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Vamos a continuación a tratar de centrar los conceptos ambientales, esta maraña vinculada con lo ecológico, con lo sostenible, cómo se concreta. Para ello, trataremos de puntualizar determinados marcos de delimitación de lo que entenderemos en la dimensión ambiental, Sostenibilidad Ambiental. Siguiendo a Goodland (1995), entenderemos la sostenibilidad ambiental como la conservación del “capital natural”, lo que introduce un nuevo término, que entenderemos entonces por “capital natural”: los recursos ambientales que proveen el flujo de bienes y servicios, así la sostenibilidad ambiental implicará la preservación, por una parte de los recursos (imputs), que pueden diferenciarse entre renovables y no renovables y por otra parte, como tratamos a los outputs, los residuos de nuestra actividad. Podemos expresarlo en forma de dos reglas básicas: (Reyes, 2011).

Tabla 3. Reglas salida-entrada de la sostenibilidad ambiental.

Fuente: Elaboración propia a partir de Reyes (2011).

Tal como se recoge en la tabla 3, la propuesta de Goodland (1995), el equilibrio del capital natural, se conseguirá, cuando las entradas y salidas, mantengan dicho equilibrio, de manera que se logre atender a las necesidades de desarrollo y bienestar, manteniendo el equilibrio de partida de los recursos naturales de que disponemos. Para ello, la propuesta de equilibrio para por una política proactiva, de manera que las entradas al sistema se reduzcan , especialmente aquellas que provocan un desequilibrio más significativo en el sistema, incrementando las entradas de recursos renovables y reduciendo al máximo las entradas de recursos no renovables, de manera que ello permita que los desechos de salida de todo el proceso puedan ser asumidos por el entorno sin afectar al entorno actual al tiempo que tampoco comprometa la capacidad de absorción de desechos futuros, en definitiva la misión se reduce a mantener una estrategia proactiva, se trata de “ensuciar” menos, anteponiendo esta estrategia a la reactiva centrada en “limpiar” una vez provocado los desechos.

Reglas de Salida Reglas de Entrada

La emisión de desechos de un proyecto o acción debe mantenerse dentro de los límites de la capacidad de asimilación del medio ambiente local, sin comprometer la absorción de futuros desechos

a) Renovables: El consumo de los recursos renovables debe mantenerse dentro de los niveles de generación del mismo

b) No Renovables: Los márgenes de consumo de recursos no renovables deben mantenerse por debajo de los índices de desarrollo de sustitutos renovables

Por otro lado, del análisis de la bibliografía estudiada podemos señalar la diferenciación en dos grados de sostenibilidad, según Ayuso (2003), existe sostenibilidad débil (weak sustainibility) la sostenibilidad fuerte (strong sustainibility), considerando principalmente la sustitución de los capitales humano, natural, social y creado por el hombre. Así la sostenibilidad débil se refiere a mantener el capital total intacto, puede ser un comienzo, pero no podemos considerarla como la sostenibilidad ambiental, siendo necesaria pero no condición suficiente.

Por el contrario, la sostenibilidad fuerte, separa los tipos de capital, entre los naturales y los creados por el hombre, señalando que éstos son complementos a los naturales, pero en ningún caso su sustituto, complementan al sistema natural. Matizando lo dicho, Goodland (1995), añade el término absurdamente fuerte, refiriéndose a la sostenibilidad en aquéllos términos en que no se procede a agotar ningún recurso.

Por su parte, Dobson (1996), recoge cuatro tipos de sostenibilidad, en función de las respuestas que se ofrezca a cuatro preguntas tipo, la tabla desarrolla los mismos.

Tabla 4. Posturas ante la sostenibilidad

POSTURA A POSTURA B POSTURA C POSTURA D

¿Qué hay que sostener? Capital total (humano y natural) Capital natural crítico Capital natural irreversible Unidades de significancia ¿Por qué? Bienestar humano

(material) Bienestar humano (material estético) Bienestar humano (material y estético) y obligaciones hacia la naturaleza Obligaciones hacia la naturaleza Objetos de interés: -Principales -Secundarios 1,2,3,4 1,2,3,4, 5,6 1,5,2,6 5,6 5,1,6,2 3,4 Sustituibilidad entre capital humano y natural

Considerable No entre capital humano y capital natural crítico No entre capital humano y capital natural irreversible Evita el debate de sustituibilidad Fuente: Reyes (2011).

1: Necesidades Humanas de las Generaciones Presentes 2: Necesidades Humanas de las Generaciones Futuras 3: Aspiraciones Humanas de las Generaciones Presentes 4: Aspiraciones Humanas de las Generaciones Futuras 5: Necesidades No Humanas de las Generaciones Presentes 6: Necesidades No Humanas de las Generaciones Futuras

Como se puede observar, la postura A está muy alineada con la sostenibilidad débil, ya que considera la sustituibilidad entre capital creado por el hombre y el natural y lo considera un

todo, priorizando a su vez las aspiraciones y necesidades humanas de las generaciones presentes frente a las futuras, al tiempo que no dan especial interés a las necesidades no humanas. La postura B, por su parte, enfatiza el capital natural crítico, valorando tanto las necesidades presentes como las futuras, siempre que exista un factor clave, el bienestar humano. La postura C se apoya ya en las obligaciones con la naturaleza y protege el capital natural irreversible, aún sino contribuye directamente al bienestar humano. Finalmente, la postura D es el grado absurdamente fuerte de la sostenibilidad, dando un valor a la naturaleza con un grado de significación sin considerar el bienestar humano (Ayuso, 2003)

Entendemos, que la mayor parte del conjunto de agentes e investigadores, parece posicionarse en la postura C y sostenibilidad fuerte, enfatizando la parte del capital natural que garantiza el bienestar humano, sin olvidar aquellas intervenciones o factores que pueden resultar irreversibles para la naturaleza.