II. LA DOCUMENTACIÓN ARQUEOLÓGICA
17. La necrópolis de Santa Marina (Carmona, Sevilla)
que el terreno fuera objeto de labores agrícolas con uso de arado y tractor ha alterado enormemente este yacimiento. En la planta de la necrópolis facilitada en la publicación, las tumbas aparecen separadas, cuando sabemos por otras necrópolis que solían encontrarse adosadas las unas a las otras. Ello me lleva a pensar que ha desaparecido la super- ficie empedrada que sellaba todo el conjunto, documentán- dose sólo las características estructurales de alguna de las tumbas (ibidem: 176-177, 198).
• Tumba 1. Fosa de planta rectangular con orientación este-oeste de 1.70 m de longitud, 0.50 de anchura y 0.55 de profundidad. Estaba cubierta por dieciocho piedras que cubrían una superficie de 2.55 m de largo y 1.06 de anchura (ibidem: 179, 199).
• Tumba 2. Fosa de planta rectangular cubierta sólamente por una gran laja rectangular de 1.20 por 0.60 m aproxi- madamente. Señalada al exterior por una estela de es- quisto hincada verticalmente (Beirao 1986: 61). • Tumba 3. Fosa de planta rectangular con orientación
este-oeste y unas dimensiones aproximadas de 1.20 m de longitud y 0.44 de anchura90. Estaba rodeada por
un encachado tumular de planta rectangular de 2.30 m de largo por 1.65 de ancho (Dias, Beirao y Coelho 1970: 183, 201; Beirao 1986: 63 fig. 10).
• Tumba 4. Fosa de planta rectangular de orientación este- oeste cubierta por una única laja de piedra (Dias, Beirao y Coelho 1970: 184).
• Tumba 5. Fosa de planta rectangular excavada en par- te en el suelo y en parte en la roca. Cubierta por un túmulo de piedras sueltas (Beirao 1986: 61).
Rituales:
Tratamiento del cadáver.
• Cremación. Se señala este rito para la tumba 191 (Dias,
Beirao y Coelho 1970: 179-180) y la 3 (Beirao 1986: 61). La cremación del cadáver debió producirse in situ, no documentándose urna cineraria.
• Inhumación. Se afirma que el resto de las tumbas presentarían este rito, aunque en ningún caso se han documentado restos humanos. Este hecho se ha atri- buido a la enorme acidez del terreno (Beirao 1986: 61-62).
Ritos fúnebres. No documentados.
Ajuares:
• Tumba 1. Copa de cerámica de pie marcado, cuerpo hemiesférico y borde ancho exvasado; dos grandes frag- mentos de un ánfora de tipo púnico; un anillo de pla- ta; cinco cuentas (campanillas) de ese mismo metal; un anillo de plata con un escarabeo engastado que porta el nombre del faraón Pedubast92; un fragmento curvo
de hierro (tal vez un cuchillo); catorce cuentas de pas- ta vítrea y diecinueve cuentas de ámbar (Dias, Beirao y Coelho 1970: 180-182, 200).
• Tumba 2. Collar formado por setenta y nueve cuentas de pasta vítrea, tres de ámbar, una de cáliza y once de cerámica. En parte se documentó in situ con el orden de las cuentas perfectamente registrado (ibidem: 183, 212 lám. inferior).
• Tumba 3. Cuenco hemiesférico de base umbilicada y fragmentos muy oxidados de una lanza de hierro y su correspondiente regatón (ibidem: 183, 201).
• Tumba 4. Completamente saqueada.
• Tumba 6. Brazalete de forma acorazonada aparecido durante la limpieza superficial de esta sepultura (ibidem: 184, 201).
• Tumba 15. Una cuenta de pasta vítrea (ibidem: 184). • Tumba 17. Fragmentos de una cinta de hierro proba- blemente pertenecientes a una rueda de carro (ibidem: 184 nota 18, 202).
• Criba cuadrante nordeste. Tres cuentas de sanguessuga de bronce y fragmentos de una cuarta, fragmentos de cinco puntas de lanza y cuatro regatones, la hoja de hierro de un cuchillo de hoja curva y siete cuentas de collar de pasta vítrea y fragmentos de una octava (ibidem: 177-178, 201).
