• No se han encontrado resultados

“La decisión de Chikane”

In document Porque Tu y Yo somos Kannazuki No miko.doc (página 165-186)

Chikane lentamente abre sus ojos, el día de ayer fue muy agotador, las reuniones que tuvo junto con Motoki Arima, eran extenuantes y problemáticas, se tenía que reunir con las personas que estarían a cargo de un nuevo compilado de los temas que interpretaba, también incluiría el tema que ha tocado en dos concierto y cantado en uno y también tenía que por lo menos componer tres temas más, si las musas de la creatividad y de la música estaban a su favor no demoraría en crearlas.

Lo único bueno del día de ayer fue que pudo hablar con su gran amor, aunque hayan sido pocos minutos, para ella eran suficientes para recargarse de energía y soportar otro día de trabajo, ahora lo único que desea es estar con su familia lo más pronto posible, no quería perderse el Año Nuevo, pero lo que no sabe Chikane es que sus deseos están muy lejos de ser cumplidos.

Como este día tendría una reunión por la tarde a la hora de almuerzo, se levantó algo más tarde, es más prefirió llamar al servicio de habitación para que le trajeran el desayuno.

El desayuno tardo pocos minutos en llegar, depositó la bandeja en la mesa de noche para acomodarse de nuevo en la cama, cuando estaba sentada tomo nuevamente la bandeja en su regazo, mientras disfrutaba de sus alimentos leía el periódico de esta mañana.

Himeko no pudo dormir bien esa noche, no producto de sus pesadillas sino porque recordó el maravilloso momento que compartió con su princesa, sus sueños estuvieron todos relacionados con la magnifica noche de navidad y la madrugada del siguiente día.

Despertó más agitada que ningún otro día, con un ligero rubor en sus mejillas y algo de sudoración en su frente, rápidamente se levanto y fue hasta el baño para

muy vergonzoso y ella no es muy buena explicando cuando está nerviosa, quizás que disparates le habría dicho a Konemi.

Antes de bajar a la cocina y preparar el desayuno fue hasta la habitación de su hija, esperaba que el día de hoy amaneciera mejor. Cuando estaba cerca de ella no resistió el impulso de darle un beso en la frente se veía tan linda durmiendo, parecía un

angelito.

-Angelito?, en que estoy pensando si ella es una diosa, pensó tontamente Himeko. Como iba a comparar un ángel con una diosa.

La niña con el suave beso de su madre despertó en un instante, Himeko al ver que la niña ya estaba despierta la saluda felizmente.

- Como dormiste Konemi?

- Bien mamá-Himeko, creo que ya estoy mejor.

- También creo lo mismo., le dijo mientras acariciaba tiernamente su cabeza

- Entonces me puedo levantar ahora mismo y acostarme a la hora de siempre, no más temprano.

- Creo que puedes

- Y podemos ir a algún lugar?, preguntó ansiosamente

- Prefiero que esperemos algunos días, además si salimos sin que este Chikane-chan, tendríamos que viajar en autobús, yo no sé conducir

- No importa si tenemos que ir en autobús, quiero salir, estuve muchos días encerrada en mi habitación.

- Pero el día de ayer estuvimos en la mía, además estuvimos viendo el álbum de fotos. - Y hablando de fotos, llamó mamá-Chikane?

- Sí cuando ya te habías acostado, pregunto como estabas, te dejo muchos besos y me preguntó como estaba tu lectura.

- Y cuándo volverá?

- No lo sabe, pero al parecer no podrá estar con nosotros para Año Nuevo. - Ya veo, dijo tristemente la pequeña.

- Pero no te desanime, a lo mejor termina antes su trabajo y estará con nosotros ese día.

Himeko no quería entristecerla más, así que le dijo que si no la llamaba en una hora más ella misma podría marcar el número y hablar con ella.

- Que te parece esa idea, Konemi? - Genial, gritó la pequeña.

- Bien, ahora bajemos a preparar el desayuno

Chikane ya había terminado su desayuno y de leer el periódico, ahora estaba recorriendo los canales con el control remoto, no encontró nada interesante, así que pulsó el botón de apagado y dejo el control en la mesa de noche, al dejarlo en ese lugar, vio la hora, eran las 10:03 AM.

- Supongo que Himeko ya estará despierta, susurró

Agarró su teléfono celular, buscó el número de su ángel y pulsó la tecla de llamar.

Las dos estaban en la cama de Himeko y Chikane, aunque la pequeña había dicho que deseaba levantarse y no estar más en su habitación le pidió si podían tomar el desayuno en aquella cama y como Himeko es incapaz de negarle algo a la pequeña, subieron los alimentos en una bandeja y se acostaron debajo de las sábanas.

