En este apartado se muestra como fue construyéndose por los teóricos revisados el concepto de actividad para explicar la conducta humana.
A partir de la década de los 20´s se formó una escuela psicológica rusa, basada en las ideas de Marx, cuyas obras colocaron la actividad o práctica humana como principio explicativo de la constitución humana.
Vygotsky, Luria y Leontiev (autores rusos) se distancian del conductismo y del psicoanálisis para desarrollar una nueva visión sobre la mente humana, en torno a una psicología histórica cultural atenta a la mediación cultural de la consciencia y a una psicología de la actividad, preocupada por estudiar la acción orientada por objetivos y mediada por herramientas. La teoría de la actividad histórica cultural fue iniciada por Vygotsky en los años 20's y principios de los 30's. Después es trabajada por Leontiev en los años 78/81, y finalmente por Engeström en 1987. Son tres generaciones que aportan al conocimiento:
2.1.1. Vygotsky (primera etapa)
Para diversos teóricos, acceder a la complejidad de la mente, requería de encontrar una unidad de análisis que fuera observable, manejable y que a la vez se comportase como un microcosmos de todas las funciones mentales. Crea la idea de mediación, como un acto complejo mediado entre el sujeto y el objeto.
Postula una ley genética general del desarrollo psicológico que propone:
Cualquier función del desarrollo cultural del niño aparece dos veces, o en dos planos. Primero aparece en el plano social, y después, en el psicológico. Primero aparece entre las personas como una categoría interpsicológica, después dentro del niño, como una categoría intrapsicológica. Esto es igualmente cierto en lo que se refiere a la atención voluntaria, la memoria lógica y la formación de conceptos y del desarrollo de la volición (Vygotsky, 198:163)
Los procesos de transición bajo los cuales los aspectos del desarrollo del niño pasan de lo social (ayudado) a lo psicológico (independiente); tienen tres características importantes:
a) Implican la interacción de unos participantes de desigual experiencia o conocimientos, el lenguaje y la actividad tienen significados distintos para los participantes, aunque se comportan como si fueran los mismos para que la interacción social funcione.
b) Durante el proceso de interacción el niño interioriza una versión transformada de ésta, las interacciones interiorizadas se convierten en procesos mentales que conservan el sentido y las estructuras básicas de las originales, pero no las características superficiales específicas.
c) El resultado de las transiciones que tienen lugar en la zona de desarrollo proximal del niño es la capacidad de éste de actuar y pensar de forma independiente. Para Vygotsky, la acomodación tiene lugar en la interacción social, no en la mente del niño.
A partir de estas premisas, (1930) propone la palabra como la unidad de análisis capaz de reflejar la complejidad interfuncional de la mente (pensamiento y lenguaje) pero era insuficiente para abordar el conjunto del desarrollo humano.
La limitación de la teoría de Vygotsky fue que la unidad de análisis para explicar la constitución humana, recaía exclusivamente en el sujeto como
individuo.
Las aportaciones de otro teórico vienen a abordar esta limitación, representa a la segunda generación de producción de conocimiento y está centrada alrededor de Leontiev, quien explicaba la diferencia crucial entre la acción individual y la acción colectiva.
2.1.2. Leontiev (segunda etapa)
Leontiev (1959) cambia sustancialmente de rumbo hacia el desarrollo de la Teoría de la Actividad, considera que es indispensable observar la actividad o praxis humana para explicar la mente del sujeto, la clave de la conciencia está en la actividad, y ésta es la unidad de análisis para entender la mente.
Propone tres niveles distintos para entender el concepto de actividad:
A) La actividad como un proceso concreto que son las formas más generales y amplias de organizar los comportamientos de los sujetos en relación con su medio, buscan una correcta adaptación y están guiadas por las motivaciones vitales del individuo como por ejemplo el trabajo, la nutrición , la educación, etc.
B) El nivel de la acción, que son actividades compuestas por varias actividades y a su vez las acciones pueden formar parte de diferentes actividades. Las acciones se caracterizan por ser comportamientos que persiguen metas u objetivos precisos.
C) El siguiente nivel es el de las operaciones, que es la realización de las acciones bajo condiciones espacio temporales concretas, de modo que se rutinizan mientras el entorno no se modifique de modo sustancial. Acción y operación son muy cercanas.
Niveles de la actividad: Actividad acción operación
Este fue un avance teórico, sin embargo Leontiev nunca expandió gráficamente el modelo original de Vygostky dentro de un modelo de la actividad colectiva como sistema.
No fue sino hasta la tercera generación de producción del conocimiento, representada por Engeström, que se enfatiza el concepto de actividad como un sistema, lo cual fue un gran paso hacia adelante para entender la conducta
humana, al enfocar las complejas interrelaciones entre los sujetos individuales y su aprendizaje expansivo.
2.1.3. Engeström (tercera etapa)
Los trabajos de Engeström aportan en entre otros, el concepto de triángulo
de la acción mediada: sujeto, instrumento, objeto complementado con reglas,
comunidad y división del trabajo son los elementos que conforman un sistema de actividad.
Esquema 10: Engeström (2000) traducción personal
Fuente: elaboración propia
Estos seis elementos se entrelazan y forman un sistema único que debe ser el centro de la atención en tanto unidad de análisis para entender la mente, la
actividad como un sistema.
Un concepto importante dentro de la teoría de la actividad de Engeström es el referido al aprendizaje expansivo, según el cual, un sistema de actividad se mueve hacia ciclos relativamente largos de transformaciones cualitativas, que consideran: reconocer el estado de las necesidades de la comunidad, enfrentar las contradicciones, proponer nuevas soluciones, modelarlas, examinarlas, enfrentar
la resistencia al cambio, reflexionar sobre los procesos y consolidar nuevas prácticas, esto permite que la comunidad de práctica se vuelva autosustentable.
La teoría de la actividad de Engeström ha sido el soporte teórico para comprender las comunidades de aprendizaje y el aprendizaje situado en el desempeño de oficios (Wenger y Lave 1981).