1. MODOS DE FORMACION DOCENTE EN LA HISTORIA DEL SISTEMA
1.1. INTRODUCCIÓN
El concepto de modo de educación se entiende tomando como base el concepto de “modo de producción”, que desde el materialismo histórico se define como el modo de obtención de los medios de vida necesarios para la existencia del hombre. El modo de producción no abarca solamente las fuerzas productivas, sino también las relaciones de producción entre los hombres, que garantizan la producción de los medios materiales en cualquier contexto
histórico determinado. La educación dentro de este esquema productivo forma parte del andamiaje de la construcción de la ideología, de la forma de pensar y de actuar, es decir, las relaciones sociales que se establecen a través de la formación social determinada. La educación en este caso es una representación de este esquema de producción de una sociedad determinada.
Los modos de educación y formación docente en la historia del sistema educativo colombiano, permiten cartografiar el sistema que se implementó durante el siglo XX, a través de los diferentes modelos pedagógicos que se instauraron en cada periodo o coyuntura sociopolítica.
Las forma de la educación en Colombia se han caracterizado por estar profundamente vinculadas a la conformación del Estado, en tanto elemento fundamental para la consolidación de identidades subjetivas como formas de ciudadanía, y más específicamente, en tanto que éstas se articulan a los procesos de mercado a partir del siglo XX, para el fortalecimiento de las capacidades productivas de cara al desarrollo de los aparatos económicos (Vega, 2005, p. 42).
Estos modelos se consolidaron en el sistema educativo y pasaron a la historia como grandes experiencias pedagógicas que, aun entrado el siglo XXI, mantienen algunas de sus prácticas vigentes.
Los modos de educación implementados en el siglo XX tales como el de la pedagogía católica, la escuela activa, la tecnología educativa, la pedagogía constructivista y la pedagogía crítica, permiten articular la formación social capitalista, en grandes apartados sistemáticos que corresponden al mismo proceso histórico, social y económico del país, en el proceso de desarrollo y consolidación del Estado.
En la Tabla 1 se exponen cronológicamente los modos de formación en la historia de la educación en Colombia, los cuales en conjunto evidencian la consagración de la educación del siglo XIX en el entorno de la acumulación de capital y de la consolidación del Estado Nacional. Son visibles las reformas educativas instituidas de acuerdo a los periodos constitucionales que reinaron durante este siglo. Entrado el siglo XX, se destacaron las dos legislaciones generales de educación: La Ley de 1904 o Ley Uribe y la Ley General de educación de 1994, que generaron en la educación colombiana un proceso de articulación y de desarrollo acorde a las exigencias del capital nacional e internacional.
Tabla 1: Cronología de los modos de educación en Colombia. Adaptado de “Modos de educación y
problemas de periodización histórica desde una perspectiva genealógica”, por A. Viñao, 2009, Transiciones, cambios y periodizaciones en la historia de la educación, p. 32.
Para complementar la información brindada por la Tabla 1, en la Tabla 2 se diferencian los dos grandes modos de educación a partir de tres categorías que son fundamentales en educación: Saber, poder e identidad, que se configuran como estructuras fundantes en la comprensión foucaultiana de la reproducción de la cultura y la labor de los docentes frente a la sociedad.
M ODOS DE FORM ACIÓN CARACTERÍSTICAS
M ODO DE EDUCACIÓN
TRADICIONAL (M ediados S. XIX- M ediados S. XX)
1. Creación del sistema educativo: 1836-1857 2. Segunda mitad del S. XIX
3. Reformas: Ley Uribe 4. Rup tura ideológica y continuidad estructural: 1930
TRANSICIÓN 1940-1950
M ODOS DE EDUCACIÓN
TECNOCRATICO -EL
CONSTRUCTIVISM O. (Años setenta siglo XX- hoy ) p edagogía Activa- p edagogía crítica
1. Tecnología educativa 2. Periodo del Estado del bienestar y la escuela integrada 1970-1990 3. Escuela de masa y “sociedad educadora”: años
noventa-hoy 4. Ley General de educación 1994
CATEGORÍAS M ODO EDUCACIÓN TRADICIONAL M ODO EDUCACIÓN TECNOCRÁTICO SABER
Indiferenciado, inesp ecífico, escasamente regulado
Definido y regulado, esp ecializado por objetivo
PODER Colectivo, difuso Jerarquizado, burocratizado
IDENTIDADES
Pedagogo, educador romántico y humanista
Regulado, esp ecialista universitario.
Tabla 2: Distinción entre el modo de educación tradicional y el modo de educación tecnocrático,
evaluado bajo 3 categorías: Saber, poder e identidades adaptado de “Modos de educación y problemas de periodización histórica desde una perspectiva genealógica”, por A. Viñao, 2009,
Transiciones, cambios y periodizaciones en la historia de la educación, p. 37.
