• No se han encontrado resultados

Capítulo 4. La bicicleta en la movilidad de las mujeres

4.4 Experiencias de movilidad en bicicleta en la ciudad de México

4.4.1 La adquisición de habilidades para “andar en bicicleta”

4.4.1.1 Nivel de conocimiento

4.4.1.1.4 Habilidad para manejar entre los autos

Todas las entrevistadas han manejado entre los autos, reconocen que para hacerlo hay que estar al pendiente de lo que ocurre alrededor todo el tiempo y saber por qué calles circular:

Me desplazo en las vías de aquí de la delegación, me desplazo muy bien […] paso sobre calles que no son muy transitadas […] soy muy precavida […] mis 5 sentidos tengo que tenerlos al pendiente porque muchas veces hay conductores que llevan mucha prisa, no respetan al ciclista y pues hay que pensar en ellos, uno como ciclista tiene que pensar en la seguridad de uno también (Entrevista María del Rocío, 49 años, San Andrés, Azcapotzalco).

Sandra, quien ha participado como instructora en la BiciEscuela del GDF y en Mujeres en Bici, reconoce que no es fácil andar en bicicleta entre los autos:

Andar en bicicleta no cualquiera, no es fácil, tienes que aprender a moverte, a saber que no debes de andar en las banquetas, a mí en lo personal me molesta mucho cuando la gente anda en bicicleta por la banqueta, porque te avientan la bicicleta sin piedad y eso no se vale, uno no puede pedir algo si no da lo mismo a cambio, no puedes pedir respeto

135

a un automovilista, que tampoco está bien que te avienten el carro, pero hay que respetarse unos a otros y mucha gente también en bicicleta anda en sentido contrario, eso tampoco está bien, creo que todos en algún momento lo hemos hecho, me incluyo, pero no está bien […] (Entrevista Sandra, 29 años, Carretera Picacho-Ajusco, Tlalpan). Miriam, quien utiliza la bicicleta de forma multimodal, ha planeado 3 rutas para llegar al metro Pantitlán que adapta de acuerdo a sus necesidades:

Tengo 3 [rutas] para venirme, digamos que si hay tráfico, ya tengo una ruta, por si se me hace tarde [para ir al trabajo] también. Dependiendo del tiempo que tenga elijo la ruta: si quiero venir más tranquila o llegar más rápido […] antes de entrar a trabajar yo las inventé, como ya conozco mi colonia a esas horas, dije voy a venirme así y así, ya después apliqué, primero lo ensayé, luego lo apliqué y ahora ya es un hábito para mí (Entrevista Miriam, 22 años, Pantitlán, Iztacalco).

Marlene no tiene problemas para andar entre los autos, generalmente viaja con su pareja y su cuñado y ellos le indican por donde ir:

Pues como me van cuidando mi cuñado y Bruno [mi pareja] pues es más fácil, ya si veo que están muy pegados los carros me trato de orillar más o ir detrás de uno de ellos. Carlos [mi cuñado] es el que va primero porque va más rápido, yo en medio y Bruno [mi pareja] atrás porque es el que va más tranquilo por la niña (Entrevista Marlene, 20 años, San Juan de Aragón, GAM).

Las entrevistadas señalan que en ocasiones han tenido que subirse a las banquetas por su propia seguridad, porque las calles están bloqueadas por las obras o porque se encuentran inundadas:

Yo normalmente circulo por el asfalto, alguna vez me he subido a las banquetas, si me toca por ejemplo alguna inundación y no puedo circular, no tengo alternativa, o por ejemplo, calles que están bloqueadas, por ejemplo Coahuila, ahorita que está en obras y no puedes circular, pues te tienes que subir un cacho a la banqueta, pero yo soy peatón, y sé que tampoco las banquetas son para las bicis […] (Entrevista Fernanda, 42 años, La Condesa, Cuauhtémoc).

Es muy difícil, hay que tener mucho cuidado, mucha precaución, porque […] los conductores [de microbuses, combis, etc.] no la tienen, luego por ese mismo estrés que tienen, también se les va […] no me da miedo [andar entre los autos] a veces me respetan, nada más hay que tener mucho cuidado y saber por dónde irse, o irse por las banquetas o irse bien pegado nada más […] porque luego echan carreritas […] y tienes

que subirte [a la banqueta] (Entrevista Miriam, 22 años, Pantitlán, Iztacalco).

[Cuando voy por la avenida) me pego a la banqueta, voy pegada a la banqueta unos 20 o 30 centímetros o hay veces que de plano si me subo a la banqueta […] porque allí frente a la delegación (GAM) ya ves que pasan los camiones, el trolebús, ese sí, de repente se mete, y si me dan nervios porque vengo con mi niña y pues no me gustaría que nos pasara algo […] siento que eso es una precaución (Entrevista Mariana, 20 años, Martín Carrera, GAM).

136

Concepción y Fernanda prefieren circular por calles tranquilas al interior de la colonia ya que consideran que no existe una cultura de respeto del automovilista hacia el ciclista:

[Prefiero usar] calles tranquilas, si no me avientan (Entrevista Concepción, 48 años, Pueblo San Andrés, Azcapotzalco).

Sólo Marlene y Fernanda se aventuran a usar calles principales si existen ciclovías ya que al no estar en contacto directo con el automovilista, se sienten más seguras:

Circulo básicamente por esta zona, calles tranquilas, no me meto a ejes importantes, lo evito, o sea lo hago, si lo hago, lo hago solo de día y calles muy específicas que conozco, si es una calle más grande uso la ciclovía, como en Reforma, normalmente uso ciclovías cuando hay, y cuando no, pues me busco calles pues generalmente tranquilas, porque creo que no hay ninguna cultura de los automovilistas, no te respetan, te echan el coche encima, te rebasan a toda velocidad sin bajar la velocidad nada, a un milímetro, entonces yo […] me cuido mucho, no suelo circular por calles muy grandes sobretodo donde haya circulación muy rápida, de alta velocidad (Fernanda, 42 años, La Condesa, Cuauhtémoc).

Prefiero andar en calles tranquilas pero por ejemplo por San Juan Aragón o en Eduardo Molina que es donde está la ciclovía, también me siento cómoda porque son avenidas anchas y no se te pegan tanto los carros (Entrevista Marlene, 20 años, San Juan de Aragón, GAM).

Mariana y Miriam, tienen preferencia por las avenidas principales, explican que es porque se trata de rutas más directas, en las que no están a la expectativa de que salga algún “loco” de repente entre las calles, en el caso de Mariana, o los semáforos se pongan en rojo constantemente, en el caso de Miriam:

Pues me gusta más en avenidas porque vas recta y en calles no me agrada mucho porque no falta el loco que sale volando, que sale encarrerado, y si te llega a aventar o tú tienes que frenar o frenamos ambos o de plano te llevan (Entrevista Mariana, 20 años, Martín Carrera, GAM).

[Prefiero circular] en avenidas, porque son más rápidas y a veces van en un sentido […] [prefiero] una ruta directa para no ir parando [en los semáforos] (Entrevista Miriam, 22 años, Pantitlán, Iztacalco).

137

4.4.1.1.5 Conocimiento sobre seguridad y accesorios para el uso de la