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Hull sobre los experimentos mentales en Biología

Evolucionismo y Biología actual

4. l os crÍticos de los exPerimentos mentales de d awkins

4.2. Hull sobre los experimentos mentales en Biología

Otra objeción posible al uso del experimento mental en biología puede encontrarse en una serie de artículos de David hull, dos de los cuales están convenientemente incluidos en la recopilación publicada como Science and Selection: Essays on Biological Evolution and the Philosophy of Science 29. El argumento tiene dos partes. La primera es el impacto negativo del

método del experimento mental en Filosofía. No es difícil presentar montones de ejemplos de eso (XyZ en la tierra gemela, cerebros en cubetas, verdules y azerdes, etcétera). Resulta interesante que hull tiende a pensar en los experimentos mentales exclusivamente en términos de contraejemplos imaginarios, del tipo de los que usa Fleeming Jenkin contra Darwin 30,

donde mostraba que, bajo determinadas condiciones plausibles, se podría admitir la selección natural de Darwin y que nunca se produciría una nueva especie. Curiosamente, al contrario de lo que hull les llevaría a pensar, estos experimentos mentales fueron extremadamente

29 Cfr. hull, D. L., Science and Selection: Essays on Biological Evolution and the Philosophy of Science,

Cambridge university Press, Cambridge, 2001.

valiosos: Darwin reconoció la influencia del estudio de Jenkin en numerosas ocasiones 31, y

reescribió sistemáticamente Origin en respuesta a estos experimentos mentales. Pero lo que yo he llamado Experimentos Mentales Darwinianos no son contraejemplos imaginarios. Su papel es positivo: se pretende que ayuden al lector a ver que es plausible que un determinado fenómeno, que quizá se piensa que está por encima del ámbito de la selección natural, es el producto de un proceso de selección.

hull encuentra esto bastante innecesario en biología. En cuanto a los debates sobre cómo definir las especies, considera dos casos hipotéticos que cuestionan una u otra definición.

“al final, ninguno de esos experimentos mentales es necesario, porque la Naturaleza proporciona numerosos ejemplos de ambas situaciones y de muchas más además. En ausencia de esos ejemplos, los biólogos podrían verse forzados a inventarlos, y estoy dis- puesto a apostar que incluso la más fértil de las imaginaciones no habría podido plantear las singulares situaciones que ocurren realmente en la Naturaleza” 32.

veo dos problemas aquí. En primer lugar, se sobreentiende un papel altamente delimitado para los experimentos mentales, esto es, plantear contraejemplos extremos y extraños. hull no parece imaginar que un ejemplo modesto —pero altamente plausible, lleno de información sobre el mundo real, tales como aquellos que encontramos tanto en Darwin como en el capí- tulo 11 de The Extended Phenotype— podría, sin embargo, ser un experimento mental. En segundo término, hull piensa, aparentemente, que si los ejemplos de la vida real son posibles o concebibles, entonces no deberíamos tener ninguna necesidad de experimentos mentales. Pero como he resaltado —y como se ve en el trabajo de Dawkins—, una función de un Expe- rimento Mental Darwiniano es animar a los investigadores a pensar en nuevas direcciones, lo cual puede, de hecho, generar nueva información.

y el resultado no está preordenado. Dawkins da por supuesto que, si nos ponemos con la Genética de artefactos, vamos a descubrir los genes de las presas de castor. Después de todo, ¿no son esas presas ventajosas para los castores?, ¿no son adaptaciones?, ¿no son productos de la selección? bien, supongamos que la respuesta a todas estas cuestiones es “sí”. En contra del supuesto más básico de Dawkins, esto no prueba que haya un gen, o un juego de genes, para las presas de castor. Pero eso no es criticar su uso de experimentos mentales; eso es criticar su presupuesto básico según el cual la evolución por selección natural opera siempre sobre los replicadores.

5. conclusión

Quiero terminar señalando que hay muchos otros lugares donde encontrar Experimentos Mentales Darwinianos dentro de la biología evolucionista contemporánea. hay una creciente área de investigación sobre lo que se denomina “vida artificial”, que se realiza casi por entero por medio de simulaciones de ordenador que se basan en supuestos plausibles programados. yo los llamaría “experimentos mentales”, y los llamaría darwinianos si los supuestos que se contrastan incluyeran la capacidad de la selección natural para generar cierta clase de resultado.

31 Cfr. Jenkin, F., “the Origin of Species”, North British Review, v. 46, (1867), pp. 277-318; reimpreso en

hull, D. L., Darwin and His Critics: The Reception of Darwin’s Theory of Evolution by the Scientific Community,

harvard university Press, Cambridge, Ma, 1973, pp. 302-350.

En ese caso, existe el ámbito de la “optimalidad” (optimality). Miren la siguiente sugerencia de Peter abrams sobre cómo entender este concepto en la biología evolucionista:

“Los modelos de optimalidad, o una variante dinámica de esos modelos, representan la única manera razonable de determinar qué características serían adaptativas bajo circunstancias hipotéticas, cuando no es suficiente el razonamiento verbal” 33.

Eso —a mi juicio— es proclamar que los modelos de optimalidad funcionan como Expe- rimentos Mentales Darwinianos. ¡y que no son menos útiles por ello!

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