CAPÍTULO II – LA EDUCACIÓN SUPERIOR EUROPEA EN LA ACTUALIDAD
2. La educación superior en la Europa del Conocimiento
La agenda de Lisboa, definida en el Consejo Europeo del 2000, apela a la participación de distintos sectores en la concretización del objetivo estratégico allí definido con relación a la competitividad de la economía europea.
En este proceso las instituciones de educación superior desempeñan un papel de gran relevancia “… debido a su doble misión tradicional de investigación y enseñanza, a su papel cada vez más importante en el complejo proceso de innovación, así como a sus demás aportaciones a la competitividad de la economía y a la cohesión social, por ejemplo, su función en la vida ciudadana y en materia de desarrollo regional.” (Comisión Europea, 2003a, 2).
La Economía y la Sociedad del Conocimiento se apoyan en la producción de dicho conocimiento, sobre todo a través de la investigación científica, en su transmisión y divulgación a través de la educación, formación y nuevas tecnologías,
62 Simão, Santos e Costa (2005) detallan estas ideas al considerar que “A Declaração de Bolonha
(…) tem como objectivo a construção, num horizonte temporal de dez anos, de um Espaço Europeu de Ensino Superior (...) com a finalidade genérica de promover a mobilidade dos estudantes e demais agentes educativos e a empregabilidade dos diplomados, de forma a dar conteúdo real aos direitos de livre circulação e estabelecimento dos cidadãos, e de reforçar a competitividade internacional do ensino superior europeu no contexto de crescente globalização dos sistemas de ensino e formação.” (p. 39).
Maria João Amante
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 58 y en su exploración a través de la innovación tecnológica. Las Universidades aseguran un papel importante en todas estas dimensiones motivo por el cual constituyen el elemento-clave en la concretización de la Europa del Conocimiento.
Por todo ello, la Unión Europea necesita de una comunidad universitaria fuerte y próspera dentro de una Universidad de excelencia. Esta ambición no es fácil de concretizar. El reconocimiento, por parte de los responsables políticos y de los distintos miembros de la comunidad académica, de la escasa competitividad y atracción de la educación superior europea (comparada con los EUA), de la gran diversidad de cursos (duración, estructura curricular, entre otros aspectos) y de la existencia de dificultades en el reconocimiento de las cualificaciones, exige la adopción de cambios profundos.
Otro punto a tener en cuenta es que en la Sociedad del Conocimiento, las instituciones de enseñanza superior sufren las presiones de las dinámicas sociales y económicas externas las cuales “… actuam com intensidade crescente na exigência de mudanças sobre:
A natureza do ensino e os métodos de aprendizagem;
A investigação e a sua articulação com o ensino e a inovação;
A natureza do relacionamento institucional com a sociedade.” (Simão, Santos y Costa, 2003, 63).
La reflexión sobre estos temas tuvo como consecuencia la elaboración y publicación de varias Comunicaciones de la Comisión para los Estados-Miembros donde se expresaban recomendaciones sobre las materias en cuestión. La adopción de estas recomendaciones supuso la introducción de cambios, a veces, profundos, en los contenidos o en la estructura de los sistemas de educación superior, destacándose cuestiones como la financiación, la garantía de la calidad y la evaluación de dichas instituciones.
La introducción de estos cambios adquiere un carácter de urgencia a partir del Consejo Europeo de Lisboa (marzo 2000). La necesidad de excelencia fue confirmada en los Consejos Europeos de Estocolmo (2001) y de Barcelona (2002). En este último se definió como objetivo hacer de los sistemas de educación europeos una referencia de calidad hasta el 2010. En el ámbito de esa estrategia, las iniciativas enmarcadas en el Proceso de Bolonia han ganado un nuevo impulso y relevancia.
El Proceso de Convergencia hacia un EEES tuvo su inicio informal en mayo del 1998, con la Declaración de la Sorbona, y oficialmente en junio del 1999, con la Declaración de Bolonia, que “…marca el inicio oficial del proceso de convergencia
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 59 hacia el EEES” (Extremeño, 2007, 2) y deberá hacerse realidad en el horizonte del año 2010. Se trata, así, de crear un modelo de educación superior coherente, compatible y competitivo: “La coherencia persigue el diseño de un sistema de formación más eficiente y acorde con las necesidades del actual mercado de trabajo; la compatibilidad del modelo exige la renovación curricular y del sistema de créditos en toda Europa y abrirá autopistas para la movilidad de docentes y discentes en todo el continente; finalmente, la competencia entre Universidades y Centros de Educación Superior, como fruto de las anteriores reformas, será a su vez motor de mejoras en la carrera por alcanzar la excelencia según criterios homologables.” (Fundación Europea Sociedad y Educación, 2003, 1).