En la historia de la educación en Colombia se pueden reconocer dos grandes modos de educación que abarcan la cronología desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. Estos dos grupos nacen con el establecimiento de la educación institucionalizada en el país y se van conformando de acuerdo a las necesidades que aparentemente la sociedad manifiesta. Aunque vale resaltar que Quiceno (2003, p. 14) reconoce la existencia de cuatro modelos de educación: el primero que va de 1819 a 1875 caracterizada por ser “una educación desde un discurso racional, general y centrado en el derecho y en una forma moral que se llamó utilitaria”; el segundo del periodo 1876-1920 distinguido por la predominancia de la educación católica; el tercero entre 1921 y 1960 definido por una Educación Activa y la Escuela Nueva; y el último, de 1961 hasta la actualidad, regido por la tecnología educativa, el constructivismo y la pedagogía crítica.
En lo que respecta al modo de educación tradicional que es el característico de finales del Siglo XIX y primera parte del XX, podría decirse que su característica fundamental es que la educación se encuentra en manos de la iglesia católica, aunque también está autorizado el
uso del castigo y el disciplinamiento del cuerpo como la mejor forma de lograr la obediencia y el aprendizaje de los estudiantes.
El modo de educación tecnocrático de masas es el que va desde los años cincuenta cuando se establece la tecnología educativa. Se caracteriza fundamentalmente porque es una educación en búsqueda de propósitos mercantiles, aportadora potencial del desarrollo de la economía en el país. Para el SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje) según una ponencia presentada en 1978, la tecnología educativa es “la manera sistemática como ha cumplido con su tarea de realizar formación profesional en Colombia” (Citado por Martínez, Noguera & Castro, 2003, p. 23).
De igual manera las categorías explicitadas en la Tabla 2, la categoría “saber” se refiere a la regulación de los conocimientos que se imparten en las instituciones educativas, es decir, el saber enmarcado en relaciones de poder. En esta categoría se encuentran los conocimientos “permitidos” que se masifican. Esta regulación del saber se establecía de forma inespecífica en el modo de educación tradicional, pues no se encontraban formalizados los contenidos que se podían impartir en los claustros educativos; esto marca una diferencia fundamental con el Modo de educación tecnocrático, que se inicia específicamente cuando se da la conformación de la educación pública en el país. Este Modo de educación se caracteriza porque en cuanto al saber, existe una regulación bien definida que se formaliza a través del currículo.
En cuanto a la categoría identidad, expuesta en la misma tabla, se refiere a la forma en la que el docente se reconoce a sí mismo dentro del campo educativo, es decir, identidad es el significado que le da a su labor. Ahora bien, como se puede vislumbrar en la tabla hay
ciertas diferencias frente a la identidad en cada uno de los modos de educación, pues el docente pasa de reconocerse a sí mismo como un educador amante de su labor, formador de la cultura, y con grandes valores morales y éticos que deben ser ejemplo para sus estudiantes, a un educador en busca de títulos académicos que suplan los requerimientos de la educación mercantil, identidad que surge como consecuencia de la competitividad, la cual estrecha cada vez más el espacio que separa al conocimiento del mercado, produciendo una pérdida en la formación de los valores del humanismo descrito a profundidad por Kant (esta idea será profundizada en el Segundo Capítulo).
En lo que respecta a la categoría “poder”, Michael Foucault realizó estudios interesantes frente a este concepto, rompiendo con las concepciones clásicas de este término. Para él, el poder no puede ser localizado en una institución gubernamental, o en el Estado, ya que el poder está determinado por el juego de saberes que respaldan la dominación de unos individuos sobre otros al interior de estas estructuras establecidas. El poder no es considerado como algo que el individuo cede al soberano (concepción contractual jurídico- política), sino que es una relación de fuerzas, una situación estratégica en una sociedad determinada.Por consiguiente, el poder, al ser relación, está en todas partes, y el sujeto que está atravesado por relaciones de poder, no puede ser considerado independientemente de ellas. El poder, no sólo reprime, sino que también, produce efectos de verdad y produce saber.
El Estado reconoce que el poder produce efectos de saber, un saber que se incorpora y conforma a los sujetos. En efecto, se puede afirmar que el Estado, haciendo uso de las relaciones de poder entre éste y la sociedad, utiliza ciertas herramientas productoras de
saber, y a la vez productoras de subjetividad. Estas herramientas son incorporadas en las instituciones educativas donde las relaciones de poder-saber se entablan de manera visible y a la vez invisible, pues se juegan roles de autoridad reconocibles, pero se materializa un poder simbólico difícilmente auscultado.
