En algunos casos extremos las comunidades han destruido nidos con el fin de frenar el aumento de la población a consecuencia del aumento de los ataques a personas (sin referencia).
En los años 1990 hubo muchas capturas ilícitas de caimán negro en la Reserva de Mamirauá,
especialmente para los mercados del estado de Pará, en Brasil, y de Colombia (véase el texto más arriba); en 1995 se vendieron unas 65 toneladas de carne de caimán. El mercado de esta región disminuyó drásticamente en 2000 debido al aumento de los controles asociado a los preparativos para la captura lícita en la reserva. Sin embargo, continúa el comercio ilícito de carne salada a lo largo del bajo Amazonas para abastecer a los mercados del estado de Pará. En 2005, se extrajeron unas 50 toneladas de carne salada de unos 5.115 individuos. La carne salada tiene poco valor. Se capturan muchos individuos para ser utilizados como cebo de pesca, sin llegar a entrar en el comercio. Existe un pequeño mercado local de partes de caimán negro, generalmente procedentes de animales capturados por otros motivos. En ocasiones se utilizan los dientes y los cráneos para la elaboración de
artesanía, y la grasa se utiliza con fines medicinales. Los huevos se consumen localmente en algunas
comunidades.
que la caza tenía lugar en toda la reserva. Su
información indica que la extracción anual era de unas 115 toneladas de carne fresca de caimán, lo cual representa 5.230 caimanes negros y 2.865 caimanes de anteojos (Caiman crocodilus). Pese a esta caza ilícita, la población de caimán negro presentaba una de las densidades más altas de la Amazonía. Según estos autores, el impacto sobre las poblaciones silvestres podría ser reducido porque los ejemplares que se cazan son principalmente machos adultos y subadultos, a partir de zonas relativamente accesibles de la reserva. En su opinión, esta caza ilícita en la reserva Mamirauá demostró que puede ser posible realizar una extracción continuada de poblaciones de caimán bajo las
circunstancias adecuadas.
Los primeros informes sobre la utilización de carne de caimán negro como cebo de pesca son recientes (del año 2000), aunque en 2001 se consideraba que era una práctica generalizada en la Amazonía brasileña. La carne de caimán se utiliza para pescar un pez carroñero llamado piracatinga (Calophysus macropterus). En un proyecto del IBAMA para el seguimiento de los
desembarcos de pesca en las poblaciones a lo largo del Amazonas se registraron 140 toneladas de piracatinga entre mayo y diciembre de 2001. Dado que se calcula que con un kilo de caimán se consigue un kilo de piracatinga, es probable que se utilizaran unas 140 toneladas de caimán negro en esta pesquería durante ese período. Los pescadores venden un kilo de piracatinga eviscerado por unos 0,6–0,7 Reales brasileños (0,17–0,20 dólares USA/ kg). Dado que en ese mismo lugar se vendía el kilo de carne seca de caimán por 0,70–0,90 dólares USA durante los años 1990, se considera que se trata de un despilfarro de caimán (Da Silveira y Viana, 2003).
La venta de carne de caimán para el consumo humano se produce por razones culturales, principalmente en el bajo Amazonas (estado de Pará).
Conservación, gestión y legislación
En la propuesta se enumeran las leyes y convenciones nacionales e internacionales relativas al uso comercial de caimán negro en Brasil, aunque no se incluyen detalles sobre lo que éstas especifican.
Especies similares
Toda la especie fue incluida en el Apéndice I de CITES en 1975. En 1995, la población de Ecuador fue
transferida al Apéndice II, y está sujeta a un cupo anual nulo hasta que la Secretaría CITES y el Grupo de Especialistas en Cocodrílidos de la CSE/UICN aprueben un cupo de exportación anual. Desde entonces, sólo se han aprobado cupos en 1998 (para 30 especímenes, aunque no se utilizó) y en 2003 para 15
especímenes vivos criados en granjas (exportados por Ecuador a Dinamarca).
El caimán negro es una especie “fácilmente reconocible” para las autoridades encargadas del control (Anon., 1995). No obstante, si fuera adoptada, la propuesta de Brasil acarrearía una inclusión dividida de las
poblaciones de M. niger en dos Apéndices distintos de CITES. Las discusiones que tuvieron lugar en la reunión de trabajo nº 18 del Grupo de Especialistas en
Cocodrílidos (CSG) mostraron que todos los Estados del área de distribución están a favor de la propuesta de Brasil. Una inclusión dividida no debería representar ningún problema con respecto a los controles. El CSG lleva casi 20 años siguiendo de cerca el comercio internacional de cococrílidos en todo el mundo, incluyendo el comercio de muchas especies con inclusiones divididas en CITES. Gracias al excelente sistema de marcado de pieles de cocodrílidos introducido por CITES en la CdP 8, los problemas de observancia asociados al comercio internacional ilícito prácticamente se han eliminado, incluso los problemas
Justificación Información adicional
que habían surgido en el pasado con las inclusiones divididas de poblaciones de cocodrílidos (Jelden, 2007). TRAFFIC South America (2007) señala que, una vez curtidas, las pieles de tamaño pequeño o mediano podrían resultar difíciles de distinguir de las de otras especies de caimanes para inspectores sin formación específica en la materia.
Cría en cautividad
Aunque la cría en cautividad está autorizada por la legislación brasileña, actualmente no hay propuestas sobre esta forma de gestión para el caimán negro.
Dollinger (2007) señala que la población mundial ex situ en zoológicos registrados en WAZA es muy pequeña, lo cual indica el poco interés de los zoológicos por la especie.
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