3. Resul tad os
3.3 Al ri tmo d e Victori a
3.3.8. La caj a de ar ena augur a peli gros ater rador es
Para esta sesión elaboré una caja de arena algo artesanal. Cecilia me prestó algunos personajes y otros elementos que podían utilizarse para que, con su uso, tratáramos de pensar con Victoria los sentimientos y emociones que estaban en su mente con relación a la experiencia de adopción que se acercaba.
Uyyy tan chévere Johanna, ¿puedo jugar? (Victoria identifica cada animal, le enternecen las ovejas y el perro, le asustan la serpiente y el alacrán. Se asombra con las casas y los árboles. Decide entonces trazar una línea divisora con bolitas verdes entre la granja y un lugar que no tiene nombre. En la granja ubica las casas y al granjero, que riega las plantas y da de beber a los animales, sus amigos le ayudan a ordeñar la vaca. Al otro lado están el tigre, el león las serpientes, un alacrán que decidió enterrar, al hipopótamo prefirió sumergirlo en el lago, solo una persona se quedó allí, acostada entre los patos).
Figura 24. El juego en la caja de arena
Sabíamos con Victoria que seguramente esa sería nuestra última sesión. Nos abrazamos muy fuerte y sonreímos. Volvió a preguntarme si yo viajaría alguna vez a otros países, y si Toronto estaba en mis planes. Quizás, le respondí. Cuídate Victoria, te deseo mucha felicidad.
En supervisión, un tiempo largo después, vimos la aterradora imagen que Victoria había construido en la caja de arena. Claramente Victoria se estaba enfrentando a una
adopción que consideraba muy peligrosa, estaba llena de alimañas dañinas que ella sabía que no podría controlar y que podían atacarla. Atrás quedaría el pasado pastoril (a la izquierda) y en el futuro un mundo aterrador (a la derecha).
En la caja de arena había indicios del contraste entre un mundo seguro, lleno de sustento y cariño y un mundo aterrador. El optimismo general llevaba a pensar que el final sería feliz, pero la realidad era que anunciaba un desastre futuro que Victoria en su inconsciente tenía claro. Aunque el proceso de adopción formalmente se dio, las noticias que me dieron sobre ellas al regresar de vacaciones hacían referencias a las compras que hicieron con la tarjeta de crédito de su madre adoptiva les había dado, después de que Victoria tuvo una cita con un chico a escondidas y se fugó con Lourdes. Dejaron a la madre adoptiva en el parque y por ahora se desconoce el paradero de las gemelas. Me informaron en la institución que el padre adoptivo presentaba algún tipo de diagnóstico psiquiátrico, no aprendió español, tampoco su madre, así que fue la tía materna quien sirvió de puente de comunicación entre las niñas y sus futuros padres. La madre adoptiva y su hermana no se habían visto en mucho tiempo y tenían muchas historias que contarse en este encuentro. Tal vez el contacto con las niñas adoptadas estuvo lleno de objetos, salidas y regresos, pero las palabras no eran muy claras para nadie y el padre tampoco hablaba mucho. Oyendo un idioma desconocido, con gestos no reconocibles y voces silenciadas, no podía augurarse nada bueno en el encuentro con unas adolescentes que no querían separarse de lo conocido, de su familia.
El final de la historia de Victoria, por fuera de la institución
Trascurridas cuatro semanas después de la partida de Victoria, la directora, la psicóloga y la trabajadora social que acompañaban de cerca a la niña compartieron
conmigo las últimas noticias que habían tenido de ella y Luli, su hermana gemela. La familia decidió viajar a Cartagena, allí estarían conociéndose, papá, mamá e hijas en compañía de la tía materna, quien cumpliría la función de traducir, ya que los padres solo hablaban inglés y las niñas español. Sin embargo, mamá y tía llevaban mucho tiempo sin verse, así que el reencuentro entre ellas quizás limitó el encuentro con Victoria y Lourdes. Al regreso del viaje, la familia se hospedó en un hotel al norte de la ciudad, desde allí las niñas empezaron hacer compras on line con la tarjeta de crédito de la mamá, a hacer publicaciones de fotos sugestivas en sus cuentas de Facebook y Victoria fue vista con un joven quien quizás sea su novio. Un día las niñas convencieron a la mamá de ir al parque el Tunal, siendo un poco más de las seis de la tarde tomaron un taxi y allí llegaron, pasaron algunas horas y la mamá empezó a sentir miedo, el lugar estaba oscuro y parecía peligroso. Cuando regresaron al hotel, las niñas decidieron escapar de la familia, pero al regresar los papás decidieron acercarse junto con ellas al Centro Zonal que había estado a cargo de las niñas, pues ya Victoria y Luli habían sido registradas con los apellidos de sus nuevos padres. Estando allí, en diálogos frente a lo que había sucedido, las niñas emprendieron nuevamente la fuga, en la salida, empujaron al celador, nadie las alcanzó. Ellas nunca volvieron. Los padres se fueron, habiendo adoptado dos niñas que no querían ser adoptadas por gente extraña para irse a un lugar lejano y peligroso.
3.3.9. Ultim a m irada analíti ca al caso de Vi ct oria
Victoria me dijo que estaba allí por violencia intrafamiliar. Durante nuestros