Trabajo práctico de aplicación
7. Lea el siguiente texto y luego trate de contestar las preguntas que están a continuación:
¿De qué trata la sociología? Algunos ejemplos
Salud y enfermedad
Normalmente consideramos la salud y la enfermedad como cuestiones
relacionadas únicamente con la condición física del cuerpo. Una persona siente molestias y dolores o tiene fiebre. ¿Cómo podría tener esto algo que ver con influencias más amplias, de tipo social? Sin embargo, los factores sociales tienen de hecho un efecto profundo sobre la experiencia y la aparición de las enfermedades, así como sobre el modo en que reaccionamos a la enfermedad. Nuestro mismo concepto de “enfermedad” como mal funcionamiento físico del cuerpo no es compartido por todas las sociedades. Otras sociedades piensan que la enfermedad, e incluso la muerte, están producidas por hechizos, no por causas físicas susceptibles de tratamiento. En nuestra sociedad, los miembros de laChrístian Science rechazan muchas de las ideas ortodoxas sobre la enfermedad, en la creencia de que en realidad somos seres espirituales y perfectos hechos a la imagen de Dios, y que la enfermedad proviene de un mal entendimiento de la realidad, de “admitir el error”.
El tiempo que uno puede esperar vivir y las probabilidades de contraer
enfermedades graves como afecciones cardíacas, cáncer o neumonía están muy influidos por características sociales. Cuando mejor posición económica tengan las personas, menores son las probabilidades de que sufran enfermedades graves en un momento cualquiera de sus vidas. Además existen roles sociales muy definidos acerca de cómo se espera que nos comportemos cuando caemos enfermos. Una persona enferma queda excusada de muchos o de todos los deberes normales de la vida cotidiana, pero la enfermedad tiene que ser reconocida como “lo suficientemente grave” para que pueda exigir estas
sufre sólo de una forma de debilidad relativamente benigna, o su enfermedad no se ha identificado con precisión, se considere a esa persona un “enfermo fingido”, sin que realmente tenga el derecho de sustraerse a las obligaciones diarias.
Giddens, A. “Sociología: Problemas y perspectivas”en,Material bibliográfico. Ingreso 2004. UNLZ. Facultad de Ciencias Sociales, p. 124. a) El texto comienza diciendo: “Normalmente consideramos la salud y la enfermedad como cuestiones relacionadas únicamente con la condición física del cuerpo”. ¿A quién cree usted que pertenece ese punto de vista? ¿El autor está de acuerdo o no? ¿Cómo se dio cuenta usted?
b) En el primer párrafo se utiliza un conector para oponer dos puntos de vista. Subráyelo.
c) Identifique y marque uno por uno los argumentos y ejemplos con que el autor sostiene el punto de vista propio.
Trabajos prácticos de revisión
8. Identifique los distintos puntos de vista que, según el texto siguiente, se usan para definir la política. Subraye las palabras que le permitieron identificarlos.
Tres enfoques para definir la Política
[…]
Tres tipos de enfoques para definir la política pueden ser bosquejados.
Primero, quizá, el enfoque más común, ha sido ofrecer una frase que abarque la considerable variedad de actividades consideradas de naturaleza política. Así, para algunos, la política consiste en aquellos comportamientos humanos centrados en las instituciones y prácticas del gobierno. Otros ven la política como el proceso a través del cual las comunidades humanas enfrentan sus problemas, esto es, con los obstáculos que ellos perciben entre sus condiciones presentes y las metas que desean lograr. Otros hallan que la política consiste en aquellas interacciones humanas que involucran el uso, o la amenaza de uso, del
poder o la autoridad. Otra perspectiva común la ve como el proceso por el cual los recursos escasos (humanos, materiales, espirituales) son asignados dentro de una unidad social (por ejemplo una ciudad, un estado, una nación, o una organización) con el propósito de proveer a las necesidades y deseos humanos. Un segundo enfoque para definir la política ha sido enumerar las cuestiones que deberían ser preguntadas y respondidas al comprender la política. La lista de cuestiones es formidable, unos pocos ejemplos, sin embargo, serán
suficientes. Las preguntas más frecuentes son: 1) ¿Cómo persisten las
organizaciones humanas (por ej., los grupos formales, los partidos políticos, los estados-nación, las organizaciones internacionales), a través de condiciones de tensión y cambio?; 2) ¿Cómo los individuos o los grupos logran y mantienen influencia preponderante y poder?; 3) ¿Qué condiciones sociales, culturales y económicas configuran diferentes tipos de órdenes políticos (por ej., anarquía, democracia, autoritarismo, totalitarismo).
