• No se han encontrado resultados

La importancia de los reflejos en el recién nacido

In document Psicología del desarrollo infantil (página 42-46)

Inicialmente es importante definir el reflejo como una respuesta innata de reacción in- voluntaria y automática ante un estímulo, como por ejemplo el parpadeo ante un estí- mulo visual. Es así como existen reflejos de supervivencia y los primitivos que ejercerán una influencia importante en los procesos

Fundación Universitaria del Área Andina 43

Fundación Universitaria del Área Andina 6

de maduración neurofisiológica del ser humano recién nacido. En la tabla No. 1, se describen los principales reflejos que un recién nacido a término, debe tener (Tell, 2007).

Reflejos de supervivencia: se les denomina así por el valor adaptativo que tienen para el neonato. Respiración Parpadeo Pupilar De búsqueda u orientación De succión De deglución

Nombre del reflejo Respuesta Evolución y duración Importancia

Suministra oxíge- no y expulsa dió- xido de carbono. Protege los ojos de la luz brillante y de cuerpos extraños.

Protege el sistema visual de la luz bri- llante y adapta al ojo, en momentos de poca o ausen- cia de luz. Dirige al bebé hacia la búsque- da del seno de la madre o del tetero. Permite ingerir nutrientes. Permite ingerir nutrientes. Inhalación y exhala- ción repetitivos. Cerrar los ojos. Contrae las pupilas ante la luz brillante; dilata las pupilas ante la oscuridad o la luz tenue del entorno. Voltea la cabeza al percibir un estímulo táctil en la mejilla.

Chupa los objetos que se les acerca o introduce en la boca. Ingerir Permanente Permanente Permanente Permanente Permanente Desaparece aproxima- damente en las dos primeras semanas pos parto. Es reemplazado por el de voltear volun- tariamente la cabeza.

Tabla 1.Reflejos de supervivencia Fuente: Propia. Adaptada de Tell, 2007.

Nombre del reflejo Respuesta Evolución y duración Importancia Reflejos primitivos: se llaman así porque es información que viene en las áreas subcorticales más

Babinski Palmar o de asimiento De moro De nadar De marcha Su presencia al nacer y su desa- parición en el pe- riodo esperado, es un indicador de desarrollo neu- rológico normal. Su presencia al nacer y su desa- parición en el pe- riodo esperado, es un indicador de desarrollo neuro- lógico normal. Su presencia al nacer y su desa- parición en el pe- riodo esperado, es un indicador de desarrollo neuro- lógico normal. Su presencia al nacer y su desa- parición en el pe- riodo esperado, es un indicador de desarrollo neuro- lógico normal. Su presencia al na- cer y su desapari- ción en el periodo esperado, es un indi- cador de desarrollo neurológico normal. Extender y luego

doblar los dedos de las manos cuando se le golpea la planta del pie.

Dobla los dedos al contacto con un ob- jeto en la palma de sus manos.

Un ruido fuerte o un cambio repenti- no en la postura de la cabeza del bebé harán que extienda los brazos, doble la espalda y luego los acerque entre sí como si quisiera agarrarse de algo.

El movimiento de los brazos y la espalda desaparecen entre los cuatro a los seis meses, pero el niño sigue presentando sobresaltos que no desaparecen, ante ruidos inesperados o la pérdida de so- porte corporal. Al sumergir al neo-

nato en el agua, rea- lizará movimientos de brazos y piernas, interrumpiendo de manera involuntaria la respiración, logran- do así que su cuerpo flote, esto lo manten- drá a flote, mientras lo sacan del agua.

El neonato al po- nérsele los pies sobre una superfi- cie plana, avanza como caminando.

Desaparece aproxi- madamente entre los ocho a los doce meses de vida.

Desaparece a los tres o cuatro meses de edad, y lo susti- tuye por el asimien- to voluntario.

Desaparece entre los cuatro a los seis meses.

