CAPÍTULO 2. Metodología y fuentes
2.1. Historia social de la comunicación
La capacidad de los medios de comunicación de influir de una forma real o potencial sobre los estamentos que detentan el poder se ha abordado desde principios del siglo XX por la teoría de la comunicación, estudiando la naturaleza y efectos de dicha influencia.
En palabras del profesor Jesús Timoteo Álvarez,
“No es posible entender las sociedades occidentales sin referencia a la información y sus medios (…) A pesar de la evidencia, los teóricos han tardado en enterarse (…) Es necesaria una revisión de toda la Historia reciente, de los análisis de la sociedad del siglo XX, que incluya entre los elementos y variables interpretativas la de la información–comunicación–
propaganda. Desde que la información se consolidó como elemento definitorio del organigrama social y se responsabilizó de la organización del entusiasmo colectivo, ha desarrollado técnicas cada vez más complejas y eficaces (…) se han ido sucediendo, pues, técnicas de comunicación, persuasión y propaganda, con incidencia directa sobre los acontecimientos, las sociedades y las personas”119.
La relación entre lo político y lo mediático ha gestado una gran cantidad de estudios, específicamente en Historia de la Comunicación. El vínculo entre política y medios se ha convertido en un objetivo de estudio desde distintos acercamientos. La historia ha entrado así en diálogo con la teoría de la propaganda, con la teoría política o con la teoría de la comunicación, para producir vías teórico-metodológicas con las que abordar tanto visiones globales como estudios de caso120.
Los estudios sobre historia de la comunicación en el ámbito español han experimentado en las tres últimas décadas un avance notable, tanto desde un punto de vista metodológico como de aportaciones al conocimiento histórico concreto. El mayor número de aportaciones en cuanto a estudios de historia de la comunicación en España se deben, desde la década de los años ochenta del pasado siglo, a investigaciones realizadas en Madrid, Barcelona y Valencia, pero casi siempre vinculadas a Facultades de Ciencias de la Información o Comunicación.
En nuestro caso, los primeros estudios sobre la historia de la comunicación en el País Valenciano surgieron del grupo de historiadores de la comunicación social formado por los profesores Enrique Bordería Ortiz, Antonio Laguna Platero, Francesc Andreu Martínez Gallego e Inmaculada Rius Sanchis, de cuyas investigaciones surge la producción bibliográfica que centra la moderna historia de la comunicación valenciana.
119 Jesús Timoteo ÁLVAREZ: Historia y modelos de la comunicación en el siglo X,. Barcelona,
Círculo de Lectores, 1988. p. 13-14.
120 Enrique BORDERÍA ORTIZ ORTIZ, Francesc A. MARTÍNEZ GALLEGO e Inmaculada RIUS
SANCHIS (coords.): Política y comunicación en la historia contemporánea, Madrid, Fragua, 2010. p. 13.
La historia de la comunicación participa de dos enfoques: la historia y la comunicología. Ambas disciplinas jóvenes. La historia nació en el siglo XIX como disciplina académica y, desde entonces, ha desarrollado sus métodos y teorizado sus objetos de estudio, sin parar de debatir sobre sus objetos y sobre la relevancia mayor o menor de los diversos enfoques posibles. La comunicología es todavía más reciente. Se ha desarrollado más que ninguna otra disciplina en las últimas décadas porque los medios de comunicación de masas y, recientemente, la globalización de las redes, han convertido la necesidad de conocer la comunicación en una prioridad.121
Pero la historia de la comunicación no habla solo de comunicación. Habla también de la interacción entre medios y contextos, entre tecnologías y formaciones sociales, entre usos y recepciones. La producción, la distribución y el consumo de mensajes implican a la organización socio-laboral, a los soportes físicos, tecnológicos y a la conciencia social de las personas que asumen, de forma diversa, los mensajes que reciben. Junto con ello, aborda también el estudio de los poderes que intervienen en la construcción de esos mensajes, de los símbolos y las ideologías que producen y transmiten.
El reciente trabajo citado de Bordería, Laguna y Martínez Sanchis, remite al sociólogo Michael Schudson para definir tras grandes modos de aproximarse a la historia de la comunicación122. Así, se puede hacer historia de las instituciones de la comunicación, estudiar una radio, un periódico, a un editor… Esta es una modalidad que indaga sobre la evolución de medios particulares, sus géneros o se centra en biografías de personajes trascendentes en el ámbito periodístico y empresarial. Por lo general, este tipo de aproximaciones no se interesa por la relación histórica entre comunicación y sociedad.