La Declaración de la Sorbona define como prioritarios los siguientes dominios: mejorar la transparencia de los cursos y el reconocimiento de las cualificaciones a través de la convergencia gradual de las cualificaciones y de los ciclos de estudio;63
facilitar la movilidad de los estudiantes y profesores, así como su integración en el mercado de trabajo europeo;
concebir un sistema común de grados.
Las transformaciones a introducir en estos dominios se relacionan con los dos objetivos principales de Bolonia: el aumento de la competitividad del sistema europeo de educación superior y la promoción de la movilidad y empleabilidad de sus graduados así como la creación de un EEES coherente, compatible, competitivo y atractivo para los estudiantes europeos y de países terceros.
En la Declaración de Praga (Communiqué of the meeting of European Ministers in charge in Higher Education…, 2001) los Ministros asumen el compromiso de continuar desarrollando las iniciativas necesarias para la concretización del EEES hasta el 2010. Se reafirma el valor de la movilidad como forma de asegurar que los estudiantes, profesores, investigadores y otros trabajadores de la educación superior puedan beneficiarse de las oportunidades creadas por el EEES, así como los valores democráticos, diversidad cultural y lingüística y diversidad de los sistemas de educación superior. Se analizaron cuestiones como la adopción de un sistema de grados comparables, la adopción de
63 Con este objetivo se desarrollaron varios instrumentos para ayudar a los ciudadanos europeos a
comunicar mejor sus cualificaciones y competencias al solicitar un empleo o la admisión a una actividad de aprendizaje. De estos documentos destacamos la Decisión nº 2241/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a un Marco comunitario único para la transparencia de las cualificaciones y competencias (Europass) [en línea]. Disponible en Internet: <http://eurlex.europa.eu/LexUriServ/site/es/oj/2004/l_390/l_39020041231es0006020.pdf>
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 60 un sistema de educación superior basado en dos ciclos, el establecimiento de un sistema de créditos, la promoción de la movilidad, la promoción de la cooperación europea en el dominio de la garantía de calidad y la promoción de la dimensión europea de la educación.
Se subrayó la importancia del aprendizaje a lo largo de la vida, de la implicación de los estudiantes, Universidades y otras instituciones de educación superior en la construcción del EEES y de la promoción de su atracción (Communiqué of the meeting of European Ministers in charge in Higher Education, 2001).
En la reunión de Berlín (septiembre del 2003), se refirmaron los objetivos definidos en Bolonia y en Praga y se destacaron los siguientes:
la necesidad de promover vínculos más estrechos entre el EEES y el Espacio Europeo de Investigación (EEI), para reforzar la capacidad investigadora de Europa y mejorar la calidad y la atracción de la educación superior europea; el desarrollo de garantías de calidad a nivel institucional, nacional y europeo; la implementación de la estructura de las enseñanzas universitarias en dos niveles: Grado y Postgrado, y en tres ciclos. El primer ciclo conduce a títulos oficiales de Grado. El Postgrado comprende el segundo y tercer ciclo conducentes a los títulos oficiales de Master y de Doctor;
el reconocimiento de los grados académicos y de los dos períodos de estudio, incluyendo la atribución del Suplemento al Diploma a todos los diplomados a partir del 2005.
En la reunión de Bergen (mayo del 2005), los Ministros de los 45 países participantes en Bolonia, enfatizaron la importancia de los objetivos de Berlín sobre la promoción de una unión más estrecha entre el EEES y el EEI y han definido las siguientes prioridades:
reforzar la dimensión social del Proceso de Bolonia;
implementar las normas y líneas de orientación sobre garantía de calidad, elaboradas por la ENQA – European Quality Assurance in Higher Education64; crear oportunidades de aprendizaje flexibles, incluyendo procedimientos para el reconocimiento de aprendizajes anteriores.
64 Una dimensión europea de garantía de calidad es determinante para promover la confianza
mutua y mejorar la transparencia de los sistemas de educación superior. De acuerdo con el principio de la autonomía, es responsabilidad de cada institución la certificación y la promoción de los sistemas de acreditación nacionales.
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 61 En la reunión de Londres (2007) los Ministros asumieron como prioridades para la reunión del 2009, las cuestiones relativas a la movilidad, a la dimensión social, a la recogida de datos y a la empleabilidad.
