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CAPÍTULO IV: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS DEL ANÁLISIS

4.1 Presentación de resultados del análisis textual de El alquimista a

4.2.2 La ideología de la auto-superación en El alquimista

4.2.2.1 La ideología de la auto-superación en El alquimista , en el primer

4.2.2.1.1 Aplicación del instrumento para detectar la ideología de la auto-superación en el primer eje: rechazo a la estabilidad

PRIMER EJE: RECHAZO A LA ESTABILIDAD

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er

o

Cita textual Contextualización Explicación

1

“Conocía a mucha gente por aquellas zonas, y por eso le gustaba viajar. Uno siempre acaba haciendo amigos nuevos y no es necesario quedarse con ellos día tras día. Cuando vemos siempre a las mismas personas (y esto pasaba en el seminario) terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas, pasan también

Después de conversar con la vieja gitana, Santiago se sienta en un banco de la plaza. Aquí el narrador se funde con los pensamientos que tiene Santiago en ese momento.

Según esto, las relaciones con las mismas personas son negativas. Hay un evidente rechazo a llevar una vida sin cambios, sin sucesos inesperados. Ese rechazo está fundamentado en la acción negativa que ese otro ejerce sobre la persona.

a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellos esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestras vidas”. (p. 34).

2

“-Aquel vendedor también deseó viajar cuando era un niño; pero prefirió comprar un carrito para vender sus palomitas y así juntar dinero durante años. Cuando sea viejo, piensa pasar un mes en África. Jamás entendió que la gente siempre está en condiciones de realizar lo que sueña”. (p. 41).

Interlocución de Melquisedec, rey de Salem, durante la conversación que tiene con Santiago en la plaza de Tarifa.

El vendedor de palomitas, al no haberse arriesgado a viajar y preferir una vida estable, es presentado por Melquisedec, rey de Salem, como un ejemplo negativo, un ejemplo de fracaso.

3

“Estaba también la hija del comerciante, pero ella no era tan importante como las ovejas, porque no dependía de él. Tuvo la seguridad de que si no aparecía dentro de dos días, la chica ni siquiera lo notaría; para ella todos los días eran iguales y cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo”. (p. 46).

Descripción de las

emociones de

Santiago mientras está sentado en una muralla de un castillo de Tarifa.

La hija del comerciante es presentada como una persona monótona.

Esta es una invitación a rechazar la estabilidad, a alejarse de aquellas circunstancias que convierten la vida en una línea pareja sin sobresaltos o emociones intensas cada día. Un rechazo a la estabilidad.

4

“El muchacho comenzó a envidiar la libertad del viento, y percibió que podría ser como él. Nada se lo impedía, excepto él mismo”. (p. 46).

Descripción de las

emociones de

Santiago mientras está sentado en una muralla de un castillo de Tarifa.

El viento, como metáfora de un viajero incansable, es envidiado por Santiago. Esto, por oposición, muestra que lo estable, lo que no es variable, lo que no tiene movimientos ni cambios, no es digno de envidia.

5

“-Estoy acostumbrado a mi vida. Antes de que llegaras, pensaba en todo el tiempo que había perdido en el mismo lugar mientras mis amigos cambiaban, se iban a la quiebra o progresaban. Eso me provocaba una inmensa tristeza. Ahora yo sé que no era exactamente así: la tienda tiene el tamaño exacto que yo siempre quise que tuviera. No quiero cambiar porque no sé cómo hacerlo. Ya estoy muy acostumbrado a mí mismo”. (p. 77-78). Interlocución del Mercader de Cristales durante conversación con Santiago.

La sensación de felicidad del Mercader de Cristales con la estabilidad era aparente. En el fondo sentía el llamado a ser variable como los otros.

El Mercader de Cristales, entonces, es presentado no como alguien que ama la estabilidad, sino como una persona conformista que se niega a progresar.

6

“‘El cuarto año, las señales te abandonarán, porque tú no quisiste oírlas. Los Jefes Tribales lo sabrán, y serás destituido del consejo. Entonces serás un rico comerciante con muchos

camellos y muchas

mercancías. Pero pasarás el resto de tus días vagando entre las palmeras y el desierto, sabiendo que no cumpliste con tu Leyenda Personal y ahora es demasiado tarde para ello’”. (p. 146).

Respuesta que el Alquimista le da a Santiago cuando éste le pregunta qué sucederá si no parte a viajar con él sino que se queda en el oasis.