Reconociendo que el Estado utiliza herramientas que masifican los saberes establecidos, se puede hablar de Reformas educativas, pues es a través de éstas que el Estado transforma los saberes y los discursos que se dan al interior de las instituciones educativas, y esta modificación se elabora debido a los cambios estructurales, económicos, políticos y sociales que se van entablando en la sociedad. Bajo el modo de producción capitalista, por ejemplo, los cambios educativos se articulan gracias a la predominancia de la economía sobre el orden social, importancia que conduce a que el aparato educativo se modifique al ritmo que dinamiza la economía en el país. De esta manera es posible divisar la relación existente entre el saber, el Estado y las reformas educativas.
La tarea de este capítulo es explicar estos dos modos de educación expuestos en las dos tablas anteriores, con sus diferentes vertientes que son los ladrillos que constituyen la historia de la educación en Colombia. A partir del reconocimiento de estos dos modos de educación es posible evidenciar las características propias de la educación en la actualidad y reflejadas particularmente en la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Ciencias Sociales (LEBECS) de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (UDFJC).
Ahora bien, ¿históricamente qué reformas educativas han implementado los gobiernos durante el Siglo XX en sus diversos proyectos políticos? Muchos proyectos polít icos de
formación de educadores se orientaron sobre la base de la conservación del orden social y la preparación de una mano de obra calificada, que sirviera de base laboral para satisfacer las necesidades capitalistas que se impulsaron a lo largo del siglo XX. Durante este siglo, Colombia ingresó en un proceso de transición socio-económica dejando atrás el legado del Siglo XIX, caracterizado por la consolidación de una economía agroexportadora, y dando tránsito a la formación social burguesa de claros matices capitalistas.
Desde la institución escolar la reproducción de esta formación social capitalista se consolidó, en tanto se genera el binomio saber-poder, un binomio compuesto por dos partes iguales, pues para Foucault saber y poder son inseparables por su misma naturaleza “poder y saber son dos lados de un mismo proceso” (Sheridan), (Citado por Veiga, 1997, p. 36). Entonces, la cultura escolar se posiciona como una gramática encargada de la reproducción del capitalismo, que para lograr esta reproducción, requiere del énfasis en el binomio saber- poder. Es así como, en la enseñanza católica impulsada por los gobiernos conservadores, la inclusión de características que logren transformar el saber-poder, se convierte en fundamento de la preocupación educativa. Uno de los ejemplo más propicio se encuentra en la reforma de Ospina Rodríguez, la cual estaba permeada de una ideología conservadora, presentando en tres puntos una influyente propuesta en los procesos de aprendizaje, los cuales se esbozan de la siguiente manera:
la primera, sujetar a los alumnos a severa disciplina, así en sus costumbres y moralidad como en sus estudios y adquisición de grados profesionales; la segunda, introducir el elemento religioso en la dirección universitaria, completando la instrucción con la educación; y la tercera, reorganizar las enseñanzas de manera que en ellas se introdujesen elementos conservadores (como el estudio del derecho romano) y algunos de la literatura y humanidades que habían sido muy descuidados, y que al mismo tiempo se proscribiesen ciertas materias
calificadas de peligrosas por el gobierno, tales como la ciencia de la legislación, la ciencia constitucional y la táctica de las asambleas (Samper citado por Patiño, s.f., p. 17).
Lo cual manifiesta un control disciplinario severo, tanto desde el control corpóreo, como el control sobre el conocimiento y el saber. Es de resaltar que en la historia de Colombia no hay “época clásica” al estilo foucaultiano, ni una dictadura militar prolongada; lo que se evidencia es que en la consolidación de los modos de formación hay una secuencia de modelos educativos y pedagógicos que dan paso al surgimiento de un modelo de formación y educación con la pretensión de constituir a lo largo del siglo XX una sociedad adaptada al sistema capitalista.
La educación moderna está caracterizada porque la incursión del mercado empieza a instalarse en todos los aspectos de la vida social. En este contexto nace la necesidad del Estado en articular el sistema educativo a un nuevo mundo laboral, que obligó a pensar en un modo de formación docente acorde al esquema de producción capitalista. A finales del siglo XIX el quehacer pedagógico se consolida como una labor netamente educativa- formativa de las nuevas generaciones que requerían una escuela en donde sus maestros les enseñaran conocimientos y saberes específicos, que los habilitara como sujetos integrantes del nuevo Estado colombiano. De esta manera la educación se articula a la productividad y los procesos de información que la globalización determina, formando a los sujetos del nuevo milenio, quienes han de ser competentes, adquiriendo habilidades básicas, no conocimientos paradigmáticos.
A partir de esta relación entre educación y productividad para una mejor competitividad el “giro estratégico” aparece en el escenario económico, político y educativo, lo que significó, una nueva organización y funcionamiento de los sistemas educativos, al incluir principios y
propósitos organizativos, de gestión, curriculares y pedagógicos significativamente diferentes a las etapas anteriores, colocando a la escuela y sus actores en otra dimensión cultural basado en los productos de la comunicación y los usos de la tecnología.