• Criba cuadrante sudoeste. Cuatro cuentas de collar de pasta vítrea, una de cornalina y tres fragmentos de pro- bables brazaletes de bronce con los extremos remata- dos en forma de cabeza de sepiente (ibidem: 178-179).
Cronología: El escarabeo de Pedubast nos proporciona una
fecha post quem de 818-793 a.C. para la necrópolis. No existen otros elementos independientes para proporcionar una crono- logía ajustada, pero el brazalete acorazonado y las sanguessu- gas sugieren más bien un adatación en los siglos VII-VI a.C.
6. LANECRÓPOLISDE HERDADEDO PEGO (OURIQUE, BAIXO ALENTEJO)
Localización: La necrópolis ocupa un pequeño cabezo
formado por un afloramiento rocoso de orientación noroes- te-sudeste a kilómetro y medio al este-sudoeste de Portela del Lobo, concejo de Ourique y freguesía de Sant’Ana da Serra (Dias, Beirao y Coelho 1970: 184-185).
Excavación: Se realizó una intervención arqueológica en
1970 a raiz del hallago de tres inscripciones en escritura del suroeste en el concejo de Ourique (Dias, Beirao y Coelho 1970: 175).
Estructuras: La necrópolis ocupa una superficie de 830 m2
que presentaba al exterior un aspecto de empedrado compacto a modo de calzada. Se localizan treinta y cinco tumbas, de un probable conjunto original de treinta y ocho, en buen estado de conservación ya que el terreno no había sido intensamente labrado (ibidem: 185). Se excavaron cinco sepulturas: cua- tro periféricas y una en el centro de la necrópolis.
• Tumba 1. Fosa de planta rectangular con orientación norte-sur y unas dimensiones de 1.37 m de longitud y 0.60 de anchura. Rodeada de un encachado tumular de planta rectangular de 2.39 m de longitud y 1.48 de anchura93 (Dias, Beirao y Coelho 1970: 207 fig. inferior).
90 Medidas tomadas sobre la planta presentada por Beirao (1986: 63
fig. 10).
91 Posteriormente, Beirao (1986: 62) señala que pudo tratarse de una in-
humación perteneciendo las cenizas documentadas a los restos de la combustión de la superficie vegetal del terreno.
92 Rey fundador de la dinastía XXIII. Kitchen (1986: 337, 467 tabla 3)
le asigna una cronología entre 818 y 793 a.C.
93Medidas aproximadas sobre la figura de Dias, Beirao y Coelho,
118 MARIANO TORRES ORTIZ • Tumba 3. Fosa de planta oval con el eje mayor orien-
tado de este a oeste y unas dimensiones de 1.62 m en su eje mayor y 1.02 en el menor. Está rodeada de un encachado tumular de planta rectangular y unas dimen- siones de 2.45 m de longitud y 1.59 de anchura94 (ibi-
dem: 209).
• Tumba 4. Fosa de planta aproximadamente rectangu- lar con orientación norte-sur que presenta unas dimen- siones de 1.16 m de longitud, 0.72 de anchura y 0.35 de profundidad. Está rodeada de un encachado tumular de 1.80 m de longitud y 1.50 de anchura. Alrededor del mismo se erigió un segundo marco de piedra de 2.20 m de longitud y 1.70 de anchura. Formando parte de esta estructura apareció reutilizada una lápida con epí- grafe en escritura del sudoeste (ibidem: 187, 210). • Tumba 5. No se conserva íntegra. Fosa de planta rec-
tangular con las esquinas redondeadas. Rodeada de un encachado tumular de planta rectangular. No se espe- cifican dimensiones (ibidem: 207 fig. superior). • Tumba 6. Fosa de planta oval y orientación aproxima-
da nordeste-sudoeste con unas dimensiones de 1.60 m en su eje mayor y 1.24 en el menor. Rodeada de un encachado tumular de 2.20 m de longitud y 2.10 de anchura95 (ibidem: 208).
Rituales:
Tratamiento del cadáver. No documentado. Ritos fúnebres. No documentados.
