Capítulo 2. Marco Teórico y conceptual.
2.4 Implicaciones de la inteligencia musical
Un eje importante sobre la investigación es profundizar lo referente a los diversos estudios realizados en cuanto a las implicaciones de implementar la inteligencia musical e interpersonal en la enseñanza y otros ámbitos humanos; por ello este apartado
ejemplificará varias perspectivas, resultados y beneficios sobre su implementación en el aula, aspectos emocionales, así como de salud.
Es necesario retroalimentar brevemente sobre las características de La Inteligencia Musical para iniciar con el análisis de su impacto en la vida del hombre. La Inteligencia Musical es la capacidad de manipular, percibir, identificar las notas musicales que incluyan un tono y ritmo a través de diversos medios, además de otros aspectos. Es un hecho que esta habilidad del intelecto puede utilizarse de manera lúdica para enseñar en cualquier tipo de sociedad humana pues ha sido desarrollada de manera universal por todas las culturas del planeta, Gardner (1995) afirma que las inteligencias múltiples se manifiestan en todas las culturas, aunque están determinadas por la carga genética y el medio donde se desarrolla el aprendizaje. Es por lo anterior que la Inteligencia Musical se puede utilizar como un recurso didáctico universal.
Otro aspecto importante sobre la Inteligencia Musical es que no se requiere una edad mayor para practicarla, pues se manifiesta tempranamente en los humanos. Los bebes de dos meses de edad cuando escuchan la voz humana producen en respuesta una vocalización que concuerda con lo que acaban de escuchar, discriminan diferentes patrones de entonación y reconocen diversos tonos (Shaffer, 2000).
(2009) las educadoras de nivel preescolar se apoyan de la música para fomentar el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz, así como otros usos de recreación y relajación .
Otros autores como Armstrong (2006) mencionan que la educación musical es considerada una capacidad universal de todos los miembros y no sólo reservada para las élites, que es componente de la nutrición cultural pues es una parte intrínseca casi imposible de separarse de la vida de los humanos; siendo muy cotidiano el utilizar los rasgos de la inteligencia musical en la vida diaria, como lo es escuchar una melodía en cualquier momento del día.
Algunos de los fines al enseñar educación musical en edades tempranas se fundamentan en el desarrollo de varias habilidades entre las que destacan según Brites y Brites (2002) estimular el sentido auditivo y rítmico y como medio para favorecer el aprendizaje de diversas competencias disfrutando de ella.
En la educación básica mexicana el fomento de la Inteligencia Musical inicia en el nivel preescolar, siendo parte del campo formativo referente a la expresión y
apreciación artísticas, según el PEP (Programa de Educación Preescolar) (2004) con el desarrollo de este campo formativo se fomentará que los niños elaboren e interpreten canciones, acompañándolas con diversos instrumentos musicales convencionales o hechos por él; para que con lo anterior sean capaces de comunicar las sensaciones y los sentimientos que producen en ellos los cantos y la música que escucha.
De manera importante se ha utilizado esta habilidad para el fomento de los valores y el respeto desde edades tempranas, pues como afirma el PEP (2004) el uso didáctico de la Inteligencia Musical en preescolar concientiza a los niños para descubrir que otros
tienen diferentes puntos de vista y formas de expresarse, aunque la creación artística sea común, de esta forma aprenden que su forma de expresión no es la única, valorando de esta manera la diversidad de formas de pensar; expresión de sus pares y el uso de la creatividad en variadas formas.
Cabe señalar que con la implementación de la Inteligencia Musical en el aula no sólo se promueven aprendizajes artísticos, según Betti (2004) el uso didáctico de algunos rasgos de la Inteligencia Musical fomenta mejorar la pronunciación, la memorización, así como representar aspectos de la cultura, todo de manera divertida, un ejemplo de ello, son el utilizar canciones para memorizar sobre un tema. Lo anterior posibilita el uso de las características de esta inteligencia para diversos fines de enseñanza y aprendizaje.
