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TRANSINTIENDO UN ENCUENTRO PORNOTERRORISTA

2.4 DENIAL PIT “Soy lo que quiero ser”

2.4.2 Género: prisión de muchos

Hablar de la relación del cuerpo en Denial Pit es remontarse a la historia que tiene dicho seudónimo, que comienza al trabajar en uno de los primeros grupos caleños de teatro llamado “La cortina Roja”, que empezó a explorar la cuestión de los actores disidentes; sabiendo que las escuelas que instruyen la actuación están supeditadas al binomio de género y por lo tanto se enseñaba a actuar de hombre y ese debía ser el rol en escena que se quería. Sin embargo, un grupo de personajes en los que se encontraba Denial Pit no se sentían hombres y no se familiarizaban con la realización del rol de hombre en escena; sobre lo que Denial Pit afirma:

(…) entonces había una cuestión de lo que yo quiero actuar, no lo voy a poder nunca actuar dentro de la academia y era estudiar para que me enseñaran a actuar de hombre y no se va a poder hacer lo que uno quería hacer. (Arce, comunicación personal, 2016)

Es, entonces, cuando en el grupo de teatro, y con la aparición de un nuevo director, se comienza a hacer una serie de reflexiones de actores disidentes alrededor de la temática gay, a partir de obras como: Gentilicio de Petronio y el Divino de Gardeazabal, en las que se explora el travestismo y la interpretación de roles femeninos; tendencia y habilidades muy fuertes de las que Denial Pit hacia parte.

Esta reflexión y representación de hombres en los roles femeninos acarrea unos choques con la institución académica en Cali porque ellos no eran considerados como actores, sino como maricas “mariquiando”; sumado a eso, la marcada posición política e ideológica del director llevó a las amenazas y al desplazamiento de todo el grupo. Situación que le condujo a utilizar el seudónimo de Denial Pit y que, actualmente, conserva porque así lo conoce mucha gente en Bogotá.

Denial Pit experimenta una particular atracción, excitación y admiración, pero de manera natural, sobre lo que es asignado como femenino; como los vestidos, los tacones, las medias, el amaneramiento, las pelucas, las pestañas, el maquillaje etc. Un cuerpo que juega a vestirse y travestirse dentro de un proceso natural que se da toda la vida desde los seis años de edad porque:

(…) desde que estoy en el cole, siempre hice personajes femeninos, yo estuve en un colegio de sólo hombres y yo siempre interpretaba los personajes femeninos en las obras que yo hacía, nunca ha sido algo escondido, nunca lo he tenido escondido, mi mamá lo ha sabido desde los seis años, mis compañeros de colegio, los profesores, en la universidad, en mi trabajo, entonces para mí no es una cuestión que esté oculta. (Arce, comunicación personal, 2016)

El cuerpo de Denial Pit, al incursionar en el teatro, se potencializa de una manera artística y con una mayor fuerza de transformación, permitiendo que emergiera sutilmente Tina Pit

como una personalidad, más que como un personaje, que se ha ido apropiando de los espacios artísticos y travestis de la ciudad de Bogotá. Por lo que:

(…) lleva ya cuatro años en que se está cociendo, en que se está cocinando por dentro y comienza a generar una cantidad de cosas, hasta este momento en el que yo establezco y mutuamente establecemos que somos ya una disociación y que somos dos personalidades dentro del mismo cuerpo. (Arce, comunicación personal, 2016) Esta disociación, pero al mismo tiempo unión de dos personalidades, es a lo que aspira Denial P it en su análisis de vida denominada como “disociación simbiótica”, pues, de lo que se trata es de tener dos personalidades; no es causar una división entre ellas, sino más bien, explorar en torno a estas personalidades cómo se complementa en diferentes espacios y cuestiones.

Un cuerpo que muda y se da a conocer, desde una doble personalidad, está desestabilizando al sistema, ya que interrumpe los estados de normatividad desde los cuales se da a conocer el cuerpo; y la gente demente, al ser tenida en cuenta en la sociedad, se convierte en una idea que aterroriza; más aún, si sus ideas tienen alguna influencia en los demás (Torres, 2011). Aunque hay que aclarar que mantener el equilibrio de una relación de dos personalidades no es tan fácil y menos en una sociedad que pretende controlar todos los espacios corporales y, por ende, la misma vida. El control de los espacios ha dado una nomenclatura creada de la repetición y l a mecanización del cuerpo para que se ajuste a estas normas que lo impregna con prácticas sexuales controladas, que favorecen y alimentan al sistema heteronormativo (Milano, 2014). Denial Pit lo describe así: Entré en un conflicto raro, como un conflicto de ego, en que yo, Denial Pit, le decía a Tina Pit: ¿te estás apropiando de todos mis espacios creativos? Y ¿qué vamos hacer? o sea. Es un poco el conflicto con ese travestismo que de cierta manera es marginal, que no es bien visto dentro del círculo artístico, tampoco es tan bien recibido en términos de: ¡es, una travesti!, no es un artista, como ese tipo de cosas, entonces yo decidí matarla, yo dije vamos a acabar con esto a ver qué pasa conmigo. Pero entonces entramos en un conflicto y dijimos ¡no!, pero por qué la vas a matar, si usted no tiene potestad sobre otra personalidad a pesar que sea la personalidad legal, entonces comienzo a plantear como desde una posibilidad ilegal

de ser sin necesidad de estar enferma, esquizofrénica o patologizada. (Arce, comunicación personal, 2016)

