CAPÍTULO 2. Metodología y fuentes
2.3. Fuentes para el trabajo de Las Provincias en la Transición valenciana
“En todos nosotros existe una zona de sombra entre la historia y la memoria; entre el pasado como registro generalizado, susceptible de un examen relativamente desapasionado, y el pasado como una parte recordada o como trasfondo de la propia vida del individuo”132
.
La cercanía en el tiempo de la etapa estudiada, su ámbito local, y el hecho de tratarse de un medio de comunicación escrito, presenta ventajas e inconvenientes en la investigación. El estudio de unos años que muchos hemos vivido en primera persona resulta, al tiempo que apasionante, dificultoso desde la óptica de un necesario distanciamiento para el trabajo histórico. Dado que el objeto de estudio es un medio de comunicación, a la vez empresa y equipo de redacción, pero al mismo tiempo objeto de investigación por su influencia política y social en un contexto histórico trascendente en la Transición política valenciana, la tipología de fuentes es variada y diversa:
En cuánto empresa periodística y medio de comunicación escrito, fuentes primarias, de los propios actores en el periódico donde encontramos:
El Archivo personal de María Consuelo Reyna: subdirectora desde 1972 hasta 1992, y posteriormente directora del rotativo hasta 1999, en que se produce su cese. En febrero de 2006 Consuelo Reyna realizó un legado a la Biblioteca Valenciana de distintos documentos, tanto personales y familiares como de la redacción del periódico y de su despacho en los veintisiete años de etapa profesional en Las Provincias. Se trata de un archivo disperso y variopinto, solo ordenado cronológicamente, que aporta, no obstante, valiosos datos sobre la historia del periódico y sus propietarios.
Este archivo incluye documentos que van desde la carta de pésame del Marqués de Campo a la viuda e hijos de José Doménech, pasando por
correspondencia de Teodoro Llorente y diversos artículos sobre el senador del Partido Conservador Facundo Burriel (hermano de Guadalupe Burriel García de Polavieja (esposa de Federico Doménech); así como capitulaciones matrimoniales, escrituras de compraventa y otros documentos anecdóticos y personales.
Al mismo tiempo, encontramos en este legado documentos de interés para la vida del diario en los años setenta y para la transición política como la colección de comunicaciones emitidas por el Director General de Prensa del Ministerio de Información y Turismo y remitidas a sus respectivas Delegaciones provinciales con el objeto de informar a los directores de periódicos de una serie de noticias de las que no pueden dar cuenta a la opinión pública por ser "materia clasificada" con la calificación de "reservada", entre 1972 y 1977. También el archivo contiene borradores del Anteproyecto de Reglamento del Plenario de Parlamentarios, documentos relativos a la Junta Democrática; comunicados de la Junta Democràtica del País Valencià, proyecto de programa de la Taula de València, enviado a Las Provincias; solicitud de autorización de reunión para entregar al Presidente de la Audiencia escrito solicitando amnistía; y como ellos, un buen número de documentos procedentes de grupos políticos y sindicales en la pretransición que hicieron llegar a las oficinas del diario, muchos dirigidos a la propia María Consuelo Reyna.
Aparte de este archivo, la presente tesis se ha nutrido de entrevistas a María Consuelo Reyna, redactores y colaboradores. En cuanto a las entrevistas realizadas, y especialmente las que se reseñan con la subdirectora y propietaria, Consuelo Reyna, son para este trabajo una parte esencial y se trataría “no solo de una mera técnica de recogida de información con propósito de investigación (…) sino que implican el reconocimiento de una subjetividad individual con competencia narrativa”133
Además, constituyen para la presente tesis una herramienta imprescindible que se ha utilizado combinando la observación, la recogida de documentación y la conversación-narración.
133 Miguel S.VALLÉS MARTÍNEZ: “Entrevistas cualitativas”, Cuadernos metodológicos, 32. Centro
Hemos concedido al resultado de la entrevista una forma de evidencia histórica, para ser utilizada como tal, sin forzarla a caber en los moldes de otras fuentes, sino tratándola como expresión testimonial con todas sus complejidades y reconociendo para su utilización en este trabajo que contábamos con personas de especial interés por su memoria privilegiada o por sus experiencias.
Siguiendo a Ronald Fraser,134 que considera más importante que el uso de los cuestionarios el favorecer la conversación con el entrevistado, estableciendo un diálogo, se han intentado enfocar las entrevistas de manera que el entrevistado comience a hablar sobre el tema desde la perspectiva que él considere importante, de forma que muestre sus significados, perspectivas y definiciones; el modo en que ellos lo ven, clasifican o experimentan.135 Por otro lado, y como afirma Paul Thompson136, para el investigador es preferible tomar notas de lo más importante que una transcripción íntegra y la evidencia oral tiene su fuerza en lo común, en los moldes repetidos o en las estructuras de la vida diaria, más que en los incidentes excepcionales que en todo caso se exponen mejor en la información escrita de los propios periódicos. El mayor potencial de las fuentes orales es que nos ofrecen la posibilidad de recuperar para las investigaciones históricas tanto la “humanidad” como la relevancia que lo contado por el entrevistado tenía para él y en la época en que se sitúa.