El Alquimista le muestra a Santiago que si no sale en busca de lo incierto, de lo inesperado, su mundo se ahogará, sucumbirá.

Continuar en la estabilidad que Santiago ha encontrado en el oasis es un error. Lo acertado, según se deduce de las palabras del Alquimista, es salir, abandonar, rechazar esa estabilidad.

4.2.2.1.2 Análisis de los casos de la ideología de la auto-superación detectados en el primer eje: rechazo a la estabilidad

En la novela se utilizan dos estrategias para transmitir el eje del rechazo a la estabilidad. La primera es exponer comentarios de los personajes moralmente buenos para que indiquen que una vida sin cambios, sin alteraciones, sin riesgos, no tiene sentido. La segunda estrategia es mostrar casos de personas que vivieron en la estabilidad y terminaron como fracasados. Esas personas se convierten en ejemplos a no seguir, en caminos que deben evitarse. A continuación un análisis de cada uno de los casos detectados, en su orden de aparición.

1.Después de conversar con la vieja gitana, Santiago se sienta en un banco de la plaza de Tarifa. Aquí el narrador se funde con los pensamientos que tiene Santiago en ese momento.

Uno siempre acaba haciendo amigos nuevos y no es necesario quedarse con ellos día tras día. Cuando vemos siempre a las mismas personas (y esto pasaba en el seminario) terminamos haciendo que pasen a formar parte de nuestras vidas, pasan también a querer modificar nuestras vidas. Y si no somos como ellos esperan que seamos, se molestan. Porque todas las personas saben exactamente cómo debemos vivir nuestras vidas. (p. 34).

En este fragmento, aparece explicado uno de los aspectos negativos de la estabilidad. Se trata de que las relaciones que se establecen son siempre con las mismas personas, quienes empiezan a querer modificar “nuestras” vidas, y se molestan si no “somos” como ellos esperan. Las palabras que han sido puestas entrecomilladas y con cursiva muestran cómo el narrador, en una estrategia discursiva, incluye al lector en su texto, lo convierte en parte de lo que dice. Esto le permite ganar fuerza y convencimiento en lo que expone.

El fragmento muestra que hay un evidente rechazo a la estabilidad, es decir, a llevar una vida sin cambios, sin sucesos inesperados. Ese rechazo está fundamentado en la acción negativa que ese otro ejerce sobre la persona. Esto, además de poner al otro como una influencia negativa, deja entrever la incapacidad del sujeto para oponerse a esa influencia. 2. Esta es una de las interlocuciones del rey de Salem durante una de las conversaciones que mantiene con Santiago en la plaza de Tarifa:

-Aquel vendedor también deseó viajar cuando era un niño; pero prefirió comprar un carrito para vender sus palomitas y así juntar dinero durante años. Cuando sea viejo, piensa pasar un mes en África. Jamás entendió que la gente siempre está en condiciones de realizar lo que sueña. (p. 41).

El vendedor de palomitas, al no haberse arriesgado a viajar y preferir una vida estable, es presentado por Melquisedec, rey de Salem, como un ejemplo negativo, un ejemplo de fracaso. Un camino que Santiago no debe tomar. El rey de Salem no tiene en cuenta las condiciones individuales, sociales y económicas que llevaron al vendedor de palomitas a llevar esa vida, que lo obligaron a abandonar ese deseo de su infancia de viajar. Lo único que dice es que él, al igual que todos los demás,“siempre está en condiciones de realizar lo que sueña”. (p. 41).

Bruno y Luchtenberg (2006) consideran que este tipo de motivaciones constituyen un ejemplo de la flexibilidad que actualmente impone el capitalismo, “flexibilidad que ha cambiado la concepción del trabajo y con ello las palabras que usamos para hablar del mismo. Ahora el cambio es valorado de manera positiva requiriendo a los trabajadores un comportamiento ágil”(s. p.).

