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El Segundo Gran Viaje (Hech 15:36–18:22)

In document Estudios Sobre El NT (página 92-97)

El Nacimiento y la Educación del Mesías

Capitulo 10. — La Campaña Entre los Gentiles y la Protesta de los Judaizantes

5. El Segundo Gran Viaje (Hech 15:36–18:22)

(a) La Disputa acerca de Juan Marcos (Hech. 15:36-40)

La sugestión de Pablo de que volviese a visitar las iglesias para ver cómo les iba hizo que Bernabé propusiera que llevasen otra vez a Marcos. Fue una contención dura, puesto que Pablo no quiso consentir de ninguna manera. Había mucho que decir por cada parte, y al fin convinieron en pensar de distinto modo. Pablo no quiso volver a experimentar con el que los había abandonado, y Bernabé deseaba que Marcos tuviera otra oportunidad. Así sucedió que Bernabé se fue a Chipre con Marcos, y Lucas deja de narrar su carrera. Pablo tomó a Silas en lugar de Bernabé y partieron con los buenos deseos de la iglesia en Antioquía.

(b) Siria y Cilicia (Hech. 15:41)

Pablo visitó a las iglesias que había establecido antes de venir a Antioquía para ayudar a Bernabé y las confirmó.

(c) Licaonia (Hech. 16: 1-5)

Pablo pasó por las puertas cilicianas sobre la cordillera del Tauro llegando primero a Derbe y en seguida a Listra (ciudades de la provincia de Licaonia). En Listra halló a Timoteo, un hijo en el evangelio del primer viaje, que ya era trabajador activo con buena reputación. Pablo deseaba llevarlo consigo en lugar de Marcos, pero era medio judío y medio griego y por esto sería ocasión de constante irritación a los cristianos judíos. No estaba en juego ningún principio como en el caso de Tito, y por esto Pablo mandó circuncidar a

Timoteo. Pablo llevaba consigo los decretos dados en Jerusalén para asegurar a las iglesias gentiles su libertad.

(d) Frigia y Galacia (Hech. 16: 6)

Lucas no hace mención de Iconio en Pisidia salvo para decir que apreciaban mucho a Timoteo allí. Pablo quería seguir hacia el Occidente para Efeso en Asia, pero el Espíritu Santo se lo prohibió. Por esto volvióse hacia el Norte para pasar por la parte sudeste de Frigia y la parte occidental de Galacia. Esta es la significación natural del lenguaje, aunque Pablo está ya en la provincia de

Galacia, que incluía la antigua Galacia, Licaonia, Pisidia, y parte de Frigia. Por esto, Galacia, como Frigia y Licaonia, podría usarse en el sentido más limitado de la Galacia antigua septentrional. Los eruditos no están de acuerdo sobre este punto, algunos opinando que Pablo nunca entró en esta antigua Galacia, pero de todos modos el texto de Lucas en Hech. 16: 6 parece claro. Sería aún una cuestión discutible a quiénes dirigió Pablo su Epístola a los Gálatas. Si escribió a las iglesias de la Galacia septentrional, pensaba seguir su viaje sin detenerse, pero una “flaqueza de carne” (enfermedad) lo condujo a su forzada residencia (Gál. 4:13). Es posible que Lucas le salvara la vida en esta vez.

(e) Troas (Hech. 16: 7-10)

De todos modos Lucas estaba en Troas en la costa de Misia (parte de la provincia de Asia). Habiéndosele prohibido ir más para el Norte hasta Bitinia, así como había sido estorbado de ir al Occidente a Asia, Pablo optó por un camino medio y fue hacia el Noroeste hasta Troas (realmente en Asia, después de todo). No quería volver sobre sus pasos ni ir para el Oriente a Babilonia. El llamamiento a Macedonia que vino por medio de una visión en Troas, trajo a Pablo a una nueva crisis en su ministerio. Se halló frente al problema de ir a Europa, él que era judío asiático. Estuvo cerca del lugar donde Alejandro el Grande había desembarcado cuando vino de Macedonia para conquistar a Asia.

