CAPÍTULO II: SOFT POWER VS HARD POWER
II. 4 ¿Por qué es importante el enfoque del Soft Power?
II.5. La diplomacia Cultural como herramienta de Soft Power
Tal como hiciéramos referencia en el capítulo anterior, la Diplomacia Cultural es comúnmente definida como: “el intercambio de ideas, información, arte y otros aspectos de la cultura entre las naciones y sus individuos para fomentar el entendimiento mutuo” (Cummings 2009:1).
Como ya hemos mencionado anteriormente, Francia se encuentra entre los países que más importancia le han otorgado al Soft Power y en particular al uso de la DC como una herramienta fundamental del mismo. Antecedentes de dicha importancia nos remontan por ejemplo al año 1923, cuando Francia crea la oficina gubernamental de “Relaciones Culturales”, abocada a la exportación del intelecto Francés al mundo. Esta fue la primera oficina destinada a la diplomacia cultural en la historia mundial (Arndt 2006).
El caso de EE.UU. es diverso. A pesar de los resultados que ha sabido cosechar en materia de Diplomacia Pública, específicamente en la “batalla de las ideas” y su éxito al término de la Guerra Fría, los esfuerzos en diplomacia cultural por parte del gobierno estadounidense carecen de la constancia y el nivel de utilización que son observados en Francia. Los períodos de auge de la Diplomacia Cultural llevada a cabo por parte del gobierno de EE.UU. pueden ser claramente ligados a períodos de guerra y como hemos dicho, su máxima expresión se puede encontrar durante la Guerra Fría. Es por esto tal vez que se observa una gran actividad de entidades no gubernamentales en el ejercicio de la diplomacia cultural estadounidense. Por ejemplo, si observamos el período que va entre la primera y la segunda guerra mundial, es el sector privado quien promueve un importante crecimiento en el intercambio cultural internacional. Tomando el intercambio educacional como ejemplo, fue en este período solamente donde se crearon docenas de instituciones como el Institute of International Education (IIE)44 o el American Council of Learned Societies45 (ACLS).
Si tomamos los períodos de guerra, como ya dijimos los años dominados por la Guerra Fría son reconocidos por su alto nivel de diplomacia cultural gubernamental. El despliegue operado por el gobierno estadounidense y más específicamente por entidades
44
En la sección About IIE de la página del instituto puede leerse “…believed that there could be no lasting peace without greater understanding between nations—and that international educational exchange formed
the strongest basis for fostering such understanding”. http://www.iie.org/Content/NavigationMenu/About_IIE1/Mission_and_Profile/History/History.htm
45
El American Council of Learned Societes fue creado en el año 1919 con el objetivo de participar en la Union Académique Internationale en representación de EE.UU.. Para más información visitar: http://www.acls.org/
creadas bajo la órbita de los sistemas de inteligencia, estaba dirigido a ganar la “guerra psicológica” a la Unión Soviética. En esta batalla de las ideas, donde la “propaganda” del capitalismo por parte de los estadounidenses se enfrentaba al promocionado Comunismo Soviético, todas las armas intelectuales fueron válidas, desde las conferencias, las transmisiones de radio, los libros, los diarios, exhibiciones de arte, conciertos de música (fundamentalmente jazz) y danza, etc. (Stonor Saunders 2000).
En su libro “Dance for Export: Cultural Diplomacy and the Cold War”, Naima Prevots nos cuenta cómo la subvención y el auspicio de la danza por parte del gobierno estadounidense es un subproducto de la Guerra Fría y las aspiraciones del gobierno de EE.UU. en aquel momento de promover el arte estadounidense (Prevots 1998).
Pero si bien la diplomacia cultural ha estado tradicionalmente ligada al monopolio del gobierno, ésta desconoce fronteras coyunturales, límites gubernamentales, y bordes internacionales. Se encuentra presente en un número importante de individuos, en una gran parte de la comunidad de negocios y de las organizaciones no gubernamentales. En el período posterior a la Guerra Fría los esfuerzos gubernamentales en materia de diplomacia cultural pasaron a ser escasos y en muchas oportunidades poco efectivos, pero esto no significa que la diplomacia cultural no sea un elemento fundamental del Soft Power y, como hemos dicho, es necesario volver a concentrar esfuerzos en este sentido. Seguramente habrá un enfoque distinto y fundamentalmente descentralizado, la cantidad de organizaciones no gubernamentales que intervienen hoy en día en el intercambio cultural de EE.UU., denotan la cantidad de actores que pasaron a ocupar el lugar dejado por el gobierno. Lo importante es no perder de vista los notables logros que la construcción de relaciones a través de la cultura puede aportar a mejorar la imagen de EE.UU. en el escenario mundial. Construir puentes de consenso y comprensión mutua es fundamental en la reconstrucción de la diplomacia y el Soft Power estadounidense.