3. Mientras está sentado en una muralla de un castillo de Tarifa, Santiago tiene las siguientes emociones:

Estaba también la hija del comerciante, pero ella no era tan importante como las ovejas, porque no dependía de él. Tuvo la seguridad de que si no aparecía dentro de dos días, la chica ni siquiera lo notaría; para ella todos los días eran iguales y cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo. (p. 46)

La hija del comerciante es presentada como una persona monótona, porque“para ella todos los días eran iguales”(p. 46). El narrador dice que cuando esto sucede las personas dejan

“de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas”(p. 46). Esta es una invitación a rechazar la estabilidad, a alejarse de aquellas circunstancias que convierten la vida en una línea pareja sin sobresaltos o emociones intensas cada día. De acuerdo a Bruno y Luchtenberg (2006), lo que se le pide a los sujetos es “que estén abiertos a la innovación constante anunciada con muy poca antelación que asuma un riesgo tras otro, que dependan cada vez menos de los reglamentos y de los procedimientos formales” (s. p.).

4.Otra de las emociones de Santiago mientras está sentado en esa muralla es la siguiente:

“El muchacho comenzó a envidiar la libertad del viento, y percibió que podría ser como él. Nada se lo impedía, excepto él mismo”. (p. 46). El viento, como metáfora de un viajero incansable, es envidiado por Santiago. Esto, por oposición, muestra que lo estable, lo que no es variable, lo que no tiene movimientos ni cambios, no es digno de envidia.

5. Durante una conversación con Santiago, el mercader de Cristales tiene la siguiente interlocución:

-Estoy acostumbrado a mi vida. Antes de que llegaras, pensaba en todo el tiempo que había perdido en el mismo lugar mientras mis amigos cambiaban, se iban a la quiebra o progresaban. Eso me provocaba una inmensa tristeza. Ahora yo sé que no era exactamente así: la tienda tiene el tamaño exacto que yo siempre quise que tuviera. No quiero cambiar porque no sé cómo hacerlo. Ya estoy muy acostumbrado a mí mismo. (p. 77, 78).

El Mercader de Cristales es presentado como un hombre que vive en la estabilidad, que está acostumbrado a su vida, acostumbrado a sí mismo. Sin embargo, en esa estabilidad aparece que antes sentía tristeza al ver que los demás variaban, bien sea para progresar o ir a la quiebra. Esto indica que su sensación de felicidad con la estabilidad era aparente, era superficial, porque el fondo sentía el llamado a ser variable como los otros. Pero, además de eso, más adelante, esta actitud de amar la estabilidad por parte del Mercader será presentada como algo negativo. Santiago se encargará de transformar todo y sacarlo de su error. El Mercader de Cristales, entonces, es presentado no como alguien que ama la estabilidad, sino como una persona conformista que se niega a progresar. De modo que no querer cambiar es algo negativo, estar abierto al cambio es algo positivo

6. Esta es la respuesta que el Alquimista le da a Santiago cuando éste le pregunta qué sucederá si no parte a viajar con él sino que se queda en el oasis:

‘El cuarto año, las señales te abandonarán, porque tú no quisiste oírlas. Los Jefes Tribales lo sabrán, y serás destituido del consejo. Entonces serás un rico comerciante con muchos camellos y muchas mercancías.

Pero pasarás el resto de tus días vagando entre las palmeras y el desierto, sabiendo que no cumpliste con tu Leyenda Personal y ahora es demasiado tarde para ello’. (p. 146).

El Alquimista le traza todo el panorama a Santiago de lo que le sucederá si no va en busca de su Leyenda Personal, en busca de su tesoro. Es decir, todo lo que le sucederá si no abandona la estabilidad que ha logrado en el oasis, donde ya conoció a la mujer de su vida, Fátima, y donde se ha ganado el respeto de los ancianos. El Alquimista le dice a Santiago que el primer año se casará con Fátima y vivirá feliz. El segundo año empezará a pensar en el tesoro. El tercer año empezará a desesperar. Y el cuarto año las señales lo abandonarán y perderá su estatus en el consejo de ancianos.

Esto muestra que si no sale en busca de lo incierto, de lo inesperado, su mundo se ahogará, sucumbirá. Continuar en la estabilidad que Santiago ha encontrado en el oasis es un error. Lo acertado, según se deduce de las palabras del Alquimista, es salir abandonar, rechazar esa estabilidad. Bruno y Luchtenberg (2006) definen ese llamado al riesgo de esta manera:

Al hacer hincapié en el riesgo, se afirma que la flexibilidad da al sujeto más libertad para moldear su vida. Sin embargo, lejos de disminuir, y mucho menos de desaparecer, el ejercicio del poder sigue presente pero de un amanera legible, con controles que son difíciles de comprender.(s. p).

4.2.2.2 La ideología de la auto-superación en El alquimista, en el segundo eje: