• No se han encontrado resultados

Instrumentos de diagnóstico para eje I y II.

MARCO EMPÍRICO

IX. OBJETIVOS E HIPÓTESIS.

10.5.1. Instrumentos de diagnóstico para eje I y II.

Entrevista Internacional Neuropsiquiátrica – M.I.N.I. (Sheehan et al., 1997; adaptada por Ferrando et al., 2000).

La M.I.N.I. es una entrevista estructurada que explora los criterios de los principales trastornos mentales del eje I del DSM-IV-TR. Permite el diagnóstico

único así como de trastornos psiquiátricos comórbidos. La M.I.N.I. evalúa en detalle y por módulos 17 trastornos psiquiátricos destacando los afectivos, ansiosos, por abuso y dependencia de sustancias, alimentarios y psicóticos. Cada módulo corresponde a una categoría diagnóstica del eje I pero contiene un módulo opcional que criba por trastorno de la personalidad antisocial.

La entrevista está compuesta por 17 módulos identificados por letras, cada módulo corresponde a un diagnóstico. La entrevista completa puede ser administrada en un periodo de 20 minutos aproximadamente. Fue diseñada para evaluar los principales trastornos psiquiátricos de forma rápida y al mismo tiempo precisa, principalmente para su uso en centros multidisciplinarios y estudios epidemiológicos.

Como instrumento de diagnóstico ha presentado buenas propiedades psicométricas. Ha sido validada frente a la SCID-I/P (First, Spitzer, Gibbon y Williams, 2002) y la Entrevista Diagnóstica Internacional Compuesta (CIDI- OMS, 1990), mostrando puntuaciones elevadas de validez y confiabilidad. Su aplicación ha demostrado ser dos veces más rápida que la SCID- I/P, resultando favorable para evaluaciones en contextos no clínicos o con escases de tiempo.

Entrevista Clínica Estructurada para los Trastornos de la Personalidad del eje II del DSM-IV (SCID II; First et al., 1997; adaptada al castellano por First et al., 1999).

La SCID II es una versión de la SCID desarrollada para la evaluación de los trastornos de personalidad del DSM-IV-TR. La SCID II está conformada por tres componentes. El primer componente contiene un cuestionario auto-administrado con 119 ítems de respuesta dicotómica “Sí” o “No”. El cuestionario explora 11

trastornos de la personalidad, incluyendo los del eje II del DSM-IV-TR (también el trastorno de la personalidad no especificado) y un agregado que permite evaluar el trastorno depresivo de la personalidad y el trastorno pasivo-agresivo de la personalidad.

El segundo componente de la SCID II consta de una entrevista estructurada que se basa en los resultados positivos del cuestionario auto-aplicado. Durante la entrevista se determina si los ítems para los que el sujeto respondió en afirmativo son de la gravedad necesaria para cumplir con criterio diagnóstico. La determinación de las puntuaciones como clínicas o subclínicas se clasifican con uno de tres números: “1 = ausente o falsa”, “2 = clínica” y “3 = presente o verdadera”. En el último caso la puntuación del ítem cumpliría como criterio diagnóstico.

El tercer y último componente de la SCID II cuenta con un manual de usuario de instrucciones específicas para llevar a cabo la entrevista completa. Los tres componentes permiten que la evaluación de los trastornos de la personalidad sea lo más uniforme posible entre entrevistadores.

Las propiedades psicométricas de la SCID II como entrevista han demostrado ser satisfactorias en diversos estudios, con una confiabilidad que oscila entre 0.65 a 0.98 para las once categorías que evalúa (Lobbestael, Leurgans y Arntz, 2011; Maffei et al., 1997). Así mismo, el cuestionario auto-administrado ha demostrado buena sensibilidad y especificidad como instrumento de cribado.

El cuestionario no fue diseñado para ser administrado como instrumento único, sino como el primer paso de la entrevista diagnóstica completa. Sin embargo, el cuestionario en sí ha mostrado propiedades psicométricas casi tan buenas como las obtenidas por la entrevista completa, con una fiabilidad entre-

jueces (kappa) de 0.78 (Ball, Rounsaville, Tennen y Kranzler, 2001; Ekselius et al., 1994; Jacobsberg, Perry y Frances, 1995; Nussbaum y Rogers, 1992).

Cuestionario de Trastornos del Ánimo. (MDQ; Hirschfeld et al., 2000; adaptado por Sánchez-Moreno et al., 2005)

El MDQ es un cuestionario auto-administrado para la evaluación de síntomas del ánimo. Es un instrumento diseñado específicamente para detectar trastornos bipolares. Está compuesto por 15 ítems, 13 de los cuales evalúan síntomas hipomaniacos y dos consisten en preguntas acerca de la gravedad y disfunción causada por los síntomas. La puntuación total obtenida define si el sujeto califica positivo (el total es igual o mayor a 5) o negativo (menor a 5 puntos) para un trastorno bipolar. El instrumento logra identificar 7 de cada 10 personas diagnosticadas con trastorno bipolar y en población general aumenta el número de detección.

La versión original en inglés fue validada en población psiquiátrica y logró mostrar muy buenas propiedades psicométricas: consistencia interna, confiabilidad, validez, sensibilidad y especificidad. El cuestionario ha demostrado ser de utilidad en la detección del TB en muestras clínicas (sensibilidad 0.73 y especificidad 0.90) (Hirschfeld et al., 2000), en población general (sensibilidad 0.28 y especificidad 0.97) y en muestras de pacientes en asistencia primaria (sensibilidad 0.60 y especificidad 0.93) (Hirschfeld et al., 2003). En la literatura se reportan cifras que indican mayor sensibilidad de este cuestionario para la detección de individuos con TB I en contraposición con individuos con TB II (0.70 versus 0.30, respectivamente) (Ghaemi et al., 2005).

La versión adaptada al castellano por Sánchez-Moreno et al. (2008) obtuvo excelentes valores psicométricos. En su estudio comparativo la versión en castellano del MDQ obtuvo la misma consistencia interna que la versión original en inglés (alfa de Cronbach = 0.90), con validez concurrente de 0.83 y muy buena capacidad de discriminación (0.97). Mostró buena sensibilidad (0.60) y especificidad (0.98) para la detección de trastorno bipolar. Además, si el punto de corte se establece en 7 (igual o mayor a 7 en la puntuación total) la sensibilidad aumenta a 0.81, manteniendo la especificidad en 0.95 (Sánchez-Moreno et al., 2008).

10.5.2. Instrumentos para la evaluación del Temperamento Afectivo y Rasgos de la