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Laméda dé Recursos

In document Tus Distintos Rostros VIRGINIA SATIR (página 33-36)

Durante la representación del Teatro Interno, vimos una Rueda de Recursos. Saquémosla. quitémosle el polvo y las telarañas y mirémosla de cerca. En el pri-

mer nivel^l_centrq está^ aquello que llamas tú ñus1"

mo, tu "yo". AJrededoxdeJu "yo" hay un cuerpo que es tucasa. Ajr^dea\orde tu cuerpo esjtájujnefate (cerebro) que podríamos llamar el capitán de tu bar- co o el rector. Esta es la p_arte_que analiza lo que ves y oyes. Rodeando este mv_eL£stálLtus_ernociones; las llamo tu esencia —dolor, alegría, coraje, confusión— esas partes de ti mismo que constituyen tus senti- mientos.

El siguientenivel corresponde a tus sentidos, tus ojos, oídos, nariz, boca, los poros de tu piel, todos los cuales son los "orificios" pordonde penetra lo exte- riorly jjoridondejmrgen los mensajes de tu interior. Si cancelaras tus ojos, tus oídos, tu nariz, tu boca y toda tu piel, morirías de inmediato. Supongamos, no abstante, que dejas un poco libres tus sentidos, lo suficiente para respirar un poco. Incluso entonces te sentirías mareado y perderías la relación con todo. Técnicamente estarías aún pon vida, pero para todo ífecto práctico estarías muerto.

El siguiente nivel tiene que ver con tu "yo". No )odemos vivlr^solüs. Inclusive para llegar a este nundo es necesaria la intervención de dos personas, jelacionarnos con los demás es^p^r^ejleJ^vida^Có^ no lo hagas influye en tu salud y tus sentimientos especto a ti mismo y el uso que hagas de tu perso^ ia. En suma, este es tu nivel de comunicación.

Además de todo esto, tenemos un alma, que sin •nportar cómo la llamemos, constituye una fuente e vida^ una verdadera fuerza. Este es mi punto de ista, que puede o no estar relacionado con una reli-

ión. Cualquiera puede ir a la farmacia y comprar to- os los ingredientes químicos que se encuentran en n ser humano. Pero nadie hasta la fecha ha podido acer un ser humano con ellos. El alma es la esencia aJa_yjda_en cada uno de nosotros; nuestra fuente

rincipal. — " Todo esto está dentro de un^ojitexto, que es el si-

aiente nivel, y que está hecho de tiempo, espacio,

z, aire, agua, sonido, color, cuma y estaciones. Lie1

idos a su más largo alcance todos los niveles cons- tuyen el Universo. Cada uno somos parte del UñT

verso y por ello somos un Milagrn Todos los niveles están presentes, y no sólo cada uno tiene vida sino que interactúa con los otros; nuestros pensamientos actúan sobre nuestros sentimientos y viceversa; am- bos actúan sobre nuestro cuerpo, éste y nuestros sentidos a su vez influyen en pensamientos y senti- mientos. Hay una interacción completa, continua, un nexo dinámico entre todas las partes que nos constituyen. El descubrimiento de cómo se da esta interacción nos permite saber cómo nos tratamos a nosotros mismos, e incidentalmente, a otros.

Mis intenciones no son convertirte en un experto en cada una de tus partes o elementos, sino invitarte a descubrir, a apropiarte y a aprender acerca de es- tos niveles diferentes y cómo influyen en ti. Cada uno cumple una función diversa y tiene la capacidad de valerse por sí solo, temporalmente. Cada parte necesita de las otras para funcionar íntegramente.

Es divertido hacer tu propia rueda. Para cada uno de los niveles o partes, escoge un color que le con- venga.\Colorea un nivel con ese color. Colócalos jun- tos para obtener tu propia rueda de recursos. Para ponerme como ejemplo, me gustaría dejar el centro blanco, el "yo"; el "cuerpo" sería color azul claro; cuando pienso en la "mente" es de color gris perla; los "sentimientos" me parecen color rosa pálido; los "sentidos" verde encendido; para mi interrelación con los demás pondría un beige. Cuando pienso en mi "alma" la imagino dorada. El "contexto" es ver- de oscuro y el "Universo" color violeta\Es probable que tus colores sean diferentes; quizá con este ejemplo adviertas el hecho de que no sólo tenemos

muchas partes, sino que también las percibimos de manera diferente.

Si eres una persona que asocia los ritmos o los to- nos con los colores, puedes tomar un instrumento musical y escoger los tonos que corresponden a cada uno de estos colores y crear tu propia sinfonía. Aña- diendo algo más, pienso en el área media de tu cuer- po como un sol brillante (tu "yo" en la rueda de re- cursos) que lanza sus rayos sobre todo tu cuerpo y se proyecta hacia el espacio que te rodea y más allá, a través de todos los niveles. Cada rayo abarca el es- pectro cromático. Quizá ahora al leer esto tengas una sensación expansiva de ti mismo. El sol en reali- dad no se pone nunca, aunque así nos lo parezca por- que no estamos en la posición adecuada para verlo. A veces no vemos el brillo del sol sino la noche, pero el sol estará ahí por la mañana, esto es tan seguro como que la Tierra gira. Esto es tener fe;^fe_en la existencia de lo que es, aunque no_ siempre sea vi- sible. La noche presenta la luna y las estrellas de modo que el espectro cromático se oculta y en su lu- gar la luna emite destellos plateados. Cuando el sol esté de tu lado debes esperar colores cálidos y colo- res fríos cuando salga la luna; disfruta cada cosa por lo que es, no le pidas a la luna que te dé lo propio del sol ni viceversa. Con pensamientos como éste los Deberes Universales se convierten en guías útiles, siempre y cuando correspondan a cada situación. Conocer lo que pensamos de lo que vemos y oímos, lo que sentimos, lo que decimos, cómo nos vemos y cómo sonamos es el sitio para empezar a descubrir quiénes y cómo somos..El modo como nos relaciona- mos con estos niveles tiene tantas variaciones y po- sibilidades como nuestras huellas.

En nuestro Teatro Interno vimos dos variaciones o posibilidades de un drama interno. Al terminar la obra lo que sobresalió es el hecho de que las cosas cambian. Algo muy importante sucedió en el último acto. La situación cambió y se presentaron nuevas posibilidades que felizmente añadieron otras dimen- siones a nuestras vidas. Cuando nos hacemos res- ponsables de nosotros mismos tenemos el poder de enfrentarnos de diversas maneras y podemos trazar nuestra propia ruta en la vida. Esta es nuestra espe- ranza. Este es el proceso de nuestra vida y nuestra oportunidad.

Mirar con nuevos ojos

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