Es pertinente mencionar que este segundo enfoque no ofrece una definición específica de la política. Esto es, no provee una frase con la cual completar la expresión “la política es…”. Más aún, este segundo enfoque sugiere que la política puede ser mejor entendida por la reflexión sobre algunas preguntas fundamentales, cuyas respuestas proveen las claves para la conformación futura de la sociedad humana. Si podemos explicar cómo los individuos, los grupos, las naciones y las culturas obtienen poder, o persisten a lo largo del tiempo, habremos ganado comprensión de las fuerzas que más básicamente conforman el orden humano. Una tercera forma ha sido identificar las principales categorías de actividad o comportamiento que constituyen la política. Por ejemplo, algunos ven el conflicto como la esencia de la política. El conflicto es una característica necesaria de la sociedad. Los seres humanos proceden de variados antecedentes culturales, tienen complejos y diferentes conjuntos de preferencias, y articulan sus intereses en diferentes maneras y con diferentes intensidades. Más aún, los recursos materiales, humanos y físicos poseídos por las sociedades son limitados y asimismo, son generalmente insuficientes para satisfacer los deseos de todo el mundo, todo el tiempo. Como
resultado, hay competencia por el acceso al control sobre los recursos de la sociedad. Esta competencia se manifiesta en conflictos entre los individuos, los grupos y las organizaciones como los partidos políticos.
Cátedra de Ciencias Políticas, Material de cátedra, p. 14. 9. Lea el siguiente texto para contestar las preguntas que están a continuación: La obra de Darwin: ciencia, poder y visión del mundo
La conmoción que supuso en la Inglaterra del siglo XIX, la publicación de la obra de Darwin (1859: “El origen de las especies”; 1871: “La descendencia del hombre”), implicó no sólo a la comunidad científica sino también al público en general. A partir de ese primer momento, los enunciados de la teoría de la evolución enfrentan a los enunciados de la teología, e inician una lucha entre instituciones por el poder de un determinado conocimiento acerca de la vida del hombre.
[…]
Desde el primer momento a esta teoría no se la circunscribe al campo
estrictamente biológico, sino que se la relaciona con la teología, la sociedad y la política.
[…]
El pensamiento evolucionista es visto como un pensamiento destinado a terminar con una serie de ideas religiosas. El debate se entabla entre los
creacionistas y los evolucionistas. Más allá de su obra, Darwin, personalmente, no entra en esa polémica y se muestra respetuoso de la Biblia y los dogmas cristianos, expresando que sus teorías no tenían nada que ver con la
explicación de las últimas causas. Sin embargo, sus seguidores, y entre ellos se destaca E. Haeckel (1899) van a confrontar duramente con las ideas religiosas. Haeckel afirma que no existe ninguna diferencia esencial entre el hombre y los animales y niega el dogma de la resurrección de los cuerpos y de la
aquella época el haber tomado la Biblia como un libro de ciencias naturales, y las relaciones entre ciencia y religión son de mutuo respeto.
[…]
Esta controversia se va a caracterizar por el hecho de que las pruebas aportadas por cada una de las posiciones van a resultar insuficientes. Y que en muchos casos se van a transformar en reflexiones de tipo metafísico, en el sentido de que las argumentaciones van a expresar más un sistema de creencias que aseveraciones sostenidas con la fuerza de los hechos.