Cuando habían terminado de desayunar, el teléfono de Himeko suena

Himeko agarra su teléfono y ve quien esta llamando, decide que Konemi conteste la llamada.

Después de un sólo tono, contestan su llamada.

- Buenos días mi bello ángel, dice Chikane amorosamente sin saber que Konemi es la que escucha ese saludo.

- Ángel?, no se a quién te refieras mamá-Chikane, soy Konemi,

Himeko tuvo que esconder su risa con su mano derecha y Chikane tenía sus mejillas ligeramente coloradas

- Konemi?, cómo estás, ya estas mejor?, dijo nerviosamente y evitar explicarle a Konemi de porque le había hablado así

- Sí, ya estoy bien, le dije a mamá-Himeko que quería dar un paseo pero me dijo que nos quedáramos en casa.

- Tienes que hacerle caso a Himeko además no queremos que tengas una recaída. - Mamá-Himeko también me dijo que no ibas a estar para año nuevo., dijo tristemente

- Estoy haciendo todo lo posible para estar con ustedes, no tienes que desanimarte, pequeña.

- Pero es que te extraño mucho. - Yo también Konemi.

- Espero verte pronto mamá-Chikane… Chao La pequeña le entrega el celular a Himeko. - Hola, Chikane-chan!

- Ey! porque no me contestaste la llamada, no sabes como salude a Konemi.

- Sí lo sé, estaba al lado de ella. Sabía que eras tú y como ayer no hablaste con ella decidí que era mejor que ella hablara contigo primero.

- Ya veo… sabes? estoy haciendo todo lo posible para estar lo más pronto en casa, de verdad que me hacen mucha falta, además he tenido muchas reuniones, lo bueno es que hoy tengo la mañana desocupada.

- Que bueno, y que vas hacer?

- No lo sé, creo que me quedaré en el hotel, no conozco esta ciudad - Pero le podías decir a Motoki-kun que te acompañe.

- No creo que pueda, me dijo que esta mañana estaría ocupado y que nos veríamos en el almuerzo, adivina para qué?

- Para una reunión… supongo.

-Supones bien, pero no sé con quienes, si ya hemos tenido reuniones con las personas que están a cargo de la producción del disco compacto.

- Disco compacto, dijo asombrada.

- Se me había olvidado mencionártelo, ese es el motivo de porque tuve que venir hasta Okinawa, bueno ahora lo sabes.

- Que fantástico Chikane-chan, no tienes que desanimarte tienes que concentrarte en tu trabajo.

- Lo sé pero es mucho el tiempo que no he estado con ustedes.

- Pero si son sólo han 5 días, mintió Himeko claro que la extrañaba pero no quería que se preocupara porque sabía lo importante que es esto para su carrera.

- Pero nos veremos pronto y no te preocupes si llegas después del Año nuevo, nosotras entendemos tus razones, Himeko intento ser razonable deseaba que estuviera con ellas para ese día.

- Gracias Himeko me dejas más tranquila, yo creo que en la noche te llamo de nuevo, no sé que otras cosas tendré que hacer en la tarde.

- Esta bien, entonces espero tu llamado en la noche, cuídate y recuerda que te amo demasiado Chikane-chan

- También te amo mi pequeño ángel.

Chikane volvió a dejar su teléfono en la mesa, ahora si tenía ánimos de levantarse, había hablado con su familia, ahora haría todo lo posible para estar el primero de Enero con ellas, aunque significara ausentarse de futuras reuniones.

Himeko deja su teléfono en la mesa de noche y le explica el motivo del viaje relámpago de Chikane.

- Y eso es muy importante mamá-Himeko, le pregunta

- Claro que sí, ahora más gente podrá escuchar como toca el piano, eso será bueno para las personas que no tienen la posibilidad de asistir a conciertos y aprecian la interpretación de Chikane

- Que bien entonces, se hará más famosa.

- No lo creo Chikane-chan ya es famosa, no sé si podrá serlo más, dijo Himeko mientras tenía los brazos cruzados.

- Mejor que no sea más.. - Por qué lo dices?

- Porque si se vuelve más famosa tendrá más trabajo y no la veremos mucho. - Tienes razón, pero no tenemos que ser egoístas.

- Pero quiero que siempre estemos las tres. - Deseo lo mismo Konemi

Después de esa conversación se abrazaron. - Será mejor levantarnos.

- Quedémonos un rato más, por favor… - No estabas aburrida en tu cama?

- Está bien…

A petición de Konemi se quedaron un rato más en la cama, mientras veían la televisión.

La mañana transcurrió más rápida para Chikane después de la hablar con Himeko y con la pequeña Konemi, ahora solo estaba esperando a que Motoki Arima la llamará para confirmar la hora en que iría a recogerla, como estaba decidida a que ese día sería el último en Okinawa, empacó todas sus cosas, lo único que le faltaba era llamar a la agencia de vuelos para saber cual es el vuelo más próximo a Tokio, eso lo haría una vez que estuviese devuelta de la reunión.

