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3.3 | LA GESTIÓN DE LAS CIUDADES EN LA ERA GLOBAL CIUDADES EN “RED”

In document Genero y Ciudad (página 31-33)

Las ciudades adquieren cada día más protagonismo en la vida política tanto como en la social, cultural y mediáti- ca, al punto que puede considerárselas como "actoras sociales complejas y multidimensionales". Son el pivot entre las instituciones políticas y la sociedad civil. La nueva economía global se articula territorialmente en torno a redes de ciudades que a su vez dependen cada día más en su modo de vida de la economía global. Deben integrar y estructurar la sociedad local, mediante mecanismos políticos democratizados, -descentra- lización administrativa, participación ciudadana en la gestión municipal- ya que sin un anclaje sólido de sus ciu- dadanos/as los gobiernos de las ciudades carecerían de fuerza para enfrentar el desafío global.

La ciudad global es una red de nodos urbanos extendida por todo el orbe, en un sistema interactivo de rela- ciones cambiantes al cual deben adaptarse de forma flexible empresas y gobiernos y de ello depende el desti- no de ciudadanos /as.

6) Conformados por mujeres, negros, indígenas, anarquistas, homosexuales, ambientalistas, vegetarianos, sindicalistas, varones comprometidos con el

"género", militantes por los DDHH, "the new radicals" y en nuestra Región además de los/as mencionados los movimientos zapatistas, los/las "sin tierra", desocupados/as, piqueteros/as, los que surgen de las asambleas barriales y las organizaciones vecinales, los que demandan participación política y reconocimiento de identidades culturales, desencadenando un proceso imparable que intenta conformar nuevas subjetividades en los individuos y colectivos a favor de una justicia global definida como globalización alternativa que disputa sitios a la neoliberal. Alonso Vidal, M. (2002) Trabajo final, "Equidad de género en las Políticas Publicas Urbanas y Ambientales"; 3º Seminario "Análisis comparado de legislación, políticas públicas e institucionales orientadas hacia el logro de la equidad de género" del PRIGEPP -FLACSO, Buenos Aires, 2002

7) PUA Documento Final (2001) Al igual que la red de ciudades hispanoamericanas, Buenos Aires nació como ciudad planificada, producto de un código

urbanístico reglamentario, que tuvo el rol de controlar las actividades religiosas, cívicas y productivas en los nuevos territorios. Su "centralidad", su rol portuario y de "ciudad capital" fueron las claves políticas y económicas de su crecimiento futuro, ya impresas dentro de las políticas de dominación colonial desde fines del siglo XVIII. Los planes subsiguientes fueron de regularización y las ideas que los sustentaban un pensamiento técnico iluminista según la cual "regularizar el territorio" lograría "regularizar la sociedad". El inicio del proceso de consolidación del Estado Nacional (1853), la Capitalización de la ciudad (1880) y el establecimiento de sus nuevos límites jurídico administrativos (1887) inauguran la etapa de las grandes transformaciones de fin del siglo, cuando la ciudad no solo fue el escenario sino el objeto mismo de la modernización de un país agroexportador. Los dilemas de la ciudad del inicio del siglo XX, apuntan a conciliar el "embellecimiento del centro" con el equipamiento suburbano, el rol del "capital privado" y la "acción pública". Estas operaciones "modernizan" el Centro urbano y evitan los procesos de temprana "tugurización" que afectan a otras ciudades latinoamericanas. Sucesivos planes (1925) intentan recuperar la figura histórica de la ciudad conciliando "lo viejo y lo nuevo" y precisan las funciones estratégicas de Buenos Aires en estos términos: "ciudad comercial y portuaria", "ciudad universitaria, intelectual y artística", "ciudad, centro de atracción de Sur América" y " puerta de acceso al país -abierta al trabajo y al turismo". Del período del cincuenta al setenta se rescatan el "ideario planificador, que apunta tanto a las políticas económicas como sociales, en un contexto de políticas distributivas y en consonancia con la experiencias internacionales de la 2º posguerra, el "urbanismo" porteño de las primeras décadas deviene "planificación territorial". La "urbanización" y la "industrialización" como sinónimos de modernización, fueron algunas de las claves de las políticas desarrollistas. Entre los setenta y los ochenta el ciclo de los gobiernos militares (1966-1983) es apenas interrumpido por una gestión democrática entre 1973 y 1976. El Código de Planeamiento Urbano (1977) se constituye como un nuevo instrumento de regulación.

Los ochenta se caracterizan por carencia de inversión pública y concentración económica, en tanto los noventa inauguran una etapa de apertura y afluencia de capitales que transforma las modalidades de constitución del espacio urbano. Se registra el retiro del Estado de las políticas sociales y de las inversiones en infraestructura en correlato con una segregación social acentuada que se manifiesta en las configuraciones del espacio urbano

Hoy Buenos Aires es una ciudad de 2.800.000 de habitantes, centro de un Área Metropolitana que llega a los 12 millones y cubre un territorio de 4.000 has. Es la principal sede de decisiones e interacciones empresarias y el segundo distrito industrial del país

Su contexto de planificación está atravesado por profundas transformaciones, propias de las ciudades metropolitanas bajo los efectos de la globalización, que se manifiestan en su espacio social y urbano.

