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ILUSIONES DE LOS SENTIDOS DURANTE EL TRANCE HIPNOTICO

In document Viaje Astral (página 56-58)

"Cuando este estado llega a su culminación (trance hipnótico) la mente del sujeto permanece dormida hasta el momento de ser impulsada a la actividad mediante alguna sugestión u orden del operador, a las cuales el sujeto responde automáticamente, tal como una locomotora obedece las maniobras de su conductor. En estas circunstancias, el sujeto es, en realidad, un simple autómata pensante. Así, se deja poseer completamente por cualquier idea que se le imprima en el pensamiento y carece de capacidad para juzgar su congruencia con los hechos reales debido a que es incapaz de compararlas con ellos.

"De este modo, el operador puede manejarlo como quien ejecuta un instrumento musical, y así, pensará, sentirá y actuará en la forma en que aquél desee que piense, sienta, hable o actúe; pero esto no sucede —tal como lo hemos representado

esquemáticamente— porque la voluntad del sujeto se halle sometida en forma directa a la del operador, sino porque su voluntad se halla suspensa, en estado inerte, y todas sus operaciones mentales son dirigidas por las sugestiones que el operador imprime en su conciencia."

"La mente del sujeto, habiendo perdido su capacidad de autodirección, no puede sacudir el yugo de ninguna idea dominante, por tiránica que ella sea, sino que debe ejecutarla en todos sus puntos. Ningún pensamiento que se le ocurra puede ser sometido a la prueba del sentido común, sino que debe ser aceptado de inmediato y sin condiciones; tampoco puede recordar hecho alguno, por muy familiar que sea, como no sea dentro de su alcance inmediato."

En otra parte el profesor Harraden declara: "Los órganos de los sentidos y de la percepción son a modo de canales que transmiten cualquier sugestión hecha al sujeto. Por muchos y diversos medios, una mirada o un movimiento, el hipontizador puede transmitir una sugestión determinada al paciente, tan imperiosa como una orden expresada con palabras." Cuando el sujeto se halla en trance hipnótico profundo, puede atravesársele la carne con una aguja y hacérsele al mismo tiempo la sugestión de que no siente nada y aquél nada sentirá.

Pues bien;. si se lo pinchara insertando la aguja en el espacio ocupado por el cuerpo astral (durante la exteriorización del mismo, bajo los efectos de la hipnosis), ¿por qué no habría de poder hacerse que el sujeto experimentara el pinchazo en su organismo físico? En efecto, ya sabemos que existen corrientes sensorias en el cuerpo astral, en el cable y en el físico, simultáneamente. De este modo, aunque sólo se trataría entonces de un dolor imaginado, para el sujeto sería tan real como si no lo fuese y debido a una duplicación de sensaciones, podría sentirlo en el cuerpo físico.

El interrogante que se presenta es el siguiente: ¿se halla el sujeto normalmente consciente bajo el control del operador, o es objeto, en cambio, de ilusiones, engaños y alucinaciones de los sentidos? Creo que este último es el caso. Si el puntazo de la aguja actuase realmente sobre la sensibilidad del cuerpo astral y el sujeto se hallara normalmente consciente, éste tendría que sentirlo allí. Pero dudo que esta repercusión de la sensibilidad tuviese lugar si el operador sugiriese que no debe ser sentida en el momento de pinchar el espacio ocupado por el cuerpo astral.

Por mi parte, no puedo comprender cómo puede ser un sujeto él mismo, durante la exteriorización; cómo puede comprender el verdadero significado de todo lo que sucede a su alrededor y hallarse todavía bajo control hipnótico. La mayoría de los experimentos franceses fueron realizados mediante el agente hipnótico, pero yo no podría afirmar si puede obtenerse, de esta manera, un estado normal del cuerpo astral.

Todo lo que puedo decir, con respecto a la repercusión de la sensibilidad no es, sin embargo, sino pura especulación. En realidad, nada sé de la proyección astral provocada por medio de la hipnosis; nunca experimenté repercusión de la sensibilidad del cuerpo astral sobre el físico, como consecuencia del contacto de un objeto material con el astral, si bien la repercusión del astral en sí mismo es muy frecuente.

Por otra parte, si el astral se hallara materializado al extremo de la "línea de fuerza", la aguja podría pinchar este cuerpo transitoriamente material, y, debido a una duplicación de la sensibilidad, podría suceder que el puntazo fuese experimentado en el cuerpo material permanente. Esto sería lógico, consecuente con los hechos comprobados con anterioridad; en tanto que pinchar con una aguja material una forma no material y que el pinchazo se sienta, pese a que la aguja no realiza contacto real alguno con el astral, parece (por lo menos a mi juicio) sumamente incongruente. Supongamos que esta teoría fuera exacta, es decir que el pinchazo de una aguja sobre el cuerpo astral exteriorizado pudiera realizar un contacto real con la sensibilidad. ¿No tendría que estar entonces el cuerpo astral constantemente alerta, esquivando los objetos materiales "puntiagudos"? porque de no hacerlo, estos objetos podrían actuar sobre su sensibilidad. Hay algo que falla en esta teoría; yo creo que sólo se trata de una ilusión de los sentidos.

No obstante, sería el colmo de la locura afirmar que la repercusión de la sensibilidad (tal como la sostienen los autorizados investigadores franceses) es imposible, especialmente cuando son tan notables quienes la dan por cierta. Existe sin embargo una cosa de la cual estoy seguro y es ésta que si la repercusión de la sensibilidad tiene lugar realmente, sólo puede hacerlo dentro del radio de acción del cable astral.

Pero volvamos a analizar lo que entendemos por "radio de acción del cable". Se trata de un radio de gran proximidad, en que la "línea de fuerza" astral se halla dotada de gran actividad y de un tamaño superior al mínimo; dentro de esta esfera se hallan presentes fuerzas de atracción y de resistencia; los sentidos se comportan en forma desusada, duplicándose a sí mismos; es posible la presencia de una fuerza motriz duplicada; casi siempre se producen estados catalépticos; la inestabilidad del cuerpo es lo normal; la respiración y el pulso cardíaco pueden intensificar la actividad del cable, y finalmente, también dentro de esta esfera, pueden tener lugar las repercusiones del cuerpo astral. En suma, consiste en un estado de separación carente de perfecta libertad, en el que pueden darse diversas anomalías; es el estado en que, sí bien el astral se halla separado del físico, todavía existen vínculos que lo ligan a éste, por medio de la "línea de fuerza", y estos vínculos son más o menos firmes, según la naturaleza del proyector.

In document Viaje Astral (página 56-58)