Motoki Arima que es un tipo bastante tranquilo y que raramente se muestra nervioso, esta vez su actuar distaba mucho de lo que es habitualmente, la razón de su

comportamiento es que hoy finalmente se reuniría con las personas que lo “obligaron” a traer a Chikane a esa ciudad, sabía que estaba siendo desleal con ella, pero no le quedo otra alternativa, una de esas personas habló directamente con él, era una persona joven, pero eso no significa que no tuviera poder e influencias para arruinar su carrera como representante, si es que llegara a negarse, por lo que no tuvo otra

alternativa, tuvo que acatar sus ordenes. En lo único que pensaba antes de salir del hotel en que estaba alojado e ir hasta donde estaba su representada era que ojala algún día fuese perdonado por Chikane Himemiya por la acción tan vil que cometerá. Estando ya sentado en la parte trasera del taxi, Motoki saca desde el bolsillo de su chaqueta su teléfono celular, busca en su directorio el número telefónico de Chikane y pulsa la tecla de llamada.

Chikane que estaba recostada en su cama hojeando una revista de turismo para gastar su tiempo, la mira sin prestar demasiada atención, cuando se iba a colocar de pie e ir a buscar otra, su teléfono sonó.

Motoki esperó pacientemente a que su llamada fuera contestada, ya estaba más tranquilo, pero el sentimiento de culpa todavía inunda su corazón.

Después de dos tonos, Chikane contesta. - Buenos tardes Chikane-san, dijo amablemente - Buenas tardes Motoki-san

- Le aviso que en aproximadamente 10 minutos más estaré en la entrada de su hotel, me gustaría que estuviera esperando en ese lugar.

- Está bien, de todas formas ya estoy lista - Nos vemos entonces, hasta luego. - Adiós y nos vemos.

Motoki guardo nuevamente el teléfono en su bolsillo, giro su cabeza hacia el lado derecho e intentó distraerse admirando el paisaje.

Chikane percibió que la llamada fue extraña por así decirlo, sabía que Motoki-kun es hombre de pocas palabras cuando esta ocupado o no tenía ánimos de hablar, pero esta vez no tenía motivos, los días en que ha estado con él han sido muy amenos, incluso le ha jugado un par de bromas, pero su tono de voz durante la conversación, no demostraba ningún tipo de sentimiento, era plana, además siempre le informaba con que personas se reunirían.

- A lo mejor hoy no es su día, meditó Chikane.

Como le había avisado que la esperará en la entrada del hotel, Chikane decidió salir en ese mismo momento de su habitación, su teléfono lo dejo en la habitación.

Y tal como había calculado Motoki arribo al hotel al cabo de diez minutos después que llamó a Chikane.

Motoki le aviso al conductor que lo esperara, que después tenía que trasladarse a otro lugar.

Chikane por su parte, había visto llegar un taxi, estaba segura que era Motoki, así que se apresuró en ir a su encuentro, gracias a que estaba arropada con un largo abrigo negro, Chikane apenas noto el frío que hacía en ese momento.

Se encontraron unos metros antes de la puerta de entrada del hotel, se saludaron e inmediatamente fueron hasta donde estaba estacionado el taxi, que los llevaría hasta un refinado y lujoso restauran, donde la vida de Chikane cambiaría rotundamente. Chikane en innumerables ocasiones quiso saber el nombre de las personas con quienes se reunirían, pero Motoki, le contestaba que no le podía decir esa información de las personas que la estaban esperando en el restauran Shimajikan, ubicado en el centro de la ciudad. Transcurrieron alrededor de 15 minutos desde que Chikane había subido al taxi, cuando por fin llegaron al lugar antes mencionado. Motoki antes de bajarse le paga el viaje al conductor, después se baja y le toma la mano derecha a Chikane para ayudarla a salir del taxi, caminan unos pasos y se encuentran con el anfitrión de aquel lugar, Motoki le da su nombre y le informa que una par de caballeros los están esperando. - Sé a quienes se refiere señor, por favor acompáñenme.

Entonces el hombre abandona el lugar donde estaba y camina hasta el lugar que estaban aquellas personas, detrás de él venía Chikane y al lado derecho de ella venía su representante. El lugar tiene bellos detalles, mesas adornadas con manteles blancos, en algunas de ellas hay un candelabro en el medio, en otras solo un arreglo floral o en otras simplemente hay botellas de vino. En estos momentos no hay demasiado público y Chikane intenta mirar detenidamente para ver en donde podían estar sentadas las personas que la estaban esperando, pero al parecer estaban en la zona exclusiva del restauran.