Ajuares:
• Tumba 1. Una cuenta de pasta vítrea (Dias, Beirao y Coelho 1970: 186, 219).
• Tumba 2. Cuencos realizados a mano de carena poco marcada y base umbilicada, urna a mano de cuello de- sarrollado y borde exvasado, urna globular a mano deco- rada con digitaciones y un soporte cerámico a mano (ibidem: 185-186, 204-206).
• Tumba 3. Una varilla de hierro curvada en uno de sus extremos, fragmentos de un posible broche de cinturón del que se conservan dos garfios y la placa en la que se asentaban y un fragmento de cuchillo fabricado en hierro y bronce (ibidem: 186-187).
• Tumba 4. Cuenco hemiesférico de cerámica rojiza, una punta de lanza en hierro con nervadura central, un cu- chillo de hierro de hoja curva, una cuenta de pasta ví- trea y un adorno de oro96 (ibidem: 188-189, 211, 219).
• Tumba 5. Seis cuentas de pasta vítrea (ibidem: 186, 218). • Tumba 6. Dos cuentas de pasta vítrea (ibidem: 186, 218).
Cronología: En principio, ninguna de las piezas recupe-
radas sirve para dar una datación precisa a la necrópolis. Sin embargo, la cerámica a mano de la tumba 2, especial- mente la urna de cuello desarrollado y borde exvasado, pre- senta un paralelo en el conjunto 12 de la necrópolis de Medellín (fase I) y en la necrópolis de Aljucén. Ello sugie-
re que esta necrópolis ya estaba en uso en la segunda mi- tad del siglo VII a.C. Existe también una fecha de C14 para esta necrópolis, aunque aún no se especifica el contexto de la misma (Júdice 1993: 132): Q-Pego 1 2425±40 bp=475±40 a.C. cal. 761-670 A.C. 25% cal. 668-630 A.C. 5% cal. 593-580 A.C. 1% cal. 562-397 A.C. 69%
7. LA NECRÓPOLIS DE FONTE SANTA (OURIQUE, BAIXO ALENTEJO)
Localización:La necrópolis se situaba en la vertiente su-
deste de una pequeña elevación junto al río Sado ahora cubierta por las aguas del embalse de Monte da Rocha. Las coordenadas Gauss de la misma son 186.5/80.5 (Beirao 1986: 66; Correia 1993: 365).
Excavación: Beirao ya había sido informado en 1970 de
la existencia de viejas construcciones en este paraje y en julio de 1972 se habían localizado estelas con epígrafes en escritura del sudoeste. El interés de estos hallazgos y el hecho de que fuera a ser cubierta por las aguas del embalse de Monte Rocha llevó a Beirao a su excavación en octubre de 1972 (Beirao 1986: 65-66).
Estructuras: La necrópolis está formada por diecisiete
tumbas y un recinto de planta rectangular a manera de té-
menos que un muro delimita alrededor de la tumba 3. Una
de las tumbas, la 4, presenta dos enterramientos, por lo que nos encontramos ante dieciocho sepulturas. Todas las estruc- turas de la necrópolis presentan orientación norte-sur. No obstante, doce de las fosas que acogían los cadáveres están orientadas de este a oeste, rompiendo con la orientación de los encachados tumulares (Beirao 1986: 66, 70 fig. 12).
• Tumba 1. Fosa de cremación de 1.10 m de largo, 0.40 anchura y 0.20 de profundidad y orientación norte-sur. Esta estaba rodeada por un encachado tumular escalo- nado de planta rectangular que presenta unas dimensiones de 3.80 m de longitud y 2.70 de anchura97 (Beirao 1986:
66, 70 fig. 12, lám. IV, 1).
• Tumba 2. Fosa de planta rectangular de 1.65 m de lon- gitud y 0.90 m de ancho, presentando orientación este- oeste. Estaba rodeada por un encachado tumular de planta rectangular de 2.70 m de largo y 2.40 de ancho (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 3. Fosa de planta rectangular de 1 m de longi- tud y 0.80 de anchura, presentando orientación norte- sur. Rodeada por un encachado tumular de planta cua- drangular de 2.40 m de longitud y 2.30 de anchura (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 4. Esta estructura presentaba dos loculi. El pri- mero (4a) consistía en una fosa de planta rectangular y orientación norte-sur de 1.20 m de longitud y 0.60 de anchura. El segundo (4b) es una fosa de planta rectan-
94 Medidas aproximadas sobre la figura de Dias, Beirao y Coelho
1970: 209.
