El Largo Encarcelamiento de Pablo
Capitulo 15. — El Sacerdocio de Cristo
9. La Línea del Argumento
El autor procede a demostrar con maestría que Jesús es la verdadera gloria del cristianismo y que lo eleva absolutamente sobre el judaísmo en todo punto. Podemos seguir su curso de argumentación con completa facilidad.
(a) Jesús Es Mejor que los Profetas (Heb. 1: 1-3)
Es el Hijo de Dios y esa es la corona del evangelio. Dios sí habló por los profetas a los hombres de la antigüedad. Eso es la verdad fuera de toda duda, pero era un mensaje esparcido y variado pero, en la persona del Hijo de Dios, Dios ha dado a los hombres la Palabra plena y final, la consumación de lo antiguo. Este Hijo es el verdadero Dios y lo es en esencia, poder y servicio. No sólo hizo el universo, sino que ha ofrecido un sacrificio por el pecado, y ahora está sentado a la diestra del Padre.
(b) Jesús Es Mejor que los Angeles (Heb. 1: 4–2:18)
De una vez Jesús ha sido elevado a un plano superior al hombre y no obstante era y aún es hombre. Así es que la persona de Cristo es un problema no del punto de vista del gnosticismo, sino del punto de vista universal. En particular los judíos se oponían al culto de un mero hombre, y los más de ellos al culto de los ángeles, aunque algunos judíos (comp. Tobit) ya habían comenzado a dar culto a ángeles (así los esenios). Pero los ángeles adoran a Jesús. El escritor presenta a Jesús como superior a los ángeles por ser el Hijo de Dios
(Heb. 1: 4–2: 4), como se muestra en la Escritura. Por tanto es peligroso volverse de esta gran salvación. También es superior a los ángeles por ser el
Hijo del hombre (Heb. 2: 5-18). Esta misma Encarnación es una corona de honra y cumple el verdadero destino del hombre. Además de esto, la Encarnación fue apropiada según la miraba el Padre, puesto que así el Hijo ganó una perfecta experiencia humana y fue preparado así para hacer servicio como sumo sacerdote de lo cual habría sido incapaz de otro modo.
(c) Jesús Es Mejor que Moisés y Josué (Heb. 3: 1–4:13)
Lo que necesitan los cristianos judíos es entender a Jesús propiamente,
“comprender” a Jesús. Si hacen esto verán que Moisés era un siervo fiel sobre la casa de Dios (el pueblo de Israel), mientras Jesús es un Hijo fiel sobre la casa de Dios (el Israel espiritual). La amonestación es pertinente a que los cristianos judíos no imiten a sus antepasados, que, bajo Moisés, perecieron en el desierto, habiéndose mostrado indignos de entrar en la tierra prometida. Los escogidos son los que quedan fieles hasta el fin. El ojo de Dios está en todos y nadie puede escaparse de él.
(d) Jesús Es Mejor Sumo Sacerdote que Aarón (Heb. 4:14– 7:28)
El sumo sacerdote tenía simpatía humana y nombramiento divino. Jesús tuvo las dos cosas. Su experiencia en Getsemaní prueba su simpatía y fue nombrado por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec, no de Aarón. El autor prueba en seguida que Melquisedec era más grande hombre que
Abraham, y, por lo tanto, que Aarón y Leví. Jesús era de la tribu de Juda y no de Leví. El es Rey-Sacerdote, como Melquisedec. Se reprende a los lectores por su pereza y se les insta a despertar y no caer en un estado de defección desesperada. Su esperanza está en Dios que ha dado su promesa y juramento de guardar a los que huyen a refugiarse en él.
(e) Jesús Ministra bajo un Pacto Mejor (Cap. 8)
El pacto de ley fracasó porque el pueblo no pudo o no quiso guardarlo. El nuevo pacto es de gracia y está en el corazón. Es operativo y efectivo en Cristo y echa fuera la vieja religión; así toma el lugar del judaismo, que es viejo y está próximo a desvanecerse.
(f) Jesús Sirve en Mejor Santuario (Heb. 9: 1-12)
El antiguo, aunque fue modelado según lo celestial, había de durar sólo hasta un tiempo de reforma; cuando vino Jesús lo ceremonial pasó porque lo
verdadero ya había venido. Jesús es ahora nuestro Sumo Sacerdote en el cielo, el tabernáculo mayor y más perfecto donde oficia.
(g) Jesús Ofrece un Sacrificio Mejor (Heb. 9:13–10:18)
La sangre de los toros y de los machos cabríos no tiene eficacia en sí misma. Sólo sirve como símbolo del verdadero sacrificio, que es Jesús mismo. El es la Víctima y el Sacerdote. Su sacrificio es voluntario, y por esto está en la esfera del Espíritu. Es el del impecable Dios-hombre con valor infinito. Así hace efectivos los tipos de sí mismo. Así puede él con un sacrificio, que no tiene que repetirse, salvar eternamente a los que por él se allegan a Dios. Ya no se necesita una ofrenda por el pecado, porque esta ofrenda única trae la remisión del pecado. Así somos limpiados en corazón y vida, santificados en Cristo.
(h) Jesús Cumple las Promesas (Heb. 10:19–12: 3)
Fe en el Dios invisible ha movido a los santos en todas las edades. Tuvieron fe en Dios aun cuando dejaron de ver cumplirse la gran promesa del Mesías. Vieron sí, que Dios era fiel a su palabra, aun en tiempos de las mayores pruebas. La inspiración del pasado sublime y santo mueve a los verdaderos judíos a que sean leales a Cristo ahora. Jesús mismo sufrió la cruz,
menospreciando la vergüenza, dándonos así el supremo ejemplo de fidelidad. El es el autor y consumador de nuestra fe y nos exige que seamos fieles hasta el fin.
10. La Aplicación (Heb. 12: 4–13:25)
(a) El Castigo Es Prueba del Amor de Dios (Heb. 12: 4-17)
La lección del castigo es una que los niños tienen que aprender. Es más fácil ver el beneficio ya acabado el castigo. Lo que se necesita es la paciencia.
(b) La Amonestación del Monte Sión (Heb. 12:18-29)
Los judíos todos sabían de los truenos del monte Sinaí. Pero Dios es aún fuego consumidor. El monte Sión, la Jerusalén, celestial, el reino de Dios, es más terrible que el antiguo. Por esto la apostasía debería ser aborrecida y evitada.
(c) Si Es Necesario, Salid fuera del Judaísmo (Hebreos 13)
No se exige esto a menos que los judíos insistan. Pero sacaron a Jesús fuera de Jerusalén y le crucificaron sobre el Góigota. No tengamos vergüenza de salir y ponernos al lado de Jesús fuera del campo del judaismo. llevando el reproche de la cruz con él. La cruz ha venido a ser su gloria. Gloriémonos nosotros en ella también. Jesús no ha cambiado. ¿Por qué hemos de abandonarle? Seamos leales a Cristo y a los líderes cristianos.
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