Buenos Aires es capital nacional, centro de una amplia región metropolitana y nodo de una red global de ciudades. En la consolidación de ese triple rol están las bases de la resolución de su dilema prioritario: el desarrollo de un espacio socialmente equitativo conjuntamente con su transformación en una estructura urbana eficiente, capaz de atraer inversiones creadoras de empleo.

Estas megaciudades concentran el poder mundial, son centros de dinamismo económico, tecnológico y empre- sarial, de innovación cultural, de creación de símbolos. Constituyen el espacio público urbano en el que desa- rrollamos nuestro proyecto.

3.4 | LA COORDINACIÓN SOCIAL MEDIANTE "REDES"

En el contexto actual de profunda reestructuración de nuestras sociedades que erosiona lo que solía ser el "pri- mado de la política" se conforma un nuevo marco de referencia en que es necesario determinar el escenario actual de coordinación social. En el nuevo contexto se dan las siguientes tendencias: creciente sectorización de la sociedad; drástico aumento de los intereses en juego con mayor pluralidad de actores y sobreabundancia de participantes en la elaboración de políticas; aumento de demandas de intervención estatal que sobrecargan al Estado que debe delegar, lo que constituye en sí una política.

Se imbrican los sectores estatales y actores sociales que crean instancias mixtas; se diluye la frontera entre lo público y lo privado; el compartir información o desarrollar consensos y conocimientos desata una "interacción sistémica" que desborda los mecanismos de mercado como los de control. (Lechner, N. (1999) "Tres formas de coordinación social. Un esquema. Ley, cuerpo y sujeto. Debate feminista. Año 10 Vol.19. Ed. FLACSO) En este escenario se desarrolla la coordinación mediante redes, produciéndose una vinculación ínter subjetiva donde las redes operan como un "seguro mutuo" al tiempo que arbitran competencias o arman el escenario propi- cio para el desarrollo de planes regionales, planes reguladores o para encarar privatizaciones de áreas de tecnología compleja como la de comunicaciones, energía o de áreas urbanas, o reformas sectoriales referidas al medio am- biente, salud o educación. Presentan como debilidad la escasa vinculación intrínseca entre la coordinación por redes y las instituciones democráticas, manteniendo como interrogante pendiente la integración con la sociedad.

3.5 | REDES DE "CUESTIONES"

Están integradas por expertos/as o profesionales en diferentes asuntos que comparten saberes y habilidades y que actúan en la sociedad y en el gobierno; se comunican sistemáticamente y se entienden con rapidez. Como especialistas tienden a estructurar las cuestiones políticas dentro de marcos y regulaciones similares; como organización se desempeñan de manera relativamente homogénea manteniendo distancia de los juegos de poder que se dan en las organizaciones gubernamentales y en los grupos representativos de la sociedad civil. En cuanto a las mujeres profesionales que en décadas pasadas como integrantes de los colectivos feministas militaban en la oposición salen al ruedo con conocimiento y comprensión de las nuevas formas de relación entre Estado y sociedad civil y consiguen desarrollar un quehacer más institucional. Con pleno conocimiento de las transformaciones que operan en la sociedad actual y en como afectan la situación de las mujeres afrontan el desafío de diseñar estrategias de acción y gestiones políticas más complejas que antaño; como contrapartida ello las distancia de otros grupos de mujeres como los de campesinas o sindicalistas menos "preparadas" en el sentido expuesto por lo que su gestión es poco visible por darse en espacios más privados. Además se ha pro- ducido una situación de distanciamiento entre unas y otras alterando las relaciones que en otras épocas se daban más fluidamente, circunstancia que por una gestión conjunta les permitió el acceso a espacios públicos oficiales donde hicieron oír sus demandas. Pero en cualquier caso constituyen un nuevo referente para la ela- boración de políticas y favorecen el reconocimiento de las mujeres como "actoras sociales con derecho a par- ticipar en los espacios públicos, - donde se identifican y construyen las necesidades sociales - y a ser interlocu- toras del Estado". (Guzmán, Virginia (1998)."La equidad de género como tema de debate y de políticas públi- cas" Isis Internacional Ediciones de la mujeres Nº 27 2.).

Suponen finalmente la inclusión del movimiento feminista en una "sociedad de redes" con conexiones amplias y extensas cuyas interrelaciones crean superposiciones infinitas y en constante transformación que posibilitan la construcción por parte de los colectivos de mujeres de espacios públicos alternativos, construyendo nuevos discursos, generando conocimientos, identificando problemas, elaborando demandas, ganando poder, influen- cia y legitimidad social.

In document Genero y Ciudad (página 31-33)