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El funcionamiento en cadena pone de manifiesto su naturaleza discursiva

Capítulo IV. Rasgos de los marcadores conversacionales

3. El funcionamiento en cadena pone de manifiesto su naturaleza discursiva

Si consideramos la interconexión como la forma de establecer la sintaxis y su distribución dentro del enunciados, observamos que los marcadores conversacionales son elementos de concatenación que ponen en práctica un funcionamiento en cadena.

Este funcionamiento esta regulado bajo un principio intra – discursivo, a su vez regulado por unas relaciones constitutivas internas derivadas del efecto de sentido y de la intención de cada participante.

Las operaciones que realizan no se llevan a cabo sobre contenidos informativos de cada uno de los enunciados, sino que operan sobre una situación comunicativa especifica, situación que esta sujeta o subordinada a las condiciones de intercambio cultural.

3. 1. Elementos de concatenación.

Corbeil distingue varios tipos de elementos de concatenacion: 1. Coordinación: unen lo que sigue a lo que precede.

2. Presentación: anuncian lo que sigue a continuación. 3. Recuerdo: remiten a lo dicho anteriormente.

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Estos elementos de concatenación en el diálogo suelen corresponder a las conjunciones, pero si estas conjunciones, o cualquier otro elemento de los concatenados (presentación, coordinación, recuerdo o conclusión), se dirigen sobre el/los interlocutor/es para incidir sobre su comportamiento, actitud, conocimiento en relación a una realidad contextual y con la finalidad de:

1. Ofrecer verosimilitud. 2. Coherencia.

3. Y atractivo.

Entonces podemos advertir que estos elementos concatenados cambian de posición para obrar sobre tres niveles en el dialogo:

1. Nivel de lo asertado (de lo dicho).

2. Nivel de lo relatado (lo determinado - coordenadas de espacio– tiempo).

3. Nivel de lo preconstituido (lo que está en relación con lo dicho anteriormente).

Nuestra lengua esta dotada de unidades significativas que operan sobre estos tres niveles dando lugar a un fenómeno de enfoque; ello hace suponer que el diálogo es un sistema de comunicación más cerrado, ya que puede ser siempre reanudado, prolongado y contestado. Progresa sin ruptura con la secuencia o secuencias. En cambio, la conversación es un sistema de comunicación más abierto, su estructura básica es la interrogativa de doble naturaleza. Dice Bustos Tovar (1996: 46)116 respuesta y réplica . “Toda pregunta

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es una enunciación inacabada, que exige la presencia activa de otro enunciador, lo que supone su valoración como elemento capital de la progresión discursiva y constituye, por tanto, una de las formas más explícitas de estímulo comunicativo”.

Desde esta perspectiva los marcadores conversacionales actúan solo ante un sistema comunicativo abierto. Quizá por ello, hemos preferido llamarles marcadores conversacionales y no marcadores del discurso.

En la conversación los marcadores son portadores de una pluralidad de sentidos que van desde fórmulas de afirmación reforzada hasta partículas de oposición e ironía. Al tratar de especificar los sentidos estamos reconociendo que no son meros elementos de coordinación.

La misma comunicación exige establecer un acuerdo entre:

Apertura mantenimiento cierre

presentación recuerdo conclusión

El diálogo posee su propios recursos para marcar los distintos pasos en la organización de las ideas.

Según el análisis realizado (de los diálogos televisivos), nos encontramos con elementos de:

1. Toma de contacto – introducción - presentación del tema = Espacio de locución117. Implica empezar a hablar, lo que determina la presencia

de ciertas formas lingüísticas, vocativos, fórmulas de apelación y expresiones del ‘yo’.

‘Para empezar’

117 Charaudeau, P.( 1983), Langage el discours. Elements de sémiolinguistique. Théorie et practique. París, Hachette.

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‘bien, para empezar’ ‘bueno, empezaré por’ ‘en primer lugar’

‘lo primero de todo’ ‘bien, estamos aquí’ ‘antes de’

‘de entrada voy a proponerles’ ‘muy bien’

‘primeramente’

Estos elementos no modalizan a los enunciados. Poseen para todos los destinatarios caracteres semánticos estables. No inciden sobre los tres niveles señalados (asertado – relatado - preconstituido), ni dan lugar a un fenómeno de enfoque. En esta primera etapa del diálogo no funcionan como marcadores.

2. Toma de la palabra - llamada de atención y planteamiento de la cuestión (Espacio de locución)

‘Perdone’ ‘quisiera añadir’ ‘ojo’

‘cuidado’ ‘por cierto’

‘pero bueno intentaré’ ‘que conste’

‘hombre, yo entiendo’ ‘al mismo tiempo creo…’

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‘incluso yo diría’ ‘bueno decir que’

‘pero no hay que olvidar’ ‘bien’

‘bien, en ese sentido’ ‘por alusión’ ’dicho así’ ‘digamos’ ‘ahora bien’ ‘alá’ ‘oye’ ‘mira’ ‘entonces lo que’ ‘fíjate’

‘yo desde luego’ ‘pues fíjate tú’ ‘efectivamente’ ‘claro’

‘a propósito’

‘ahora en eso de que’ ‘es verdad hombre que’ ‘exacto’

‘naturalmente’ ‘me corrige si’

