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La historia central y la historia periférica en la providencia de la restauración

VISTA PANORÁMICA DE LOS PRINCIPIOS DE LA RESTAURACIÓN

D. La historia central y la historia periférica en la providencia de la restauración

A través de Su providencia de la restauración, Dios busca la salvación de toda la humanidad. Sus métodos para realizar la providencia han variado un poco según las diferentes historias, tradiciones, antecedentes culturales y condiciones de vida de la gente con quien El ha estado trabajando. Sin embargo, Dios lleva a cabo una providencia modelo a través de una nación central especifica, y la historia de aquella nación se llama la historia central. Deseando salvar a la gente de todo el mundo, Dios también obra Su providencia en otras naciones, y las historias de aquellas naciones se llama la historia periférica. En algún punto en Su providencia, Dios tiene el propósito de juntar todas estas historias periféricas con la historia central, para que toda la humanidad pueda recibir el beneficio de la salvación.

Como se puede ver en el Antiguo Testamento, Dios tenía que pasar por muchas dificultades en el proceso de la restauración antes de encontrar una nación central. Según el registro bíblico, parece que una vez que Dios estableció a Israel como la nación central, El trabajó únicamente a través de aquella nación. Y es verdad que el entrenamiento que los israelitas recibieron de Dios era muy estricto y especial, y que ellos recibieron bendiciones especiales que no se pueden encontrar entre otras gentes. No obstante, Jesús no introdujo a Dios como el Dios de los judíos, sino como el Dios de todas las naciones. Esto está indicado claramente en Juan 3:16, en que dijo Jesús: "Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna". Esto significa que cualquier persona puede ser conectada a la providencia central de Dios, incluso aquéllas que vienen de las naciones que son una parte de la historia periférica.

Cuando estudiamos la Biblia, vemos que Dios se ha concentrado en educar a un individuo central, y a una familia, una tribu y una nación específicas, para que se hagan cargo de Su providencia

conectará al Mesías a todos los demás individuos, familias, tribus y naciones.

Juan el Bautista, también, enseñó que la salvación estaba al alcance de todos. Algunos israelitas, quienes no tenían una fe sincera, con arrogancia se jactaban de ser la única gente elegida de Dios. Juan los castigó, diciendo: "...y no creáis que basta con decir en vuestro interior, "tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham" (Mateo 3:9) La providencia central de Dios de preparación para el Mesías está claramente demostrada en el Antiguo Testamento. En el comienzo mismo, la providencia de Dios para la familia de Adán se frustró porque Caín mató a Abel. Diez generaciones más tarde, Dios intentó realizar Su voluntad en la familia de Noé. Pero debido a la falta de fe y al fracaso del segundo hijo de Noé, Cam, el

fundamento familiar para el Mesías no fue establecido. Sólo en tiempos de las familias de Abraham y Jacob, el fundamento para el Mesías se estableció (véase el capitulo 11). Teniendo como base la familia de Jacob, Dios pudo formar a los israelitas como la gente elegida. La providencia de Dios para los israelitas era la de preparar la base de fe para la venida del Mesías, y El hizo que ellos establecieran el fundamento nacional para el Mesías. Como ya se explicó en detalle en "La misión del Mesías", los israelitas fracasaron en establecer el fundamento nacional para el Mesías, y terminaron por cometer el error histórico de no creer en el Mesías.

Jesús prometió una Segunda Venida. Debe de haber una preparación en la tierra para la Segunda Venida, semejante a aquélla hecha para la primera. Los últimos dos mil años de la historia cristiana han tenido un propósito central—el de establecer un fundamento mundial para la Segunda Venida del Mesías. Desde el punto de vista de la preparación del fundamento para el Mesías, la historia de Israel antes de la venida de Jesús y la historia del cristianismo después de Jesús, son la materia principal de la historia de la providencia de la restauración.

Observando la historia de este modo, podemos comenzar a entender el significado de los

acontecimientos en la historia de la gente judía, como están registrados en el Antiguo Testamento. Esta historia no es meramente la historia de una nación en particular, sino que más bien, es la historia modelo a través de la cual Dios ha obrado Su providencia de la salvación. La historia de la gente judía, centrada en el judaísmo, y la historia del Occidente, centrada en el cristianismo, juntas son el documento más claro de la providencia de Dios. Asombrosamente, podemos ver una fórmula consistente que se aplica a través de estas dos historias.

Consideremos la importancia de la religión en la providencia de Dios. La meta de Dios para la creación se realiza a través de las tres bendiciones. Primero, cada individuo debe perfeccionarse. Solamente después de lograr esto, debe establecer una familia ideal, un mundo ideal y condiciones de vida ideales. Consecuentemente, el primer objetivo en la providencia de Dios de la restauración no es la restauración de las instituciones sociales ni de las condiciones de vida, es la restauración de la gente.