95 Medidas aproximadas sobre la figura de Dias, Beirao y Coelho
1970: 208.
96 Para V. H. Correia (1993: 355) es un fragmento de una arracada del
tipo de las de Gaio o la Aliseda, correspondiendo a una de las flores de loto de la orla.
97Las medidas del túmulo de la tumba 1 y de las tumbas 2-17 son aproxi-
madas y se han tomado sobre la figura 12 de Beirao, 1986. Beirao sólo proporciona las medidas exactas de la fosa de cremación de la tumba 1.
119 EL SUR DE PORTUGAL
gular y orientación este-oeste de 1 m de longitud y 0.60 de anchura (ibidem: 70 fig. 12). Ambos estaban rodea- dos por un encachado tumular formado por dos escalo- nes, de planta rectangular y unas dimensiones de 3.30 m de longitud y 2.40 de ancho (ibidem: 70 fig. 12). • Tumba 5. Fosa de planta tendente a cuadrada, de 0.75
m de longitud por 0.70, y orientación incierta. Estaba rodeada por un encachado tumular de planta cuadran- gular de 2.25 m de longitud en su eje norte-sur y 2.20 en el este-oeste (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 6. Fosa de planta rectangular y orientación norte- sur con unas dimensiones de 1.05 m de longitud y 0.80 de anchura. Esta fosa no presenta encachado tumular y se encontraba localizada en el espacio que define el muro del témenos (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 7. Fosa de planta rectangular de 1.50 m de largo y 0.70 de ancho que presenta una orientación este-oes- te. Estaba rodeada por un encachado tumular de planta rectangular de 2.90 m de largo y ancho indeterminada dado el grado de destrucción de la estructura (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 8. Fosa de planta rectangular de 0.90 m de lon- gitud y 0.70 de anchura que presenta una orientación este-oeste. Rodeada por un encachado tumular de planta rectangular de 1.80 m de longitud por 1.50 de anchura (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 9. Fosa de planta rectangular de 0.80 m de lon- gitud y 0.65 de anchura, que presenta orientación este- oeste. Está rodedado por un encachado tumular de 1.90 m de longitud y 1.70 de anchura (ibidem: 70, fig. 12). • Tumba 10. Fosa de planta rectangular de orientación este-oeste que presenta unas dimensiones de 0.80 m de longitud y 0.60 de anchura. Está rodeado de un enca- chado tumular de planta rectangular, pero su mala con- servación impide ofrecer unas dimensiones aproxima- das (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 11. Fosa de planta irregular de 1.05 m de lon- gitud y 0.60 de anchura que presenta una orientación este-oeste. Rodeada por un encachado tumular de 2.80 m de longitud y 1.55 de anchura (ibidem: 70 fig. 12). • Tumba 12. Fosa de planta tendente a rectangular de 1.10 m de larga y 0.80 de ancha que presenta una orienta- ción este-oeste. Rodeada por un encachado tumular de planta aproximadamente cuadrada de 1.90 m por 1.80 (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 13. Fosa de planta rectangular de 0.90 m de longitud y 0.55 de anchura que presenta una orienta- ción este-oeste. Rodeada por un encachado tumular de planta rectangular y unas dimensiones de 1.90 de lon- gitud y 1.45 de anchura (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 14. Fosa de planta rectangular y orientación norte-sur con unas dimensiones de 1 m de longitud y 0.60 de anchura. Rodeada por un encachado tumular de planta aproximadamente cuadrada de 1.90 m por 1.75 (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 15. Fosa de planta irregular de 0.90 de longi- tud y 0.60 de anchura que presenta orientación este-oeste. Debió estar rodeada por un encachado tumular de planta y dimensiones desconocidas, dado el grado de destruc- ción de la estructura (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 16. Fosa de planta aproximadamente rectangu- lar de 1.35 m de longitud y 0.70 de anchura que pre- senta una orientación este-oeste. Rodeada de un enca-
chado tumular de planta seguramente rectangular de longitud desconocida a causa del grado de destrucción de la estructura y una anchura aproximada de 1.30 m (ibidem: 70 fig. 12).
