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Aprender una lengua extranjera no consiste únicamente en adquirir conocimientos lingüísticos, sino también habilidades para ser capaces de interactuar con otros en cualquier situación comunicativa. A esta capacidad la denominamos competencia interactiva. En nuestro trabajo, defendemos que la competencia interactiva consiste en un conjunto de recursos que no residen dentro de un individuo sino que se desarrollan cuando cada uno de los participantes en un evento comunicativo interactúa con los demás y todos se ayudan mutuamente y recíprocamente para lograr alcanzar el objetivo que motivó la interacción (Bygate, Skehan y Swain, 2001; Young,

2011, 2013; entre otros). Por ello, en este trabajo nos centraremos en analizar

“not what a person knows, but what a person does together with others.”

(Young, 2011: 430, énfasis en el texto original)

Kasper (2009) afirma que los estudios acerca de la competencia interactiva basados en el análisis de la conversación se engloban en dos tendencias. Por un lado, existe un grupo de investigadores que argumenta que el número de estudios sobre la naturaleza de la interacción en segundas lenguas realizados desde la perspectiva del análisis de la conversación es aún escaso y, por ello, sólo es posible estudiar la competencia interactiva como un recurso al que pueden recurrir los aprendices de una lengua extranjera. Este grupo considera la necesidad de comprender mejor la naturaleza de la interacción en una lengua segunda o extranjera antes de convertir la construcción de la competencia interactiva en el objeto de estudio per se. Por otro lado, hay quienes defienden que el análisis de la conversación ofrece ya un marco teórico y metodológico suficientemente sólido como para abordar la competencia interactiva como objeto de estudio. A partir de las aportaciones de otras teorías exógenas, tales como la teoría sociocultural, la teoría de aprendizaje situado o la teoría de socialización lingüística, los estudios sobre la adquisición de una lengua basados en el análisis de la conversación se sustentan en la premisa que el aprendizaje es social y se sitúa en la acción y sólo es a través de la observación de esta acción que puede llegarse a comprender cómo los aprendices adquieren y desarrollan su competencia interactiva. Nuestro trabajo se enmarca en los estudios realizados desde esta segunda tendencia y

se plantea el objetivo de investigar cómo los alumnos activan y coconstruyen su competencia interactiva en un contexto muy concreto: la realización de una tarea colaborativa a través de un chat de texto.

Hasta ahora la mayoría de las investigaciones sobre la competencia interactiva tratan exclusivamente de cómo se adquiere esta competencia en prácticas interactivas orales. Young (2008, 2011) argumenta que el desarrollo de la competencia interactiva puede observarse claramente en la lengua oral pero que en el caso de la lengua escrita juega un papel secundario, ligado a la interacción multimodal. Estamos de acuerdo con el planteamiento de Young, sin embargo, en este trabajo nos preguntamos si es posible examinar esta competencia en prácticas interactivas no sustentadas en la producción de enunciados orales. Concretamente, como se explicará en el capítulo 4, analizaremos los siguientes aspectos de la interacción que forman parte del proceso de desarrollo de la competencia interactiva: la selección y el manejo de temas, la reparación y las actividades de alineamiento.

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En el capítulo siguiente proporcionaremos las bases teóricas que nos permitirán comprender las características de la comunicación mediada por computadora y más concretamente a través de un chat de texto. Nuestro marco teórico sobre los estudios que abordan el aprendizaje de lenguas a través de chats se centrará en aquellos que, al igual que hacemos en este trabajo, se han basado en propuestas de aula articuladas a través de las

premisas del enfoque por tareas. Por ello, también presentaremos los estudios que avalan este enfoque.

Este capítulo tiene como objetivo detallar cómo se aprenden lenguas extranjeras según dos enfoques didácticos muy populares en la actualidad: la enseñanza basada en tareas y la comunicación mediada por computadoras.

La innovación didáctica en el campo del aprendizaje de lenguas extranjeras más importante que se produjo a finales de los años 80 del siglo XX es, sin lugar a dudas, la aparición del enfoque comunicativo. En este sentido, el trabajo de Hatch (1978) fue pionero. El autor fue quien sugirió, por primera vez, que para comprender cómo se adquiere y aprende una lengua es preciso examinar cómo ésta se desarrolla a través de comunicación. La creencia generalizada en aquel momento era que la enseñanza de lenguas centrada en el enfoque estructural era insuficiente para garantizar el éxito en el aprendizaje, y se necesitaba un giro hacia el

significado (Widdowson, 1978), hacia la necesidad de que los alumnos se concentrasen en transmitir significado y la información de unos a otros (Geddes y Sturtridge, 1979; Harmer, 1983; Wesche y Skehan, 2002). El desarrollo didáctico de este enfoque preparó paulatinamente el terreno para el surgimiento de la enseñanza y el aprendizaje basado en tareas, cuyo objetivo es ayudar a los alumnos a comunicarse de manera efectiva, procurándoles el espacio y la libertada para comunicarse e interactuar para resolver una tarea concreta. Se considera que esta interacción favorece la adquisición de lengua ya que los alumnos intentan entenderse entre sí y negociar el significado de sus enunciados (Larsen-Freeman, 2000). Paralelamente a la aceptación del enfoque por tareas en el campo de la enseñanza de lenguas, el concepto de tarea se convierte tanto en una herramienta para investigar cómo se adquiere y usa una lengua segunda y/o extranjera como en el propio objeto de estudio en los sobre adquisición de lenguas (véase, entre otros, Skehan, 2003; Ohta y Nakaone, 2004; Mori, 2004; Kiernan y Aizawa, 2004 y Masats, 2008).

Además de asumir un papel central en los estudios en torno a la adquisición de una lengua extranjera, el aprendizaje basado en tareas también se considera actualmente un planteamiento útil y válido para maximizar el potencial de las innovaciones tecnológicas para el aprendizaje de lenguas (González-Lloret y Ortega, 2014). Hoy en día, la tecnología informática se convierte en una parte integral de nuestra vida cotidiana y por ello, la comunicación basada en herramientas de internet tales como un fórum, un chat, un podcast o una videoconferencia tiene un gran potencial como instrumentos para mejorar la colaboración, la participación y la construcción de la comunidad (Thomas y Reinders, 2010). Paralelamente, también son nuevos recursos didácticos en las aulas de lengua extranjera,

los cuales cambian el enfoque, el ritmo y la forma en que se desarrollan las prácticas interactivas.

A continuación presentamos las percepciones que, desde diferentes perspectivas, se defienden en torno al concepto de tarea; y posteriormente, trataremos de describir las características del chat de texto como un género discursivo especial en la comunicación mediada por computadoras. Para finalizar este capítulo, abordaremos el uso de chats de texto para llevar a cabo tareas didácticas para facilitar la interacción entre los alumnos que aprenden una lengua nueva. También tendremos ocasión de dirimir las maneras posibles de evitar las limitaciones del aprendizaje basado en tareas en la comunicación mediada por computadora.