obras que en su servicio hacían de rezar el rosario, […]. Acudieron los congregantes y los que no lo eran a oír lo que les decía la nueva predicadora, lo cual hizo en sus oyentes tal efecto, y tal moción en todo el pueblo que se llenaba la iglesia todos los días como si fueran de fiesta y las confesiones tan numerosas como en tiempo de Jubileo17.
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Capítulo 9 Fuentes y metodología para el estudio de las mujeres guaraníes en las misiones de la Compañía de Jesús (siglos XVII-XVIII) Rosa Tribaldos Soriano
18 Cartas Anuas de la Provincia del Paraguay desde el año 1663 hasta el año 1666, en Cartas Anuas de la Provincia Jesuítica del Paraguay (1663-1666. 1667-1668. 1669-
1672. 1672-1675), Asunción: Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad
Católica, Biblioteca de Estudios Paraguayos, Vol. 102, 2013, 102.
19 Cartas Anuas de la provincia del Paraguay 1637-1639, Op. Cit., f. 50v.
20 Ibídem, f. 51.
En ocasiones, también aparecen ancianas que llevan a sus nietos y nietas a bautizar, o se arrastran, aun estando enfermas, para ver el Santísimo Sacramento18, evidenciando los misioneros a través de estos casos
una verdadera conversión en la población más mayor que abandonaba sus antiguas prácticas; igualmente, existen casos de hijas pequeñas que escarmientan a sus madres, dando ejemplo los pequeños a los mayores, algo que fue muy explotado por los misioneros intentando que las criaturas fueran las que evangelizaran y convirtieran a sus familias; narraciones de la vida diaria de las mujeres como modelos de virtud y castidad, apareciendo con frecuencia esta imagen de las indígenas en diversas reducciones, como la de Corpus Cristi donde se cuenta lo siguiente:
“[…] para guardar la castidad, ellas, por propia iniciativa, procuran dominar su pasión con asperidades corporales. […]. Ya que no son admitidas a las disciplinas públicas de los hombres, inventaron modos para ejercer penitencias en secreto, llevadas por el deseo de participar de la Pasión de Cristo nuestro Señor”19.
Asimismo, se alude en estas fuentes a la forma de vivir y sentir la fe por parte de las guaraníes, realizando incluso comparaciones con las mujeres europeas, en detrimento de estas últimas, ya que las indígenas no iban maquilladas, ni usaban aceites y se recogían el pelo para entrar a la iglesia, llamando la atención sobre estos detalles como muestra del cambio producido en las costumbres y el éxito por tanto de la evangelización llevada a cabo por los jesuitas.
De la misma manera, podemos observar las rupturas que se operaron entorno a las mujeres y los posibles conflictos con los misioneros, puesto que no puede pensarse que se sintió de la misma manera la instalación del catolicismo por parte de las mujeres ancianas, que habían sido referentes y partícipes en prácticamente todos los ámbitos de su comunidad, pero que tuvieron que pasar a adaptarse y ocupar un espacios reducidos y sin ninguna importancia, que por parte de las niñas nacidas ya en la misión y plenamente católicas, que no poseían el sustrato de la tradición tan fuerte como las mujeres adultas a