CONDUCTA DESVIADA DESCRIPCIÓN DE LA CONDUCTA DESVIADA
1.12. FACTORES SOCIALES ASOCIADOS AL CONSUMO DE ALCOHOL
1.12.3. Influencia para el consumo de alcohol
Sutherland y Donald citado en Light (1998) en su teoría social de Asociación diferencial, explican la manera cómo tiene lugar la transmisión cultural, o sea el proceso por el cual se aprende la desviación a través de la transmisión de normas dentro de una comunidad, grupo o familia; si las personas pasan más tiempo con los desviados y tienen más relaciones intensas con ellos, estas influencias van a contrapesar las influencias de los no desviados hacia ellos. Con la transmisión de normas dentro de la misma familia, grupo, comunidad; las personas pueden socializarse hacia la subcultura de la droga.
Durante el proceso de socialización, la gente aprende sobre el alcoholismo lo que su sociedad “sabe” sobre el alcoholismo y, aceptando y actuando según las interpretaciones que han adquirido, se convierten en la confirmación viviente de las enseñanzas de su sociedad. La tradición relacionada con el alcohol, es decir, los modelos de consumo de alcohol históricamente desarrollados pasan de una generación a otra y constituyen una parte importante de la cultura (Razvodovsky, 2004).
La influencia de familiares y amigos para el consumo de bebidas alcohólicas es un factor social importante. Beber en compañía entre pares o iguales es gratificante por lo que el consumo puede caracterizarse como social, es decir como una forma de estabilizar las relaciones sociales, lograr el
BIBLIOTECA
DIGITAL
reconocimiento social, ajustarse a las normas ocultas del grupo, aumentar las interacciones y hacer que se perciban como más populares.
El proceso de socialización configura la conducta mediante el aprendizaje social y determina la forma de actuar. El proceso comienza durante los primeros momentos de la vida y a veces intervienen en él factores como las actitudes distorsionadas y conducta inapropiada de los padres que refuerzan normas de conducta de los hijos (Light et al., 1998).
El alcohol es parte de la vida diaria de algunas familias, la exposición al uso o abuso del alcohol puede influir en el desarrollo del alcoholismo, ya que los padres muestran a sus hijos que el beber es un hábito normal. Es muy probable que sus hábitos se hayan adquirido al presenciar el espectáculo del alcoholismo dentro de la familia. La convivencia con una persona que bebe en exceso puede ofrecer un modelo e incrementar la probabilidad de adquirir la misma conducta (Sarason et al., 1990).
La OMS (2005) concluye que el consumo de alcohol de los padres se relaciona con la de sus hijos de un modo positivo, ya que en la mayoría de jóvenes empiezan a beber porque imitan a sus padres u otras personas que influyen en ellos.
Aunque la familia puede desempeñar un papel importante y decisivo en el desarrollo de la conducta alcohólica, no es el único grupo que influye, los grupos de amigos, pareja u otros pueden favorecerla. Así la familia sea estable y
BIBLIOTECA
DIGITAL
tranquila las relaciones interpersonales con otros pueden ocasionar dificultades de conducta (Davidson, 1995).
El grupo de pares posibilita un factor de riesgo dependiendo de la elección de amigos, y el grupo al que se pertenece, el grado de dependencia que se tenga hacia el mismo, la presión de grupo y la influencia de estos pueden incitar y/o reforzar el consumo, en función de los hábitos y actitudes de este grupo, los cuales están estrechamente relacionados con la ausencia de autonomía de las personas en la toma de decisión, en la valoración de los pro y los contra de sus actos y en la limitación para asumir las consecuencias de sus conductas, la búsqueda de situaciones excitantes, sucesos estresantes, depresión ansiedad, conductas antisociales etc.
Otra influencia es la publicidad que fomenta la necesidad de consumir hasta tal punto que el consumo se ha convertido en un estilo de vida y en símbolo de poder. Las empresas gastan grandes cantidades de dinero en publicidad para persuadir al consumo de sus productos. Se ofertan productos como sinónimos de estilos gratificantes de vida y portadores de valores como vida, salud, amistad, diversión, placer, sexo, comodidad, juventud, alegría, naturaleza y otros (García, 2004).
Los medios de comunicación se han convertido en vehículos de socialización muy influyentes por un doble motivo: primero, porque son plataformas a través de las cuales reflejan el estilo de vida y la forma de ser de una sociedad, y segundo porque crean estilos de vida, formas de ser, valores, actitudes, conductas que si bien en un primer momento pueden ser novedosos,
BIBLIOTECA
DIGITAL
pasado un tiempo son asumidos por los individuos como modo de estar en la sociedad (Ferrer, 1995; Sánchez, R. 2002).
La publicidad directa de drogas aparece en prensa, radio, televisión, internet, discos musicales, vallas publicitarias, espacios y actividades deportivas, ropa, pegatinas o anuncios en coches y autobuses. Cualquier espacio es válido, siempre y cuando sirva para persuadir al potencial cliente (Sánchez, R. 2002).
Sexo, éxito y diversión son los mensajes que traslada la industria de las bebidas alcohólicas en sus anuncios, que también presenta en ocasiones su producto como un medio para solucionar problemas. Una publicidad que en muchos casos atenta contra la dignidad de la mujer presentándola como un simple objeto sexual. En 1988, la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, realizó un análisis sobre publicidad en prensa que reveló cómo en el 23,9% de los casos la recompensa que se ofrece al consumidor de la bebida anunciada es la satisfacción sexual (seguida del prestigio social, en un 13%, y de la amistad, en el 4,3%). En el 40% de los anuncios la mujer aparece como objeto sexual. Así mismo la publicidad describe al whisky, por ejemplo, como “la bebida principal de los hombres maduros convencionales, triunfadores, extrovertidos y dominantes”; el vino es una bebida con sabor “relajante” para “personas modernas, de éxito y cultivadas” (Sánchez, R. 2002).
Los anuncios de productos con alcohol son parte de un intensivo marketing de bebidas alcohólicas al que se suman otros factores como la urbanización y la industrialización, la emigración y los cambios en la estructura
BIBLIOTECA
DIGITAL
familiar, el mayor mercado internacional, el creciente poder de compra y la reducción real del precio del alcohol y la sobreproducción de cerveza y destilados, factores que siempre habrá que tener en cuenta para entender la compleja problemática del abuso del alcohol entre la población adulta y entre la población más joven.
En nuestra realidad observamos la gran publicidad que se hace a las bebidas alcohólicas en diferentes medios de comunicación, con mensajes alusivos de alegría, placer, camarería, establecedor de relaciones.
1.13. REPERCUSIONES SOCIALES DEL CONSUMO DE BEBIDAS