Como decíamos, se ha dedicado especial atención no solo a los cargos directivos del periódico (Consuelo Reyna desde la subdirección y posterior dirección) sino también a figuras relevantes dentro de la redacción, redactores, columnistas jefes de sección y fotógrafos con sus rutinas productivas, en algunos casos recordadas y detalladas por ellos mismos o sus compañeros. Es el caso de las conversaciones con los periodistas Salvador Barber, en Las Provincias desde 1970,
134 Ronald FRASER: “La formación de un entrevistador”, en Historia, antropología y fuentes orales.
Barcelona, Asociación Historia y fuente oral, 3 (1990), pp. 129-150.
135 Teresa BLASCO HERNÁNDEZ y Laura OTERO-GARCÍA: “Técnicas conversacionales para la
recogida de datos en investigación cualitativa: La entrevista (I)”, Nure Investigación, 33. Marzo-Abril 2008.
136 Aurora BOSCH: “la Voz del pasado. Historia oral. Paul Thompson”, Historia Social, 1 (1988), pp.
Concha Raga, incorporada a la redacción en 1980 y responsable de la sección de Cultura y Educación, Baltasar Bueno, que entre otros cometidos se ocupó de poner en marcha las ediciones locales del periódico y María Rosa Martínez Rubio, que aporta sus impresiones de los últimos años de Reyna al frente del diario. Además, pudimos acceder a la memoria del veterano fotógrafo José Vicente Penalba, que junto a su padre, José María, retrataron desde las páginas del periódico una parte nítida de la historia de Valencia. Por otro lado, recogimos impresiones y recuerdos de la arquitecta e historiadora Trinidad Simó, en una entrevista realizada en su domicilio en fecha 9 de diciembre de 2014, que colaboró en Las Provincias desde los primeros años setenta, volcando en el diario artículos sobre arquitectura, patrimonio, política y feminismo, que también aportó para este trabajo.
Dentro de la documentación relacionada con el propio medio, debemos destacar la amplia documentación hemerográfica especialmente del propio diario y como fuente muy valiosa, la del Almanaque de Las Provincias. El Almanaque, con una personalidad propia como publicación por su interés literario y cultural, ha reunido año tras año tanto un resumen de los temas y sucesos más reseñables en Valencia, como una auténtica selección de firmas literarias, económicas y políticas de cada momento. “Durante su larga historia, todos los grandes asuntos de la política, los cambios sociales, los sucesos, las bellas artes y la economía han desfilado por sus páginas, que son un destilado de cuanto ha ocurrido cada año en la ciudad y en la región valenciana”137
. Para la realización de este trabajo se ha recurrido, por tanto, amén de las ediciones del diario, a la colección del Almanaque desde los años 50 a los 80 del pasado siglo, que ofrece la ampliación de colaboraciones literarias y artículos que no tienen cabida en el propio periódico. Para los capítulos dedicados a la historia del periódico, hemos acudido tanto a la ya citada obra de Altabella138 y los trabajos de los profesores Justo Serna y Anaclet Pons139, como al propio Almanaque de Las Provincias y, centrado en la reaparición del diario tras el paréntesis de la
137 Francisco PEREZ PUCHE: “No hay historia de Valencia sin el Almanaque de Las Provincias”, Las
Provincias, 30 de enero de 2014.
138
José ALTABELLA: Las Provincias, eje histórico del periodismo valenciano. 1866-1969, Madrid, Editora Nacional, 1970.
139 Anaclet PONS y Justo SERNA: “Les premses del burgès. Josep Campo i les empreses
Guerra Civil, en los archivos de la Causa General para Valencia, Pieza nº 6 de Prensa, con interesante documentación sobre la incautación del diario por parte de Fragua Social, y las alegaciones hechas en 1940 por la propiedad de la empresa editora y el director Teodoro Llorente.
Junto con ello se ha tenido en cuenta el estudio de la empresa, a través de los archivos públicos del Registro Mercantil de Valencia, que permiten estudiar la forma y constitución de la sociedad desde su constitución, composición de sus Consejos, nombramiento de Directores y Consejos de Redacción, actas y acuerdos de Consejo. Ha revestido especial complejidad el acceso a los datos de la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) y del Estudio General de Medios (EGM), que nos ofrecieran datos sobre tirada, difusión y suscriptores del diario, por lo que se han tomado de trabajos académicos sobre la prensa en el periodo estudiado, que incorporaban tablas comparativas de distintos medios.
