2. Principales elementos de la teoría social de Pierre Bourdieu
2.6. El Habitus
Quizás uno de los aspectos más sobresalientes de la teoría e Bourdieu, consiste en el concepto que denominó como “Habitus”. El termino Habitus, se diferencia de “hábito” dado que sugiere una disposición permanente en el cuerpo de los Agentes sociales. Puede entenderse como la bisagra entre la visión objetiva y subjetiva del fenómeno social, que considera a la historia objetivada en las cosas bajo forma de instituciones, y la historia encarnada en los cuerpos bajo la forma del sistema de disposiciones duraderas.65 Para Bourdieu, el Agente social no sólo actúa hacia el exterior, sino que está condicionado subjetivamente o “desde dentro” por el sistema de sus disposiciones adquiridas. El Habitus se define a la vez, como “sistema adquirido de esquemas generadores (…) y como sistema de disposiciones duraderas y transponibles”.66
El Habitus implica así tanto el “sense of one’s place” como el “sense of other’s place”, un conocimiento más o menos objetivo de la estructura social de la que es parte y que ha incorporado, y que por esto mismo, puede funcionar como una anticipación práctica en el juego social. Bourdieu entiende por Habitus, a todas las formas de obrar, pensar y sentir que están originadas por la posición que una persona ocupa en la estructura social. En cuanto al Campo, esos espacios están ocupados por Agentes que poseen Capitales distintos, que compiten tanto por los recursos
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Bourdieu. Pierre. Cosas Dichas. Barcelona. Gedisa. 1987. 64
Hirschman, Albert. Rival Views of Market Society. Ed. Viking. New York,1986. 65
Bourdieu, P . Leçon sur la leçon. París: Minuit. Citado por Giménez, G (2002). Introducción a la sociología de Pierre Bourdieu. Colección Pedagógica Universitaria, No. 37-38, enero-junio/julio-diciembre 2002, 1-11.
66
Bourdieu, P. (1980) Le Sens Pratique, Paris, Minuit. Citado por Giménez, G (2002). Introducción a la sociología de Pierre Bourdieu. Colección Pedagógica Universitaria, No. 37-38, enero-junio/julio-diciembre 2002.
materiales como simbólicos del campo y que a su vez, crean y recrean el Campo Social en torno a la valoración de hechos sociales tales como el arte, la ciencia, la religión, la política. De este resultado, emergen los distintos Habitus particulares presente en cada uno de los Agentes. Es un principio generador y un sistema clasificador de niveles sociales, que comprende a las disposiciones las cuales con el tiempo de vivir en una sociedad, cada uno de los Agentes va adquiriendo, como una manera particular de actuar. Funciona en la mayoría de los Agentes, de manera inconsciente y se puede decir que “es la historia hecha cuerpo” o bien los “márgenes de maniobra”67
en palabras de Bourdieu.
El Habitus es la generación de prácticas, que están limitadas por las condiciones sociales que las soporta. Es el punto en el que convergen la sociedad y el individuo, o el producto de una empresa de aprendizaje que todos los Campos Sociales utilizan para ejercer control y apropiación.68 No es un simple “estilo de vida” (hábito) que se deriva de pertenecer a una clase, sino que implica la totalidad de los actos y pensamientos pues es aquella base con la cual se toma una u otra decisión. La base de todas las acciones, es el mismo Habitus, entendido como el pilar que es el mero conjunto de conductas y juicios aprendidos aunque pareciese algo que es lo “natural”, como lo llama Bourdieu: “en nosotros: nuestros gestos, gustos, lenguaje, etc.”. Es por ello que las personas de determinadas clases sociales comparten los mismos gustos que aquellos que se encuentran en su mismo Habitus social, estas “afinidades colectivas”.
La "intencionalidad práctica" surge de un Habitus, "entendido como un individuo o un cuerpo biológico socializado o como lo social biológicamente individualizado por la encarnación en un cuerpo".69 En efecto, el cuerpo es moldeado por las estructuras del espacio social (o del Campo) al inculcarle las estructuras cognitivas que organizan el sistema de disposiciones del Habitus. De esta manera, "cada Agente tiene un conocimiento práctico, corporal, de su posición en el espacio social",70 lo que constituye su "conciencia de posición".
2.6.1. Como investigar o estudiar el Habitus
Bourdieu recurre a dos registros categoriales para definir el Habitus: el de disposición (heredado de la filosofía moral) y el de esquema (heredado del estructuralismo levi-straussiano). Desde esta perspectiva, el análisis del Habitus va a evitar el subjetivismo, es decir, que el concepto de Habitus conduce entonces, a la idea de posicionamiento social. Los Agentes, con el Habitus que es propio dada su posición social y con los recursos de que dispone, "juegan" en los distintos campos sociales, y en este juego contribuyen a reproducir y transformar la estructura social.71
El concepto de Habitus le permite a Bourdieu escapar tanto de la filosofía del sujeto, pero sin sacrificar al individuo, como de la filosofía de las estructuras, ni tampoco renunciar a las determinaciones que ejerce sobre el individuo. El Habitus aparece como un “sistema socialmente constituido de disposiciones estructuradas y
67
Bourdieu. P. La esencia del neoliberalismo. Mayo 1998.
68Este concepto ira asociado con el de “Violencia Simbólica”, analizado en el Punto 3. 69
Bourdieu, P. Méditations pascaliennes. Traducido por Thomas Kauf. Ed. Anagrama. Barcelona. España. 1999. 70
Idem.