Desaparece en las primeras ocho se- manas después del nacimiento.

Fundación Universitaria del Área Andina 45

Fundación Universitaria del Área Andina 8

Los reflejos van desapareciendo mientras los infantes van logrando madurez en los procesos neurofisiológicos, lo que determi- na ya una voluntad y control sobre sus mo- vimientos y la intencionalidad que los moti- va a realizarlos. Su aparición y desaparición, están relacionados con la duración del em- barazo; un bebé pre término, probablemen- te al nacer, no evidenciará un buen desem- peño al evaluar sus reflejos, esto lo logrará luego de nacer aproximadamente en unos dos meses. Un bebé que nace a término, evidenciará los indicadores de sus reflejos, pero lo más importante de esta informa- ción, tanto para padres, como para cuida- dores, es lograr observar cómo los infantes van avanzando en sus comportamientos adaptativos, que en la medida que sus refle- jos se puedan evidenciar, así como también se puedan extinguir, será el reflejo de salud neurológica del infante.

Además de los reflejos anteriormente men- cionados, también está la actividad del niño

o niña en sus rutinas diarias, esto tiene que ver con sus ciclos de actividad y vigilia. El recién nacido durante el 75% del tiempo duerme, esto quiere decir que entre 16 a 18 horas está durmiendo y el resto del tiem- po lo utiliza para la ingesta de alimentos y entre estar somnoliento o en ocasiones en estado de alerta, estos comportamientos se vuelven predecibles en el bebé lo cual indica de que sus procesos de maduración neurológica, van evolucionando adecua- damente, indicando que los mecanismos internos de regulación se están organizan- do bien. Dichos cambios de los estados del bebé se convierten también en predictores que permiten anticiparse a los avances que el neonato va a ir logrando con el pasar de los días y los meses. Los cambios en el sue- ño y el llanto durante el primer año de vida, son un referente para comprender dichos mecanismos de regulación. A continuación en la tabla No. 3, se describirán los diferen- tes estados del niño y de la niña, durante los primeros meses. Estado Sueño regular Sueño irregular Somnolencia Alerta inactiva Duración dia- ria en horas recién nacido 8 - 9 8 - 9 ½ a 3 2 – 3 Descripción

El bebé permanece con los ojos cerrados y sin moverse. Su respiración es lenta y regular.

Los ojos están cerrados, pero se puede observar que se mueven bajo los parpados (Movimientos Oculares Rápidos MOR). El niño al ser estimulado, se mueve o hace muecas. La respiración es irregular.

El niño está entre dormido y despierto. Los ojos se abren y se cierran, su aspecto se observa vidrioso cuando tiene los ojos abiertos. Su respiración es re- gular, solo que es más rápida que en el sueño regular. Sus ojos están totalmente abiertos y brillantes. Ex- plora el entorno. La respiración es regular y no hay movimientos en su cuerpo.

Alerta activa Llanto

1 – 3 1 – 3 Abre los ojos, su respiración es irregular. Puede

empezar a inquietarse manifestando actividad motora difusa.

Puede ser intenso, difícilmente se detiene y siempre lo acompaña con alta actividad motora.

Tabla 3. Estados de excitación de los niños y las niñas Fuente: Propia. Adaptada de Tell, 2007.

De acuerdo con lo anterior, se puede ob- servar en el infante cómo evoluciona su actividad desde antes de nacer, hasta dos semanas después, donde el sueño MOR es el que predomina. Este fenómeno se trata de un sueño activo cuyo fin es suministrar estimulación para que su sistema nervioso se desarrolle. Durante las dos a seis sema- nas después del nacimiento, duermen de catorce a dieciséis horas. Entre los tres a los siete meses, logran dormir toda la noche sin interrupción y durante el día hacen en pro- medio tres siestas; a los seis meses, el sueño MOR ya representa tan solo el 40% del sue- ño total del niño.

In document Psicología del desarrollo infantil (página 42-46)