Las élites políticas centran su interés en el campo educativo buscando consolidar un sistema que dé paso al desarrollo económico del país y a las posibilidades de competencia mercantil con el extranjero; es por esto que se impulsan leyes y reformas educativas que fortalecen la formación de los docentes y que se encaminan a desarrollar una nueva economía capitalista.
Ya se reconoció la existencia y características de los dos grandes modos de educación, pero estos modos tienen periodos, que se marcan por la transformación política y gubernamental del país. Para comprender la historia de la formación docente en Colombia es necesario dividir la historia de la educación en cuatro grandes periodos, que evidencian las principales características y transformaciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. En la Tabla 3 se exponen los cuatro periodos con sus principales características.
Se aclara que en la tabla 3, el código disciplinar se refiere a la definición que Foucault brinda, la cual puede ser entendida de dos formas: como la organización del saber, o la relacionada con el poder; en la Tabla se hace referencia a la segunda forma. Para Foucault la disciplina es una microfísica del poder que busca crear cuerpos dóciles, y lo logra a través de las técnicas del poder disciplinario.
PERIODOS CARACTERÍSTICAS TIEMPO SEDIM ENTACIÓN DE USOS
DE EDUCACIÓN HISTÓRICA
Tradición clásica y cristiano-católica. Educación doméstica. Planes de estudio M oreno y Escandón
De la época colonial
INVENCIÓN DEL CÓDIGO DISCIPLINAR
Nacimiento de la escuela rep ublicana y creación de colegios y normales. Formación discursiva, reguladora. Santander y la educación, comisión corográfica y la misión alemana en la rep ública liberal. Fundación de la universidad Nacional de Colombia.
Siglo XIX
CONSOLIDACIÓN DEL
CÓDIGO DISCIPLINAR Pervivencia de la tradición: el código discip linar durante los modos de formación docente en la educación en Colombia.
Siglo XX
REFORM ULACIÓN
DISCURSIVA DEL CÓDIGO DISCIPLINAR Y
REDESCIPLINAM IENTO
Reformas educativas: Ley general de educación, ley 30, decretos reglamentarios. Inicios de p edagogía crítica, constructivismo, movimiento p edagógico, inicios de la
p edagogía p ost discip linaria. 1980-2010
Tabla 3: Evolución de los modos de formación docente en la historia de la educación en Colombia.
Cronología de los modos de educación en Colombia. Adaptado de “Modos de educación y problemas de periodización histórica desde una perspectiva genealógica”, por A. Viñao, 2009,
Transiciones, cambios y periodizaciones en la historia de la educación, p. 32.
Puede reconocerse en la tabla 3 que desde 1980 se originan las reformas educativas, pues a partir de esta década la educación se ha visto expuesta a sufrir continuas transformaciones, debido a los rápidos cambios económicos ocurridos en el país, que apuntan hacia un crecimiento de la empresa y a una adaptación rápida en el mercado mundial.
Se puede recordar que en el siglo XIX irrumpe la escuela como ente educador. La escuela se caracteriza por ser un espacio socializador encargado de disciplinar a los individuos, y en ella se evidencia claramente la materialización de las técnicas del poder disciplinario de las que habla Foucault, tales como la distribución de los cuerpos (la individualización por medio de los pupitres, la ubicación en panóptico del docente, etc.) y el control de la actividad (las alarmas que indican cuando hay descanso, cuáles son las horas para comer, etc.) (Castro, 2011).
Al transcurrir el tiempo se ha logrado refinar el disciplinamiento, el cual incluye tanto la formación de cuerpos dóciles, como la incorporación de las reglas establecidas que permitan que los sujetos se limiten y cohíban a sí mismos. El disciplinamiento es una característica compartida por todas las etapas históricas de la educación en Colombia, pero conforme pasan los años se va invisibilizando, y paradójicamente también se va potenciando.
Para analizar esta “invisibilidad” del disciplinamiento se va a realizar un recuento histórico de los modos de formación docente en el país, reconociendo las características propias de cada etapa y cada modo de formación. Luego se expondrá la historia de la Universidad Pedagógica Nacional y de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, contextualizándolas en la historia de la educación colombiana; y para terminar se reconocerán los modos de formación docente en la actualidad, especialmente en las dos instituciones ya mencionadas. Para lograr contextualizar los modos de educación es necesario reconocer las necesidades bajo las cuales nace cada modelo de pedagogía, y esto sólo se logra al analizar los hechos históricos determinantes en su consolidación; por esa razón, también se expondrán algunos sucesos políticos que transformaron la educación en