CICLÓN AILA,
BANGLADESH, MAYO 2009
Cómo valora la comunidad afectada la ayuda en una emergencia compleja
Menos impacto Más impacto
Gobierno, comunidad, organizaciones de seguridad de voluntarios, líderes religiosos y tradicionales, ONG locales
Particulares y comunidades
ONU, ONG internacionales, Cruz Roja de Uganda, comunidad, gobierno, sector privadoGobierno, comunidad,
ONG internacionales, ONU, gobierno
ONG internacionales
Gobierno, ONG internacionales, ONG locales, iglesia
Jóvenes voluntarios, ONU, ejército
Líderes de consejos locales
Iglesia, ONG, organiz. culturales
Seguridad y paz Trabajos ocasionales Socorro alimentario Medicinas y tratamientos
Agua potable, higiene y saneamiento Semillas y plantas Evacuación y transporte Envío de informes y registro de comunidades Bienes en especie
COMPARACIÓN DE DISTINTOS
TIPOS DE RESPUESTA A
NIVEL NACIONAL EN
UGANDA
Acosados por el confl icto entre el Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en inglés) y el Gobierno de Uganda, que estaba a su vez interconectado con el confl icto del sur de Sudán, los habitantes del norte de Uganda también se han enfrentado a sequías, inundaciones, desprendimientos de tierra y robos de ganado. Pader es uno de los distritos más afectados. Durante el confl icto con el LRA, hasta el 95% de la población fue desplazada. Los robos de ganado habituales y las sequías e inundaciones han tenido como resultado una grave inseguridad alimentaria. Katakwi también se ha visto afectada gravemente por el confl icto: acogió un gran número de desplazados internos (IDP, por sus siglas en inglés) como resultado de la insurgencia del LRA, y sufre robos de ganado continuamente (problema que se agravó en 2006). También ha sufrido desastres naturales devastadores; el último fue la inundación de 2007.
Durante el desarrollo de los confl ictos, el Gobierno aumentó sus fuerzas de seguridad (con la ayuda de donantes internacionales) y dio armas a jóvenes voluntarios para que las complementaran. Este hecho se consideró extremadamente importante, ya que allanó el camino para otras respuestas, que consistieron, por ejemplo, en permitir el libre movimiento de las comunidades, permitiendo que así se implicaran en actividades relacionadas con los medios de vida. Las autoridades de los gobiernos locales lograron llevar a cabo operaciones tales como la monitorización, evaluación y supervisión. Las comunidades guardaban su ganado en zonas seguras comunitarias, que estaban “protegidas” por el Ejército (aunque se lo acusó de llevar a cabo saqueos). Entre otras respuestas relacionadas con la inseguridad estaría el desplazamiento de personas a campos de refugiados y el desarme de los asaltantes de ganado Karamajong. Los líderes religiosos y culturales iniciaron diálogos para la paz con los Karamajong y el LRA bajo el auspicio de las ONG internacionales y locales.
El trabajo eventual siempre ha sido la principal estrategia para ofrecer medios de vida en el caso de las comunidades locales en situaciones de emergencia. Este trabajo consiste en actividades como la extracción de agua, la recolección y venta de paja utilizada para el techo de las estructuras de barro utilizadas para el alojamiento en los campos, la recolección y venta de leña, la fabricación de alcoholes y el trabajo en terrenos de otras personas. Esto ayuda a complementar las provisiones para la ayuda de emergencia, que suelen ser insufi cientes, y facilita la supervivencia de las comunidades.