Lamentablemente, la mayor dificultad –inesperada– ha venido del acceso al Archivo del propio diario Las Provincias, hoy perteneciente al grupo editorial Vocento. La consulta del archivo del periódico, que hasta su incorporación al nuevo grupo editorial contaba con una gran instalación, catalogación, fondos históricos y hemerográficos y hasta cuatro archiveros responsables, ha resultado del todo imposible. Por ello, pese al acceso a las fuentes primarias y documentales que se han reseñado, solo podemos lamentar que no se nos haya permitido el estudio de la documentación histórica emanada directamente por el propio diario.
Además de los materiales relacionados, esta tesis se ha nutrido de fuentes primarias y entrevistas con actores políticos y de otros medios de comunicación entre las que destacan las realizadas a Ricard Pérez Casado, al periodista Juan José Pérez Benlloch, y la consulta del Archivo personal de Emilio Attard. En el caso de quien fuera Alcalde de Valencia desde 1979 hasta 1988 la entrevista se hacía necesaria por su perfil no solo político sino también como urbanista e historiador, con un proyecto de ciudad que en ocasiones –caso del cauce del Turia, patrimonio natural y artístico–
coincidió con las campañas y reivindicaciones ciudadanas impulsadas por Las Provincias y, en otras ocasiones, resultó blanco de las agitaciones valencianistas que encabezó el diario. Por lo que respecta a Juan José Pérez Benlloch, veterano del socialismo valenciano desde los años sesenta y periodista que ha estado presente en un sinfín de iniciativas editoriales de la transición valenciana, podía ofrecer una mirada personal sobre los años del cambio, desde la perspectiva de los proyectos políticos, frente a la línea conservadora sustentada por el diario decano.
Dentro de estos materiales, tenemos que destacar el archivo personal de Emilio Attard, del que hizo donación a la Biblioteca Valenciana su sobrino Vicente Navarro de Luján e integrado por una enorme colección de diez mil documentos, relevantes para el conocimiento de la vida política valenciana, especialmente en los años setenta y ochenta del siglo pasado.
De dicho archivo ha resultado muy interesante para la presente investigación una colección de prensa valenciana e incluso nacional que recoge paso a paso el largo camino de la autonomía valenciana impulsada de forma especial por Attard, así como documentación relativa a la creación de UCD; correspondencia dirigida a Las Provincias y a personalidades políticas y empresariales y, algo muy relevante por lo que se atribuye de proyecto empresarial de compra de Las Provincias, la caja rotulada como “Crónica, periódico valenciano”, un completo dossier para el que se imprimió papel con membrete que rezaba: “Proyecto de un periódico diario para el País Valenciano”, recogiendo correspondencia, el detalle de la Junta de Promotores, su domicilio social, y el lema que recogía las intenciones del proyecto: “un periódico diario que responda a las exigencias actuales de una sociedad pluralista, mayoritariamente democrática, en proceso de identificación histórica y afirmación nacional”. Ya veremos más adelante cómo este proyecto, parece que planteado al propietario de Las Provincias, y desechado, cristalizaría en la creación de Diario de Valencia.
Por último, cabe mencionar las fuentes documentales en soporte audiovisual. En el marco de proyectos de investigación social, los documentos audiovisuales revisten también una importancia innegable, especialmente en historia de la comunicación, documentando testimonios y percepciones sociales que enriquecen las tradicionales fuentes orales y escritas. En el presente trabajo se han utilizado: El miratge del País Valencià. La (de) construcción mediática, audiovisual realizado por el Taller de Audiovisuals de la Universitat de València recogiendo los Coloquios entre la Universidad y los medios de comunicación celebrados entre febrero y marzo de 2004, que reunieron un amplio grupo de profesionales de la información para indagar en el conflicto de lenguas e identidades, así como en los vínculos complejos entre la sociedad, la comunicación y las percepciones identitarias. Ha sido de utilidad también el documental Del Roig i Blau, cinta sobre la transición en Valencia dirigido en 2005 por Llorenç Soler, recogiendo hechos clave como las manifestaciones en favor de la amnistía y el estatuto, las primeras elecciones democráticas, los episodios de la llamada Batalla de Valencia, las elecciones municipales o el golpe de estado de 1981; y entrevistas a los actores de la transición democrática en Valencia, personajes del periodismo, la cultura, la política o el deporte. Junto con ello, se ha extraido información de la exposición audiovisual Maestros de Ciudadanía: Manuel Broseta, Ernest Lluch y Francisco Tomás y Valiente, que tuvo lugar en la Nau en 2014, repasando la trayectoria de tres profesores y destacados políticos, comprometidos con la democracia en la época tardofranquista y partícipes en la construcción de la democracia y la autonomía valenciana. Recoge treinta y cinco entrevistas hechas tanto a personas que conocieron a los profesores Broseta, Lluch y Tomás y Valiente (hijos, compañeros, discípulos o ciudadanos) como a historiadores, periodistas y profesores. También se han recopilado diversas entrevistas concedidas por Consuelo Reyna a medios locales y nacionales, como Levante, Levante TV, Fundación COSO, Periodista Digital y Cadena SER Valencia.