• Tumba 17. Fosa de planta rectangular de 1.30 m de longitud y 0.70 de anchura que presenta orientación este- oeste. Debió estar rodeada por un encachado tumular cuyas dimensiones no se pueden especificar debido al mal estado de conservación del monumento (ibidem: 70 fig. 12, lám. IV,2).
Rituales:
Tratamiento del cadáver. Sólo se señala con seguri- dad en el caso de la tumba 1, en la que se señala que se trata de una cremación in situ (la roca había sido some- tida a la acción del calor). En el caso del resto de las tumbas se hipotetiza una inhumación, ya flexionada (en las tumbas de menores dimensiones), ya decúbito supi- no (en las fosas mayores). No obstante no se documen- tó ningún tipo de resto óseo en estas presuntas inhuma- ciones (ibidem: 66).
Ritos fúnebres. Para la construcción de la pira de la tumba 1 se uso madera de encina o roble98 (ibidem: 66).
Ajuares:
• Tumba 1. Dos puntas de lanza de hierro con sus co- rrespondientes regatones y un pequeño cuchillo de hoja curva (Beirao 1986: 71).
• Tumba 2. Saqueada (ibidem: 71). • Tumba 3. Saqueada (ibidem: 71).
• Tumba 4a. Dos cuentas de collar en resina de color amarillo y un pequeño fragmento de hierro (ibidem: 71). • Tumba 4b. Disco de oro de 25 mm de diámetro con soporte en plata en forma de botón con decoración de círculos y puntos, una pequeña placa rectangular de plata perforada, elementos de collar en plata con forma de bellota, pequeños fragmentos de plata de forma no iden- tificable, anillo en plata con chatón giratorio donde se engarzaba un escarabeo en pasta o piedra blanca cuyo cartucho no ha podido ser descifrado, dos brazaletes en bronce, muchos fragmentos de pequeños objetos de bron- ce (entre ellos los elementos de una fíbula), un escarabeo en pasta o esteatita blanca del que no se pudo descifrar el cartucho, alrededor de cuatrocientas cuentas de collar (cornalina, resina amarilla, pasta vítrea con decoración oculada, etc.) y un pequeño fragmento amorfo de cerá- mica rojiza (ibidem: 71-72, fig. 14, láms. V-VI,1-2). • Tumba 5. Dos cuentas de pasta vítrea, una oculada y
la otra de color amarillo (ibidem: 73).
• Tumba 6. Dos puntas de lanza en hierro con sus co- rrespondientes regatones, un cuchillo de hierro de hoja curva y una fíbula en bronce en muy mal estado de con- servación (ibidem: 73).
• Tumba 7. Saqueda. Restos de ajuar (ibidem: 73). • Tumba 8. Saqueda (ibidem: 73).
• Tumba 9. Saqueada. Se recuperó un cuchillo de hie- rro de hoja curva con los clavos de la empuñadura en bronce (ibidem: 73).
98Beirao (1986: 66) señala que se documentaron restos de chêne vert,
lo que indica que la leña usada en la pira pertenecía a alguna espe- cie del género Quercus.
120 MARIANO TORRES ORTIZ • Tumba 10. Saqueada (ibidem: 73).
• Tumba 11. Una fíbula de bronce muy deteriorada sin tipología definida y una copa de cerámica tosca (ibidem: 73).
• Tumba 12. Saqueda (ibidem: 73).
• Tumba 13. Saqueada. Se recuperó una cuenta de pas- ta vítrea oculada y fragmentos de un vaso cerámico con un asa sobre el borde (ibidem: 73, 78 figs. 18-19). • Tumba 14. Saqueada. Una punta de lanza en hierro más
larga que las demás recuperadas en esta necrópolis (ibi-
dem: 73).
• Tumba 15. Saqueda. Aún contenía veintidós cuentas de pasta vítrea (ibidem: 73).
• Tumba 16. Saqueada (ibidem: 73).