No obstante, hay que tener en cuenta que los sistemas de educación superior de los Estados-Miembros de la Unión Europea están confrontados con un conjunto de tendencias que podrán, al mismo tiempo, constituir amenazas u oportunidades según se afronten:
a) Aumento de la demanda de formación superior y Aprendizaje permanente
Un primer reto es el del aumento de la demanda de formación superior como resultado, por un lado, de la clara orientación política de algunos países en ese sentido y, por el otro, del aprendizaje permanente. La apuesta se ha considerado una prioridad en los distintos documentos producidos y divulgados por la Comisión al afirmar que la transición para la Economía y Sociedad del Conocimiento depende de unas políticas claras para garantizar a todos los ciudadanos la posibilidad de participación en este proceso, entendido como “Toda actividad de aprendizaje realizada a lo largo de la vida con el objetivo de mejorar los conocimientos, las competencias y las aptitudes con una perspectiva personal, cívica, social o relacionada con el empleo.” (Comisión Europea, 2001b, 36). El aprender constituye una predisposición del individuo como una manera de adaptarse a los cambios del entorno académico, profesional y social.
En el Consejo Europeo de Vila da Feira, en junio del 2000, y en el ámbito de la Estratégia Europeia para o Emprego65, la Comisión instó a los Estados- Miembros a desarrollar estrategias coherentes y a implementar medidas prácticas
65 El informe Delors, publicado en 1993, con el titulo Crecimiento, competitividad y empleo, que
facilitaría en los años siguientes una política coherente y global sobre la Sociedad de la Información, ha iniciado la discusión sobre el empleo en la Unión Europea. Pasado un año, en Essen, se redacto el documento Europa en marcha hacia la sociedad de la información, el cual constituye un primer plan de acción para dar respuesta al reto del empleo. En la reunión de Ámsterdam, en 1997, la estrategia iniciada en Essen y continuada en Madrid (1995) y Dublín (1996), ha recibido un nuevo impulso. La Estrategia Europea del Empleo, formalizada en el Tratado de Ámsterdam, invita a los Estados miembros a coordinar sus políticas nacionales para el empleo en el entorno desarrollado por cuatro líneas de acción prioritarias: alcanzar niveles superiores de empleabilidad y la creación de empleo en la economía y para todas las categorías del mercado de trabajo; promover la empleabilidad y la creación de empleo de forma sostenible; analizar la organización del trabajo, asegurando el equilibrio entre la seguridad y la adaptabilidad, para que todos puedan participar en el aprendizaje a lo largo de la vida; promover la igualdad de oportunidades para que todos puedan tener acceso al trabajo y a en el participar activamente. La
Estrategia Europea del Empleo: invertir en las personas, invertir en más y mejores empleos
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 62 destinadas a fomentar el aprendizaje a lo largo de la vida para todos y, más tarde, apeló a la participación de los ciudadanos en el proceso de consulta que siguió a la divulgación del Memorándum sobre el aprendizaje permanente, en noviembre de ese año (Comisión Europea, 2000). Esta petición resultó del reconocimiento, por parte de la Comisión, de que si, por un lado, los cambios en términos económicos y sociales y la emergencia de la Sociedad del Conocimiento representan ventajas para la Unión Europea y para sus ciudadanos, por otro, traen consigo la amenaza de más y mayores desigualdades y de exclusión social. Se trataba de contribuir a la anulación de esas desigualdades a través de una apuesta clara en la cualificación de los recursos humanos, por ejemplo, a través del aprendizaje a lo largo de la vida.66 En este sentido, “O importante será assumir a ideia de que, para se converter na Europa de Conhecimento, susceptível de se afirmar como detentora da economia mais competitiva do mundo, a União terá de assegurar que os seus cidadãos encontrem, em permanência, condições para reforço das suas qualificações, dentro da intenção de corresponderem a novas exigências de ordem cultural, científica ou profissional.” (Simão, Santos e Costa, 2005, 133).
En el mencionado Memorándum se consideraba que esa era la mejor manera de:
construir una sociedad integradora que ofrezca a todos las mismas oportunidades para acceder a un aprendizaje de calidad durante toda la vida; cambiar las maneras de impartir educación y formación;
lograr niveles generales de educación y cualificación más altos en todos los sectores;
animar y equipar a la gente para que participe de nuevo más activamente en todas las esferas de la vida pública (p. 5).
La cuestión era impulsar a la ciudadanía activa a través del proceso de participación cultural, económica, política o democrática y social de los ciudadanos, tanto en la sociedad en su conjunto como en su propia comunidad y fomentar la empleabilidad, entendida como la capacidad para lograr un empleo (no sólo se refiere a la adecuación de sus conocimientos y aptitudes, sino también a los incentivos y las oportunidades ofrecidos a los ciudadanos para que lo busquen) (Comisión Europea, 2001b, 37).
66 La OCDE ha defendido, en muchos de sus documentos que el aprendizaje y la inversión en el
capital humano se traducen, no sólo en un aumento del PIB (Producto Interior Bruto) sino también en una mayor participación cívica, en un aumento del bienestar de las poblaciones y en un nivel más bajo de criminalidad o, si preferimos, en mayor inclusión social.