71
estructurantes que es adquirido en la práctica y constantemente orientado hacia las funciones prácticas”.72 Cuando Bourdieu desarrolla su trabajo empírico donde destaca especialmente toda su labor de crítica de la cultura, en la cual demuestra que la distinción cultural no es más que una forma encubierta de dominación, ha optado por denominar al proceso de Violencia Simbólica al momento en el cual existe una complicidad ontológica entre el Campo y el Habitus. Para esto, el autor francés, la asocia a dos procesos diferentes:
1. La inculcación de un arbitrario cultural y
2. La incorporación de determinadas condiciones de existencia por parte de los Agentes dominados.
La inculcación, tal como es analizada en La Reproducción, supone una Acción Pedagógica efectuada dentro de un espacio institucional (familiar o escolar). La incorporación, en cambio, remite a la idea de una interiorización, por parte de los Agentes, que darán cuenta de las regularidades inscritas en sus condiciones de existencia.73
De esa convicción surge la idea de Habitus entendido así, como las disposiciones que generan ideas, valores, preferencias o gustos que se encarnan en un cuerpo o sujeto. El Habitus determina formas de obrar, pensar y sentir asociados a la posición social de los sujetos y alternativamente, puede ser definido como un sistema durable de percepción y acción reflejada como una intención o disposición para la acción, pero que es adquirido a través de la práctica en cada experiencia de vivir en sociedad y ocupar una posición determinada. Resulta ser un producto históricamente desarrollado, de acuerdo a la posición que se ocupa en un campo, pero se reinventa en el tiempo y que además, tiende a perdurar aunque está sujeto a transformación de acuerdo a las condiciones sociales en las cuales operan los Agentes. El Habitus además, está orientado a la práctica, actuando como un principio generador y organizador de prácticas y representaciones.
Para Bourdieu, la acción del sentido práctico posibilita la coincidencia entre el Habitus y el espacio social (o los Campos). En la medida en que el Habitus incorpora "el principio de visión y de división constitutivo de un orden social o de un campo", también genera prácticas ajustadas a ese orden. En consecuencia, las prácticas son "percibidas y apreciadas, por el que las cumple, y también por los otros, como justas, correctas, adecuadas, sin ser de ninguna manera el producto de la obediencia a un orden en un sentido imperativo, a unas normas o a las reglas del derecho".74
El Habitus es, por lo tanto, el conjunto de los esquemas de percepción, de apreciación y de acción inculcados por el medio social en un momento y en un lugar determinado. Es decir, es un conjunto de disposiciones socialmente adquiridas mediante el aprendizaje y aparece como la mediación entre las condiciones objetivas y los comportamientos individuales. “Hablar de Habitus, dice Bourdieu, es colocar
72
Bourdieu, P. y Wacquant, L.J.D. Respuestas por una Antropología reflexiva. Ed. Grijalbo. 1987. 73
Bourdieu, P. Passeron, J.C. La Reproducción. Elementos para una Teoría del Sistema de Enseñanza. Ed. Popular. Madrid, 2001.
74
al individuo, y lo mismo lo personal, lo subjetivo, como social, colectivo. El Habitus es una subjetividad socializada”.75
Desde esta perspectiva el Habitus aparece como noción históricamente determinada, tanto en el sentido del proceso de socialización o la internalización de las estructuras sociales, como en el sentido de que esas estructuras han sido recreadas por las generaciones anteriores. Pero, por otro lado, el Habitus es algo “potentemente creador”: “El Habitus es, para decirlo rápidamente, un producto de los condicionamientos pero haciéndole sufrir una transformación; es una especie de máquina transformadora que hace que “reproduzcamos” las condiciones sociales de nuestra propia producción, pero de una forma relativamente imprevisible, de una forma tal que no se puede pasar simple y mecánicamente del conocimiento de las condiciones de producción al conocimiento de los productos”.76Así, el Habitus funciona como un concepto a priori, trascendental, de la historicidad, pero que está situado en el tiempo, producido por la actividad práctica en el mismo acto en que ella se produce a sí misma, por lo que no es algo que se sitúa fuera de la historia, sino que es un concepto trascendental histórico.
Se puede decir para finalizar que, el concepto de Habitus tiene un doble aspecto: de un lado, reproduce los condicionamientos sociales; pero al mismo tiempo constituye un productor de prácticas sociales, “una gramática generadoras de prácticas”.77
Tal como se ha dicho, Habitus y Campo, son dos caras de un mismo proceso y de allí la correspondencia que se puede observar empíricamente entre las posiciones y la toma de posición. Esta armonía preestablecida entre Habitus y Campo sólo se explica por el "principio de la acción" que "reside en la complicidad entre dos estados de lo social, entre la historia hecha cuerpo y la historia hecha cosa, o, más precisamente, entre la historia objetivada en las cosas, bajo la forma de estructuras y mecanismos (los del Espacio social o de los Campos) y la historia encarnada en los cuerpos, bajo la forma de Habitus, complicidad que funda una relación de participación cuasi mágica entre esas dos realizaciones de la historia".78
75
Bourdieu, P. Respuestas por una Antropología reflexiva. Editorial Grijalbo. 1987. 76
Bourdieu, P. Cuestiones de Sociología. Ed. Istmo. Madrid, 2000. 77
Idem.
78
3. Las luchas entre los Agentes por el poder simbólico del Campo Social