La religión trata del desarrollo interior, o espiritual, de cada persona. Guiando la mente y el espíritu, la religión nos conduce hacia la meta de la restauración y hacia la realización de las tres bendiciones. Así, desde el punto de vista providencial, la historia de la religión es la historia central de la

providencia de Dios. Las otras historias, tales como las historias del desarrollo de la política, de la economía, de la ciencia, y de la cultura, pueden ser consideradas como periféricas.

III. EL CURSO DE LA PROVIDENCIA DE DIOS DE LA RESTAURACIÓN

A la luz de lo que hemos tratado, resumamos la historia humana desde Adán hasta el presente. El curso entero de la providencia puede dividirse en tres eras, de aproximadamente dos mil años cada una:

1. La era desde Adán hasta Abraham; 2. La era desde Abraham hasta Jesús; 3. La era desde Jesús hasta la Segunda Venida.

El periodo después de la Segunda Venida es la nueva era en la cual el ideal de Dios será realizado en su totalidad, en la tierra y en el mundo espiritual.

Ahora examinemos el contenido de la providencia para cada era desde cinco diferentes puntos de vista. En primer lugar, las eras pueden ser vistas desde el punto de vista de la palabra de Dios para la recreación.

1. Durante la era desde Adán hasta Abraham, la gente todavía no podía recibir la palabra de Dios, a través de la cual debe llevarse a cabo la providencia de la restauración. Según la instrucción de Dios, la gente hizo ofrendas. Esto fue necesario para preparar el fundamento para recibir la palabra de Dios. Así, este periodo se llama la era providencial del fundamento para la palabra.

2. La era desde Abraham hasta Jesús se llama la era del Antiguo Testamento y la etapa de formación en la historia de la restauración.

3. La era desde Jesús hasta la Segunda Venida se llama la era del Nuevo Testamento y la etapa de crecimiento en la historia de la restauración.

4. El tiempo después de la Segunda Venida se llama la era del Testamento Cumplido y la etapa de perfeccionamiento en la historia de la restauración.

En segundo lugar, las eras pueden ser divididas desde el punto de vista de la providencia de la resurrección. Como ya se explicó en el capitulo denominado "Resurrección", la historia providencial puede dividirse así:

1. La era desde Adán hasta Abraham es la era providencial del fundamento para la resurrección. 2. La era desde Abraham hasta Jesús es la era providencial de la resurrección en la etapa de formación.

3. La era desde Jesús hasta la Segunda Venida es la era providencial de la resurrección en la etapa de crecimiento.

4. El tiempo después de la Segunda Venida es la era providencial de la resurrección en la etapa de perfeccionamiento.

En tercer lugar, las eras de fe pueden ser divididas desde el punto de vista de la restauración a través de la indemnización.

1. El periodo de dos mil años desde Adán hasta Abraham fue invadido por Satanás, pero también una victoria fue ganada a través de la familia de Abraham. Basado en esta victoria, un fundamento para comenzar el periodo de la restauración a través de la indemnización fue establecido. Por lo tanto, este periodo se llama la era providencial del fundamento para la restauración a través de la indemnización.

2. La era desde Abraham hasta Jesús es la era providencial de la restauración a través de la indemnización.

3. La era desde Jesús hasta la Segunda Venida fue una edad en que la providencia de Dios se alargó. Debido a la falta de fe de la gente elegida, la providencia que debería haberse realizado en la Primera Venida fue prolongada hasta la Segunda Venida. Así, este periodo se llama la era providencial de la

prolongación de la restauración a través de la indemnización. El tiempo después de la Segunda Venida es la era providencial para el cumplimiento de la restauración.

En cuarto lugar, las eras pueden ser divididas desde el punto de vista del nivel del fundamento para el Mesías.

1. En la era desde Adán hasta Abraham, la providencia de Dios de preparar el fundamento para el Mesías se basó en la familia. Por lo tanto, este periodo se llama la era providencial del fundamento familiar para el Mesías.

2. La era desde Abraham hasta Jesús es la era providencial del fundamento nacional para el Mesías. 3. La era desde Jesús hasta la Segunda Venida es la era providencial del fundamento mundial para el Mesías.

4. El tiempo que comienza con la Segunda Venida es la era providencial del fundamento cósmico— incluyendo el mundo físico y el mundo espiritual— para el Mesías.

Finalmente, las eras pueden ser divididas según los ciclos históricos providenciales.

1. Durante la era desde Adán hasta Abraham, la gente establecía su fe ante Dios a través de ofrendas simbólicas; así este periodo se llama la era providencial en símbolo.

2. Durante la era desde Abraham hasta Jesús, la gente demostraba su fe en Dios por medio de ofrecer cosas en forma de imagen—cosas como el tabernáculo y el templo. Estos representaban la imagen del ser humano verdadero, lo que se perdió a través de la caída. Este periodo se llama la era providencial en imagen.

3. Desde el tiempo de Jesús hasta la Segunda Venida, la gente demostraba su fe a través de su creencia en Jesús, el templo substancial. Este periodo, por lo tanto, se llama la era providencial en substancia.