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 63 Se plantearon seis mensajes-clave con sus consiguientes seis objetivos: Nuevas cualificaciones básicas para todos com el objetivo de garantizar el acceso universal y continuo al aprendizaje, para obtener y renovar las cualificaciones requeridas y así participar de forma sostenida en la sociedad del conocimiento.
Más inversión en recursos humanos para aumentar visiblemente la inversión en recursos humanos, para dar prioridad al capital más importante de Europa, sus ciudadanos.
Innovar en la enseñanza y el aprendizaje de forma a desarrollar métodos y contextos eficaces para el aprendizaje continuo a lo largo de la vida.
Valorar el aprendizaje para mejorar significativamente las maneras en que se entienden y se valoran la participación en el aprendizaje y sus resultados, sobre todo en lo que atañe al aprendizaje no formal.
Redefinir la orientación y el asesoramiento com el objetivo de lograr que todos los ciudadanos de Europa, a lo largo de toda su vida, puedan acceder fácilmente a una información y un asesoramiento de calidad acerca de las oportunidades de aprendizaje.
Acercar el aprendizaje al hogar para ofrecer oportunidades de aprendizaje permanente tan próximas a los interesados como sea posible, en sus propias comunidades y, cuanto proceda, con el apoyo de las tecnologías de la comunicación (Comisión Europea, 2000, 11-22).
Estos mensajes y sus correspondientes objetivos, así como los resultados de la consulta antes mencionada, se tomaron en consideración en la formulación, por la Comisión Europea, de los módulos esenciales para el desarrollo de estrategias coherentes y globales de aprendizaje a lo largo de la vida a nivel nacional, presentadas en el documento Hacer realidad un espacio europeo del aprendizaje permanente:
trabajar en cooperación en todo el espectro educativo; percepción de la demanda de aprendizaje;
asignación adecuada de recursos;
facilitar el acceso a las oportunidades de aprendizaje; creación de una cultura del aprendizaje;
búsqueda de la excelencia (Comisión Europea, 2001b).
La consulta destacó la necesidad de cooperación y de coordinación a nivel europeo con el objetivo de “…capacitar a los ciudadanos para que puedan moverse libremente en entornos de aprendizaje, empleos, regiones y países distintos,
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Capítulo II – La Educación Superior Europea en la actualidad 64 potenciando al máximo sus conocimientos y aptitudes, y cumplir las metas y ambiciones de prosperidad, integración, tolerancia y democratización que tienen la Unión Europea y los países candidatos.” (Comisión Europea, 2001b, 3).
En junio de 2002, se adoptó una Resolución sobre el aprendizaje permanente
por el Consejo de la Unión Europea (Consejo, 2002b) apoyando los principios y acciones. En el año 2006, el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron una Decisión que establece un Programa de acción en el ámbito del aprendizaje permanente.67 En ese mismo año, en una Resolución del Parlamento Europeo y del Consejo se identificaron las competencias clave68, que tanto los jóvenes deben adquirir al término de la enseñanza obligatoria como los adultos a lo largo de sus vidas y en el contexto de un proceso de desarrollo y actualización. Las competencias son: comunicación en lengua materna; comunicación en lenguas extranjeras, competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología; competencia digital, aprender a aprender, competencias sociales y cívicas, el sentido de iniciativa y el espíritu de empresa69, consciencia y expresión culturales.
De esta forma, la atención creciente al aprendizaje a lo largo de la vida ocurre en un entorno en que la competitividad asume una escala global, “...com a aceleração das mutações tecnológicas e dos desafios colocados pelo aumento de produtividade e de complexidade assentes no conhecimento.” (Correia y Mesquita, 2006, 27). En este entorno se enmarca el llamamiento a la intensificación y al
67 El objetivo general del Programa es contribuir al desarrollo de la Comunidad Europea como
Sociedad del Conocimiento avanzada, con un crecimiento económico sostenible, más y mejores puestos de trabajo y una mayor cohesión social, garantizando a la vez una buena protección del medio ambiente en beneficio de las generaciones futuras. (Parlamento Europeo y Consejo, 2006b).
68 En este documento se considera que las competencias clave, como combinación de
conocimientos, capacidades y actitudes adecuados para una determinada situación, son fundamentales para que todos los individuos de una sociedad se asienten en el conocimiento. Estas competencias tienen un valor añadido en el mercado laboral, en el ámbito de la cohesión social y de la ciudadanía activa al aportar flexibilidad, adaptabilidad, satisfacción y motivación (Parlamento Europeo y Consejo, 2006d).
69 Con este objetivo, en febrero de 2006, la Comisión hizo una comunicación al Consejo, al
Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones titulada
Aplicar el programa comunitario de Lisboa: fomentar la mentalidad empresarial mediante la educación y formación. En esta comunicación se considera que “En los estudios universitarios, la