Un factor relevante que facilita el proceso enseñanza aprendizaje es que los recursos didácticos sean capaces de utilizarse al abordar cualquier tópico y aún más si son factibles en cualquier materia, según Díaz (2008) los rasgos de la Inteligencia
Musical permiten abordar diversos contenidos curriculares de manera dinámica, atraen el interés y atención del estudiante; los motiva a ser colaborativos y a sentirse sujetos activos de su aprendizaje.
Existen rasgos de la Inteligencia Musical que se relacionan con la creación de productos novedosos, el ejemplo más representativo de ello son las piezas musicales clásicas así como la creación de la letra de una canción para acompañar una sinfonía. Los alumnos al realizar producciones musicales (canciones o sinfonías) copian, extienden, transforman distintos ritmos, letras o ideas melódicas con lo que utilizan a gran escala la creatividad (Glover, 2004).
Se ha comprobado que la práctica de la inteligencia musical como escuchar música tiene un impacto positivo en ámbitos emocionales de las personas, pues en casos de recuperación sobre algunas enfermedades estimula emociones benéficas para la autoestima. El impacto positivo emocional en los estudiantes promueve mejor
aprendizaje al fomentar la seguridad y autoconfianza en el alumno, para Sénquiz (2011) existe una sincronización entre los ritmos cardiacos con los ritmos musicales, pues así el corazón late más rápido o lento según el ritmo. En otros casos la práctica musical se usa como método terapéutico con efectos tranquilizadores, estimular la memoria cerebral, relajante ante el estrés, mejora la autoconfianza y el pensamiento flexible entre otros beneficios.
Respecto a la memorización, memorización auditiva y repaso de información hay diversos estudios que demuestran que las personas se concentran eficazmente y trabajan mejor cuando se escucha música en aulas ruidosas o ambientes laborales. Por ejemplo, se puede implementar alguna melodía al inicio de una clase para mejorar la concentración hacia la misma; también puede utilizarse como elemento generador de ideas para alguna temática; o sirviendo de acompañamiento de otras actividades con un trasfondo musical.
Algunas melodías de instrumentos como el piano, violín, flauta, arpa entre otros estimulan la concentración y facultades intelectuales, pues los ritmos musicales pausados afectan el ritmo cardiaco y respiratorio haciéndolos lentos, beneficiando de esta forma al cuerpo y la actividad cerebral (Mascetti, 2007). En cuanto a un estudio realizado por Martínez (2007) de tipo cuantitativo-cuasiexperimental, donde los objetivos se
fundamentaron en mostrar la significativa de la influencia de la música en actividades dentro del aula e identificar las repercusiones en el aprendizaje de los alumnos, así como
arrojar información valiosa para identificar las fortalezas y debilidades de la utilización adecuada de recursos musicales en ambientes académicos. Donde los participantes fueron un grupo de tercer semestre de preparatoria y los instrumentos se abocaron a indagar sobre la influencia de la música, como recurso didáctico, en el aprendizaje de la ética; El rendimiento en sus pruebas mensuales y el examen final. Se encontró que la estimulación sonora puede influir en la plasticidad de aprendizaje o memoria mediante el aumento de conexiones sinápticas y el proceso de mielización y que la música clásica de fondo posiblemente permitía que los alumnos se concentraran en resolver su prueba, eliminaba de la mejor manera el ruido provocado por el contexto y no permitía los comentarios en voz alta y de manera general por parte de los estudiantes que son comunes durante la aplicación de exámenes.