Lo que sintió en ese momento era difícil de describir, no sabía si comenzar a gritar o correr, pero sus piernas no le respondían, su boca no podía emitir ningún sonido su mente quedo en blanco cuando descubrió quienes eran las personas con quienes almorzaría, no creía que las volvería a ver, ni en sus peores pesadillas vio una situación similar, los hombres que están vestidos elegantemente, el más joven usaba terno era a rayas y el hombre más maduro un terno negro. Los nombres de aquellos

hombre eran; Kenta Himemiya su padre y Hikaru Usui su “prometido”. Después de unos instantes la mente de Chikane pudo elaborar algunas palabras.

- Padre?!, que haces aquí?, dijo con nerviosismo mezclado con sorpresa. - Padre?, aún me llamas así hija, le dijo seriamente antes de saludarla. Su prometido se acerca le toma la mano y la saluda amablemente. - Hermosa como siempre Chikane-san

Chikane no pudo reaccionar ante este gesto, aún estaba intentando entender toda esta situación, sólo le quedo responder a su saludo.

- Buenas Tardes Usui-san.

- No seas tan formal con tu prometido hija.

- Prometido?!, tenía entendido que ese asunto ya lo habíamos dado por finalizado hace tiempo.

- Antes de comenzar a hablar porque mejor no tomamos asiento y discutimos tranquilamente el asunto, dijo Hikaru.

- Buena idea, dijo Kenta Himemiya.

Pero Chikane se rehusaba a compartir la mesa con aquellos hombres, hace tiempo que había decidido no tener contacto con su padre y menos volver a ver a su “prometido”, la última vez que lo había visto era cuando estaba en el tercer año de preparatoria, hace cuatro años aproximadamente o eso era lo que pensaba.

- No tengo nada que discutir con ustedes, si me permite me retiro de este lugar. Chikane estaba comenzando a caminar hacia donde estaba su representante, él estaba unos metros más allá de la mesa.

- Tanta prisa tienes por volver al lugar donde está aquella mujer, le dijo su padre, su tono seguía siendo muy serio. Esto hizo que Chikane se detuviera.

- Que mujer?, preguntó Chikane, estaba segura que su padre no sabía nada de su nueva vida después que abandonó la mansión Himemiya.

- No creas que soy un tonto, sé todo lo que has hecho durante todos estos meses. - Que quieres decir con eso, pregunto nerviosamente.

- Mejor siéntate no me gusta discutir temas importante si tú estás de pie y nosotros estamos sentado, pero antes de eso. –miró fijamente al hombre que había

acompañado a su hija- Muchas gracias Motoki Arima por haber sido tan amable de traer a mi hija hasta esta ciudad, ahora puede retirarse.

- No entiendo lo que significa tus palabras, me puedes explicar. - Si quieres que te explique toma asiento

Chikane no se sentó, fue hasta donde está Motoki, quería entender toda esta situación y él era la persona más adecuada.

- Motoki, que quiso decir mi padre al darte las gracias por haberme traído a esta ciudad, no lo entiendo.

El hombre estaba pálido, al fin había llegado la hora de decirle la verdad a Chikane. - Lo siento – fueron sus primeras palabras- su padre me contactó por teléfono hace algún tiempo, quería que yo los reuniera fuera de la ciudad de Tokio, pero que usted no supiera, todo esto, esta reunión.

- No puede ser, como pudiste hacer algo así, sabes muy bien como estaba mi relación con mi padre.

- Lo siento pero no pude negarme, no tengo nada más que decirle, me retiro. Motoki antes de retirarse le hace una pequeña reverencia, da la media vuelta y abandona rápidamente el restauran.

Chikane no alcanzó a decir nada más a su representante, bueno ahora ya no lo sería. El asunto de la grabación del disco era una excusa para obligar a viajar a Chikane, lo que no contaba ninguno de los tres era que afortunadamente vendría sola, así no habría “estorbos” que interrumpieran esta reunión.

- Ven hija siéntate, nosotros te explicaremos mejor.

La única alternativa que le quedaba a Chikane y entender toda esta situación es quedarse y conversar con aquellos hombres.

Chikane fue la primera en tomar la palabra.

- Por qué dijiste “aquella mujer” a quien te refieres y eso de que sabes lo que he estado haciendo últimamente., preguntó seriamente

- Porque sé que ahora estás viviendo en una casa que compraste, antes estabas arrendando un departamento en un edificio ubicado en la zona menos acomodada de Tokio y que últimamente vives con dos personas en aquella casa. El nombre de la mujer rubia es Himeko Kurusugawa, pero el nombre de la pequeña no lo sé, ni siquiera se de donde apareció, ella me intriga

In document Porque Tu y Yo somos Kannazuki No miko.doc (página 165-186)

Documento similar