‘pues entonces sinceramente’ ‘pues lógicamente’

‘hay está’

‘¡eh, estoy intentando’ ‘lo que pasa’

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‘sí, sí’

‘usted estará de acuerdo conmigo en’ ‘perdone, o sea’

‘eso es otra historia’ ‘pero, hombre, hoy en día’ ‘evidentemente’

3. Desarrollo del problema (Espacio de relación, hace presente al ‘otro’). Donde intervienen elementos de:

Demostración:

‘efectivamente’ ‘tanto es así,’ ‘desde luego’ ‘lo cierto es’ ‘sin duda’ ‘por supuesto’ ‘la verdad es que…’

Restricción:

‘Sin embargo’ ‘con todo’ ‘aun así’ ‘así y todo’ ‘a fin de cuentas’ ‘ahora bien’ ‘en cambio’ ‘por el contrario’

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‘es más’ ‘cabe añadir’ ‘a propósito de eso’ ‘al mismo tiempo’ ‘exacto pero…’

‘estupendo de ese modo podemos’ ‘también’ Consecuencia: ‘pues’ ‘puesto que’ ‘así’ ‘por tanto’ ‘total que’

Son elementos: explicativos – restrictivos – modalizadores - de realce/insistencia o énfasis. Elementos concatenados con forma y función.

4.Conclusion (Espacio de tematización: Supone hablar de algo, por algo y para algo). ‘En efecto’ ‘en suma’ ‘total que’ ‘total’ ‘en fin’ ‘en definitiva’ ‘desde luego’ ‘pues bien’ ‘después de todo’ ‘en todo caso’

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‘por último’ ‘finalmente’ ‘de acuerdo con’

En las etapas 2. (toma de la palabra), 3. (desarrollo del problema), 4. (conclusión), las unidades léxicas sí inciden sobre los tres niveles del diálogo. Operan bajo criterios de verosimilitud, coherencia, y atractivo.

Dejan de convertirse en meros elementos concatenadores para transformarse en recodificadores de múltiples funciones dialogales.

3. 2. Hilos conductores de la concatenación.

Junto a estos elementos concatenadores nacen otros hilos conductores que tienen que ver con la cohesión - economía – precisión. Son sustitutos léxicos como los pronombres, demostrativos, artículos; cuya función es la de sintetizar lo ya dicho, ayudando a la memoria a retomar un elemento ya prestado, agilizando así el desarrollo del diálogo.

Algunos de estos elementos que hasta ahora hemos señalado como concadenantes o de enlace, surgen en el diálogo con la única intención de impulsar la acción comunicativa a seguir.

En cambio, dentro de estos elementos concadenantes, existen otros que no sólo tienen la intención de impulsar la acción comunicativa a seguir, sino que lo que se pretende es causar un efecto; siendo tales efectos específicos de las circunstancias de la enunciación. Efectos que crean unas consecuencias que se tendrán en cuenta en la emisión posterior, pero no sólo intentarán causar un

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Este ’causar efecto’ esta vinculado a un modo de producción: el literal o directo, sólo en este medio puede expresar su fuerza ilocutiva. Si alguien emite el enunciado: <Anda, cá> Parece que el enunciado construye tres tipos de oraciones: Interrogativa, imperativa, declarativa. Su fuerza ilocutiva tiene que ver con ese ’causar efecto’.

La habilidad lingüística está en formular una petición por medio de una pregunta con ayuda del diminutivo en sentido irónico, empleo frecuente en el lenguaje familiar o de amistad.

De este modo se suaviza la petición (recordemos el principio de cortesía: no te impongas al receptor, refuerza los lazos con él)

En todas las categorías gramaticales existe un componente convencional de significado, o significado natural/denotativo. Sabemos que conjunciones como ’aunque’, ’entonces’, ’por consiguiente’ tienen un componente convencional de significado, y admitimos que ’aunque’ tiene un valor concesivo / de contraste, y que ’por consiguiente’ tiene un valor consecutivo y continuativo - resolutivo.

Pero al mismo tiempo, debemos admitir que si varían las condiciones sintácticas de uso, también varían sus significados. Es aquí en este punto de la reflexión cuando nos damos cuenta de que estas unidades léxicas no son sólo competencia de la gramática (pues a través de ella no pueden describirse). Sino que son unidades léxicas de competencia comunicativa, cuyo contenido léxico se determina en función de sus objetivos comunicativos. A estas unidades léxicas de competencia comunicativa, con fenómeno de enfoque, también le hemos dado el nombre de marcador.

Los marcadores son utilizados a lo largo de la cadena comunicativa, se introducen de forma progresiva, evitando con ellos las redundancias

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innecesarias en los intercambios lingüísticos, eliminando presuntas ambigüedades.

Las funciones de los marcadores se van constituyendo como tales en el proceso de utilización; de ahí que sean capaces de esclarecer o solucionar que tipo de acto ha de ser interpretado.

El marcador no incide en el contenido informativo del enunciado, sino que incide sobre la naturaleza del acto de habla sobre el que se realiza y se presenta.

Por las características que presenta el marcador conversacional no puede considerarse como una unidad lingüística con categoría gramatical específica, sino como un fenómeno lingüístico que introduce funciones discursivas muy particulares.