LA ORGANIZACIÓN NEUROCOGNITIVA DEL SISTEMA BILINGÜE
G ANGLIOS BASALES : L1: G, PF.
5.5.2.4. L A HIPÓTESIS DE LOS SUBSISTEMAS
Un modelo biológicamente plausible del sistema bilingüe debería ser capaz de manejar toda la evidencia pertinente, y no sólo parte de ella. Éste es el impera- tivo que motiva la hipótesis de los subsistemas, propuesta originalmente por Paradis (1981). Paradis (2001c) explica que en esta hipótesis se reconoce un sistema lingüístico diferenciado de otros sistemas cognitivos pero conectado con ellos, tanto para recibir input sensorial como para enviar activación al sistema articulatorio y al dígitomanual. Esto es consistente con el MoNAM y con el caso de M.M., documentado por Trudeau et al. (2003) y presentado en la sección 5.4.1. Tanto la L1 como la L2 están enteramente representadas dentro de este sistema lingüístico global, pero los componentes y las represen- taciones de cada lengua forman redes neurofuncionalmente autónomas, dado que se consolidan en contextos de uso y activación diferentes. Así, cada lengua sería un subsistema neurofuncional independiente del sistema lingüístico glo- bal.
En consecuencia, la hipótesis de los subsistemas propone que, dentro de la vasta región macroanatómica en que se representa el sistema lingüístico global, el bilingüe posee dos grandes subredes de conexiones neuronales mi- croanatómicas, una para cada lengua. Éstas pueden activarse o inhibirse inde- pendientemente gracias a las fuertes asociaciones que existen entre las repre- sentaciones de una misma lengua. A su vez, como todas estas representaciones forman parte de un mismo sistema general (el sistema lingüístico), pueden activarse, inhibirse y hasta eliminarse de modo simultáneo y conjunto, del mismo modo que podría suceder con las representaciones lingüísticas del sis- tema monolingüe. Por añadidura, así como los estratos de cada lengua confor- man un subsistema fuertemente interconectado dentro del sistema lingüísti- co, lo propio sucede con los mismos estratos entre las dos lenguas. Se postula que el sistema fonológico de la L1 y el de la L2, por ejemplo, constituye un módulo fonológico neurofuncionalmente independiente; y lo mismo vale para el estrato léxico-gramatical de ambas lenguas y también para el semántico. Todas estas nociones se sintetizan gráficamente en la Figura 5.6 (basada en Paradis, 2001c: 8).
Figura 5.6. La hipótesis de los subsistemas (basada en Paradis, 2001c: 8). SINTAXIS L1 SINTAXIS L2 FONOLOGÍA L1 FONOLOGÍA L2 LÉXICO L1 LÉXICO L2 MÓDULO LÉXICO MÓDULO SINTÁCTICO MÓDULO FONOLÓGICO SUBSISTEMA L1 SUBSISTEMA L2 SISTEMA LINGÜÍSTICO
Así, por ejemplo, se postula que las representaciones léxicas de una y otra lengua se localizan en una misma región macroanatómica, pero se encarnan en distintos circuitos microanatómicos específicos de cada lengua. Lo mismo vale para los sistemas gramaticales de la L1 y la L2. En el caso del bilingüe temprano y/o con alto nivel de automatización de la L2, los subsistemas sin- táctico y morfológico de una y otra lengua se representan en áreas frontobasa- les, pero cada una posee su propio conjunto de conexiones neuronales a nivel microanatómico (Paradis, 2009). A su vez, un determinado subsistema en L1 (p. ej., el léxico) y su contraparte en L2 conforman un módulo neurofuncio- nal, ya que las representaciones de uno y otro son de la misma naturaleza y son procesadas de manera análoga.
En virtud de estos postulados, la hipótesis de los subsistemas se erige como la única compatible con toda la evidencia considerada. Los casos de restitución paralela se explican como el resultado de déficits del sistema lin- güístico en su conjunto, o de un módulo neurofuncional (p. ej., el léxico en ambas lenguas). Los patrones no paralelos pueden explicarse exitosamente como el resultado de la destrucción o la inhibición temporal de una u otra red microanatómica independiente (la L1 o la L2).
Es difícil contrastar esta hipótesis en estudios neuro-experimentales. Dos o más redes microanatómicas pueden estar funcionalmente separadas y aun así ser muy cercanas dentro de una misma región cerebral, de suerte que inclu- so las técnicas más avanzadas de neuroimagen pueden carecer de resolución espacial suficiente para distinguir entre una y otra. Afortunadamente, algunas tecnologías de reciente desarrollo permiten elucidar estas cuestiones.
En particular, la técnica de fMRA (sigla para el término inglés functio-
nal Magnetic Resonance-Adaptation, o fMR-Adaptation) permite contrastar la
hipótesis de los subsistemas. La técnica de fMRA saca provecho del fenómeno de adaptación, en el que dos estímulos idénticos presentados sucesivamente generan una respuesta neuronal menor que un par de estímulos distintos. Al compararse la diferencia de la señal producida por el procesamiento de estí- mulos idénticos con la que genera un par de estímulos disímiles en determina- do aspecto, se puede demostrar si hay conjuntos de neuronas que dentro de una misma región cerebral se activen selectivamente ante un grupo de estímu- los pero no ante otro (Chee, 2009).
El primer estudio sobre el sistema bilingüe realizado con esta técnica es el de Chee et al. (2003). Los investigadores estudiaron los patrones de activa- ción de sujetos bilingües al presentárseles caracteres chinos y palabras inglesas. Los sujetos debían pensar en el significado de la unidad presentada en cada instancia. Uno de los objetivos era determinar si una unidad y su «equivalen- te» comparten el mismo sustrato neuronal. Los estímulos se presentaron vi-
sualmente en pares, según cuatro condiciones: (i) sustantivos concretos ingle- ses repetidos; (ii) sustantivos concretos ingleses diferentes; (iii) sustantivos con- cretos chinos y sus «equivalentes» ingleses; y (iv) sustantivos concretos chinos y sustantivos ingleses no equivalentes. Los resultados demostraron que ciertas áreas de la corteza dorsolateral prefrontal y de la zona temporal lateral se acti- vaban selectivamente sólo ante estímulos de una u otra lengua. Los autores concluyeron que distintas redes neuronales con sensitividad diferencial para la L1 o para la L2 pueden coexistir en la misma localización general, pero que cada una es específica para sólo una de las lenguas.
En base a la misma técnica, Klein et al. (2006) realizaron un experimen- to con 12 bilingües adultos (hablantes nativos de inglés que aprendieron fran- cés como segunda lengua entre los 4 y los 12 años de edad). A los sujetos se les presentaron listas de palabras oralmente, en una y otra lengua, en diversas condiciones. Los registros obtenidos demostraron que la percepción de pala- bras en L1 y L2 activa las mismas regiones macroanatómicas, pero que dentro de dichas regiones hay conjuntos de neuronas que se activan sólo ante los estímulos de una de las lenguas. Una conclusión similar puede hallarse en el estudio de Giussani et al. (2007).
En conclusión, al ser la única hipótesis consistente con toda la evidencia clínica disponible y al contar con confirmación experimental en estudios de neuroimagen, la hipótesis de los subsistemas se impone como la mejor carac- terización del sistema bilingüe a nivel microanatómico. A pesar de que algu- nos de sus subsistemas se representan en las mismas áreas macroanatómicas, la L1 y la L2 constituyen redes neurofuncionales independientes a nivel microa- natómico o celular.
5.6. DOS MODELOS NEURO-ARQUITECTÓNICOS INTEGRADORES DEL SISTEMA