Existe una relación muy fuerte del cuerpo con la sexualidad y el género, que está asociada a la exploración del fetichismo y el deseo de lo masculino. Dicha exploración tiene que ver con la ausencia de lo masculino en la vida de Denial Pit que se da desde muy corta edad, a lo que él comenta:

Yo viví en un entorno femenino toda mi infancia, entonces la ausencia de eso, en el caso mío, ¡podría equivocarme!, lo masculino me llamaba mucho la atención porque era muy ajeno, era algo que yo no veía, era algo con lo que no tenía contacto, los hombres me asustaban, me daban miedo, y entonces como que ahí, yo pienso en parte un poco por esa admiración por el cuerpo femenino. (Arce, comunicación personal, 2016)

Entrar en un cuerpo cambiante es desenmarañar todo el tiempo ese tejido que se forma desde los sentires; un cuerpo que manifiesta el encanto por ser lesbiana, encontrando un fuerte apego por la manera amorosa, afectiva y sexual con la que se relaciona con las mujeres, pero que tiene un deseo atado por lo masculino en la parte sexual, un ser que se contradice, que es cambiante y que muta constantemente en una búsqueda sexual y de género desde del sentir propio y el deseo.

Si, total, hay una relación muy fuerte entre sexualidad y género, pero es más de tipo cultural, en mi experiencia de vida una cosa era yo ser “mariquita”, cuando digo “mariquita” me refiero a ser femenina ¿sí? y hay otra cosa en que me gusten los hombres, ¿cierto? esas dos cosas parecieran que siempre van ligadas, pero hay un momento en que uno se da cuenta que uno las amarra. (Arce, comunicación personal, 2016)

“El deseo es caníbal y se alimenta de sí mismo” (Arce, comunicación personal, 2016), o sea, yo no hago nada si no deseo hacerlo, expresa Denial Pit, al hablar del deseo de ser. Pero, en el deseo están las cosas que se desean por uno mismo, las cosas que deseo no desear y las cosas que me enseñaron a desear; esa idea histórica de estar deseando, para poder ser parte de un entorno deseable, como las formas que reproduce el mercado, y lo que está prohibido desear, como en el caso de desear ser dos personalidades en un sólo cuerpo.

Una cuestión que se vuelve romántica en el anhelo y los pensamientos del agente Denial Pit, al pensarse en Tina Pit, pero que se torna en una reflexión, ya que ser uno mismo es tan complejo y lleno de obstáculos; pero ese es el ejercicio, lograr ser lo que se quiere ser, deseando ser uno mismo, por lo menos un poco.

Hablar del deseo de ser Tina Pit es encontrarse con un cuerpo que muta; que está cambiando todo el tiempo; esta no es una identidad fija; se trasforma en cada momento de una manera interior que también, en ocasiones, emerge exteriormente. Tina Pit tiene la particularidad de ser monstruosa en su accionar, en lo que dice, en lo que hace, más que en su forma física. Aunque, en la exploración de su exterior, Tina Pit busca salir del transformismo que, en cierta medida, emula mucho los cánones de belleza normativa; un cuerpo que es atractivo desde la búsqueda de la perfección normativa, medidas perfectas, maquillaje perfecto, facciones perfectas, mujer perfecta, tez hermosa, ojos grandes, pestañas largas, curvas...simbología que Tina Pit cuestiona y de la cual busca de liberarse:

Digo no, ya no más, o sea ya no eres bonita, vamos a jugar por el otro lado, salte de esa trampa de parecer bonita, porque estamos envejeciendo y va llegar el momento en que ya no eres bonita, vas a ser bonita en cierta medida, pero me refiero como a ese standard de belleza que quieren muchas transformistas que es parecer una mujer completa y no una mujer cualquiera. (Arce, comunicación personal, 2016)

Tina Pit juega a deconstruirse desde su existencia, desde la necesidad y el azar de las acciones, desde el sólo hecho de existir; sin la necesidad de probar nada. Ya Tina Pit es Tina Pit, sin la necesidad de estar en la dinámica de ponerse todos los rellenos, el tacón, la sobre media, la faja, el super maquillaje, las pestañas de tres metros, la super peluca; que, al principio, era esa necesidad de sobresalir; destacarse en el escenario, descrestar en la calle, llamar la atención desde lo estético. Ahora Tina Pit está en otras búsquedas, en el pronunciamiento y accionar como un cuerpo que se pronuncia por otros cuerpos en la lucha para que los derechos sean de todos.