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La Institución libre de enseñanza

1.1. Años de aprendizaje (1860-1883)

1.1.1. La Institución libre de enseñanza

Esta situación de abandono, sin olvidar precedentes,18 dio lugar a que los profesores liberales separados de sus cátedras optaran por crear una entidad docente defensora de la libertad de ciencia, sin las trabas que los poderes civil y religioso querían imponer a los estudios universitarios, y así poder seguir desarrollando libremente su función docente. Se trataba de fomentar la enseñanza privada como forma ideal de enseñar, porque “tenía la ventaja de aportar una solución aceptable a los problemas de la influencia del Estado y de la Iglesia sobre la personalidad del niño”.19 La creación de la Institución Libre de Enseñanza fue una iniciativa privada adoptada por Giner de los Ríos durante su confinamiento en Cádiz. Se trataba de un centro de enseñanza “complètemente étrangère a tout esprit et a tout but confessionnels, philosophiques ou politiques”,20 con el que pretendía formar a la juventud español ante la imposibilidad de hacerlo en el marco de la Universidad oficial, a la vez que suponía un gesto de defensa frente al estado, en el que desarrollar la libertad de pensamiento sin trabas oficiales, como lo hiciera en 1866 el Colegio Internacional de Salmerón:

Es en fin de cuentas, un ambiente idéntico al que, años más tarde, encontraremos en los locales de la Institución: colegio, casa de familia y embrión de universidad, en edificios también de reducidas proporciones. Es interesante anotar este paralelismo, ya que varios futuros profesores de la Institución iniciaron su docencia en el Colegio Internacional...21

18 Me refiero a las demandas anteriores a 1875 en busca de reformas en la

enseñanza y en la educación, véase A. Jiménez-Landi, La Institución libre de enseñanza y su ambiente, 3 vols, Madrid, Ministerio de Educación y Cultura, 1996, vol. I, pp. 20-21.

19 I. Turín, La educación y la escuela en España de 1874 a 1902, Madrid, Aguilar,

1967, p. 166.

20 P. Jobit, Les educateurs…, p. 65.

21 El colegio internacional de Salmerón se creó en 1866 a partir de la primera

“cuestión universitaria”, considerado por Cacho Viu como el antecedente inmediato de la Institución libre de enseñanza. Cacho Viu, La Institución Libre ..., p. 187.

El interés de Giner en la creación de la Institución Libre de Enseñanza queda confirmada en la carta que dirigió a Silvela desde Cádiz: “Mi plan para el año próximo, es abrir en Madrid dos clases privadas, a ver si puedo vivir de mi trabajo por ese camino. Si se realizan algunos ofrecimientos que nos hacen, tal vez organicemos modestamente una pequeña institución de enseñanza superior libre, con una escuela de derecho...”22 En similares términos se dirige Salmerón a Giner en la carta que éste le remite desde Lugo, el 4 de mayo de 1875, a donde había sido confinado: “Bien necesitamos pensar en el porvenir si esto se prolonga. Desde luego, debemos intentar abrir estudios libres con o sin fondos de sociedad... Por cualquier modo ocúpese V. en redactar las bases de la Fundación de los Estudios Libres y podamos ganar tiempo circulándolas aun antes de que podamos vernos....”23 En la empresa que Giner preparaba, colaboró el valenciano Eduardo Soler, miembro fundador, que asumió durante el curso 1877-1878 la secretaría de la Institución.24 La Institución Libre de Enseñanza nacía en Madrid el 29 de septiembre de 1876, instalada en el nº 9 de la calle Esparteros.25 En un primer

Véase Antonio Jiménez García, El krausismo y la Institución libre de enseñanza, Madrid, Editorial Cincel, 1992, pp. 136 y ss.

22 Félix de Llanos y Torriglia, “¿Cómo nació la Institución Libre de enseñanza?”,

Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, 1925, pp. 50-61, en p. 59.

23 A. Jiménez-Landi, La Institución libre de enseñanza…, p. 487.

24 Blasco Carrascosa, Eduardo Soler y Pérez..., p. 107. El rasgo principal que

permite ubicar a Soler en el movimiento krausista fue su participación en la fundación de la Institución Libre de Enseñanza. Es decir, Eduardo Soler enlazó los estudios universitarios con la actividad docente, obteniendo en 1874 la cátedra de Procedimientos Judiciales en Oviedo que sin llegar a desempeñar pasó a asumir en Valencia la cátedra de Disciplina Eclesiástica. Sin embargo, pronto pondrá de manifiesto su inspiración krausista a partir de la “cuestión universitaria” planteada por Orovio.

25 La Institución libre de enseñanza fue un proyecto inspirado por Giner de los Ríos

bajo el ensayo de la Academia de Estudios Superiores. Sin embargo, no falta la opinión de quienes consideran a Salmerón como pionero en la idea de crear un centro docente de enseñanza superior y extraoficial. La denominación provisional de Institución libre de enseñanza quedó como definitiva, al impedir, el gobierno conservador presidido por Cánovas, que el nuevo centro docente se llamará Universidad por Real Orden publicada el 16 de agosto de 1875. Tras una intensa búsqueda de accionistas, se anunciaba una reunión el 31 de mayo de 1876, con el fin de acordar la constitución de la organización que nacía el 29 de octubre del

momento la Institución atendía los ciclos de primaria, secundaria y universitaria (sólo derecho). Sin embargo, por problemas económicos los estudios universitarios tan sólo se impartieron durante cuatro cursos. A partir de este momento, del espíritu krausista se pasará a un estilo institucionista propio de la democracia liberal, basado en la libertad de ciencia, enseñanza activa y dialogada frente al sistema libresco y memorista. Tras el altercado universitario de 1875, Albareda como nuevo ministro de Fomento firmará la Real Orden de 3 de marzo de 1881, por la que restituía en sus cátedras a los profesores afectados por la Circular de Orovio.

Tras licenciarse en derecho civil y canónico en la universidad de Oviedo (1877), Posada viaja a Madrid para iniciar la carrera de filosofía y letras; propósito que no llegó a realizar.26 El ambiente madrileño del momento era difícil para el joven provinciano, y regresa a Oviedo, donde comenzó a ejercer la abogacía en el despacho de su pariente Pedregal. Años más tarde, durante su estancia en Madrid, planteará varios recursos de casación sin demasiado éxito. En parte, porque no estaba muy dotado para esa profesión que, tal y como decía, “me levantaba fiebre” con sólo pensarlo.27

mismo. Véase Otero Urtaza, Manuel Bartolome Cossío. Trayectoria vital de un educador, Madrid, Ministerio de Educación y Cultura. Centro de publicaciones, 1994, pp. 28 y ss. También es interesante Antonio Jimenez-Landi, La Institución libre de enseñanza..., vol. I, pp. 328-338, 374-384. Así como, I. Turín, La educación…, pp. 179 y ss.

26 Expediente instruido para conferir el grado de licenciado en derecho civil y

canónico. A.G.A. 31/15887.

27 A. Posada, Fragmentos…, pp. 98 y 182. Sobre la aversión de Posada al ejercicio

profesional, véase Rubio Llorente, que la relaciona con la tendencia actual por distinguir el derecho constitucional cuyas normas son directamente aplicables por los tribunales de justicia, y el derecho político basado en construcciones prescriptivas y en cuyo estudio se centró Posada.