Internet es un medio descentralizado y autorregulable que es cada vez más impulsado por las fuerzas del mercado. A diferencia del sistema de telefonía tradicional, su fun- cionamiento se basa en la conmutación de paquetes; su desarrollo se produce al margen de las estructuras tradi- cionales estrechamente reguladas. La economía de In- ternet es similar a un ecosistema en donde cada ISP toma decisiones en base a las fuerzas del mercado que a su vez se producen como consecuencia de una interacción entre técnica y comercio dinamizada por los miles de ISP. Las oportunidades para realizar aportes directos en las políticas son, pues, mucho menores y las intervenciones
significativas son las que tienen relevancia comercial. Sin embargo, todavía persisten los debates apasionados sobre el nivel de inclusión y la efectividad del medio.
Al ser un medio de naturaleza global que ha crecido sin control por parte de los gobiernos, no existe un orga- nismo rector de carácter internacional para Internet. El gobierno internacional de Internet es compartido por los organismos técnicos que se ocupan de los aspectos de ingeniería, como el Internet Engineering Task Force (IETF), y de las áreas técnicas, como la asignación de dominios, que realiza la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), y las direccio- nes IP que son realizadas por la Internet Assigned Numbers Authority (IANA), o de organizaciones que establecen estándares generalmente aceptados como es el caso de W3C. Estos y otros órganos de gober- nanza de Internet serán tratados en la tercera parte de este manual.
Un ejemplo clave de gobernanza de Internet actualmen- te en funcionamiento se encuentra en la asignación de las direcciones de Protocolo de Internet (IP) que funcio- nan como los números de teléfonos y constituyen una dirección única para cada computadora conectada a In- ternet. El ISP asigna una dirección IP a cada usuario que abre una cuenta telefónica de Internet. Para este fin, exis- ten 4 Registros Regionales de Internet (RIR): APNIC (Asia Pacific Network Information Centre), ARIN (American Registry for Internet Numbers), RIPE NCC (RIPE Network Coordination Centre) y LACNIC (Registro de Direccio- nes de Internet para América Latina y Caribe). Actual-
1 ISOC, «The Regional Internet Registry Development Process». Member Briefing Nº 10, de diciembre de 2002.
Disponible en http://www.isoc.org/briefings/010/index.html
mente APNIC, ARIN y RIPE NCC prestan servicio a la región africana, pero se ha propuesto la creación de una quinta región para África que sería llamada AfriNIC. Se- gún la Sociedad de Internet1, las RIR son «organizacio-
nes sin fines de lucro con una base de afiliados que faci- litan el desarrollo de políticas de consenso desde la base hasta la cúspide y de modo autorregulado por la activi- dad industrial que atiende a las necesidades de las di- versas partes interesadas en sus respectivas comunida- des. La estructura de la RIR asegura un servicio justo, receptivo, neutral e imparcial».
Y aunque la posibilidad de intervenir en las políticas so- bre Internet sea menor, el hecho de que los millones de conexiones estén asentados en la infraestructura de te- lecomunicaciones, hace que cualquier decisión en ese sector tenga efectos importantísimos sobre Internet. Las tarifas que establecen las compañías de telecomunica- ciones y la concesión de licencias en cada país ejercen particularmente un impacto sobre los costos de Internet y determinan el subsiguiente comportamiento de los ISP. Esto a su vez afecta directamente los costos en relación con los ingresos locales y los modos de acceso para las personas, lo cual la convierte en un área clave para la aportación de políticas. De hecho, las tarifas están estre- chamente ligadas al nivel de liberalización.
En un extremo se ubican los países que han otorgado licencia a un único ISP que es gestionado por el gobier- no. Por lo general los países que no desean el acceso de sus ciudadanos a la información se esfuerzan por mante- ner el monopolio para sus propios fines políticos, de manera que puedan filtrar o controlar el flujo y la disponi- bilidad de la información para sus ciudadanos. En estos países Internet está conformado por una sola red de área amplia (WAN) que puede ser controlada de la misma for- ma en que una escuela o empresa pueden prohibir la circulación de determinado tipo de información por su red (como en el caso del lenguaje soez o pornografía). Pero el control de los comportamientos de los usuarios de Internet no se limita a las instancias oficiales de go- bierno. El control de Internet incluye otros aspectos, más allá de los relativos a la gobernanza, que tienen un papel regulador importante de la actividad en Internet. Las le- yes de protección de la propiedad intelectual y de datos, la defensa del consumidor y la distribución de pornogra- fía, entre otras. Con frecuencia estas disposiciones no hacen referencia específica a Internet, pero al emplearse nuevas modalidades de transferencia de datos en el ciberespacio, su aplicación al medio puede resultar pro- blemática. Algunas de éstas serán tratadas en la cuarta parte de este manual. ■
En esta sección analizamos cómo distintos tipos de prác- ticas empresariales y modelos regulatorios pueden afec- tar el desarrollo de Internet. Tomamos cuatro ejemplos que afectan a diversos aspectos de la infraestructura: los ISP gratuitos, los puntos de interconexión de Inter- net, voz por redes IP (VOIP) y el uso de cabinas públicas de Internet en los lugares donde la compra de una com- putadora resulta costosa.