121 Enrique BORDERIA ORTIZ, Antonio LAGUNA PLATERO y Francesc A. MARTINEZ
GALLEGO (coords): Historia social de la comunicación, mediaciones y públicos, Madrid, Síntesis, 2015, p. 10.
122 Enrique BORDERÍA ORTIZ ORTIZ, Antonio LAGUNA PLATERO y Francesc A. MARTÍNEZ
La segunda aproximación es sumamente atractiva y, a la par, un tanto engañosa. Es la que se pregunta por cómo los medios de comunicación afectan, alteran, la naturaleza humana a lo largo de la historia. El motivo del atractivo de esta perspectiva para quien estudia la comunicación es evidente: sitúa en el centro de todas las explicaciones no ya del cambio social, sino del cambio cognitivo humano. La convierte en el factor de cambio por antonomasia. Esta aproximación, que Schudson denomina “macrohistórica, pese a todo es engañosa porque al encumbrar un factor de cambio omite otros muchos y la interacción entre ellos. Tiende a la monocausalidad para explicar fenómenos históricos.
Finalmente, la tercera aproximación, la más fecunda, es la que aborda los lenguajes y los discursos, los medios de comunicación convencionales o no convencionales, en su inscripción y su adscripción a una determinada textura social, cultural o política. Es la historia que, dando relevancia a la comunicación como objeto de estudio, se preocupa por sus interacciones. Pretende averiguar cómo se sirvió una sociedad de la comunicación y cómo la comunicación modificó a la sociedad que se sirvió de ella. Es la historia social de la comunicación que se interpreta como transitiva, explicativa, pero no invasiva. Piensa que merece el estatus de disciplina diferenciada en el seno de la historiografía, pero no por su singularidad metodológica, sino por la relevancia de su objeto de estudio.
Por tanto, la comunicación es un objeto de estudio relevante y no podemos pensar que la comunicación que tanto afecta hoy a nuestras vidas no afectó las vidas de nuestros antepasados cercanos o remotos. Se trata de afirmar que la comunicación sirve y sirvió para procesar los intercambios informativos, sin los cuales no se entiende la toma de posición de los individuos, la reproducción de las sociedades o el cambio histórico. Así, podría contemplarse que la historia de la comunicación es un subgénero de la historia, eso sí de una historia con vocación de ciencia social, que tiene como particularidad su diálogo constante con las diversas teorías e investigaciones comunicológicas. La historia de la comunicación es, por tanto, una historia social, o una historia social de la comunicación, en el sentido reclamado por Hobsbawm:
“una historia de la sociedad, de las sociedades que hicieron un uso determinado, con unas consecuencias determinadas, de unos medios y de unas formas de comunicación. Una historia de la sociedad que veta el divorcio entre lo social, lo económico, lo institucional, lo político y lo cultural; una historia de la sociedad que pone en valor las palabras”123
.
Con estas premisas, si la historia social surgió con fuerza en la década de 1960 cuando una serie de historiadores se preocuparon por investigar las consecuencias sociales de la industrialización, hoy la historia social está en disposición de encarar cómo las tecnologías, los medios y las instituciones de la comunicación inciden sobre los diferentes segmentos sociales y deparan una serie de consecuencias en la esfera del poder o de la confrontación de poderes. Esta perspectiva impone, por tanto, incorporar a la historia la dimensión interpretativa de los medios de comunicación; elaborar la historia de los medios en su contexto histórico y estudiar la prensa como sujeto y objeto histórico. Porque el eje de la historia e la comunicación no está en el sistema de medios, sino en la propia dinámica social124.
123 Enrique BORDERIA ORTIZ, Antonio LAGUNA PLATERO y Francesc A. MARTINEZ
GALLEGO (coords): Historia social de la comunicación…. p. 12
124 Josep Lluís GÓMEZ MOMPART: “Historia de la comunicación e historia del periodismo;
enfoques teóricos y metodologías para la investigación.” en Manuel MARTÍNEZ NICOLÁS (ed.):
Para investigar la comunicación, Propuestas técnico-metodológicas, Madrid, Tecnos, 2008. pp. 83-