En Pader, la Iglesia católica daba cobijo a los que se desplazaban durante la noche durante los peores días de la insurgencia del LRA en el distrito. Muchas personas se trasladaban desde los campos a los edifi cios de las misiones para pasar la noche. La Iglesia también ofreció terrenos, donde se instalaron los campos incluso durante los momentos de inseguridad causada por el LRA. Después de las inundaciones de 2007, las iglesias y mezquitas distribuyeron ropa y alimentos y los miembros de la comunidad afectada que vivían en otras zonas del país donaron ropa y dinero. Durante las inundaciones, los hombres ayudaron a la evacuación y desplazamiento de aquellos más vulnerables, como los ancianos y enfermos, a zonas más seguras. Como respuesta a la sequía de 2009, el Gobierno central distribuyó alimentos. Los hogares de las distintas sub-provincias y parroquias recibieron distintas cantidades de ayuda, en función de la población total de cada unidad administrativa. En Pader, la distribución de alimentos por parte del Gobierno se dirigió únicamente a la población extremadamente vulnerable. No obstante, los retrasos en la distribución supusieron un enorme problema. Incluso después de la distribución de alimentos desde el nivel central a los distintos distritos, se tardó otros dos meses en distribuir los alimentos a las sub-provincias, ya que los distritos no tenían combustible para poder distribuirlos y el Gobierno no se lo facilitó. El Gobierno de Uganda también movilizó a los medios de comunicación para informar sobre las crisis y para diseminar la información a las poblaciones afectadas, así como para movilizar fondos. Esta movilización se realizó principalmente mediante la Dirección de Información y Orientación Nacional, que convoca el Ministro para la Gestión y Respuesta a Desastres y los Refugiados en caso de desastres.
&..* &..+ &.., &..- &... '%%% '%%& '%%' '%%( '%%) '%%* '%%+ '%%, '%%-
B>AADC:HJH9
EG:8>DH8DCHI6CI:H'%%- %#%* %#%+
%#%- %#%, %#%+ %#%) %#%+ %#%- %#&* %#&, %#&.
%#') %#'( %#)) '$&- '$'* '$)) '$(- 6njYV]jbVc^iVg^V 6njYVcd]jbVc^iVg^V IdiVa6D9ZmXaj^YdVa^k^dYZYZjYV '$&* '$'- '$(/ '$(' '$+. '$+( '$*' &$.+ &$/( &$.-
GRÁFICO 7: AOD HUMANITARIA Y NO HUMANITARIA A UGANDA, 1995-2008
Uganda
1988 – 2008
Conflicto
CONFLICTO EN EL NORTE ENTRE EL EJÉRCITO DE RESISTENCIA DEL SEÑOR (LRA) Y LAS FUERZAS DEL GOBIERNO
1999
Sequía
2003Crisis
JAN EGELAND, COORDINADOR DE SOCORRO HUMANITARIO, SE REFIERE A LA SITUACIÓN EN EL NORTE DE UGANDA COMO “UNA DE LAS PEORES CRISIS HUMANITARIAS DEL MUNDO”
2007
Inundaciones
2008Sequía
PERMANENTERobos de ganado de
los Karamajong
La ayuda exterior no será nunca inmediata. Se necesita tiempo para planifi car las actividades y organizar los recursos. Tal y como se ha demostrado en Bangladesh tras el ciclón Aila, la respuesta de la comunidad es importante porque sí es inmediata. Funciona como primeros auxilios, ayuda a salvar vidas, reduce los riesgos, minimiza los efectos de un desastre y alivia la vulnerabilidad. Normalmente, la respuesta de la comunidad se ignora porque muchos actores ni siquiera se percatan de que está ahí, aunque la ayuda exterior pueda contribuir a complementar lo que la comunidad ya ha comenzado sin eliminarlo. Muchas personas prestan su ayuda simplemente porque quieren, no porque se las necesite a falta de alguien dispuesto a prestar esa ayuda.