Es sabido que la Inteligencia Musical y su práctica se relacionan con otras inteligencias, en el caso de la Inteligencia Lingüística muchas veces utilizada en didácticas de enseñanza, en ciertas ocasiones se elabora alguna composición musical donde se pide la creación de una letra para la tonada, leer las notas de diversas sinfonías, además de que la música es un magnífico estímulo para la expresión oral y escrita; inclusive la inteligencia musical mejora la habilidad lectora y del habla, esto con base en los estudios de (Dalla, Kraus y Overy, 2009). La manipulación de un instrumento musical ayuda a los infantes a procesar mejor el habla en un ambiente ruidoso como los salones de clase, así como a interpretar con mayor precisión los matices de lenguaje transmitidos por cambios sutiles en la voz humana (Vaughan, 2010). En otros estudios de (Dalla, Kraus y Overy, 2009) se encontró que debido a que el cerebro es incapaz de
un instrumento musical puede ayudar a las personas a preparar al cerebro para seleccionar la información importante. Usar un instrumento ayuda al cerebro para seleccionar lo que es importante en un proceso complejo que puede implicar la lectura o recordar una partitura, logrando la coordinación exacta con otros músicos (Vaughan, 2010).
En otras situaciones se elaboran composiciones musicales donde la tonada o canto se acompaña de algún baile (inteligencia espacial) para representar contenidos y de esta manera expresar el conocimiento de otra forma, también hay estudios que
demuestran que la habilidad lectora mejora al escuchar ciertas melodías e interpretar gráficos o escritura musical. Es sabido que la música y la lectura se expresan a un medio escrito a través de símbolos, por lo tanto los músicos utilizan un lenguaje musical como lo es el leer partituras con sus tonos y ritmos; la mayoría de las veces la audición del lenguaje musical con la audición del lenguaje hablado se vincula existiendo similitudes; lo que fomenta la capacidad lectora de las personas, pues no sólo se practica la lectura del idioma autóctono, sino también lectura musical (Castillo, 2005).
Uno de los efectos más famosos sobre el impacto de la Inteligencia Musical es el efecto Mozart conocido como el impacto en el desarrollo creativo e intelectual de los niños con base en la escucha de sinfonías de Wolfgang Amadeus Mozart, pues se ha demostrado que sus obras contribuyen al crecimiento fetal, al desarrollo del bebé y a mejorar su creatividad y capacidad física e intelectual. La música de Mozart es capaz de fomentar la inteligencia y es efectiva para el tratamiento de Autismo en comparación a otras músicas (Castillo, 2005).
Otras implementaciones de la Inteligencia Musical como el realizado por Shinichi Suzuki fundamentan que los infantes pueden manipular un instrumento musical como lo
hacen con su lengua materna con base en la cooperación de los padres y un amplio régimen disciplinario, pues bajo este enfoque la formación musical es una parte
importante del hombre. Este método pedagógico resalta las potencialidades de los niños y su elevada sensibilidad desde antes del nacimiento y en los primeros años de vida para manipular instrumentos musicales (Gardner, 2005).
Cabe señalar que cada persona tiene un nivel de inteligencias mejor desarrolladas que otras, por lo cual la colaboración de personas, así como el trabajo en equipo logrará incorporar diversas inteligencias como la musical e interpersonal en el proceso de enseñanza-aprendizaje, facilitando el aprendizaje para la diversidad de participantes. Las inteligencias interactúan a lo largo de la vida en diferentes funciones y papeles sociales (Gardner, 2005).
Se ha demostrado que en algunos adultos la escucha de música clásica fomenta la solución rápida de problemas como lo puede ser armar un rompecabezas, mejorando la habilidad de pensar de manera fluida. Un aspecto de la Inteligencia Musical como
escuchar una melodía clásica promueve nuevos caminos cerebrales, activando más conexiones entre células del cerebro aunque sea por corto tiempo, lo que mejora la habilidad de pensar más rápidamente (Bales, 1999).
Como conclusión de este apartado es necesario mencionar que los rasgos de la Inteligencia Musical repercuten en varios aspectos del proceso enseñanza aprendizaje, según Vaughan (2010) al educar utilizando formación musical se manifiestan diversas competencias, incluyendo el lenguaje, el habla, la memoria, la atención y hasta la emoción vocal, entre muchos aspectos de la vida del hombre.
2.5 Estrategias didácticas para implementar la inteligencia musical en el aula.