• Tumba 17. Dos estelas inscritas con epígrafes tartésicos formaban parte de la cobertura (ibidem: 74).
• Otros hallazgos sin contexto.
Cronología: En principio no existen elementos que nos
proporcionen una datación ajustada para esta necrópolis, pudiendo datarse entre los siglos VII-V a.C.
8. LANECRÓPOLISDE CHADA (OURIQUE, BAIXO ALENTEJO)
Localización: La necrópolis se halló junto a un camino
que descendía del monte hacia el río Sado, en el terreno cubierto por las aguas del mismo pantano donde se locali- zó la necrópolis de Fonte Santa, siendo las coordenadas de la misma 8º 17’ 46” W y 36º 42’ 48” N (Beirao 1986: 82, nota 3).
Excavación: Se excavó a finales de 1973 con motivo de
la bajada de las aguas del pantano (Beirao 1986: 79).
Estructuras: La necrópolis de Chada presentaba dos grupos
de enterramientos claramentes diferenciados que fueron deno- minados por su excavador grupo A y B.
Grupo A. Formado por tres enterramientos, todos ellos violados, y un muro que parece delimitar una especie de
témenos alrededor de la tumba 2.
• Tumba 1. Fosa de orientación noroeste-sudeste rodea- da de un encachado tumular de forma cuadrangular. La cobertura de las tumbas en todos los casos debió reali- zarse mediante lajas de esquisto (Beirao 1986: 82-83, fig. 21A).
• Tumba 2. Fosa de orientación noroeste-sudeste rodea- da por un encachado tumular escalonado de planta rec- tangular. Está rodeada por un muro que define una es- pecie de témenos que también abarca a la tumba 3 (ibidem: 83, fig. 21A, lám. IX).
• Tumba 3. Pequeña fosa de planta rectangular y orien- tación noroeste-sudeste rodeada de un encachado tumular de planta rectangular, del que nace uno de los muros que define el témenos anteriormente señalado (ibidem: 83, fig. 21A).
Grupo B. Situado a unos nueve metros del sector A, estaba formado por cuatro sepulturas, toda ellas viola- das. Tres de ellas presentan fosas rodeadas de encachados tumulares de planta rectangular y, una de ellas, circular. • Tumba 1. Fosa de planta rectangular cubierta con ocho lajas alargadas de piedra colocadas una junto a otra. Pre-
senta una orientación noroeste-sudeste y estaba rodea- da por un encachado tumular de planta circular de 6.20 m de diámetro y que levantaba unos 0.24 m del suelo (Beirao, 1986: 84-85, fig. 21B).
• Tumba 2. Fosa de planta rectangular, también cubier- ta con lajas de piedra, con unas dimensiones de 1.20 m de longitud, 0.70 de anchura y 0.60 de profundidad. Presenta una orientación aproximada noroeste-sudeste, rodeada de un encachado tumular de planta rectangu- lar (ibidem: 85-86, fig. 21B).
• Tumba 3. Fosa de planta rectangular y orientación aproximada noroeste-sudeste, rodeada de un encacha- do tumular de planta rectangular (ibidem: 85, fig. 21B). • Tumba 4. Fosa de planta rectangular y orientación aproximada sudoeste-nordeste, rodeada de un encacha- do tumular de planta rectangular (ibidem. 85, fig. 21B).
Rituales:
Tratamiento del cadáver. La gran acidez del terreno hace que sea muy difícil la conservación de los restos humanos. No obstante, el excavador señala que se docu- mentaron restos de huesos y de carbón en la tumba 3 del sector A. Ello sugiere el uso de la cremación al menos en una de las tumbas de esta necrópolis (Beirao 1986: 84). Ritos funerarios. En el interior del espacio delimita- do por el muro que rodea la tumba 2 del grupo A de la necrópolis de Chada, se halló sobre el suelo natural del terreno una gran cantidad de fragmentos cerámicos, en- tre ellos algunos que podrían pertenecer a alguna escul- tura realizada en este material tal y como las documenta- das en la vecina necrópolis de Fonte Santa. Todo ello indica que en este espacio se pudieron llevar a cabo algún tipo