La comunidad puede participar en el control de la calidad de la respuesta en general. Uno de los entrevistados en el estudio de caso sobre Sri Lanka del proyecto Listening Project (Escuchemos a la Gente) de octubre de 2007, afi rmaba que “La participación de la comunidad es importante, porque es la que está en mejor situación para realizar controles de calidad sobre ciertos aspectos del trabajo, y si conoce todos los pasos del proyecto, desde el principio hasta el fi nal, estará en condiciones de aportar más y de desempeñar ese mismo trabajo en el futuro”. En Uganda, nuestro estudio de caso concluyó que las personas ahora son más individualistas y ha disminuido la cultura de compartir o de apoyar a los más vulnerables. La razón es que estas personas viven en campos de refugiados y sus posesiones se han reducido o destruido; se han hecho dependientes de la ayuda internacional. Es habitual que las ONG internacionales trabajen con socios locales, y es importante que se aprovechen los puntos fuertes de la sociedad civil local. Pero se deben entender bien las dinámicas de esta relación. Cuando las organizaciones internacionales intentan trabajar mediante organizaciones locales, cabe la posibilidad de que ejerzan presión sobre los sistemas internos de las organizaciones de la sociedad civil del país, que son ya de por sí débiles. Además, suelen ser los actores internacionales los que conservan el poder: normalmente suelen ser los donantes internacionales los que tienen el poder de tomar decisiones, y no las organizaciones del país. Estas formas de asociación para prestar ayuda no deberían confundirse con la respuesta a nivel nacional, que es autónoma, autofi nanciada y autodeterminada.
La dinámica entre la comunidad internacional y el Estado también debe entenderse bien. Tras las inundaciones y el ciclón en 2007, el Gobierno de Mozambique no emitió un llamamiento para la ayuda internacional,
ya que decidió depender principalmente de los recursos nacionales. La respuesta se consideró extremadamente fructífera porque el Gobierno estaba bien preparado, las agencias humanitarias nacionales e internacionales se respetaban mutuamente, y muchos de los miembros de mayor responsabilidad de las agencias internacionales hablaban portugués. Una de las principales limitaciones del sistema humanitario a nivel nacional es su falta de capacidad, ya sea humana, técnica, económica o administrativa. Un trabajador de una ONG de Sri Lanka afi rmaba: “Las ONG locales ayudan a responder a necesidades locales, pero no tienen un impacto de largo alcance. Su capacidad les plantea muchos problemas”. Como en el caso del terremoto-tsunami del Océano Índico, la disponibilidad repentina de fi nanciación internacional puede resultar en una plétora de ONG locales nuevas. Aunque las ONG internacionales pueden tener criterios de asociación con organizaciones locales solventes, cuando las “buenas” ya no están disponibles, muchas ONG internacionales utilizan socios de menor solidez. La fi nanciación ligada que reciben las ONG que trabajan en el campo de la violencia sexual en la RDC, obligaba a las ONG internacionales a asociarse con ONG locales que quizá no estaban preparadas para responder a ese problema. El problema de la capacidad también alcanza a los gobiernos. Tal y como se ha observado recientemente en Haití y en otros enormes desastres naturales repentinos, el Gobierno se puede ver seriamente debilitado por el fallecimiento de sus trabajadores y la destrucción de los recursos de respuesta y las infraestructuras principales.
Los sistemas débiles son más proclives a la corrupción. En el estudio de caso sobre Sri Lanka de Listening Project, uno de los entrevistados comentó: “Cuando la ayuda llega a las ONG, a nosotros sólo nos llega la mitad. Y, hasta donde sabemos, es así en todos los campamentos. Aceptamos a los donantes, pero los habitantes de Sri Lanka están implicados en sobornos y corrupción. Preferimos que el donante venga directamente al campamento sin tener que pasar por otras organizaciones. Será la manera más útil y más efi caz”. Otro comentó: “Son las ONG locales las responsables de las carencias. La corrupción se produjo a través de las ONG locales y no de las ONG o los donantes internacionales, porque los donantes fi nancian el proyecto y sólo quieren ver que la gente se puede benefi ciar de él. Nuestro personal debería ser responsable para comprobar que se cumplen los compromisos”.
Dejando de lado estas advertencias, los actores al nivel nacional pueden trabajar y trabajan con métodos con los que los actores