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La ofrenda simbólica

LA FAMILIA DE ABRAHAM EN LA PROVIDENCIA DE LA RESTAURACION

1. La ofrenda simbólica

Después de recibir la promesa de la bendición de Dios, Abraham quería saber cómo podría

conseguirla: "Mi Señor, Yahveh, ¿en qué conoceré que ha de ser mía [esta tierra]?" (Génesis 15:8) Dios le pidió a él un sacrificio de tres clases de ofrendas: una novilla; una cabra y un carnero; y una tórtola y un pichón (Génesis 15:9). Estos sacrificios fueron las ofrendas requeridas para restaurar el fundamento de fe y simbolizaban todas las cosas del cosmos, las cuales se perfeccionan a través de

tres etapas de crecimiento. Simbolizaban también al cosmos entero, el cual se perdió a través de la caída. Así, esta ofrenda se llama la "ofrenda simbólica". Estos tres tipos de sacrificios deberían restaurar horizontalmente (o simultáneamente) los fundamentos perdidos de la providencia vertical (o histórica) en las tres generaciones:la de Adán, Noé y Abraham.

¿Cómo hizo Abraham esta significativa ofrenda simbólica? Leemos en el Génesis 15:10-13 que Abraham dividió en dos cada una de las ofrendas y puso cada mitad enfrente de la otra, excepto los pájaros, los cuales no partió. Unas aves rapaces bajaron sobre los cadáveres debido a que Abraham no había partido los pájaros, y Abraham tenía que espantarlas. Aquel atardecer, a la puesta del sol, Dios se apareció a Abraham y le dijo:

"Has de saber que tus descendientes serán forasteros en tierra extraña. Los esclavizarán y oprimirán durante cuatrocientos años...." (Génesis 15:13)

De esto, sabemos que el fracaso de Abraham fue la causa del sufrimiento de sus descendientes durante cuatrocientos años de esclavitud. Para poder entender este asunto tan grave, tenemos que averiguar el significado de las aves rapaces que descendieron sobre la ofrenda de Abraham. Desde la caída del primer hombre y la primera mujer, siempre que Dios obra para llevar a cabo Su voluntad, Satanás se mueve para obstaculizar el camino de Dios. Cuando Caín y Abel ofrecieron sacrificios, Satanás estaba "....acechando como fiera que te codicia..." (Génesis 4:7). En el tiempo de Noé, Satanás, simbolizado por un cuervo, estaba buscando la oportunidad de invadir a la familia de Noé inmediatamente después del juicio del diluvio (Génesis 8:7). De igual modo, en el tiempo de la ofrenda simbólica de Abraham, Satanás, como resultado de las condiciones hechas por Abraham, pudo invadir la ofrenda. Esta invasión satánica es representada simbólicamente en la Biblia por las aves rapaces que descendieron sobre la ofrenda.

El pecado de Abraham fue que no partió toda la ofrenda—incluso la tórtola y el pichón—como le había instruido Dios. ¿Por qué fue tan necesario que dividiera la ofrenda? El motivo general de la división de la ofrenda es lo siguiente. Como resultado de la caída, la humanidad llegó a encarnar el mal, tanto como el bien. El propósito de la providencia de la salvación es la realización del ideal de la creación. Dios ha trabajado para realizar este ideal, separando el bien del mal—en la humanidad y en el mundo—y luego destruyendo el mal y expandiendo el bien. Para que Dios pueda relacionarse con algo, esto primero tiene que estar simbólicamente separado de Satanás. Por eso, la ofrenda debería haber sido dividida.

Además, hay cuatro razones más especificas por la división de la ofrenda. Fue solamente después que Adán hubiera sido dividido en dos—en la forma de sus hijos, Caín y Abel—que una ofrenda a Dios podría ser hecha. En el tiempo de Noé, Dios quería separar el bien del mal y luego destruir el mal a través del diluvio, para restaurar la soberanía de la bondad. Dios quería que Abraham indemnizara los fracasos de Adán y Noé, separando simbólicamente el bien del mal, y para lograr esto, El le pidió a Abraham que partiera en dos toda su ofrenda. La división de la ofrenda significó el establecimiento de la condición de separar simbólicamente el mundo de una soberanía del bien, del mundo bajo el dominio de Satanás. También, la división de la ofrenda y el derramamiento de sangre la habría santificado por medio de quitar simbólicamente la "sangre de la muerte" que fue heredada por la humanidad a través de una relación de sangre con Satanás.

En primer lugar, el fallo en dividir la ofrenda fue comparable al no haber separado a Caín y Abel, y así no se dejó ningún objeto de tipo Abel con el cual Dios podría relacionarse. En segundo lugar, representaba el fracaso en separar el bien del mal después del juicio del diluvio en el tiempo de Noé. El resultado fue que no hubo ningún objeto de bondad a través del cual Dios podría llevar a cabo Su providencia. En tercer lugar, representaba el fracaso en cumplir el requisito de Dios de separar (simbólicamente) el mundo de una soberanía buena, donde Dios puede tener dominio, del mundo dominado por Satanás. Finalmente, puesto que Abraham no dividió la ofrenda, tampoco quitó la

"sangre de la muerte". Esto quiere decir que la ofrenda no fue santificada y, por lo tanto, que Dios no podía tratar con la ofrenda. Externamente, Abraham ofreció los sacrificios, pero desde la dimensión del significado providencial, su ofrenda no fue aceptable a Dios porque no fue una ofrenda dividida. Debido a que Abraham ofreció las cosas sin dividirlas, su ofrenda equivalió a una ofrenda a Satanás y, por lo tanto, se la consideró pecaminosa.

¿Cuáles fueron las consecuencias de su fracaso en la ofrenda simbólica? Después del fracaso, como hemos visto, Dios le dio una sanción severa: "Has de saber que tus descendientes serán forasteros en tierra extraña. Los esclavizarán y oprimirán durante cuatrocientos años..." (Génesis 15:13). Si esto fue el castigo por el fallo de Abraham, ¿por qué cayó sobre sus descendientes, y no sobre Abraham mismo? ¿Cuál es el significado de los cuatrocientos años?

Debido a que Abraham falló en la ofrenda simbólica, el periodo de cuatrocientos años de indemnizacion necesario para encontrar a Abraham como el personaje central fue invadido por Satanás. Desde el punto de vista providencial, para recobrar los cuatrocientos años perdidos, se requería otro periodo de cuatrocientos años de separación de Satanás. Puesto que esto no podría realizarse en la generación de Abraham, sus descendientes tenían que restaurar el periodo de indemnización perdido. Este es el significado de los cuatrocientos años de opresión de los israelitas en Egipto. El periodo de sufrimiento fue un periodo de castigo por el fallo de Abraham, y también un periodo para establecer el fundamento de separación de Satanás para la nueva providencia.

Si Abraham hubiera ofrecido las tres clases de ofrendas requeridas de acuerdo con la voluntad de Dios, y si esta ofrenda simbólica hubiera tenido éxito, el fundamento de fe se habría restaurado. Entonces, un fundamento de substancia podría haberse establecido en la familia de Abraham, centrado en sus hijos. Esto habría implicado una condición de indemnización para borrar la

naturaleza caída entre Isaac, el segundo hijo, e Ismael, el primero. No hay mención de tal asunto en la Biblia, porque Abraham ya había fracasado en establecer un fundamento de fe, el cual habría sido la base para el fundamento de substancia.