Y en este sentido coincidimos con Ashley Montagu, cuando argumenta que “los hombres y las sociedades se han hecho de acuerdo con la imagen que tenían de sí mismos, y han cambiado conforme a la nueva imagen desarrollada por ellos”. Lischetti, M., Antropología, Buenos Aires, Eudeba, 2004, pp. 212-214. a) En el texto hay distintas ideas que se atribuyen a distintas personas: el autor, Darwin, Haeckel. los teólogos actuales y Ashley Montagu. Busque los verbos con que se presenta cada uno de esos puntos de vista.
b) Identifique qué ideas se atribuyen a cada uno.
c) ¿Con quién está de acuerdo el autor del texto? ¿Cómo se dio cuenta?
10. En el fragmento siguiente, identifique las expresiones que lo pueden ayudar a descubrir los siguientes elementos:
la presentación del tema,
enfoque de otros autores mencionados en el texto,
el cuestionamiento de ese enfoque por parte del autor,
los argumentos en que se apoya ese cuestionamiento.
Reestructuración y crisis del orden conservador(1930-1946) Balance del período
Desde 1930, la inestabilidad política (gobiernos civiles derrocados por golpes militares, gobiernos de facto desplazados por otros elementos castrenses y éstos, a su vez, sucedidos por nuevas administraciones constitucionales de inevitable escasa duración) se ha convertido en un dato tan frecuente de la realidad nacional que, en la práctica, los argentinos se habían acostumbrado a considerarla como un estado “normal”.
Un reciente intento de interpretación de este curioso proceso pone el énfasis en el papel que habría desempeñado en él la élite tradicional argentina. Sus autores, Sábato y Schvarzer sostienen que los grupos dominantes han
conspirado siempre contra los gobiernos elegidos popularmente, pese al hecho de que estos últimos nunca parecieron poner en peligro real -por ausencia de conflictos sociales extremos y de proyectos en verdad revolucionarios- la estructura socioeconómica tradicional. Más aún, la información disponible revela que la élite ha contribuido decisivamente a desestabilizar también a los gobiernos militares que, conviene recordarlo, se suponía que accedían al poder con el objeto de salvaguardar los intereses amenazados de ésta.
Una primera conclusión que extraen los autores es, pues, que los sectores privilegiados no sólo resultaron incapaces de controlar a los gobiernos constitucionales y populares -por ejemplo, el de Irigoyen- sino que tampoco lograron establecer alianzas perdurables con los grupos militares -por caso, el uriburismo- que, incitados convenientemente, derrocaban a aquellos.
Una segunda conclusión sostiene que la élite estimuló de manera sistemática la ruptura de toda estabilidad política y, en consecuencia, que la anormalidad vigente no amenazó seriamente sus intereses sino que, más bien, los favoreció, concediéndoles una cuota de poder que de otro modo hubiese sido difícil que pudieran obtener.
Cabe preguntarse si la perspectiva de análisis que se ha descripto proporciona una clave capaz de interpretar con rumbo seguro el curso desconcertante y contradictorio de la sociedad argentina durante el período considerado.
[…] adscribir a la interpretación de Sábato y Schvarzer sin matizarla, implicaría desdeñar el papel que cumple el tiempo histórico o, en otras palabras, suponer que la sociedad se mantiene casi idéntica a sí misma durante espacios
temporales sumamente prolongados. La Argentina de 1946 -y sus actores sociopolíticos- no eran los mismos que los de 1916. Limitémonos, pues, más modestamente, a enumerar y explicar las características más significativas que, desde nuestra perspectiva revela el orden sociopolítico vigente en nuestro país entre 1916 y 1946. […]
Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado, Módulo único, Buenos Aires, Eudeba, 2001, pp. 376-377.
1. Obviamente, no todos los temas son pasibles de opinión. Por ejemplo, el concepto de triángulo equilátero no suele ser materia opinable. ↵
2. Cuando se presenta un tema como no cuestionado se dice que está "naturalizado". En estos casos se pretende que lo que se dice sea aceptado como tal sin cuestionarlo. ↵