(f) Filipos (Hech. 16:11-40)

No sabemos si la casa de Lucas estaba en Filipos o no. Hay uno que otro argumento para probar que vivía en Antioquía. Pero parece que era cristiano griego y se quedó en Filipos hasta el fin del tercer viaje misionero. Podemos discernir su presencia por su uso de “nosotros.” Filipos llamado así en honor de Felipe, padre de Alejandro el Grande, era una colonia militar romana. Había pocos judíos allí, y no era un centro comercial, aunque Lidia tuvo un buen comercio en paños de púrpura por el cual Tiatira, donde vivía, era famosa. Fue un principio nada propicio éste que tuvo Pablo en Europa, un pequeño lugar de oración (a veces se llamaban así las sinagogas) a algunas millas fuera de la ciudad al lado del río (para facilitar las abluciones judaicas). Pablo influyó en la vida de Filipos desde este lugar por medio de Lidia y su casa. Mientras hacía este trabajo, sanó a la pobre muchacha que estaba bajo el poder de un espíritu malo, y que era explotada por un grupo de dueños. Es curioso lo sensible que es la bolsa a cualquiera pérdida. Los amos de la muchacha se figuraron como campeones de la regularidad romana contra las costumbres judaicas de una manera tal que engañaban a los magistrados y al populacho. Era un embuste antiguo que con frecuencia ha tenido éxito y fue usado repetidas veces contra Pablo. Sólo la intervención de Dios aquella noche salvó a Pablo y Silas de la

muerte, no obstante de ser Pablo ciudadano romano así como judío. El clamoreo no había permitido a Pablo reclamar sus derechos en este asunto. Pero el terremoto y la conversión del carcelero hicieron que los magistrados desearan callar el asunto poniendo en libertad a Pablo y Silas. Entonces Pablo reclamó sus derechos e hizo doblar la rodilla a los magistrados, por temor de perder su propia cabeza por haber maltratado a un ciudadano romano. Partiendo así con dignidad Pablo y Silas, se quedaron Lucas y Timoteo en Filipos.

(g) Tesalónica (Hech. 17: 1-9)

Esta floreciente ciudad a orillas de la mar, la metrópoli de Macedonia existe todavía como Salónica, y había allí muchos judíos. Pablo se valió de la sinogoga para predicar a judíos y gentiles piadosos que adoraban allí. Este grupo de gentiles piadosos era el eslabón entre los judíos y gentiles en todas partes. Pablo tuvo demasiado éxito aquí en Tesalónica. En Filipos los hombres de negocios romanos, como se llamaban, levantaron el clamoreo contra Pablo. En Tesalónica, así como en Antioquía de Pisidia, los rabíes encabezaron el ataque. En Antioquía consiguieron la ayuda de los hombres y mujeres principales de la ciudad y es posible que influyeran para que los magistrados ordenasen que Pablo se fuese de la ciudad. Aquí en Tesalónica tuvieron que emplear a algunos hombres malos y ociosos para hacer una gran conmoción en la ciudad, y con ese pretexto prendieron a Jasón, el hospedador de Pablo, y otros, puesto que no podían hablar a Pablo. Acusaron a Pablo de predicar la sedición y poner a otro rey rival a César. Jasón tuvo que dar seguridad legal. Por esto Pablo se fue de la población para que no tuviera que sufrir Jasón. En (1 Tesalonicenses 1–3) Pablo dice bastante acerca de su trabajo en Tesalónica. Es probable que se quedara más de tres semanas.

(h) Berea (Hech. 17:10-14)

La historia del trabajo en Berea es muy semejante, con excepción de que los judíos movidos por una franqueza y sinceridad singulares, escudriñaron las Escrituras para ver si la interpretación era correcta. A no haber sido por la llegada de judíos entrometidos de Tesalónica se habría efectuado una obra grandiosa. Aun así muchos creyeron. Timoteo ya había venido con Felipe y con Silas, y se quedó en Berea, mientras que Pablo se apresuró a escaparse de los rabíes judíos que no dejaron de perseguirle.

(i) Atenas (Hech. 17:15-34)

Algunos de los hermanos fueron con Pablo a Atenas y volvieron con una súplica de parte de Pablo que Timoteo y Silas viniesen sin dilación. Parece que

Timoteo al fin vino (1 Tes. 3: 1-6), y fue enviado de nuevo a Tesalónica a causa de un disturbio entre los discípulos allí. Pero al principio el espíritu de Pablo no tuvo descanso en Atenas. Este centro de cultura estuvo entregado a la idolatría y la belleza del arte hería a cada paso el corazón de Pablo al ver las supersticiones. Pero no estaba Pablo ocioso en Atenas. Hablaba a los judíos en la sinagoga el sábado, y se mezclaba con las multitudes en la agora o mercado durante la semana. Los epicúreos y estoicos se burlaron de su enseñanza dejando del todo de entenderla, pero algunos tuvieron suficiente cortesía y curiosidad para desear volver a oírle. Así fue que en “el Cerro de Marte” o Areópago, Pablo expuso a una muchedumbre curiosa la naturaleza del verdadero Dios y la esperanza de la vida eterna en Cristo Jesús. Luego que tocó la doctrina de la resurrección se cansaron y se retiraron, y algunos hasta se burlaron. De modo que, aunque era un gran sermón, los resultados no fueron brillantes en Atenas.