Por intercambio cultural entendemos no sólo lo que Nye denomina “High Culture”, sino también la cultura popular y sus diversos aportes. Para Nye es más fácil encontrar los resultados que produce el intercambio cultural a nivel del High Culture que demostrar los efectos políticos que pueda provocar la cultura popular pero, sin embargo, es equivocado desvalorizar los efectos que puede tener esta última ya que, generalmente, existen imágenes subliminales presentes en la cultura popular que se identifican con la libertad de expresión, la posibilidad de poder elegir libremente, el individualismo, y otros valores que tienen importantes efectos políticos. Si bien a primera vista la cultura popular
estadounidense puede identificarse con la violencia, el sexo, el materialismo, etc. hay una serie de valores que también se hayan inmersos en la cultura popular como la inclusión, la movilidad social, el individualismo, pluralismo, voluntarismo, libertad, etc. (Nye 2004). Hay que tener en cuenta que la cultura popular, además de que en muchas ocasiones va por un carril contrario a la política perseguida por el gobierno, no tiene el mismo atractivo o genera la misma reacción en toda la población. Si tomamos como ejemplo Turquía, es probable que un film estadounidense sea recibido con aprobación por la juventud laica pero sea una ofensa para aquella porción de la población que profesa la religión musulmana.
Los deportes son otro componente importante de la cultura como recurso del Soft Power y estos pueden jugar un rol fundamental en materia de comunicar valores. El desafío personal, la necesidad de superación, la igualdad de posibilidades independientemente del origen, y por supuesto la posibilidad de ser rico y famoso, son imágenes que están inmersas en deportes populares de EE.UU. como el basketball o el football americano, deportes que gozan de cientos de millones de espectadores en cientos de países alrededor del mundo.
El intercambio educacional ha sido desde sus inicios un componente fundamental de la diplomacia cultural “face-to-face” estadounidense y por supuesto del Soft Power de este país. Tanto los alumnos estadounidenses que transcurren cierto tiempo de sus carreras en colegios y universidades del exterior, como aquellos estudiantes europeos, asiáticos, latinoamericanos, etc. que experimentan la vida cultural e intelectual de EE.UU., son elementos fundamentales del mutuo entendimiento e integración a nivel internacional. EE.UU. continúa siendo el destino principal elegido por los estudiantes de todo el mundo para hacer una carrera en el exterior, con más de medio millón de estudiantes internacionales ingresando a EE.UU. anualmente (CSIS 2007). De hecho, el año académico 2008-2009 ha representado un record, ya que se han registrado 671.616 estudiantes internacionales, consolidándose un 8% de incremento respecto al período académico anterior (IIE 2009). Son estos estudiantes los que probablemente luego regresen a sus hogares para aplicar los conocimientos obtenidos y así difundir la cultura estadounidense de la cual han sido testigos.
Como dijera Sharon Memis, en el foro de Diplomacia Cultural organizado por el Aspen Institute46 en septiembre de 2009, las relaciones culturales no son la única herramienta del Soft Power, pero son una herramienta fundamental del mismo (Memis 2009).
Buscar el entendimiento de otras culturas conduce a una mayor apertura al conocimiento y aceptación del otro como diferente a uno mismo. Esto junto a la necesidad de construcción de relaciones a largo plazo son aspectos básicos de la diplomacia cultural, aspectos que humanizan y legitiman el liderazgo mundial estadounidense.
Es necesario volver a construir lo que fue dañado en estos últimos años cuando el gobierno de EE.UU. se focalizó casi exclusivamente en los pilares Hard Power.
Este capítulo nos demuestra la importancia de desarrollar un ejercicio consciente de Soft Power por parte del gobierno estadounidense, y dentro de este, la necesidad de afianzar el uso de la diplomacia en general, y más específicamente la diplomacia cultural en las relaciones internacionales del mundo actual.
EE.UU. necesita dejar de lado el discurso unilateralista, para volver a comprometerse con el mundo, y estrechar los lazos que permitan reafirmar las alianzas duraderas. Estas alianzas son la base para la lucha contra los desafíos del siglo XXI, desafíos que requieren estrategias de Smart Power.
Diversos think tanks y un gran número de académicos han desarrollado distintas recomendaciones hacia el futuro, pero existe un factor común, y este es la necesidad de efectuar una diplomacia efectiva.
Sería muy oportuno volver a darle a estas herramientas la importancia que alguna vez tuvieron para el estado estadounidense, y esa es la temática que estaremos abordando en el próximo capítulo, analizando el surgimiento de la Diplomacia Cultural en EE.UU., su situación durante la segunda guerra mundial, su evolución durante la Guerra Fría y su transformación posterior, pasando por el gobierno de Bush, y reflexionando cómo la DC perdió tanto terreno, a pesar de algunos intentos para reflotarla, centrándonos luego en la importancia que ostenta la DC en la administración actual.
46
The Aspen Institute es una institución internacional sin fines de lucro dedicada a fomentar el diálogo intercultural a través de distintas conferencias, seminarios, programas, y demás herramientas que fomenten que entendimiento a nivel global. Para visitar su página ir a: http://www.aspeninstitute.org/