(j) Corinto (Hech. 18: 1-17)

En 1 Cor. 2: 1-5 Pablo describe su estado de ánimo mientras iba a Corinto. Se apegaría al evangelio a pesar del trato que había recibido en Atenas. Corinto era una ciudad comparativamente nueva (reedificada por Julio César) la capital de Acaya, y anhelaba toda la ostentación de ciencia y arte. Afectaron la

filosofía y religión, pero eran ricos y corrompidos. El mismo término,

“corintianizar” significaba ser inmoral. Pero de todos modos, no se hallaba allí el tono arrogante de orgullo intelectual. Oirían, sea que les gustara la sencillez del estilo de Pablo o no. Pablo tuvo la fortuna de hallar en Corinto a Aquila y Priscila como colaboradores y ayudantes. No sabemos si eran ya cristianos o no. El disturbio en Roma que condujo a la expulsión de los judíos por Claudio fue sobre un “Chrestus”(quizá Christus). Pero fue la venida de Silas y Timoteo de Tesalónica con buenas noticias lo que hizo posible que Pablo se dedicara con ahinco a la predicación. El efecto fue instantáneo. Aquí otra vez el celo de los jefes judaicos probó el poder del ministerio de Pablo. Rehusaron permitirle seguir usando la sinagoga para hacer una propaganda cristiana. Pero no se mejoró la cosa cuando Pablo se cambió a la casa junto a la sinagoga y ganó a Crispo, el principal de la sinagoga. Pablo evidentemente pensaba irse antes de que las cosas llegaran a ser demasiado serias, porque Jesús tuvo que

amonestarle en una visión a que se quedara. La rabia de los judíos buscó alivio por llevar a Pablo ante Galio, hermano de Séneca, el nuevo procónsul, el cual rehusó entrometerse, y así dio al cristianismo la protección de la ley romana como una forma del judaísmo. Es probable que fuesen los judíos los que golpearon a Sóstenes por no hacer que castigaran a Pablo. Pablo se quedó en Corinto como dos años, probablemente 51-52 A.D.

(k) Las Epístolas a Tesalónica

La venida de Silas y Timoteo a Corinto con noticias acerca de la excitación sobre la segunda venida de Cristo indujo a Pablo a escribirles una carta durante esta estancia en Corinto (51-52). Pablo había sido mal entendido y

representado como diciendo que Jesús podría volver mientras vivían. Esto no lo había dicho, sino sencillamente que debieran estar listos, porque Jesús podría volver en cualquier tiempo. Algunos habían ido a tal extremo que habían dejado del todo de trabajar a causa de su creencia sobre el asunto. Por esto Pablo escribió con gran ardor y ternura explicando lo que había querido dar a entender. Pronto volvió a escribir una segunda carta, puesto que algunos no entendían aún. Algunos piensan que esta segunda carta fue dirigida a una iglesia judía en Tesalónica.

(l) Efeso (Hech. 18:18-21)

Parece que Timoteo y Silas se quedaron en Corintio o regresaron a Macedonia, porque solamente Aquila y Priscila fueron con Pablo a Efeso. Estos se

quedaron allí mientras Pablo fue a Jerusalén, con la esperanza de volver más tarde y lo cual hizo.

(m) Cesarea y Jerusalén (Hech. 18:22)

No es claro si Pablo fue a Jerusalén o no, aunque ésta es la significación probable del lenguaje. Si fue así, no sabemos nada de lo que sucedió. Quizás los apóstoles estaban todos ausentes.

(n) Antioquía (Hech. 18:22)

Pablo está de nuevo en Antioquía. Es probablemente el año 53 A.D. ¿Vería a Bernabé? De todas maneras tuvo a muchos amigos aquí que escucharían con gusto la maravillosa historia de este gran viaje.

6. ¿Donde Están los Judaizantes?

Veremos en el capitulo siguiente que estaban ocupados en seguir las pisadas de Pablo e inquietando a sus convertidos. Estaban especialmente activos en Acaya y Galacia. Así que Pablo tuvo que contender con judíos y griegos de frente y judaizantes atrás de sí.

Temas Para El Repaso

1. Abriendo la puerta para los gentiles.

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